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Luna Llena en Tauro

Por Lu Gaitán

¡Hola, belleza! ¿Qué tal vos? ¿Cómo viene la temporada Escorpio? ¿Y el eclipse? Porque este viernes 19 tenemos una Luna Llena y eclipse, pero esto ya se viene palpitando hace rato.

Cada Luna Llena marca el final de un ciclo de seis meses. Pensá qué era de tu vida en mayo de este año y qué está pasando ahora. Yo te juro que no puedo creer que este año haya pasado así, tan rápido. Creo que todes somos como el meme del chabón que pestañea y, de repente, fin de año. Wey, yaa. 

Bueno, la cosa es que esta Luna Llena, por un lado, nos muestra un fin de ciclo, pero también nos está mostrando lo que se viene. Todo junto, todo en simultáneo. Los Nodos, dos puntos fundamentales en esto de pensar a los eclipses desde la astrología, cambian al eje Tauro-Escorpio en enero del 2022. Una pequeña explicación sobre los Nodos: los Nodos son dos puntos matemáticos que están en la intersección entre la órbita de la Luna y el Sol. No son cuerpos físicos, sino puntos matemáticos. Venimos de un año y pico donde los Nodos estuvieron en Géminis y Sagitario, donde las temáticas fundamentales fueron las clases virtuales, dejar los viajes de larga distancia y pasar a viajes locales, la cantidad infinita de información sobre cada cosa y las fake news, la libertad de opinión y expresión como paradoja democrática. Porque podemos decir lo que queremos, pero, si eso incentiva discursos de odio, entonces ¿qué hacemo? La cultura de la cancelación y personas que se creen las dueñas de la verdad absoluta, reconocer que cualquier forma de conocimiento también tiene un sesgo, y así. Intensos estos Nodos. 

Recordemos que los tránsitos astrológicos no causan nada, sino que nos marcan una hora. Como el reloj que dice que son las 9 y media de la mañana, pero no genera que haya luz solar. Bueno, por ahí va la cosa de los tránsitos astrológicos en general y de estos Nodos en particular. En enero, los nodos cambian al eje Tauro-Escorpio (sí, es el sentido inverso que usamos en el Zodiaco), y ese cambio nodal va a mostrarnos las temáticas fundamentales del 2022 y 2023, tanto a nivel individual como colectivo. 

Entonces, para ordenar un poco la información y que no se vuelva un bardo. Con esta Luna Llena estamos viendo qué espacio le damos al placer y al tiempo libre en nuestras vidas. Y no porque crea que sea fácil darle lugar a todo esto. Las razones son múltiples: como no llegamos a fin de mes, entonces tenemos que trabajar mucho, entonces no tenemos tiempo para estar tiradas tomando vitamina D, ni cocinarnos comida de verdad o dormir la cantidad de horas que necesitamos. Entonces, a esta altura del año, el estrés, la pandemia y los miles de cambios que estamos atravesando, queremos mandar todo a la mierda y decimos que es por el eclipse y porque Marte oposición Urano. Pero no es por eso, es que nos estamos dando cuenta de que es difícil cambiar algunas cuestiones estructurales de la vida doméstica, justamente porque se trata de cuestiones estructurales de la vida en común, de la vida en este planeta, en un sistema económico que se extendió globalmente. Y digo esto porque esta semana terminó la COP número 26, el encuentro de países para hablar sobre cambio climático. Y justamente hicieron eso, hablaron, pero no pasó gran cosa. También tuvimos elecciones en Argentina y nos llenamos de discursos que hablan sobre lo verde, lo sustentable y el medio ambiente pero seguimos apostando a la soja y a la extracción de petróleo. O bien aparece el hidrógeno verde como posible combustible que ayude a la transición energética, pero corremos el riesgo de volver a comprar espejitos de colores. Sobre todo, en Argentina y, como pasa en muchos países que son exportadores, que el precio esté impuesto por el mercado internacional y que nos quedemos sin eso que producimos. O bien que lo tengamos que pagar con ese valor. Te juro que no estoy hablando de todo esto solo porque me atraviesa la temática emocional e ideológicamente, sino porque todo esto forma parte de los asuntos que veremos durante el 2022 y 2023: cómo se producen los alimentos, de qué manera, quiénes se enriquecen y quiénes pagan los costos por ese enriquecimiento mega concentrado, la necesidad de hacer una transición energética y abandonar los combustibles fósiles, así como los subsidios a esas actividades económicas… ¿Y sabés por qué todo esto está conectado a la Luna Llena en Tauro con eclipse de este viernes? Porque vamos a estar registrando qué espacio les damos al placer y al descanso, a nuestro vínculo con la comida, si tenemos ocasión de disfrutar con la gente que amamos… Y todo eso, si bien lo podés rastrear en tu propia vida, forma parte de un entramado muchísimo más grande que tu mundo personal y doméstico. 

Este eclipse también nos habla de la importancia de las situaciones y personas que nos dan paz y tranquilidad. No confundamos paz y tranquilidad con estancamiento. Son dos cosas diferentes. Creo que, sobre todo los millennials, tenemos un gran apego al drama y a estar siempre en una, enroscados con algo o alguien. Bueno, yo creo que ahora necesitamos poner de moda estar tranquis y disfrutar de lo que sea que haya, sin esa voracidad y esa manija intensidad con la que estamos siempre. Este eclipse será revelador en ese sentido: el mundo está cambiando muchísimo, estamos en una crisis civilizatoria, pero nosotres ¿qué hacemos con eso?, ¿nos damos paz o nos sumamos conflictos innecesarios?, ¿sabemos cuidarnos, mimarnos, nutrirnos? Siempre recuerdo las palabras de un maestro de yoga —taurino, obvio—, que decía “las personas felices hacen una sola cosa por vez”. Para nosotres, que estamos muy acostumbrades a hacer mil quinientas cosas a la vez, escuchar este pódcast y responder mensajes de WhatsApp, escuchar esto y mirar las stories de Instagram, parece que nos está proponiendo volver a la Edad de Piedra. Bueno, no, simplemente es una forma de no colaborar con el estrés que ya tenemos, de poder estar atentxs y registrando lo que sea que esté pasando, para poder digerirlo y procesarlo, sin atragantarnos de información. Es que sí, estamos empachados de este mundo que no da respiro, y convengamos que tampoco colaboramos con la buena digestión de lo que sea que estemos experimentando, porque enseguida nos llenamos de más y más información, desafíos, terapias, personas, y nunca nos damos el tiempo para procesar. O nos reunimos con amigues y estamos pegades al celular, en vez de conectar con lo que sí está pasando a nuestro alrededor. Bueno, todo esto será evidente con este eclipse, cuál es el vínculo con la quietud, la calma y la tranquilidad. Sospecho que algunas personas van a querer mandar todo a la mierda, como un afán de cortar con lo tóxico y lo que no suma. Mi sugerencia es que nos tomemos el tiempo para procesar y que revisemos nuestra propia toxicidad. O, al menos, qué lugares colaboran o se enganchan con esas dinámicas. Creo que nos toca ser como las vacas que mastican, mastican, y se toman su tiempo. Es muy probable que algunas personas se ofendan porque les estoy diciendo que tenemos que ser como las vacas, pero yo creo que necesitamos recuperar nuestro lado animal y, en ese sentido, revisar por qué algunos animales están tan valorados y denostados, la vaca entre ellos. Nuestro especismo. Todo esto también es Tauro: el registro de que somos Naturaleza y no algo externo o superior. El animal que somos necesita tiempo para procesar, tiempo para acostumbrarse a la vida post pandemia, tiempo para irse a vivir a un entorno rural, tiempo para desarmar patrones muy instalados (emocionales, psicológicos, sociales). Tiempo para hacer los procesos que, aunque sean lentos, están sucediendo. Y esto también va a ser tema del 2022 y 2023 según el reloj astrológico que estoy mirando. 

Recordá que con la Luna Llena solemos tener insomnio y las emociones se ponen más intensas, pasan muchas cosas y tenemos grandes revelaciones. No es necesario que tomes decisiones ya mismo. Por otro lado, esta Luna Llena ocurre para todes pero especialmente para quienes tienen algo de Tauro, Escorpio, Leo y Acuario en su Carta Natal. 

Bueno, belleza de este mundo, gracias por estar ahí, por haberte quedado escuchando hasta el final. Si me querés escribir, podés hacerlo a través de mi página web, lugaitan.com, o bien por correo electrónico, hola@lugaitan.com. Un abrazo grande grande.

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Crisis de la mediana edad

Por Lu Gaitán

Hola, mis amores, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la famosa crisis de los 40, también llamada crisis de la mediana edad. En general, en la psiquis colectiva tendemos a creer que esto pasa cuando tenemos 40 años, pero no es tan así, al menos no desde la astrología. Para la astrología, se trata de un período que empieza más o menos a los 35 años y que termina a los 42, 43 años pero tranqui, porque no quiere decir que todos estos años vayan a ser un garrón. Ni en pedo. De hecho, como suele pasar, son años donde lo mejor que podemos hacer es asumir que, primero, estamos en una, y segundo, que necesitamos hacer cambios. Lo peor que podemos hacer es resistir y querer que las cosas sigan igual. Sí, es una crisis y voy a ser muy cliché con lo que voy a decir, pero no importa, porque creo que aplica. Esta crisis es una oportunidad para refundar nuestra vida. Para hacer algo diferente. 

Entonces, ¿qué pasa a nivel astrológico durante estos años? Pasan un montón de cosas, porque casi todos los planetas grandes están jugando. Por un lado, entre los 35 y los 36 años, Saturno en el cielo hace cuadratura con Saturno de la carta natal. Siempre que aparece Saturno, caemos en la cuenta de que el tiempo es un recurso finito. Lo sabemos mentalmente, pero muy distinto es cuando Saturno está activo por tránsito. ¿Cómo se siente? El primer registro puede ser corporal, tal vez no podemos hacer tanto ejercicio físico como hacíamos antes, tal vez necesitamos más tiempo de descanso que antes, tal vez no podemos irnos de fiesta como en los veintis. Saturno también son los mandatos sociales y los mandatos de nuestra familia de origen. Entonces, por estos años se vuelven a activar, desde otro lugar, las temáticas del retorno de Saturno, ese momento que atravesamos entre los 28 y los 30 años. Hay un capítulo de Bruji Pop que habla de esto. Entonces, si tuvimos hijes, probablemente necesitemos resignificar el vínculo con ellos y recuperar cierta individualidad, sobre todo las mujeres, porque para nosotras la maternidad demanda mucha atención. Esas razones son biológicas y otras son culturales, ya sabemos. Por otro lado, si no tuvimos hijes, empieza a aparecer el famoso reloj biológico, porque sabemos que estamos entrando en los últimos años de edad fértil. ¿Queremos congelar óvulos? ¿Queremos inseminarnos? ¿Queremos ser madres aunque no haya una estructura tradicional por detrás? ¿Somos felices siendo tías y mimando a les hijes de nuestras amigas y hermanas? ¿Estamos pensando en adoptar? ¿Queremos tener un refugio de animales? Bueno, estas son algunas de las preguntas posibles con la cuadratura de Saturno con Saturno, que básicamente refiere a la pregunta sobre los mandatos de esta sociedad, sí, pero también a la necesidad de tener raíces sólidas. O como dicen las abuelas, sentar cabeza.  

Por otro lado, a los 35/36 años tenemos el retorno de Júpiter, entonces empezamos un nuevo ciclo en eso que llamamos vocación. A mí me gusta pensar que Júpiter nos habla de lo que nos entusiasma, lo que nos apasiona y, resignificando la antigua idea de la vocación como el llamado de los dioses, que revisemos si lo que estamos haciendo tiene un objetivo trascendente, que excede a nuestra esfera individual. Por eso, para muchas personas el retorno de Júpiter puede significar una necesidad de involucrarse con cuestiones colectivas. Sobre todo, las personas que tienen a Júpiter en Acuario y a Júpiter en Piscis. También puede significar, para muchas personas, la necesidad de revisar si su profesión y su vocación están yendo por el mismo camino. O sea, si estoy trabajando de algo que me apasiona o si mi trabajo está vinculado a mis grandes ideales. Durante el tiempo del retorno de Júpiter, muchas personas vuelven a estudiar, otras empiezan a dar clases de aquello en lo que se formaron, algunos deciden emigrar… Bueno, Júpiter. 

Entre los 37 y los 38 años, suele suceder el retorno nodal. El nodo norte en tránsito es el mismo que el nodo norte de nuestra carta natal. De ahí que los eclipses tengan un impacto interesante en nuestras vidas. Los eclipses son aceleradores kármicos que nos empujan en dirección a eso que venimos postergando. Dependera de la distancia que tengamos con el nodo norte de nuestra carta natal. En este momento, el nodo norte está transitando los últimos grados de Géminis y a fines del 2021 entra en Tauro. Entonces, para quienes tienen el nodo norte en Géminis, el gran desafío es salirse de los dogmatismos y pensar de un modo que sea más abierto. Y, en eso de ser más abiertos, también aparece la necesidad de relacionarnos con otres, sin creer que hay alguien que tiene la posta y otres que no saben. Para quienes tengan el nodo norte en Tauro, el gran desafío será echar raíces, si aún no lo hicieron. Además, creo que muchos querrán mudarse a entornos que no sean urbanos. 

Cerca de los 40 años, sucede la cuadratura de Neptuno con Neptuno. En este momento, la están teniendo quienes son de la generación Neptuno en Sagitario, porque en este momento tenemos a Neptuno en Piscis. Esta cuadratura es la de las grandes preguntas y cuestionamientos existenciales. Esas grandes claridades y certezas que teníamos… Bueno, ya no. Creo que esta cuadratura trae algo menos soberbio y rígido. 

Por estos años, también está la cuadratura de Plutón con Plutón. En estos momentos, la están teniendo quienes son de la generación Plutón en Libra. La generación Plutón en Libra sabe que la potencia aparece cuando nos vinculamos con otres y no en soledad, pero también puede manifestarse como los juegos de poder en los vínculos. Con la cuadratura de Plutón con Plutón, quien intenta controlar pierde. De hecho, suele aparecer la pregunta sobre la potencia. ¿Qué hice con el poder que hay dentro mío? No en un sentido capitalista y patriarcal, sino con la vitalidad que está dentro mío, pero bueno, también podemos ver esos lugares capitalistas y patriarcales que viven dentro nuestro porque formamos parte de esta sociedad. Y, con esto, me estoy refiriendo a nuestra voracidad, la manija, el lado destructivo, el posesivo y celoso también. No es cómodo encontrarse con todo eso pero sí creo que es necesario. Y en relación a la potencia interna, ¿qué hice con eso? ¿La reprimí? ¿La dejé salir y fue descontrolada? ¿La pude encausar? ¿Me tiré a menos? Este tránsito híper intenso dura aproximadamente dos años. Por suerte. Porque mueve capas inconscientes y necesitamos tiempo para procesar todo lo que aparece. 

Por último, el tránsito de Urano. Este tránsito sí sucede cuando tenemos cuarenta y pico. Urano en el cielo hace oposición con Urano y suele coincidir con la oposición de Saturno con Saturno. Otra vez aparece la pregunta sobre el tiempo y los mandatos. Y creo que acá es central revisar con quién o qué estamos cumpliendo. Si hicimos siempre “lo correcto” o nos comportamos según lo que lxs demás esperan, vamos a querer ponerle una bomba a todo. Por el contrario, si venimos de unos cuantos años de no comprometernos con nada, esa situación probablemente se invierta. Ahora sí, estamos entrando en la segunda mitad de la vida y espero que lo hagamos con menos mandatos y de un modo más libre. Libre en el sentido de no mentirnos y engañarnos, no de me cago en todes. Esta es la lectura de la libertad más habitual, muy de nuestra cultura. 

Y, ya para ir cerrando, me parece necesario hacer una aclaracion sobre estos tránsitos. No siempre vamos a hacer estos cambios porque nacieron de nuestro fuero interno. A veces, muchas veces, de hecho, son cambios que son impulsados por el mundo en el que vivimos. 

Por ejemplo, esto que les decia sobre Júpiter en Acuario y Júpiter en Piscis y la necesidad de involucrarse en cuestiones colectivas está impulsado, en buena medida, por lo que está pasando a gran escala, en nuestro mundo, con los feminismos, la ecología, el veganismo, el colectivo LGTB, etc. Entonces, es algo que viene por fuera, que no nace de una, al menos no en conciencia. Detrás está el axioma astrológico de como es adentro es afuera, donde todo está conectado, pero para nuestra percepción, hay cosas que pasan más allá de mí y, en todo caso, yo veo cómo lo gestiono y las decisiones que tomo.

Bueno, llegamos al final de este capítulo que tiene data infinita. Gracias por compartir este capítulo en tus redes sociales y con tu gente querida. Un abrazo muy grande.

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Eclipse y Luna Nueva en Sagitario

Por Lu Gaitán

Hola, beibis de mi vida, ¿cómo les va? Hoy quiero hablarles sobre el eclipse del 14 de diciembre del 2020. Es un eclipse de sol, o sea, de luna nueva. Luna nueva es cuando sol y luna están en el mismo signo, en este caso, en el signo de Sagitario y, a su vez, esta fase de la luna se produce cerca de los nodos. Si querés profundizar en esto de los nodos, podés escuchar el capítulo que dejé hace un par de semanas sobre los eclipses.

¿Qué es lo que trae este eclipse en el grado 23 de Sagitario? Sagitario está regido por Júpiter y hay algunxs astrologxs tarotistas, como mi querida amiga Karen Diaz, que asocian el arcano 10, la rueda de la fortuna, con la energía de Júpiter. Así que paso a contarles cuál es la data que viene con este arcano. La rueda de la fortuna representa el movimiento fortuito de la vida. Ahora caemos en la cuenta de que somos cíclicos, que tenemos muchas posibilidades de hacer cambios trascendentales y esta es una de esas oportunidades. Sobre todo, si queremos salir de un esquema donde siempre obtenemos los mismos resultados. Esto que estoy diciendo se parece bastante a esa película que a les astrologues nos encanta citar que se llama El día de la marmota o El hechizo del tiempo, donde Bill Murray se despierta una y otra vez el mismo día y empieza a hacer distintas cosas para salir de esa sensación de estar corriendo en una rueda de hámster, donde hay movimiento pero es un movimiento que no lleva a ningún lugar nuevo. Perdón, pero un poco voy a spoilear. La forma en que Bill Murray sale de ese esquema de repeticiones constantes es cuando cambia su perspectiva. O sea, cuando cambia su forma de ver el mundo. Porque, lo que una vez funcionó, ahora ya no sirve más y esto es lo que abre la posibilidad de hacer esos famosos saltos cuánticos.

Esto es algo que viene con el eclipse del 14 de diciembre y con el resto de los eclipses que sucederán durante el 2021. Pero tranqui, porque no todo tiene que suceder el día del eclipse. De hecho, el eclipse abre un periodo de seis meses, lo mismo que sucede con cada luna nueva, y a sus resultados los veremos con la luna llena de fines de mayo. A diferencia de otras lunas nuevas, donde no hay eclipse, es probable que esta vez, sobre todo si venimos prestándole atención al timing que marcan las fases lunares, sintamos que los procesos sean bastante más acelerados. Por eso, podríamos decir que los eclipses son aceleradores kármicos. Y acá, me parece interesante que salgamos de una idea del karma como si fuera un dios patriarcal que nos castiga por lo que hicimos o dejamos de hacer, sino que lo veamos de un modo menos moralista, donde se ve el resultado de nuestras acciones, más parecido a una ley física que a una ley creada por los seres humanos.

Siguiendo con la información que viene con el arcano 10, la rueda de la fortuna, en vínculo con el eclipse, sumado al próximo ingreso de Saturno y Júpiter en Acuario (de esto también hablé hace un par de semanas y podés buscarlo entre los capítulos de Bruji Pop), podemos sentir que todo se sacude a nuestro alrededor y que quedamos arrastrados por la ola y nos quedamos semi en pelotas, como cuando nos metemos al mar en la costa atlántica. Entonces, uno de los grandes desafíos de este eclipse es dejarnos atravesar por los cambios que van a estar sucediendo a nuestro alrededor, pero, en la medida de lo posible, permaneciendo centradxs. Este eclipse va a verse en Argentina y Chile y, según lo que hemos observado lxs astrologxs a lo largo de los años, es necesario prestar atención a lo que sucede en los países donde se ve el eclipse. No sé realmente qué va a pasar pero sí puedo decir que se va a seguir moviendo el tablero donde estamos jugando. Y ojalá sea la legalización del aborto. 

Con este eclipse, se hace evidente que necesitamos cambiar nuestras creencias, nuestra forma de vivir la espiritualidad, la religión y nuestras ideologías. ¿Eso significa que tenemos que abandonarlas por completo? No sé, es difícil dar recetas universales que apliquen a todas las personas que están escuchando este pódcast, pero sí podemos decir que necesitamos corrernos de nuestros lugares más dogmáticos y justamente lo que tenemos que desarmar es esa pretensión de tener la verdad universal que aplique a todos los seres humanos y a todas las situaciones del mundo. Esa cosa “baja línea” que todes tenemos en mayor o menor medida. Júpiter y Sagitario nos hablan de las cosmovisiones, o sea, nuestras visiones sobre el mundo, que por supuesto necesitamos para tomar decisiones de manera más o menos automatizada en nuestra vida cotidiana. En el extremo opuesto, Géminis y Mercurio, se ubican la pregunta y la duda permanente. 

Voy a poner un ejemplo para que se vea. Si yo soy vegana, tengo una posición ideológica que va en contra de la explotación animal en cualquiera de sus formas: la industria alimenticia, los testeos en laboratorios, la ropa hecha de animales o los entretenimientos como zoológicos o circos. Entonces, esta ideología me facilita la toma de decisiones cuando voy a comprar comida. Todo lo que sea de origen vegetal, bienvenido. Todo lo que sea de origen animal será rechazado. El problema con este tipo de posiciones es cuando las universalizamos y las llevamos al extremo. Entonces, olvido que los pueblos originarios de América Latina tienen otro vínculo con los animales y olvido también que las vacas serán fundamentales a la hora de recomponer el suelo que fue destruido por el monocultivo y los agroquímicos.

Acá es donde aparece la energía geminiana, opuesta a Sagitario, que trae la posibilidad de disociar y aplicar el famoso “depende”, que nos lleva a hacer contacto con la singularidad y especificidad de cada caso. A esto me refiero con corrernos de dogmatismos sagitarianos/jupiterianos. ¿Es fácil? Claro que no. ¿Cómodo? Tampoco. Pero sí creo que es necesario abrir nuestras mentes a otras perspectivas, menos rígidas. Si cambian nuestras ideas, también cambiarán nuestras acciones y, de ese modo, también cambiará la materia. Hasta acá llegamos por hoy. Les mando un abrazo grande. 

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Eclipses y nodos

Por Lu Gaitán

Hola, beibis. Hoy les quiero contar sobre los eclipses en astrología, ya que estamos en temporada de eclipses. El primer eclipse va a ocurrir el 30 de noviembre y el segundo, el 14 de diciembre. Antes de meterme en lo específico de estos eclipses, quiero hacerles una breve introducción a la temática de los Nodos lunares, porque en astrología los eclipses están vinculados a estos puntos. 

Los Nodos lunares son puntos formados por la órbita de la Luna alrededor de la Tierra, en intersección con la órbita de la Tierra alrededor del Sol. Los Nodos se mueven en dirección opuesta al orden Zodiacal y, por eso, siempre están retrógrados: van del eje Aries-Libra, al eje Piscis-Virgo, Acuario-Leo y así sucesivamente. El Nodo Norte está a 180 grados del Nodo Sur. Por ejemplo, si el Nodo Norte está en Cáncer en el grado 17, el Nodo Sur está en Capricornio en el grado 17. La oposición es exacta. Cuando los Nodos son tocados por una luna nueva o una luna llena estamos en presencia de un eclipse. Entonces, al hablar de los Nodos, estamos hablando de un eje. En un extremo, está el Nodo Norte, también llamado Cabeza de Dragón, y en el otro extremo, el Nodo Sur o Cola de Dragón. Meternos en la temática de los Nodos implica entrar en el terreno de las vidas pasadas, los patrones conocidos y los comportamientos adquiridos en otra encarnación, en contraposición a aquello que necesitamos desarrollar para nuestra evolución en esta vida. Lo viejo y conocido viene con el Nodo Sur y lo que necesitamos desarrollar, con el Nodo Norte. Si te cuesta pensar en esto de una “vida pasada”, podés pensarlo como la experiencia de tus ancestrxs, lxs que estuvieron antes que vos y forman parte de tu linaje. De este modo, el Nodo Norte, el Ascendente y el Sol son puntos evolutivos de nuestra carta natal, o indicadores que nos marcan un camino a seguir, que no necesariamente será sencillo, pero que sí dará una recompensa: la certeza de estar viviendo de un modo que se acerque cada vez más a vos mismx y que no tenga que ver con las máscaras de personalidad que construiste para defenderte o para satisfacer a otres. Cuanto más en sintonía estés con esa parte de tu ser, más vital te vas a sentir. Pero primero vas a tener que vencer la inercia que te lleva a actuar una y otra vez como el Nodo Sur de tu carta natal o del tránsito del momento.

Los Nodos tardan 18 años en completar una vuelta. Por ello, a los 18 años, a los 36 y a los 54, nos vemos empujadxs a hacer movimientos que nos lleven a estar más alineadxs con la información que traen nuestros nodos natales. Son los años del Retorno Nodal. Y también los 27, los 45 y los 63 años son momentos para observar el camino recorrido y fijarnos hacia dónde queremos seguir andando. En estos años, el Nodo Norte en tránsito hace oposición con el Nodo natal.

Muchas personas dicen que los Nodos nos llevan a alinearnos con nuestro propósito de vida o el propósito de nuestra encarnación. Yo no estoy muy segura de que exista tal cosa. Siento que esa visión es un tanto determinista y que está vinculada a la cosmovisión que tienen los hindúes y la astrología védica, donde la idea del destino como algo que está escrito tiene muchísima fuerza. Soy occidental, así que hay algunas interpretaciones que no me cierran. Lo que sí te puedo decir, desde mi experiencia, es que cada vez que hay eclipses o tránsitos en torno a los nodos natales, el tiempo sucede de una manera bastante extraña. Por momentos, es como si el tiempo se acelerara bastante y luego se lentificara muchísimo. Los eclipses multiplican lo que sentimos habitualmente en las fases de luna nueva y luna llena. Si es un comienzo, como el que marca la luna nueva, se siente con todo. Si es un final, como el que marca la luna llena, se siente con todo también. Entonces mi consejo general es mantenerte lo más calma que puedas, aunque todo se sacuda a tu alrededor o inclusive vos misma estés sacudida. Creo que en estos casos lo mejor es tomar agua, respirar profundo y estar en contacto con la naturaleza. Es como si todo tu sistema se estuviese recalibrando y atravesando una reconfiguración profunda, lo mismo que pasa cada luna nueva y cada luna llena, pero potenciado.

Ahora bien, yendo a los eclipses que se vienen, tengamos en cuenta que el primero de ellos sucede el 30 de noviembre, con la luna llena en Géminis, y es un eclipse de Luna. Es el final de un ciclo que comenzó a fines de mayo, así que una vez más la sugerencia es que observes la conexión entre lo que está pasando ahora y lo que sucedía por entonces. Las temáticas que se van a estar moviendo, bien del Nodo Norte en Géminis que tenemos en este momento, tienen que ver con cómo tomamos decisiones, si lo hicimos solo basándonos en calenturas del momento, al modo del Nodo Sur en Sagitario, o si pudimos calibrar la racionalidad con eso que llamamos intuición. También vamos a estar observando qué pasó con nuestros vínculos de amistad en un año bastante particular. Además, vamos a estar revisando qué es lo que pasó con nuestras creencias y con esto me refiero a nuestras posiciones políticas, filosóficas y espirituales. ¿Seguís pensando igual que a fines de mayo o cambiaste tu forma de percibir el mundo? No digo que haya cambiado totalmente, pero fijate si se actualizó en función de este año tan sacudido. Si estás en el polo sagitariano del Nodo Sur, vas a estar en estado de aislamiento, a lo Donald Trump, sin reconocer su derrota electoral y acusando a quién sabe quién de fraude. Un detalle interesante es que Trump tiene la Luna en Sagitario, así que esto se parece bastante a un manual de astrología. Algo que me parece importante mencionar es que con los eclipses las cosas no tienen por qué suceder exactamente el mismo día del eclipse. Por eso hablamos de la temporada de eclipses y así estaremos hasta que venga la luna nueva en Capricornio de finales de diciembre. 

Después viene el eclipse del 14 de diciembre. Este es un eclipse solar. Cada luna nueva coincide con el comienzo de un ciclo de seis meses. Ahora bien, el detalle interesante es que esta luna nueva se da en conjunción con el Nodo Sur en Sagitario. O sea que es el comienzo de un ciclo nuevo donde estamos dejando atrás una forma de lo sagitariano. Sagitario está regido por Júpiter y Júpiter se estará uniendo a Saturno en Acuario y esto marca el comienzo de un ciclo de 200 años. Es un montón de información, perdonen. Lo bueno es que pueden volver a escuchar este y los otros capítulos que hablan sobre el 2021 cuantas veces quieran y obvio que también pueden tomar nota. El desafío será que nuestras posiciones sean reeditadas y reelaboradas en este contexto en el que estamos viviendo. Cuando hablo de posiciones, estoy haciendo referencia a posicionamientos políticos. Creo que todavía seguimos pensando que existe la neutralidad política o las posiciones apolíticas porque confundimos político con político-partidario. Y yo creo que político es todo lo que sea colectivo. Político viene de polis, de la polis griega, que hacía referencia a todo lo que no sea pura y exclusivamente individual. Creo que el gran desafío es empezar a pensarnos como parte de un entramado vincular, como parte de un colectivo que no solo incluye a los seres humanos, sino a todo lo que existe. Pensarnos desde una perspectiva sistémica, donde todo está vinculado y conectado. Suena muy hermoso cuando es mencionado, pero cuando lo bajamos a la tierra y lo empezamos a pensar en cosas concretas y cotidianas, nuestra forma de andar por el mundo tiene que modificarse por completo: cómo nos vestimos, qué comemos, qué vamos a estudiar, cómo vamos a ejercer nuestra profesión, cómo vamos a llevar adelante nuestro emprendimiento, qué características tienen nuestras relaciones, cómo amamos. Todo eso sujeto a revisión y en vías de ser actualizado. Si somos sincerxs con este proceso que viene con los Nodos en el eje Géminis-Sagitario, vamos a caer en la cuenta que nadie resiste un archivo y que tenemos derecho a cambiar nuestros puntos de vista. Lxs más dogmáticxs nos acusarán de barriletes o de oportunistas, pero yo creo que estamos en momentos de deconstrucción total, así que celebro que podamos cambiar y redescubrirnos. 

Ya estamos por hoy. Gracias por estar ahí y compartir este pódcast con tu gente querida.