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La fricción que enciende el fuego de la creación

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis de mi vida! ¿Cómo les va? Esta semana tenemos el tránsito que será fundamental durante el 2021, o sea, la cuadratura entre Saturno y Urano. Sobre esto ya les conté en otros episodios de Bruji Pop: una mirada sobre el 2021 y el del arcano 5 del tarot. En esos capítulos, les comentaba sobre la importancia de la organización colectiva y sobre la crisis de sentido que íbamos a estar atravesando. Con crisis de sentido me refiero a que los parámetros teóricos, filosóficos, ideológicos que siempre usamos para pensar lo que vivimos ya no pueden dar respuestas. Pero, como siempre digo, una cosa es escribir o hablar sobre un tránsito cuando todavía no está sucediendo, otra es cuando estamos en medio del asunto y otra cosa es cuando ya pasó, porque podemos tomar perspectiva y ver los frutos de esos eventos. 

Saturno y Urano van a encontrarse en una cuadratura en tres momentos del 2021. Una es este 17 de febrero, la segunda es en junio y la tercera es en diciembre. Las cuadraturas son ángulos de 90 grados que están asociados a la tensión. Lxs esotéricxs decimos que la tensión, además de conflicto, puede traer cosas interesantes. Lxs yoguis llamamos a esto “tapas”: es la fricción que enciende el fuego de la creación. Así que vamos a confiar en esto. 

Para la astrología, Saturno es un planeta vinculado a la tradición, a las figuras de autoridad y las instituciones. Es también el planeta del tiempo. De hecho, el nombre griego de Saturno es Cronos. En la mitología, Cronos es el que le corta los testículos a Urano, su padre. ¿Por qué hace esto? Porque Urano tenía miedo de ser derrocado por sus hijos, entre los que estaba Cronos. Por esa razón, no dejaban que salieran del vientre de su madre, Gea, y que vieran la luz. Cronos, después de castrar a su padre, se convirtió en un déspota autoritario y, de su unión con Rea, nacieron los dioses del Olimpo. Lo que me interesa de este mito es que en el relato ya aparece la tensión entre Urano y Saturno, que durante el 2021 estaremos viendo. 

Urano, para la mitología, es el dios del cielo. Si llevamos eso al terreno simbólico, son las grandes ideas. Entonces, durante el 2021 la tensión será entre las instituciones tradicionales y las figuras de autoridad, y los grandes proyectos revolucionarios. A veces la astrología se vuelve muy literal porque este 17 de febrero la cuadratura entre Saturno y Urano es exacta. Partil como decimos quienes nos dedicamos a investigar la astrología. Y en Argentina, se eligió esta fecha para hacer una convocatoria para reclamar por el femicidio de Úrsula y de todes les que ya no están. Y digo todes, incluyendo a travestis y trans que también son víctimas de la violencia. Creo que el asesinato de Úrsula fue una muestra clara de eso que llamamos sistema patriarcal porque, pese a las múltiples denuncias que la chica había hecho, la policía y la justicia no hicieron nada. El famoso pacto de caballeros. Esta convocatoria también va a sumar el pedido por una reforma judicial feminista. Algo que también pasó por estos días, a diferencia de otros femicidios, es que empezó a hablarse, sobre todo en redes sociales, de la importancia de que los varones hablen con sus amigos; porque todas tenemos como mínimo una amiga abusada o que sufrió algún tipo de violencia, pero nunca conocemos a ningún varón que lo haya hecho. Entonces no dan las cuentas. Esto también es parte del desafío de la energía acuariana que es protagonista durante el 2021: registrar qué pasa en los grupos de amigos. 

Suelen hacerse muchas críticas al complejo y heterogéneo movimiento feminista y sobre todo apuntan a cuestionar su radicalidad y sus formas. Además, muchxs dicen que el feminismo es igual que el machismo pero al revés. Lo que tengo para decir con relación a esto es que ningún movimiento revolucionario fue suave en sus formas, que la forma de generar cambios, si repasás la historia de la humanidad, es haciendo fuerza. Que pedirle al movimiento feminista que sea suave es básicamente decirle que no moleste, que no incomode, que no cuestione para que todo siga igual que siempre. También nos dicen que estamos enojadas y, de ese modo, siguen esperando que ocupemos un lugar estereotipadamente femenino de suavidad, dulzura y receptividad mientras nos siguen asesinando como si nada. El enojo, ya lo dije muchas veces pero creo que aplica en este contexto, es la fuerza que nos lleva a salir de situaciones de opresión. No importa si es el enojo con tu jefe o con tu pareja porque siempre se la manda, es la potencia que nos empuja a tocar límites. Por otro lado, el feminismo no es igual que el machismo porque el feminismo no busca la supremacía de las mujeres, las lesbianas, travestis, trans y no binaries por encima de los varones cis. Este no es un problema de varones contra mujeres, como si estuviéramos haciendo un juego en el jardín de infantes en el año 1994. El feminismo cuestiona un sistema, llamado patriarcado, donde en general son los varones quienes están en posiciones de poder, quienes toman las decisiones y quienes cometen los abusos, las violaciones, los femicidios y los travesticidios. Entonces no es algo contra los varones en tanto que género sino en contra de los machirulos, como decimos por ahí. 

Y para quienes cuestionan la importancia de movilizarnos y manifestarnos, quiero decirles que, aunque llevó tiempo y mucha paciencia, eso fue lo que hizo que el aborto fuera legal a finales del 2020. Si bien la demanda por el aborto legal tiene muchísimos años, fueron los primeros Ni una menos en el 2015 y 2016 que atravesaron a la sociedad transversalmente los que generaron la cohesión para que el aborto fuera legal. Por eso, este 17 de febrero, nos movilizamos a las plazas y tribunales de todo el país para pedir justicia por Úrsula, por todes les que ya no están y por la reforma judicial feminista.  

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar y por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida. Un abrazo grande. 

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Temporada Acuario

Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la energía acuariana, ya que estamos empezando la temporada Acuario. Arranquemos.

Acuario es el signo número 11 y viene después de Capricornio. Como les contaba en el episodio de Capricornio, este es un signo de tierra donde se les da forma y estructura a los ideales sagitarianos. Pero ¿qué pasa en Acuario, un signo de aire? Acá nos abrimos a la novedad y empezamos a mirar hacia el futuro. Es el famoso salto cuántico o el salto al vacío del que tanto se habla en el mundo de la espiritualidad. Si en Capricornio registramos el peso de la tradición y el deber ser, en Acuario nos abrimos a la novedad. Pero hay algunos detalles sobre la energía acuariana que, dicho sea de paso, tiene unas complejidades interesantes. Además de ser un signo de aire, asociado a las relaciones, las ideas, la novedad, lo disruptivo, lo impredecible y lo que sale de la norma, también es un signo fijo que tiene como regente antiguo a Saturno. Entonces, vamos a ver que la personalidad típica de Acuario (esto aplica a Sol, Ascendente, Luna y planetas en Acuario, así como Urano en casas 1, 4, 7, 10 o 12, o Urano en aspecto duro al Sol, la Luna o el regente del Ascendente) tiene un costado terco, determinado y, ¿por qué no?, autoritario y soberbio, sobre todo desde lo intelectual. 

La mayoría de las descripciones que encontramos sobre Acuario en redes sociales dicen que se trata de una personalidad libre, que tiene algo de exótico, revolucionario o creativo. Esta característica está vinculada a Urano, su regente moderno, y al elemento aire. Urano, el regente moderno, fue el primer planeta descubierto con un telescopio y su descubrimiento fue sincrónico con la Revolución Francesa y la independencia de Estados Unidos. Pero la dimensión conservadora y apegada al deber ser es bien saturnina y de la modalidad fija. Saturno es el regente antiguo. ¿Cómo es posible que un signo se manifieste de este modo casi antagónico? Lo que he visto en las personalidades acuarianas es que pueden ser disruptivas en algunos aspectos de su vida y, en otras cosas, completamente conservadoras. Por ejemplo, una persona nace con energía acuariana en una familia muy católica, durante toda su vida sintió que no encajaba o que no pertenecía a ese entorno, como si fuera un extraterrestre. En su adultez, renuncia a la religión y tiene vínculos sexoafectivos con personas que tienen su misma identidad de género. O sea, es gay. Dos cosas que son muy disruptivas para la crianza tradicional que tuvo. Pero luego se casa y tiene un vínculo de pareja que sostiene durante más de diez años y su discurso es híper cientificista. Entonces, funcionó de un modo acuariano/uraniano rupturista en los parámetros de su familia de origen, pero luego en su vida adulta, su vínculo de pareja pasa por las instituciones. Se casa. Y su cosmovisión responde a otra institución: la academia científica. O sea que ahí aparece el lado saturnino y fijo. Esta puede ser una forma de vivir lo acuariano, entre Urano y Saturno. 

Otra forma que he visto muchas veces en personas con energía acuariana es que hacen cambios muy contundentes en su vida, de 180 grados. Y la manifestación de esos cambios, vista desde afuera, es abrupta. Pero la persona, en su fuero interno, viene masticando ese cambio desde hace muchísimo tiempo. Entonces el proceso es saturnino, lento y sostenido, pero la manifestación de ese cambio es uraniana y repentina.

La energía de Acuario, en esto de que mira al futuro, muchísimas veces viene con grandes ideas. Acuario es el signo de las utopías. De hecho, utopía es una palabra que fue creada por Tomás Moro, un acuariano. Estamos bastante acostumbrades a decir “esto es una utopía”, como algo negativo o que necesita ser desacreditado. Yo creo, al modo de Eduardo Galeano, que las utopías son como el horizonte, nos marcan el camino y, de ese modo, sabemos hacia dónde caminar, aunque nunca logremos alcanzar esos ideales. En esta misma línea, he visto muchas personas de Acuario o con energía potente de Urano, que son acusadxs de locos por la sociedad en la que viven, pero que cuando miramos hacia atrás, vemos que fueron adelantadxs a su época. De hecho, las personas muy acuarianas uranianas suelen tener, como les decía antes, ideas o proyectos que son muy disruptivos para el contexto en el que viven y es su gran desafío aprender a plasmar esas ideas en la materia. O sea, dejar la paja mental y pasar a la acción. Suelen lidiar con un grado de frustración muy alto y cierta ansiedad, porque en su cabeza todo sucede mucho más rápido que cuando hay que poner manos a la obra. Entonces, parte del desafío de las personas acuarianas y de todo aquello que sea muy acuariano/uraniano es aceptar que las cosas llevan tiempo, que los procesos son necesarios y que hay que ir paso a paso, pues Saturno. Y, en eso de adelantarse al tiempo en el que viven, van a tener que aprender a no volverse soberbios frente a lxs demás que también están haciendo su camino. 

En esta misma línea, me parece interesante mencionarles que otra de las formas en que se manifiesta la energía acuariana a nivel colectivo es con las revoluciones. Como les decía antes, Urano está asociado a los cambios potentes. Y observemos lo que ha pasado con algunas revoluciones, la Revolución Francesa, la Revolución Rusa, la Revolución Cubana y ¿por qué no? con el feminismo, la ecología y el veganismo. Son movimientos que cuestionan el statu quo y en algunos casos incluso lo derriban, pero una vez que esas revoluciones se institucionalizan, como en el caso de la Revolución Francesa, Revolución Rusa o Revolución Cubana, empieza a manifestarse el lado autoritario, purista y rígido que no tolera la disidencia. Pero Urano no siempre es de izquierda, en el sentido ideológico y político de la palabra. De hecho, muchas veces se expresa como el liberalismo político y económico y el individualismo.

“Acuario es una energía fácil de definir”, dijo nadie nunca. 

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar ahí y por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente. Un súper abrazo y feliz comienzo de temporada acuariana. 

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Luna Nueva en Capricornio

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Nueva en Capricornio. Como algunos de ustedes saben, el 12 o 13 de enero, según el país, tenemos el comienzo de un ciclo lunar. Cada Luna Nueva marca el comienzo de un ciclo de seis meses, de ahí que muchos astrologues le den importancia a escribir las intenciones y formular los deseos con cada Luna Nueva, o sea, cuando Sol y Luna están en el mismo signo. Si te interesa esto de las intenciones, es importante que las escribas de manera afirmativa y en presente, en vez de: “voy a encontrar un trabajo que me guste”, escribir “encuentro un trabajo que me gusta”, o incluso “me gusta mi trabajo”. Además de escribir y prender una vela como ritual, es importante que te movilices en torno a eso que deseás. Esto aplica para todas las Lunas Nuevas, pero sobre todo aplica en esta Luna Nueva en Capricornio. 

Como les contaba hace un par de semanas en el capítulo sobre Capricornio, este signo de tierra y cardinal, está vinculado al hacer. Me pongo un objetivo y trabajo para eso, hago mi parte para que las cosas sucedan, lleve el tiempo que lleve. 

Todos los años sucede la Luna Nueva en Capricornio, pero ¿qué tiene esta Luna Nueva en particular? Básicamente tenemos 4 planetas en Capricornio: Sol, Luna, Plutón y Venus. Pero hay algo más, si la Luna Nueva es en Capri, hay que prestarle especial atención a Saturno, pues regente de Capricornio. Y Saturno está en conjunción a Júpiter, que a su vez hacen una cuadratura a Marte, Lilith y a Urano en Tauro. Bueno, perdón por toda esta data técnica, pero lo que quiero decirles con todo esto, es que hay mucha energía de tierra, entonces solo queda hacer una cosa y es arremangarnos y poner manos a la obra. 

Por estos días estuve leyendo el libro Regencias femeninas en astrología de Jorge Bosia y Astrología y destino de Liz Greene. En ambos libros aparece la figura de la diosa Rea. Esta diosa pertenece a la primera generación de dioses del Olimpo, los llamados Titanes. Es hija de Urano y de Gea, y es la hermana y esposa (qué horror este título) de Chronos, el dios del tiempo. Chronos es el nombre griego de Saturno y ya sabemos que Capri está regido por Saturno, ¿no?  Me parece importante recuperar a las deidades femeninas, porque son figuras que, en las mitologías patriarcales, ocupan lugares secundarios. Por supuesto que esto no es una casualidad, sino que las mitologías dan cuenta de aquello que sucede en el terreno de la materia. Como ya les comenté algunas veces, creo que los relatos míticos funcionan como el pegamento simbólico que le da coherencia a la sociedad a la que pertenecen. Entonces, las mitologías de Grecia y Roma justifican lo que hacen los seres humanos comunes y corrientes. Algo parecido sucede con la mitología judeocristiana, que fundamenta la sociedad patriarcal y capitalista en la que vivimos. No me quiero dispersar, pero necesitaba decir esto una vez más. Entonces, volviendo a Rea, podemos pensar en lo que su nombre significa. Rea quiere decir ‘flujo (menstrual o del líquido amniótico)’ o ‘facilidad (en el parto)’. Rea en la mitología romana se llama Ops. La palabra latina “ops” significa ‘riqueza’, ‘bienes’, ‘abundancia’, ‘dones’. También está relacionada con “opus”, que significa ‘trabajo’, particularmente en el sentido de ‘trabajar la tierra’, ‘arar’, ‘sembrar’. Y esto me parece que es súper interesante a la hora de pensar en el desafío capricorniano, porque siempre que pensamos en Capri, pensamos en disciplina, exigencia, sacrificio y productividad capitalista y patriarcal. También tenemos una idea de éxito y abundancia vinculada a la cantidad de dinero, seguidores en redes sociales o fama. Y, si bien es cierto que esta información está presente en lo capricorniano, me parece interesante que resignifiquemos esa energía en clave ecofeminista. Entonces, esta Luna Nueva con tanto en el elemento tierra, nos ubica frente a un desafío, el de poner manos a la obra para lograr lo que sea que estemos buscando, pero no con una lógica abusiva, utilitaria, consumista y extractivista, ya conocemos esta lógica y es la que está llevando a nuestro mundo a la destrucción, junto con el sufrimiento de todas las especies y formas de vida, incluso las que habitualmente consideramos como “no orgánicas”, como las montañas, el suelo, los ríos y el aire. Vemos también esto a nivel individual, que por supuesto no es personal, sino que forma parte de una manera de vivir colectiva, cuando estamos llenos de actividades y no podemos darnos un respiro, cuando disfrutamos de estar ocupades 24/7 y en el medio nos olvidamos de nuestra salud, nuestros vínculos, la forma que tenemos de alimentarnos o la necesidad que tenemos de descansar. Cuando competimos entre nosotres, en vez de colaborar, porque nos ponemos tipo Gollum del señor de los anillos, queriendo acaparar todo. 

Está claro que esto no es una responsabilidad pura y exclusivamente individual, sino que forma parte de los imperativos del sistema en el que vivimos, pero muchas veces lo alimentamos y reproducimos, aun sin tener la necesidad de hacerlo. 

La información que viene con Rea, como diosa capricorniana, es que necesitamos ir lento y registrando los ritmos de la Tierra, disfrutando. No con el modo que tiene el agronegocio de tratar la tierra, llenándola de pesticidas para que sea cada vez más productiva, vaciando sus nutrientes o incendiando todo lo que está a su paso, para que esa tierra sea cultivable y plantar alimentos para el ganado, que irá directo al matadero.  No es eso y no creo que sea por ahí. Después de todo, Rea también es la diosa de la Naturaleza, suele estar representada con un cetro o una espiga de trigo y tiene las llaves que dan acceso a todas las riquezas de la Tierra. 

Creo que la abundancia viene de vivir en sintonía con los ritmos de la Tierra. Por otro lado, Rea monta un carro que simboliza la superioridad de la madre Naturaleza, a la que incluso se subordinan los poderosos leones que tiran de él. En otras representaciones, Rea se sienta en un trono custodiado por estos animales. Que haya animales en la representación de Rea, significa, entre otras cosas, que necesitamos registrar nuestro lado instintivo y bestial, que salgamos de la idea de que somos máquinas de producir.  

Entonces, esta es una Luna Nueva que nos lleva a transformar (pues Plutón) nuestra forma de trabajar, de generar dinero y de gastarlo, pero también se abre un ciclo de seis meses donde vamos a estar repensando, una vez más, cuestiones colectivas sobre cómo funcionan las instituciones, quienes tienen el poder y cómo lo usan, cuál es la legitimidad de las leyes hechas por los seres humanos. En los primeros días del 2021 vimos cómo quedaba en evidencia el rol que juegan las redes sociales en nuestras vidas, cómo circula la información, y también la capacidad que tienen las redes sociales para censurar, en este caso, a Trump. Sí, lo estamos celebrando porque es un personaje nefasto, pero probablemente no pensemos lo mismo cuando otros contenidos sean censurados porque son considerados una amenaza al bien público. Por otro lado, de aquí a seis meses con la Luna Llena en Capricornio de junio, también veremos cómo operan las leyes que no son una creación humana, como las leyes de la naturaleza. 

Y hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar y por acompañar, por compartir este podcast con tu gente. 

¡Que tengan un gran comienzo!

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Temporada Capricornio

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy quiero hablarles de la energía de Capricornio, un signo regido por Saturno. Esto que les voy a contar aplica si tenés Sol, Luna, Ascendente en Capricornio, Saturno en casas 1, 4, 7, 10 o 12 y Saturno en aspecto duro al regente del ascendente.

Capricornio viene después de Sagitario y esto, que parece una obviedad, tiene todo el sentido del mundo cuando nos metemos en astrología, donde cada signo está conectado con el anterior, con el siguiente, con su opuesto complementario y con los que son del mismo elemento. Podríamos pensar al zodiaco como un viaje y cada signo es una
parada en un recorrido mayor. La intuición, la pasión y el dogmatismo ciego de Sagitario se transforma ahora en pragmatismo, estrategia y realismo capricorniano. Los grandes ideales que aparecían en Sagitario ahora necesitan ser bajados a la tierra. No es suficiente con hacer declaraciones de principios ni militar todas las causas, ahora se trata de chequear empíricamente si esos ideales funcionan. Es cierto, algunas versiones de Capri son de un realismo salvaje y, a veces, se vuelve un tanto pesimista. Ahora, hay un detalle no menor en la energía de Capricornio y es que se trata de un signo cardinal. ¿Qué significa esto? Que está asociado a los comienzos. De hecho, el comienzo de la temporada Capri está dado por el solsticio y el inicio de una estación. Invierno en el hemisferio norte y verano en el hemisferio sur.

Cuando pienso en el invierno del hemisferio norte y la temporada Capri, me imagino el invierno de Game of Thrones. Crudo, crudísimo. Y cuando pienso en el verano capricorniano del hemisferio sur, me imagino las ciudades vacías porque están todes de vacaciones. Bueno, hasta existe el Sindicato de Capricornianos en internet, reclamando que reciben un solo regalo por navidad, reyes y cumpleaños. Y miles de festejos de cumpleaños que fueron en soledad o con muy poca gente, comiendo los restos de pan dulce o de pionono. Quiero decir que este 2020 fue un año muy capricorniano (Saturno, Júpiter y Plutón en Capri) donde la mayoría de nosotres pasamos nuestros cumpleaños solxs o con muy poca gente. Una pequeña dosis de la vida del capricorniano típico. Bueno, además que fue un año lleno de restricciones y normativas que nos decían lo que podíamos y lo que no podíamos hacer. Capri a fondo.

Pese a ser un signo de tierra, la personalidad típica de Capri no tiene la lentitud de Tauro o la procastinación de Virgo. Alguna vez me dijeron que Capricornio se parecía a Aries en lo ambicioso y en lo cabrón, pero más controlado y planificador. Estoy de acuerdo. Dicho sea de paso, Aries es el primer cardinal, el que marca el comienzo del año astrológico y el primer fuego. Aries ama los desafíos y conquistar territorios inexplorados. Capricornio tiene algo de esto, pero es menos kamikaze, es mucho más estratega y, además, se plantea objetivos en el largo plazo que cumple pacientemente, algo que es bastante difícil para la personalidad ariana. Capricornio es realista en el sentido de que puede separar su deseo de cómo le gustaría que fueran las cosas para registrar lo que efectivamente está sucediendo. Acepta lo que hay y, de ese modo, trabaja para cambiarlo. Es cierto, hay una versión pesimista y quejosa de Capri como el viejito de la película Up de Disney y Pixar, pero es un gran hacedor de realidades. Cueste lo que cueste.

A esta altura de la vida, con la difusión que tiene la astrología en las redes sociales, seguro que ya viste miles de memes que dicen cómo es la personalidad capri: exigente, responsable, determinado, dice que va a hacer algo y lo hace y busca perfeccionarse en lo que sea que esté haciendo. No importa si es con la astrología, si es jugando al fútbol, si toca la guitarra o está tomando clases de bordado. Va a querer hacerlo bien, aunque solo sea por diversión. Una de las mayores dificultades para Capri va a ser la diversión o la liviandad. Esto es algo que pueden incorporar con los años como producto de un trabajo de conciencia, de empezar a sacarse de encima las exigencias propias y las de la sociedad que dicen cómo deberían hacerse las cosas. La personalidad típica de Capri es obediente y busca seguir con las formas conocidas. A menos que tenga otras energías en su carta que lo lleven a jugar y explorar otras posibilidades contrahegemónicas. Sí, lo capricorniano típico es muy de “lo normal”, en el sentido de seguir la norma, al menos durante los primeros años de vida. He visto muchas personas con energía Capricornio que con el tiempo logran desarmar los mandatos y las leyes externas y luego siguen sus propias normativas. Entonces, ya no se rigen por lo que la sociedad espera, sino que hacen su propio camino. Para eso, hay que tener un grado de fortaleza interna muy alta, porque esto de romper con las leyes externas nos deja en lugares muy solitarios. La personalidad capricorniana tiene la capacidad para pasar esos momentos difíciles en soledad y lograr su objetivo. Se me viene a la mente una frase de Federico Peralta Ramos que dice “solo consiguen un oasis aquellos que se bancan el desierto”. Este podria ser un lema capricorniano.

Capricornio tiene como opuesto complementario al signo de Cáncer, así que uno de sus desafíos es registrar su lado tierno, vulnerable y mamífero. Querido Capri, está buenísimo poder atravesar los desiertos en soledad, pero la vida se vuelve muy dura de este modo y no hay nada como la calidez de un abrazo de alguien que amamos y con quien podemos bajar la guardia. Capricornio va hacia Acuario, un signo de aire, así que forma parte de su camino abrirse a otras perspectivas y no, no hay forma de tener garantías y certezas absolutas. Podemos armar estrategias y planes de acción, hacer lo mejor que podamos, pero también existe la variable incertidumbre.

Bienvenidxs a la temporada Capri. Les mando un abrazo grande y les quiero.

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Una mirada al 2021

Por Lu Gaitán

Creo que todes estamos esperando que se termine el año 2020, con la secreta esperanza de que el fin del año gregoriano y el comienzo de uno nuevo nos saquen de esta situación. El año 2020 fue el año de la triple conjunción en el signo de Capricornio. Plutón, Júpiter y Saturno reunidos en ese signo. Lxs astrologxs que nos dedicamos a investigar los procesos colectivos desde la astrología sabíamos que este año iba a ser un año difícil. La mayoría de las predicciones giraban en torno a recesión económica, crisis política y pérdida de libertades individuales. Algunxs astrologxs predijeron la pandemia, pero creo que la mayoría (y me incluyo ahí) no sabíamos bien cómo se iba a dar todo esto. También sabíamos que esa triple conjunción en el signo de Capricornio iba a tener especial peso en los países que tuvieran energía Cardinal (Aries, Cáncer, Libra y Capricornio), como Argentina, Estados Unidos, Inglaterra, etc. Para lxs que no saben, se calcula la carta natal de un país con base en la declaración de la independencia o la última constitución. Cada país con lo suyo, pero todos con la triple conjunción soplándoles la nuca. La triple conjunción también marca el comienzo de un ciclo de casi 40 años. Por eso, muchas veces llamé al año 2020 como el Año de la Semilla, donde ponemos la semilla del nuevo ciclo.

Hice toda esta introducción para que se entienda lo que se viene en el 2021. El 2021 va a estar caracterizado por la conjunción de Saturno y Júpiter en el signo de Acuario haciendo cuadratura a Urano en Tauro en el primer semestre del año. Hay múltiples lecturas que podemos hacer sobre este tránsito y probablemente todas sean complementarias. Yo creo que esta cuadratura sumada al nodo norte en Géminis va a traer una emigración de la ciudad al campo y a ciudades más pequeñas. En Argentina, tenemos toda la población concentrada en la Ciudad de Buenos Aires y área metropolitana por cuestiones económicas, educativas y culturales. Y políticas, obvio. No solo tenemos una gran densidad poblacional, sino que además tenemos escasa cantidad de espacios verdes. Esta ciudad fue construida en contra de la naturaleza, siguiendo el paradigma civilizatorio de occidente de que la naturaleza tiene que ser vencida. Pero ¿qué pasa ahora que pasamos la mayor parte del año 2020 encerradxs en departamentos y desarrollamos el llamado “síndrome de la cabaña”? Este síndrome fue explicado a partir de la forma de vida del norte de Europa, donde los encierros son prolongados, así como el aislamiento y la falta de contacto con la naturaleza. Tal vez podríamos llamar a este conjunto de síntomas, el “síndrome del monoambiente”: irritación, apatía y desgano son algunas de las formas en que se manifiesta. Falta de sol.

Por otro lado, cuando esta pandemia comenzó, muchas personas empezaron a temer la falta de alimentos. A eso le sumamos una revisión total en los consumos: ¿hace falta tener tanta ropa?, ¿qué es lo que más extrañamos durante el encierro?, ¿fueron los shoppings, el transporte en hora pico? Probablemente, no. Hace un tiempo hice unas encuestas en mis redes sociales y la mayoría de la gente extrañaba estar al aire libre y los abrazos con sus seres queridxs. Como conclusión, diría que la cuarentena nos llevó a revisar nuestras prioridades e ir a lo que cada unx considera esencial. Generalizando, sería el alimento, el aire puro, el sol y los afectos.

Ahora ya lo olvidamos, pero a principios de esta cuarentena estábamos flasheando con los animales reconquistando los espacios urbanos: los patos por Avenida Libertador, los lobos marinos en Mar del Plata, los caballos en la ruta y los cisnes en Venecia. Así que empiezo a registrar entre las personas de determinado poder adquisitivo y con cierto ideario hippie y sustentable la posibilidad de crear formas colectivas de vivir, bien al modo acuariano, que sean en armonía con la naturaleza y donde además haya producción sustentable de alimentos, pues Tauro. Por otro lado, en Argentina empiezan a aparecer noticias de apropiación de tierras, producto de la crisis económica y habitacional. Existe la chance de que esta situación se profundice durante el 2021.

Y un dato no menor es que este segundo semestre del 2020 se hizo evidente que, durante el encierro, fue deforestada e incendiada una gran cantidad de territorios y también surgió la posibilidad de instalar granjas industriales de chanchos en algunos sectores de Argentina. Todo esto es producto del agronegocio y las especulaciones inmobiliarias. La respuesta desde adentro del sistema productivo que nos llevó a esta pandemia es seguir saqueando territorios y modificar el trigo para que sea resistente a las sequías y a los agrotóxicos, pero nunca es fomentar la agricultura familiar y cooperativa, sin agroquímicos ni modificaciones genéticas y con precios justos. Esta tensión entre modelos productivos colaborativos y lógica salvaje del mercado va a seguir durante el año que viene.

Las cuadraturas son ángulos de 90 grados que nos hablan de tensión. La cuadratura de Saturno y Júpiter en Acuario con Urano en Tauro también traerá la temática de la salud pública. O, mejor dicho, ¿cuál es el espacio para las libertades individuales y la posibilidad de que cada persona decida qué es lo mejor para sí misma en tensión con las necesidades colectivas? La expresión más obvia de esto es el llamado movimiento anti vacunas que viene creciendo en el mundo. ¿Qué es lo que va a pasar cuando salga la vacuna contra el COVID y sea obligatorio vacunarse? Júpiter y Saturno en Acuario podría ser traducido como la ideología y la autoridad basadas en la ciencia y en el progreso científico en tensión con la libertad de los cuerpos de Urano en Tauro. Saturno ya estuvo en Acuario durante algunos meses del 2020 y, durante ese tiempo, se barajaron varias opciones: la posibilidad de que el Estado controle absolutamente todos nuestros movimientos con un chip implantado bajo la piel o sensores que registran la temperatura corporal incluso antes que nosotrxs mismxs. Suena tentador porque de este modo podríamos prevenir unas cuantas enfermedades. Pero también suena aterrador, al menos para mí. Y tal vez el problema sea que estamos haciendo una polarización que es falsa. En una vereda ponemos al Estado, que registra absolutamente todo lo que hacemos, usando la tecnología (hola, Acuario), y en la vereda opuesta dejamos que cada unx haga lo que pueda, según su decisión y su poder adquisitivo. Si tenés recursos, buenísimo y, si no, vos fijate. Acuario no solo es el signo de lo comunitario, también es de lo elitista. Nunca nadie dijo que Acuario fuese una energía fácil de definir. 

Si nos ubicamos en los polos, nos perdemos de un montón de posibilidades. El medio que imagino pide que cada unx se haga responsable de su cuidado, pero para eso hace falta información y aprender a registrarnos. Por ejemplo, el virus con el que estamos lidiando ahora genera síntomas muy parecidos a un resfrío común o una alergia. ¿Cómo puedo saber si es uno o es otro? Con data y con testeos que sean de fácil acceso. “Saber es poder” y eso no aplica solamente al Estado que eventualmente tendrá toda nuestra información centralizada a través de la tecnología. “Saber es poder” también podría ser el reconocimiento de los síntomas de que algo no anda bien en nosotrxs y concurrir a los hospitales solo si lo necesitamos. Sería algo así como aprender a autogestionarnos y, sobre todo, como dijo Ceci Valentini de @somosciclicas, aprender sobre la intergestión. Entonces, les preguntamos a personas en las que confiamos o intercambiamos saberes medicinales con nuestra red. La cuadratura de Saturno y Júpiter en Acuario con Urano en Tauro también trae la posibilidad de pensar en la medicina desde otro lugar, no solo como paliativo, sino como medicina preventiva, que haga un especial énfasis en los alimentos que consumimos, entendiendo que ahí tenemos vitaminas y minerales y la capacidad para defender nuestro sistema inmune.

Pero para eso vamos a tener que cuestionar la forma en que producimos alimentos y ese va a ser uno de los grandes debates del 2021: es sabido que los alimentos ultraprocesados que consumimos y los agroquímicos que están presentes en nuestra comida no solo no nos alimentan, sino que además nos enferman. Esto es todo por hoy. La seguimos. Abrazo 

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Esoterismo crítico

Por Lu Gaitán

Hoy quiero hablarles sobre algunas cosas que decimos habitualmente en el circuito esotérico. Soy consciente de que muchxs van a pensar que estoy yendo en contra de mi propio gremio de esotéricos, pero no es así. De hecho, estoy cuestionando desde adentro para que reelaboremos y, de este modo, crezca la potencia de lo que hacemos. Mi intención es que pensemos muchas de las cosas que decimos y tenemos naturalizadas. La mayoría de las veces con la mejor de las intenciones, pero sin darnos cuenta, estamos replicando la lógica de causa y consecuencia donde “A más B, entonces C”, que no es propia del esoterismo, sino del mecanicismo. Lo esotérico es misterioso y no tiene una lógica lineal, así como la astrología no funciona por la fuerza de la gravedad que los planetas ejercen sobre nosotrxs, lxs humanxs comunes y corrientes. Pero sí decimos que hay un vínculo sutil entre cielo y tierra. Que los planetas no nos influencian ni tampoco causan cosas en nosotres. 

En esta misma línea viene mi planteo sobre muchas de las verdades que se replican por ahí. ¿Por qué creo que pasa esto? Porque lo esotérico es complejo y para que sea vendido tiene que ser simplificado a tal punto que sea de fácil digestión. Como los alimentos ultraprocesados, llenos de químicos y conservantes que se venden en el supermercado en paquetes coloridos y súper atractivos que de alimento no tienen mucho, pero sí son calorías vacías que generan adicción y múltiples problemas de salud. Algo así sucede con la espiritualidad y algunas de las máximas que circulan por ahí. 

Una que escucho muy habitualmente es que “el universo tiene un plan”. Muchxs de nosotrxs nos agarramos a la idea de que va a estar todo bien, que el universo o la vida tienen un plan para nosotrxs donde todo va a cuajar perfectamente y acorde a nuestros deseos. A mí me cuesta pensar que el universo opera de ese modo, creo que estamos humanizando al cosmos. Como si este tuviera una mente y una voluntad. Que el universo tenga planes también implica que todo está escrito y que no hay demasiado espacio para cambiar el estado de la situación, a menos que los planes del universo incluyan que lxs seres humanxs tengan libre albedrío y capacidad para cambiar el estado de cosas. Entonces, se trataría de unos planes flexibles o unos planes que incluyen el famoso “vamos viendo”. 

Tampoco creo que el sufrimiento venga para que aprendamos algo. Detrás de esa visión, está la cara cruel del universo. ¿Cómo podría ser que la muerte de alguien que quiero tenga como objetivo que yo valore la vida? Distinto es si yo aprendo el valor de la vida por contraste con ese dolor. La diferencia es sutil, pero creo que es necesaria. Estoy parafraseando a Juan Sklar en algo que escribió hace un tiempo. Y voy a meterme en terreno polémico. Si creemos que el universo o una conciencia más grande que el individuo tienen un plan, entonces esta inteligencia superior también planea que haya abusos y violaciones, no solo de seres humanxs, sino también de animales, plantas, ríos, mares y montañas, así como pobreza y guerras, y en esos planes del universo está la posibilidad de que cambiemos el estado de cosas. Por otro lado, ¿cómo sería la situación donde yo deseo A y mi vecina también desea A? ¿A quién responde el universo?

Como yo no sé si existe esa conciencia superior, con esas características, también me puedo preguntar si no estamos haciendo una reversión de eso que dijo Marx hace unos siglos de “la religión es el opio de los pueblos”, pero esta vez no hay instituciones ni mandamientos, solamente espiritualidad para anestesiar y no sufrir, metida en paquetes que sean vendidos fácilmente. Básicamente, lo que decía Marx es que las religiones han servido para adormecer los procesos revolucionarios y han sido funcionales a que los poderes político y económico estén en manos de pocas personas. No importa que ahora seas pobre y no tengas recursos económicos porque, si hacés las cosas bien, cuando mueras irás al reino de los cielos donde tendrás todo. Hacer las cosas bien significa seguir una cantidad de mandamientos. No es “hacer las cosas bien” en abstracto, sino en la moral judeocristiana. No importa que ahora seas pobre, porque esto es algo que viene de otra vida. En una encarnación anterior fuiste muy rico, entonces ahora te toca ser pobre para compensar. Se llama karma y esa es la razón por la que ahora ocupas esta posición social. Esta es la versión reencarnacionista. ¿Cómo puedo saber si no es mi misión en esta vida modificar el estado de cosas, organizarme, juntarme con personas que estén en la misma situación que yo para hacer algo diferente? O el abuso que tuviste cuando eras niñe: ocurrió para que aprendieras algo. Hay un evento traumático que tuvo un objetivo, un para qué. No veo cuál puede ser el aprendizaje que podemos extraer de esta situación, más que un adultx se aprovechó de un niñe indefenso. ¿Y si decimos que lo atrajo, que eso está en su campo energético y que también sus ancestrxs fueron abusadxs cuando fueron niñxs? ¿Es esa la causa? Soy esotérica, así que creo que no existe el azar, que siempre es nuestro campo energético manifestándose. Pero, y esto tiene un gran “pero”, no conocemos la totalidad de nuestro campo energético, así que tenemos una gran cantidad de información que queda inconsciente. En este caso híper tremendo de un abuso, ¿alcanza con decir que la causa es que lxs ancestrxs también sufrieron ese abuso? Podemos pensar que son eventos que se replican, que están en nuestro campo energético, que es información heredada que está inconsciente, pero es importante y fundamental recordar que ese niñe no nació en el vacío, sino en un sistema patriarcal donde los abusos son moneda corriente. Y esto, que parece un detalle en la letra chica de un contrato, no lo es, porque es muy habitual que alguien recurra a una terapia con esta problemática y se encuentre con esta información que, si no es contextualizada, hace que la persona se quede sintiéndose más culpable que antes, porque nuestro sistema es experto en responsabilizar a las víctimas y además le da miedo su propio campo. 

No me cierra esta forma de vivir la espiritualidad que pone carga en la persona que sufre, como si tuviera la misma responsabilidad que la persona que abusa. Lo mismo que cuando hablamos de la dinámica del abusador y el abusado como dos caras de una misma moneda y una dinámica vincular. Cuando lo vemos de este modo, corremos el riesgo de poner en el mismo lugar y en la misma jerarquía a alguien que no se puede defender de alguien que sí tiene poder. Y, encima, es bastante habitual escuchar en el circuito espiritual que hay que correrse del lugar de víctima. Como si fuera lo mismo un conflicto entre adultos que una situación donde claramente hay una asimetría. Además, esta lectura de que el universo tiene un plan podría ser una versión siglo XXI de un Dios patriarcal que está en el Cielo, que funciona con un sistema de premios y castigos. No me cierra. 

Sí creo que estamos todxs conectadxs, que formamos parte de un entramado vincular que no solo está hecho de personas, sino que también está conformado por animales, plantas, rocas y seres de otras dimensiones. Que todxs formamos parte de un gran sistema donde, si algo se mueve acá, este movimiento reverbera en los confines del universo. No sé por qué y probablemente no lo sepa nunca. En buena medida creo que eso es lo propio de lo esotérico: no hay causas y consecuencias, sino aceptación profunda del misterio.