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La fricción que enciende el fuego de la creación

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis de mi vida! ¿Cómo les va? Esta semana tenemos el tránsito que será fundamental durante el 2021, o sea, la cuadratura entre Saturno y Urano. Sobre esto ya les conté en otros episodios de Bruji Pop: una mirada sobre el 2021 y el del arcano 5 del tarot. En esos capítulos, les comentaba sobre la importancia de la organización colectiva y sobre la crisis de sentido que íbamos a estar atravesando. Con crisis de sentido me refiero a que los parámetros teóricos, filosóficos, ideológicos que siempre usamos para pensar lo que vivimos ya no pueden dar respuestas. Pero, como siempre digo, una cosa es escribir o hablar sobre un tránsito cuando todavía no está sucediendo, otra es cuando estamos en medio del asunto y otra cosa es cuando ya pasó, porque podemos tomar perspectiva y ver los frutos de esos eventos. 

Saturno y Urano van a encontrarse en una cuadratura en tres momentos del 2021. Una es este 17 de febrero, la segunda es en junio y la tercera es en diciembre. Las cuadraturas son ángulos de 90 grados que están asociados a la tensión. Lxs esotéricxs decimos que la tensión, además de conflicto, puede traer cosas interesantes. Lxs yoguis llamamos a esto “tapas”: es la fricción que enciende el fuego de la creación. Así que vamos a confiar en esto. 

Para la astrología, Saturno es un planeta vinculado a la tradición, a las figuras de autoridad y las instituciones. Es también el planeta del tiempo. De hecho, el nombre griego de Saturno es Cronos. En la mitología, Cronos es el que le corta los testículos a Urano, su padre. ¿Por qué hace esto? Porque Urano tenía miedo de ser derrocado por sus hijos, entre los que estaba Cronos. Por esa razón, no dejaban que salieran del vientre de su madre, Gea, y que vieran la luz. Cronos, después de castrar a su padre, se convirtió en un déspota autoritario y, de su unión con Rea, nacieron los dioses del Olimpo. Lo que me interesa de este mito es que en el relato ya aparece la tensión entre Urano y Saturno, que durante el 2021 estaremos viendo. 

Urano, para la mitología, es el dios del cielo. Si llevamos eso al terreno simbólico, son las grandes ideas. Entonces, durante el 2021 la tensión será entre las instituciones tradicionales y las figuras de autoridad, y los grandes proyectos revolucionarios. A veces la astrología se vuelve muy literal porque este 17 de febrero la cuadratura entre Saturno y Urano es exacta. Partil como decimos quienes nos dedicamos a investigar la astrología. Y en Argentina, se eligió esta fecha para hacer una convocatoria para reclamar por el femicidio de Úrsula y de todes les que ya no están. Y digo todes, incluyendo a travestis y trans que también son víctimas de la violencia. Creo que el asesinato de Úrsula fue una muestra clara de eso que llamamos sistema patriarcal porque, pese a las múltiples denuncias que la chica había hecho, la policía y la justicia no hicieron nada. El famoso pacto de caballeros. Esta convocatoria también va a sumar el pedido por una reforma judicial feminista. Algo que también pasó por estos días, a diferencia de otros femicidios, es que empezó a hablarse, sobre todo en redes sociales, de la importancia de que los varones hablen con sus amigos; porque todas tenemos como mínimo una amiga abusada o que sufrió algún tipo de violencia, pero nunca conocemos a ningún varón que lo haya hecho. Entonces no dan las cuentas. Esto también es parte del desafío de la energía acuariana que es protagonista durante el 2021: registrar qué pasa en los grupos de amigos. 

Suelen hacerse muchas críticas al complejo y heterogéneo movimiento feminista y sobre todo apuntan a cuestionar su radicalidad y sus formas. Además, muchxs dicen que el feminismo es igual que el machismo pero al revés. Lo que tengo para decir con relación a esto es que ningún movimiento revolucionario fue suave en sus formas, que la forma de generar cambios, si repasás la historia de la humanidad, es haciendo fuerza. Que pedirle al movimiento feminista que sea suave es básicamente decirle que no moleste, que no incomode, que no cuestione para que todo siga igual que siempre. También nos dicen que estamos enojadas y, de ese modo, siguen esperando que ocupemos un lugar estereotipadamente femenino de suavidad, dulzura y receptividad mientras nos siguen asesinando como si nada. El enojo, ya lo dije muchas veces pero creo que aplica en este contexto, es la fuerza que nos lleva a salir de situaciones de opresión. No importa si es el enojo con tu jefe o con tu pareja porque siempre se la manda, es la potencia que nos empuja a tocar límites. Por otro lado, el feminismo no es igual que el machismo porque el feminismo no busca la supremacía de las mujeres, las lesbianas, travestis, trans y no binaries por encima de los varones cis. Este no es un problema de varones contra mujeres, como si estuviéramos haciendo un juego en el jardín de infantes en el año 1994. El feminismo cuestiona un sistema, llamado patriarcado, donde en general son los varones quienes están en posiciones de poder, quienes toman las decisiones y quienes cometen los abusos, las violaciones, los femicidios y los travesticidios. Entonces no es algo contra los varones en tanto que género sino en contra de los machirulos, como decimos por ahí. 

Y para quienes cuestionan la importancia de movilizarnos y manifestarnos, quiero decirles que, aunque llevó tiempo y mucha paciencia, eso fue lo que hizo que el aborto fuera legal a finales del 2020. Si bien la demanda por el aborto legal tiene muchísimos años, fueron los primeros Ni una menos en el 2015 y 2016 que atravesaron a la sociedad transversalmente los que generaron la cohesión para que el aborto fuera legal. Por eso, este 17 de febrero, nos movilizamos a las plazas y tribunales de todo el país para pedir justicia por Úrsula, por todes les que ya no están y por la reforma judicial feminista.  

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar y por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida. Un abrazo grande. 

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Temporada Acuario

Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la energía acuariana, ya que estamos empezando la temporada Acuario. Arranquemos.

Acuario es el signo número 11 y viene después de Capricornio. Como les contaba en el episodio de Capricornio, este es un signo de tierra donde se les da forma y estructura a los ideales sagitarianos. Pero ¿qué pasa en Acuario, un signo de aire? Acá nos abrimos a la novedad y empezamos a mirar hacia el futuro. Es el famoso salto cuántico o el salto al vacío del que tanto se habla en el mundo de la espiritualidad. Si en Capricornio registramos el peso de la tradición y el deber ser, en Acuario nos abrimos a la novedad. Pero hay algunos detalles sobre la energía acuariana que, dicho sea de paso, tiene unas complejidades interesantes. Además de ser un signo de aire, asociado a las relaciones, las ideas, la novedad, lo disruptivo, lo impredecible y lo que sale de la norma, también es un signo fijo que tiene como regente antiguo a Saturno. Entonces, vamos a ver que la personalidad típica de Acuario (esto aplica a Sol, Ascendente, Luna y planetas en Acuario, así como Urano en casas 1, 4, 7, 10 o 12, o Urano en aspecto duro al Sol, la Luna o el regente del Ascendente) tiene un costado terco, determinado y, ¿por qué no?, autoritario y soberbio, sobre todo desde lo intelectual. 

La mayoría de las descripciones que encontramos sobre Acuario en redes sociales dicen que se trata de una personalidad libre, que tiene algo de exótico, revolucionario o creativo. Esta característica está vinculada a Urano, su regente moderno, y al elemento aire. Urano, el regente moderno, fue el primer planeta descubierto con un telescopio y su descubrimiento fue sincrónico con la Revolución Francesa y la independencia de Estados Unidos. Pero la dimensión conservadora y apegada al deber ser es bien saturnina y de la modalidad fija. Saturno es el regente antiguo. ¿Cómo es posible que un signo se manifieste de este modo casi antagónico? Lo que he visto en las personalidades acuarianas es que pueden ser disruptivas en algunos aspectos de su vida y, en otras cosas, completamente conservadoras. Por ejemplo, una persona nace con energía acuariana en una familia muy católica, durante toda su vida sintió que no encajaba o que no pertenecía a ese entorno, como si fuera un extraterrestre. En su adultez, renuncia a la religión y tiene vínculos sexoafectivos con personas que tienen su misma identidad de género. O sea, es gay. Dos cosas que son muy disruptivas para la crianza tradicional que tuvo. Pero luego se casa y tiene un vínculo de pareja que sostiene durante más de diez años y su discurso es híper cientificista. Entonces, funcionó de un modo acuariano/uraniano rupturista en los parámetros de su familia de origen, pero luego en su vida adulta, su vínculo de pareja pasa por las instituciones. Se casa. Y su cosmovisión responde a otra institución: la academia científica. O sea que ahí aparece el lado saturnino y fijo. Esta puede ser una forma de vivir lo acuariano, entre Urano y Saturno. 

Otra forma que he visto muchas veces en personas con energía acuariana es que hacen cambios muy contundentes en su vida, de 180 grados. Y la manifestación de esos cambios, vista desde afuera, es abrupta. Pero la persona, en su fuero interno, viene masticando ese cambio desde hace muchísimo tiempo. Entonces el proceso es saturnino, lento y sostenido, pero la manifestación de ese cambio es uraniana y repentina.

La energía de Acuario, en esto de que mira al futuro, muchísimas veces viene con grandes ideas. Acuario es el signo de las utopías. De hecho, utopía es una palabra que fue creada por Tomás Moro, un acuariano. Estamos bastante acostumbrades a decir “esto es una utopía”, como algo negativo o que necesita ser desacreditado. Yo creo, al modo de Eduardo Galeano, que las utopías son como el horizonte, nos marcan el camino y, de ese modo, sabemos hacia dónde caminar, aunque nunca logremos alcanzar esos ideales. En esta misma línea, he visto muchas personas de Acuario o con energía potente de Urano, que son acusadxs de locos por la sociedad en la que viven, pero que cuando miramos hacia atrás, vemos que fueron adelantadxs a su época. De hecho, las personas muy acuarianas uranianas suelen tener, como les decía antes, ideas o proyectos que son muy disruptivos para el contexto en el que viven y es su gran desafío aprender a plasmar esas ideas en la materia. O sea, dejar la paja mental y pasar a la acción. Suelen lidiar con un grado de frustración muy alto y cierta ansiedad, porque en su cabeza todo sucede mucho más rápido que cuando hay que poner manos a la obra. Entonces, parte del desafío de las personas acuarianas y de todo aquello que sea muy acuariano/uraniano es aceptar que las cosas llevan tiempo, que los procesos son necesarios y que hay que ir paso a paso, pues Saturno. Y, en eso de adelantarse al tiempo en el que viven, van a tener que aprender a no volverse soberbios frente a lxs demás que también están haciendo su camino. 

En esta misma línea, me parece interesante mencionarles que otra de las formas en que se manifiesta la energía acuariana a nivel colectivo es con las revoluciones. Como les decía antes, Urano está asociado a los cambios potentes. Y observemos lo que ha pasado con algunas revoluciones, la Revolución Francesa, la Revolución Rusa, la Revolución Cubana y ¿por qué no? con el feminismo, la ecología y el veganismo. Son movimientos que cuestionan el statu quo y en algunos casos incluso lo derriban, pero una vez que esas revoluciones se institucionalizan, como en el caso de la Revolución Francesa, Revolución Rusa o Revolución Cubana, empieza a manifestarse el lado autoritario, purista y rígido que no tolera la disidencia. Pero Urano no siempre es de izquierda, en el sentido ideológico y político de la palabra. De hecho, muchas veces se expresa como el liberalismo político y económico y el individualismo.

“Acuario es una energía fácil de definir”, dijo nadie nunca. 

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar ahí y por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente. Un súper abrazo y feliz comienzo de temporada acuariana.