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Luna Llena en Piscis

Por Lu Gaitán

¡Hola, bellezas! ¿Cómo va eso? 

Este lunes 20 de septiembre tenemos Luna Llena en Piscis y, de este modo, cerramos un ciclo que empezó en marzo de este año. Increíble que hayan pasado seis meses, ¿no? Bueno, sí, pasaron seis meses y mil millones de cosas. Así que hacé memoria y fíjate qué estabas haciendo por entonces y qué está pasando ahora. ¿Hay alguna conexión? Atención, porque esa conexión puede ser muy concreta y material, como por ejemplo, empezaste a trabajar en un proyecto y ahora está por salir a la luz, o bien puede ser más sutil, más interna, más emocional. Tal vez, hace seis meses, en medio de la temporada pisciana empezaste un proceso terapéutico porque estabas harta de vivir en el Día de la Marmota o como en la serie Muñeca Rusa donde se repite una y otra vez el mismo escenario. Y ahora estás viendo los frutos de ese proceso. Igual, convengamos que es bastante difícil hablar de “los resultados” del trabajo terapéutico. Por eso te decía que podía ser algo sutil…

Con la Luna Llena puede haber insomnio y desborde emocional (obvio que esto no aplica si ya estás en una desde hace tiempo, en ese caso, espero que tengas acompañamiento terapéutico). Lo del desborde emocional aplica más que nunca a una Luna Llena en Piscis conjunción a Neptuno. Dejá salir lo que sea que sientas, no lo reprimas, acompañalo. Y, una vez que baje la espuma emocional, es probable que descubras de dónde viene todo eso que sentís. Mercurio está en cuadratura a Plutón: las puertas de la psiquis se abren para ver qué hay. Dicho sea de paso, el 25 de septiembre, Mercurio empieza a retrogradar, así que, post desborde emocional, tendremos la oportunidad para reflexionar y ver qué hay ahí. La retrogradación dura tres semanas y ya sabés lo que dicen por ahí: que vuelven ex parejas, ex amantes, ex amigues, ex compañeres de la vida. Y también puede ser que volvamos nosotras. Si hay que volver a entablar un vínculo o no, si hay que dar oportunidades de vuelta o no, yo no sé, no te puedo decir. Eso lo vas a tener que decidir vos. A veces esa vuelta puede ser concreta y material, como un mensaje, un llamado, un mail, un reencuentro casual en la calle y, otras veces, puede ser una vuelta en pensamientos o en sueños. En el plano simbólico es lo mismo, en el plano material y concreto no lo es, desde ya que no. Lo que me parece interesante de esta retrogradación de Mercurio post Luna Llena en Piscis es que podemos llegar a ver a las cosas de otro modo. Lo que sea que veamos, seamos compasivas y no nos castiguemos. Por favor. 

Otro de los posibles escenarios de esta Luna Llena en Piscis conjunción Neptuno es la ansiedad. Yo creo que la ansiedad aparece encubriendo la angustia. Como no queremos entrar ahí, porque nadie quiere sentirse mal y porque nuestra cultura valora muchísimo la racionalidad, le damos rosca a la cabeza. Y bueno, después tenemos el corazón acelerado, la respiración corta, la sensación de que algo malo va a pasar ya mismo. La mente se dispara creando escenarios que no están pasando ahora. Y que tal vez nunca sucedan. Y acá quiero hacer una salvedad porque creo que merece la pena. En el último tiempo, escuché a muchas personas hablar de Eco Ansiedad, que es básicamente la ansiedad por el colapso ecológico. En general, veo que el tratamiento que hacemos sobre esto es reducido y muy parcial, justamente porque repetimos el discurso de que “eso no está pasando ahora”, como si la ansiedad viniera porque tengo miedo de que mi pareja me deje y está al lado mío tomándose un cafecito. La verdad es que el colapso ecológico sí está pasando ahora y no es un problema de las generaciones futuras. Es un problema de las generaciones actuales. Es un problema nuestro que se va a agravar, si todo sigue así, en los próximos años. Pero el agua ya está faltando y ya está siendo contaminada con agroquímicos, hay sequías y hay inundaciones y en Latinoamérica tenemos récord de persecución política a campesinos e indígenas que son, pese a lo que muchas personas creen, quienes llevan adelante la defensa de los territorios y la biodiversidad. No, no es algo de chetos veganos de Palermo, de Berlín o de California. Entonces no es Eco Ansiedad lisa y llana, porque no son escenarios creados por la imaginación. ¿Por qué hablo de esto? Bueno, no solo porque me interesa, me atraviesa y sé que a muchas personas también les pasa, sino porque, a nivel astrológico, siempre que estamos en presencia de lo pisciano y neptuniano, se activa la híper sensibilidad y apertura a lo que pasa a nivel colectivo. Y bueno, estamos en una. Lo que quiero decirte es que estos días de Luna Llena puede ser que la sensibilidad por lo colectivo esté exacerbada. Y quiero validarla, no te quiero decir que estás exagerando, o que estás flasheando y que es muy fácil sentir que estamos en una derrota, que ya está que ya fue, que mejor nos extingamos como Humanidad porque somos un virus. Bueno, no es toda la Humanidad la responsable del colapso ecológico, sino los más ricos, los países del norte de este mundo y las mega corporaciones. Y otra cosa que te quiero decir es que, si este mundo te duele, no tires la toalla, que actives por vos, por otras personas, por los animales, por los ecosistemas. Y, si ya estás activando y estás agotada, también vale descansar, mimarse, distraerse, dormir… Al modo pisciano, tomarte una birra o fumarte uno. Sé que muchos puristas van a decir que no hay que hacer eso, que eso está mal, que es anestesiar. Bueno, tranqui, si en vez de infinito dolor, voy a sentir un dolor con el que puedo lidiar y hacer algo, entonces bienvenida esa anestesia. Otra cosa completamente diferente es que tengamos un consumo problemático de sustancias y puede ser que esta Luna Llena deje en evidencia eso para algunas personas. Dicho sea de paso, también usamos el amor romántico, la comida, las redes sociales, el trabajo, las películas y la espiritualidad como forma de evadirnos y no hacer contacto profundo. Puedo imaginarme que muchas personas van a darse cuenta de eso con esta luna. 

Por último, esta Luna Llena es para todes, pero prestale especial atención si tenés algo de Géminis, Sagitario, Virgo o Piscis en tu carta natal en los últimos diez grados, porque lo vas a sentir mucho más. 

Muchas gracias por haber llegado hasta acá, por compartir este pódcast en tus redes sociales, con tu gente querida. 

Si me querés escribir, podés hacerlo a través de mi correo electrónico hola@lugaitan.com. También en mi pagina web lugaitan.com

Abrazos.

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Luna Nueva en Piscis

Por Lu Gaitán

¡Hola, mis amores! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Nueva en Piscis del 13 de marzo. Esta Luna Nueva es para todes pero especialmente para quienes tienen algo en Géminis, Sagitario, Virgo o Piscis en su carta natal. Esta Luna Nueva sucede en el grado 23 de Piscis. Si querés saber en qué área de tu carta natal va a suceder la Luna Nueva, podés consultar el tutorial de las chicas de @aprendeastrologia. 

Cada Luna Nueva marca el comienzo de un ciclo de seis meses, o sea que el 13 de marzo estamos empezando un espacio de tiempo que termina en septiembre con la Luna Llena en Piscis. Piscis es el último signo del zodiaco, o sea que se trata de una Luna Nueva de finales. Suena contradictorio desde la mente racional y binaria, pero si lo vemos como la posibilidad de empezar a soñar la nueva vida que queremos para nosotres y para el mundo, entonces tiene otro sentido. Ahí cambia la cosa. Eso sí, puede ser que en el medio aparezca una melancolía y una sensación de que estamos duelando algo. Una vieja versión que se está yendo, todos los planes que hicimos para el 2020 que no pudieron ser porque pandemia y una forma de vivir que ya no va a ser. El 2020 marcó el comienzo de un ciclo de 40 años, porque Saturno y Plutón juntos, y otro de 200 años, porque Saturno y Júpiter juntos. Algunxs dicen que comenzó la Era de Acuario. Yo creo que todavía estamos agotando la Era de Piscis y empezando a ver cómo es la Era de Acuario, pero no creo que haya comenzado de lleno aún. Tampoco creo que lo veamos en esta encarnación. En dos generaciones más, si aún estamos en este mundo (pues crisis ecológica), estaremos en la Era de Acuario. Les digo esto porque me preguntan un montón sobre la Era de Acuario. De paso aprovecho y respondo consultas por esta vía. Me debo a mi público. Ah re.

Esta Luna Nueva tiene 4 planetas en Piscis, o sea, Sol, Luna, Neptuno y Venus en conjunción, y a Mercurio y Júpiter juntos en Acuario. Podríamos hacer múltiples lecturas, pero yo elijo hablarles sobre el optimismo, la confianza, los grandes ideales y vivir en este mundo. Hay un pensador que me gusta mucho y lo leí bastante cuando estaba en la carrera de Ciencia Política. Se llama Antonio Gramsci. Este señor vivió en Italia y fue preso durante el fascismo. Estuvo en la cárcel muchísimos años y lo sostuvieron sus grandes ideales y el amor de su familia. Obvio que hice su carta y tiene Júpiter en Acuario y Venus en Sagitario. Desarrolló muchos conceptos interesantes. Entre ellos, los de hegemonía y contrahegemonía. Seguro que escuchaste hablar de “lo hegemónico”, algo que decimos muy habitualmente cuando queremos hablar de las lógicas de este sistema capitalista y patriarcal en el que vivimos. Bueno, este señor, Antonio Gramsci, habló de hegemonía y de la necesidad de construir contrahegemonía. Creo que a esta altura ya sabemos que este sistema se sostiene no solo gracias a la represión de la policía y las fuerzas armadas, el funcionamiento de las instituciones y la urgencia de atender nuestras necesidades básicas, sino a través de imaginarios y valores que esta cultura replica y reproduce constantemente. Entonces, belleza hegemónica son los modelos de belleza centrados en las mujeres jóvenes, blancas, rubias y delgadas. La comida hegemónica son los alimentos ultraprocesados, envasados, llenos de conservantes y saborizantes de dudosa procedencia sostenidos por una maquinaria publicitaria infinita y estudios científicos pagados por las mismas empresas que producen esos alimentos. Y así podría seguir dándote ejemplos, pero estoy segura de que entendiste el concepto. En nuestro imaginario colectivo, terreno de lo neptuniano, todo esto es lo deseable y a lo que debemos aspirar. Con Neptuno y Piscis, vienen las imágenes que están tan instaladas adentro nuestro que creemos que son elecciones personales. Pero Gramsci no solo criticaba el sistema en el que vivía, también creía que era necesario construir valores y prácticas contrahegemónicas. Siguiendo los ejemplos que te mencioné, sería empezar a ver el atractivo en otros cuerpos, producir alimentos sanos y encontrar el placer en otros sabores. Gramsci no solo era un critico, también tenía un proyecto con el que soñaba. Y eso implicaba la organización colectiva y terminar con todo tipo de opresión. Como era marxista, hablaba de la opresión de una clase por sobre la otra. La burguesía al proletariado. Creo que estas categorías, al día de hoy, se quedan cortas, sobre todo porque falta la perspectiva feminista, antiespecista y ecologista, pero nos permiten pensar y entender la lógica de este sistema en el que vivimos.

Gramsci creía que vivir significaba no ser indiferentes. Que la indiferencia es apatía, parasitismo y cobardía. Que decir la verdad era revolucionario. Obvio que estoy pensando en la conjunción entre Júpiter y Mercurio de esta Luna Nueva. Y ahí la pregunta necesaria es qué es la verdad, de dónde sale y quién la construye, en qué se basa, cuál de todos los niveles de la existencia estamos leyendo. Ojalá que podamos tener la percepción abierta para ver más allá de nuestro ombligo, después de todo, estamos en presencia de una Luna Nueva con mucho de Acuario, Piscis y Neptuno. En astrología decimos que se trata de indicadores transpersonales, o sea, que van más allá de la persona. Del individuo. O sea, lo colectivo y lo sistémico. Y de este modo, aunque no lo haya dicho Gramsci, que soñemos otras formas de vivir en este mundo, que no solo incluyan a los seres humanos sino a las otras especies. 

Cuando pensamos en todas estas temáticas es muy fácil deprimirse. Y decir “ya fue todo” porque total este mundo fue siempre así y así seguirá siendo para siempre. Que lo mejor que podemos hacer es ser felices mientras podamos (como el meme). En el otro extremo, están el optimismo y la fe de que todo necesariamente va a mejorar. No sabemos bien cómo pero tenemos la certeza que la vida o el universo tienen grandes planes para nosotres. Esta sería la versión típicamente jupiteriana y neptuniana que cree que el universo va a responder a nuestros deseos individuales, o que, incluso cuando aparezcan el dolor y el sufrimiento, tendrán un para qué y que todo va a ser para mejor. Como si el dolor y el sufrimiento tuvieran como objetivo que aprendamos sobre la felicidad. Este tipo de perspectivas me cuestan bastante. Creo que podemos extraer algo bueno de situaciones de mierda, como Gramsci, que estuvo preso durante muchísimos años y escribió altos libros, pero no que estar preso fue para que él desarrolle toda su teoría. La diferencia parece sutil pero no tanto. En relación con el optimismo, Gramsci decía que muchas veces es una forma de defender la irresponsabilidad, la fiaca y la voluntad de no hacer nada. Es una forma de fatalismo, como en las tragedias griegas, donde los protagonistas no podían hacer nada para evitar su destino. Pero sí podemos ser optimistas cuando tenemos la voluntad de hacer cosas en concreto, que modifiquen la realidad en la que vivimos.

Hasta acá llegamos por hoy, gracias por haber escuchado este capitulo de mi flash esotérico y marxista. Y gracias por compartir este capítulo con tu gente querida. Abrazo

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Piscis: donde confluyen todas las aguas

Por Lu Gaitán

Hola, amores, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre el signo de Piscis, el último signo del zodiaco y, para eso, voy a recurrir a la mitología porque ahí hay data infinita que puede ayudarnos a pensar en lo pisciano. Hoy quiero hablarles sobre las sirenas. 

Para la mitología griega, las sirenas eran tan hermosas como como peligrosas. Por entonces, se decía que la voz de las sirenas resultaba increíblemente atractiva para los marineros, que ellos iban a enloquecer con el canto de las sirenas, serían hechizados y encantados por sus voces, terminarían tirándose al mar y serían devorados por los sirenas. Las sirenas de la mitología no tienen nada que ver con la imagen que tenemos de La Sirenita de Disney, como una joven dulce, sensible y entregada. De hecho, la explicación mítica de los naufragios, los ahogos, las tormentas y las inundaciones era que fue culpa de las mujeres, o sea, de las sirenas. Las femineidades como culpables de todo, siempre. La mayoría de las descripciones que conocemos sobre las sirenas dicen que eran mujeres con torso de humana y cola de pez, pero hay otra versión que dice que eran pájaros. En las primeras representaciones del arte griego, las sirenas eran representadas como aves con cabezas femeninas, plumas y pies escamosos. Luego fueron representadas como figuras femeninas con piernas de ave, con o sin alas, tocando distintos instrumentos musicales, especialmente arpas. 

Las sirenas han sido representadas muchas veces en el arte y la literatura en los últimos siglos. La historia más conocida fue escrita por Hans Christian Andersen en el siglo XIX. De este relato, surgió la famosa película de Disney que las niñas de finales de los ochenta y principios de los noventa vimos en nuestras videocaseteras y fuimos a alquilar mil veces al videoclub de barrio. Centennials, no lo entenderian. La Sirenita de Disney toma muchas cosas del relato original, pero va por otro lado. Vamos a hacer de cuenta que soy el chabón de Te lo resumo así nomás. En la historia de La Sirenita, la protagonista tiene una vida feliz en el fondo del mar hasta que se enamora de un príncipe y quiere convertirse en humana para poder estar con él. Por eso recurre a Úrsula, la bruja que le da piernas pero la saca la voz. Te la hago corta: hay un par de idas y vueltas, pero al final triunfa el amor, el amor heterosexual, y Ariel y el príncipe se casan. En el relato original, la sirenita muere. 

¿Cuál es la conexión entre todo esto y el signo de Piscis?

Creo que hay múltiples conexiones. Por un lado, Piscis es el último signo del zodiaco y su símbolo son los peces. Habitualmente decimos que Piscis representa, además, al océano y su inmensidad, ahí donde confluyen todas las aguas del mundo y todo está conectado con todo. Si Cáncer son los lagos, las lagunas y las bahías, Escorpio es el agua del pantano, Piscis es el mar abierto y el océano. 

Piscis es el doceavo signo y viene después de Acuario. En Acuario, aparece la comprensión de que formamos parte de un colectivo, pero en Piscis vamos más allá. Todo lo que sucede en el colectivo me atraviesa por completo, no hay separación entre el individuo y lo que pasa alrededor. Para intentar entender a Piscis, podemos observar cómo funcionan los mamíferos de agua, que están en manada y pueden comunicarse con ondas, aunque estén muy lejos geográficamente. Si pensamos en el océano y en Piscis, hay una suerte de absorción e inclusión de todo lo que existe. De ahí que los manuales de astrología digan que las personas de Piscis son amorosas, no solo en el sentido romántico, sino también de inclusión de todo lo que existe. Suele decirse que son compasivas y difíciles de catalogar, porque se adaptan a los entornos, camuflándose, y tienen el mismo misterio que el mar. 

Las sirenas, en su versión más conocida, son seres del mar, pero no entran en ninguna categoría binaria, porque son peces pero también tienen algo humano. Ni que hablar que la versión anterior de las sirenas es que eran pájaros. Entonces, ¿qué son? Bueno, todo a la vez. Algo parecido sucede con las personalidades piscianas, que pareciera que tienen de todo un poco y no pueden ser etiquetadas categórica y binariamente. Fijate que la sirenita de Disney se llama Ariel. Es el nombre de un varón, pero es una sirena que dice ser mujer. ¿Entonces? Bueno, salite de lo binario porque no lo vas a poder entender. De hecho, también podríamos pensar en el caos, el desborde emocional y las mescolanzas que no tienen demasiado sentido como algo pisciano. Igual que cuando el mar está revuelto. En la versión densa de Piscis, aparece también el costado manipulador, igual que las sirenas seductoras que encantaban a los marineros con sus voces para devorarlos. Suele decirse que el engaño, la confusión, la manipulación y las mentiras son expresión de la versión densa de Piscis y, en este sentido, podríamos vincularlo con los demás signos de agua y con Géminis.

Piscis es una energía asociada con las vivencias espirituales, lo trascendental y lo que va más allá de la persona, el individuo. Como el océano, que conecta absolutamente todo. De ahí que muchas personas con energía de Piscis tengan una gran afinidad y conexión con la espiritualidad, pero también con todo lo artístico y los dramas de la humanidad. La vida espiritual no solo aparece como parte estructural de la vida, sino como un refugio. O sea, usar la espiritualidad como droga y anestesia para no sentir el dolor que nos rodea. Dicho sea de paso, el amor romántico es otra forma de droga. ¿O no sentimos un subidón cuando estamos enamorades y flasheamos que el otre es perfecto? Pero bueno, el amor es lo que nos recuerda que estamos unidxs a lxs demás, que no estamos aisladxs. 

Por otro lado, la espiritualidad es una forma de re-encantar el mundo. Si lo hacemos y lo percibimos como un lugar mágico, entonces muchas de las violencias que tenemos naturalizadas nos van a impactar de un modo distinto. Piscis también es una energía vinculada a las expresiones artísticas, sobre todo si pensamos en el arte como una forma de expresar lo que sentimos más allá de la razón pura y dura, pero además la potencia del arte radica en que logra expresar algo que el colectivo al cual pertenecemos está experimentando, el arte lo simboliza y lo convierte en performance. En las historias de las sirenas, aparece el canto de los pájaros y también el arpa. 

Por último, cuando pienso en Piscis y en la dimensión colectiva, aparece la noción de servicio. Esto también es algo que está muy presente en la personalidad típica de Piscis: el servicio a todo aquel que está sufriendo. De hecho, la figura del mártir, así como el victimismo, forman parte del abanico de posibilidades de lo pisciano, donde hay un sacrificio extremo del deseo personal en pos de los demás. Como la sirenita que sacrifica su voz y su vida idílica en el fondo del mar. Pero si llevamos esto a los seres humanos comunes y corrientes, no siempre es entrega pura, porque muchas veces aparecen las facturas de “yo me sacrifiqué por vos y vos no me diste lo que yo esperaba”, o bien responsabilizar por completo a lxs demás sin tomar responsabilidad por los propios actos. Volviendo a la imagen del mar y el océano, la vida y los demás deciden por mí y yo me entrego a eso, pero luego me quejo porque no sucedió lo que yo anhelaba. Piscis puede ser un poco vístima. Y sí. 

Es interesante que muchas personas con energía de Piscis se parecen más a Virgo, el signo opuesto y complementario, que a Piscis. Esto tiene que ver con nuestra cultura occidental que no nos educa en materia emocional ni en lo espiritual/esotérico. Por eso, vamos a encontrarnos con personas que tienen energía de Piscis o de Neptuno en sus cartas y se parecen más a Virgo que a Piscis, pero esto es una polarización psíquica dada por la cultura en la que vivimos.  

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida. Un abrazo grande y hasta la semana que viene.