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Luna Nueva en Aries

Por Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? En el capítulo del día de hoy, les quiero contar sobre la Luna Nueva en Aries del 11 de abril. Este es el comienzo de comienzos porque es la Luna Nueva del nuevo año astrológico que empezó con el equinoccio. Esta Luna Nueva es para todes, pero especialmente para quienes tengan planetas o algún coso (asteroide o cúspide de alguna casa) entre el grado 15 y el 27 de Aries, Cáncer, Libra o Capricornio. Para ver dónde te cae, podes consultar la guía que hicieron las amigas de aprendeastrologia y que dejaron en su feed de IG. 

Las Lunas Nuevas marcan el comienzo de un ciclo de seis meses. En la Luna Nueva, ponemos la semilla de algo que vamos a ver crecer durante seis meses. De ahí que sea el momento ideal para hacer rituales de manifestación, pedir deseos o escribir listas de intenciones. Yo no me especializo en eso, pero mi amiga bruji @ladalia tira mucha data de rituales en el perfil de @somosfe. Seguro que ya la conocés y, si no, andá a chequear por ahí.

De lo que sí te voy a contar en este capítulo es de Artemisa, la diosa griega que los romanos llamaron Diana. Artemisa es mi diosa preferida. Cuando te cuente de ella, vas a flashear, porque estoy segura de que te vas a sentir representada. Bueno, esa es la magia de los arquetipos. 

Resulta que Artemisa era la hermana gemela de Apolo, el dios del sol. Los dos son hijos de Zeus con Leto, una diosa. Artemisa nace primero y ayuda a su madre a parir. Eso ya nos dice bastante sobre esta diosa: tiene un costado fuerte y un lado sensible, porque ¿quién puede ayudar en un parto? Alguien que tenga un grado de entereza interna muy alta, pero también la delicadeza suficiente como para recibir a un ser que está llegando a este mundo demente. Artemisa era una diosa cazadora, usaba un arco y una flecha y disfrutaba muchísimo de estar en el bosque y al aire libre con su hermano Apolo. Además, era la diosa guardiana de los bosques, vivía rodeada de ninfas (para mí, este es un guiño cake), protegía a los animales y a las mujeres que estaban por parir o pariendo. También es sabido que ha defendido a algunas mujeres de ser violadas. Así que, Artemisa es el icono mítico de las ecologistas, las feministas, las lesbianas y bisexuales (porque tuvo una pareja chabón), las veganas, las doulas, parteras y obstétricas. Por eso creo que esta diosa representa muy bien al elemento fuego. Sobre todo Aries y Sagitario. Siempre digo que el elemento fuego en las mujeres cis es el que menos responde a las expectativas que el patriarcado tiene sobre las mujeres. El fuego es el deseo, la autonomía, la independencia, el lado que se enoja y el que sale a la conquista. Bueno, esta Luna Nueva tenemos un stellium en Aries: Sol, Luna, Venus, Mercurio y Quirón. Así que, el desafío será, bien al modo Artemisa, que usa el arco y la flecha, que nos enfoquemos en lo que queremos y disparemos al blanco. Que le pongamos el cuerpo y nos la juguemos por lo que queremos. Apostar por lo que queremos viene con el riesgo de frustrarnos. Si somos muy deseantes, o sea, muy arianas y marciales, existe la posibilidad de que las cosas no salgan como esperamos. Y ahí vienen la rabia y el enojo. Nos ponemos como niñes caprichoses. En el polo opuesto, está quien no desea. Casi como si fuera el arquetipo del monje budista que trascendió todo tipo de deseo porque, como dice el budismo, el deseo es la principal fuente de sufrimiento. No solo porque viene la frustración, sino también porque siempre estamos en una rueda de querer una cosa y luego otra. El eterno inconformismo de las personas muy arianas o marciales que va muy bien con la dinámica capitalista y consumista de “dame más”. Ahora, me parece un tanto riesgoso encontrarme con personas en sus veintis, treintis o cuarentis que están completamente desconectadas de su deseo. De esa potencia que se siente como una calentura, como las ganas de coger, como las ganas de comer o incluso las ganas de cagar. Esas ganas que son ineludibles. Lo veo mucho entre los yoguis, entre personas del circuito new age o de meditadores. Como si el deseo estuviera mal. Ni que hablar si sos mujer cis. Enseguida aparecen los juicios que dicen “sos muy masculina”, o sea, muy deseante. Es cierto que nuestro mundo es muy yang. Y el entorno en el que vivimos nos lo demuestra: la riqueza concentrada en muy pocas manos, la destrucción del ambiente, la deforestación, comer carne porque da virilidad y fuerza (y que no importe el sufrimiento animal o que haya que deforestar el Amazonas para eso), la oda a la híper productividad, la agresividad cotidiana con la que nos manejamos. Bueno, parece que me fui al choto pero acá estoy y ahora retomo el hilo de lo que venía diciendo. El punto es que esta Luna Nueva nos pone frente a la temática del deseo, la calentura, la pasión, lo que nos enciende, y también la necesidad de usar esa potencia de un modo estratégico y no destructivo. Digo todo esto porque la Luna Nueva sucede en cuadratura a Plutón. 

Entonces, el desafío de esta Luna Nueva y del periodo que se abre el 11 de abril es “¿qué vamos a hacer con toda esa potencia?”. Podemos jugarla de un modo voraz, intenso y acelerado, corriendo riesgos y siendo destructivxs en nuestras formas. O auto destructivos. Y competitivos. En el extremo opuesto podemos estar más allá de todo, queriendo sublimar, trascender y sutilizar la potencia que hay en nosotres, con el riesgo de desconectarnos de lo que nos pasa y que a la larga entremos en un estado de apatía y desgano generalizado; o bien, podemos administrar esa potencia, usarla de modo estratégico, eligiendo en qué batallas o desafíos queremos involucrarnos y, sobre todo, aprendiendo a hacer con otres. Porque la Luna Nueva sucede en sextil a Marte en Géminis. O como la diosa Artemisa, que era aguerrida y autónoma, estaba enfocada en sus cosas pero estaba rodeada de ninfas y era sensible a lo que pasaba a su alrededor, a los árboles y los animales. Estaba enfocada en sus cosas, pero no estaba aislada. Creo que este es el gran desafío de este periodo.

Y hasta acá llegamos por hoy. Gracias por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida. ¡Feliz Luna Nueva!

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Luna Nueva en Piscis

Por Lu Gaitán

¡Hola, mis amores! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Nueva en Piscis del 13 de marzo. Esta Luna Nueva es para todes pero especialmente para quienes tienen algo en Géminis, Sagitario, Virgo o Piscis en su carta natal. Esta Luna Nueva sucede en el grado 23 de Piscis. Si querés saber en qué área de tu carta natal va a suceder la Luna Nueva, podés consultar el tutorial de las chicas de @aprendeastrologia. 

Cada Luna Nueva marca el comienzo de un ciclo de seis meses, o sea que el 13 de marzo estamos empezando un espacio de tiempo que termina en septiembre con la Luna Llena en Piscis. Piscis es el último signo del zodiaco, o sea que se trata de una Luna Nueva de finales. Suena contradictorio desde la mente racional y binaria, pero si lo vemos como la posibilidad de empezar a soñar la nueva vida que queremos para nosotres y para el mundo, entonces tiene otro sentido. Ahí cambia la cosa. Eso sí, puede ser que en el medio aparezca una melancolía y una sensación de que estamos duelando algo. Una vieja versión que se está yendo, todos los planes que hicimos para el 2020 que no pudieron ser porque pandemia y una forma de vivir que ya no va a ser. El 2020 marcó el comienzo de un ciclo de 40 años, porque Saturno y Plutón juntos, y otro de 200 años, porque Saturno y Júpiter juntos. Algunxs dicen que comenzó la Era de Acuario. Yo creo que todavía estamos agotando la Era de Piscis y empezando a ver cómo es la Era de Acuario, pero no creo que haya comenzado de lleno aún. Tampoco creo que lo veamos en esta encarnación. En dos generaciones más, si aún estamos en este mundo (pues crisis ecológica), estaremos en la Era de Acuario. Les digo esto porque me preguntan un montón sobre la Era de Acuario. De paso aprovecho y respondo consultas por esta vía. Me debo a mi público. Ah re.

Esta Luna Nueva tiene 4 planetas en Piscis, o sea, Sol, Luna, Neptuno y Venus en conjunción, y a Mercurio y Júpiter juntos en Acuario. Podríamos hacer múltiples lecturas, pero yo elijo hablarles sobre el optimismo, la confianza, los grandes ideales y vivir en este mundo. Hay un pensador que me gusta mucho y lo leí bastante cuando estaba en la carrera de Ciencia Política. Se llama Antonio Gramsci. Este señor vivió en Italia y fue preso durante el fascismo. Estuvo en la cárcel muchísimos años y lo sostuvieron sus grandes ideales y el amor de su familia. Obvio que hice su carta y tiene Júpiter en Acuario y Venus en Sagitario. Desarrolló muchos conceptos interesantes. Entre ellos, los de hegemonía y contrahegemonía. Seguro que escuchaste hablar de “lo hegemónico”, algo que decimos muy habitualmente cuando queremos hablar de las lógicas de este sistema capitalista y patriarcal en el que vivimos. Bueno, este señor, Antonio Gramsci, habló de hegemonía y de la necesidad de construir contrahegemonía. Creo que a esta altura ya sabemos que este sistema se sostiene no solo gracias a la represión de la policía y las fuerzas armadas, el funcionamiento de las instituciones y la urgencia de atender nuestras necesidades básicas, sino a través de imaginarios y valores que esta cultura replica y reproduce constantemente. Entonces, belleza hegemónica son los modelos de belleza centrados en las mujeres jóvenes, blancas, rubias y delgadas. La comida hegemónica son los alimentos ultraprocesados, envasados, llenos de conservantes y saborizantes de dudosa procedencia sostenidos por una maquinaria publicitaria infinita y estudios científicos pagados por las mismas empresas que producen esos alimentos. Y así podría seguir dándote ejemplos, pero estoy segura de que entendiste el concepto. En nuestro imaginario colectivo, terreno de lo neptuniano, todo esto es lo deseable y a lo que debemos aspirar. Con Neptuno y Piscis, vienen las imágenes que están tan instaladas adentro nuestro que creemos que son elecciones personales. Pero Gramsci no solo criticaba el sistema en el que vivía, también creía que era necesario construir valores y prácticas contrahegemónicas. Siguiendo los ejemplos que te mencioné, sería empezar a ver el atractivo en otros cuerpos, producir alimentos sanos y encontrar el placer en otros sabores. Gramsci no solo era un critico, también tenía un proyecto con el que soñaba. Y eso implicaba la organización colectiva y terminar con todo tipo de opresión. Como era marxista, hablaba de la opresión de una clase por sobre la otra. La burguesía al proletariado. Creo que estas categorías, al día de hoy, se quedan cortas, sobre todo porque falta la perspectiva feminista, antiespecista y ecologista, pero nos permiten pensar y entender la lógica de este sistema en el que vivimos.

Gramsci creía que vivir significaba no ser indiferentes. Que la indiferencia es apatía, parasitismo y cobardía. Que decir la verdad era revolucionario. Obvio que estoy pensando en la conjunción entre Júpiter y Mercurio de esta Luna Nueva. Y ahí la pregunta necesaria es qué es la verdad, de dónde sale y quién la construye, en qué se basa, cuál de todos los niveles de la existencia estamos leyendo. Ojalá que podamos tener la percepción abierta para ver más allá de nuestro ombligo, después de todo, estamos en presencia de una Luna Nueva con mucho de Acuario, Piscis y Neptuno. En astrología decimos que se trata de indicadores transpersonales, o sea, que van más allá de la persona. Del individuo. O sea, lo colectivo y lo sistémico. Y de este modo, aunque no lo haya dicho Gramsci, que soñemos otras formas de vivir en este mundo, que no solo incluyan a los seres humanos sino a las otras especies. 

Cuando pensamos en todas estas temáticas es muy fácil deprimirse. Y decir “ya fue todo” porque total este mundo fue siempre así y así seguirá siendo para siempre. Que lo mejor que podemos hacer es ser felices mientras podamos (como el meme). En el otro extremo, están el optimismo y la fe de que todo necesariamente va a mejorar. No sabemos bien cómo pero tenemos la certeza que la vida o el universo tienen grandes planes para nosotres. Esta sería la versión típicamente jupiteriana y neptuniana que cree que el universo va a responder a nuestros deseos individuales, o que, incluso cuando aparezcan el dolor y el sufrimiento, tendrán un para qué y que todo va a ser para mejor. Como si el dolor y el sufrimiento tuvieran como objetivo que aprendamos sobre la felicidad. Este tipo de perspectivas me cuestan bastante. Creo que podemos extraer algo bueno de situaciones de mierda, como Gramsci, que estuvo preso durante muchísimos años y escribió altos libros, pero no que estar preso fue para que él desarrolle toda su teoría. La diferencia parece sutil pero no tanto. En relación con el optimismo, Gramsci decía que muchas veces es una forma de defender la irresponsabilidad, la fiaca y la voluntad de no hacer nada. Es una forma de fatalismo, como en las tragedias griegas, donde los protagonistas no podían hacer nada para evitar su destino. Pero sí podemos ser optimistas cuando tenemos la voluntad de hacer cosas en concreto, que modifiquen la realidad en la que vivimos.

Hasta acá llegamos por hoy, gracias por haber escuchado este capitulo de mi flash esotérico y marxista. Y gracias por compartir este capítulo con tu gente querida. Abrazo

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Luna Nueva en Capricornio

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Nueva en Capricornio. Como algunos de ustedes saben, el 12 o 13 de enero, según el país, tenemos el comienzo de un ciclo lunar. Cada Luna Nueva marca el comienzo de un ciclo de seis meses, de ahí que muchos astrologues le den importancia a escribir las intenciones y formular los deseos con cada Luna Nueva, o sea, cuando Sol y Luna están en el mismo signo. Si te interesa esto de las intenciones, es importante que las escribas de manera afirmativa y en presente, en vez de: “voy a encontrar un trabajo que me guste”, escribir “encuentro un trabajo que me gusta”, o incluso “me gusta mi trabajo”. Además de escribir y prender una vela como ritual, es importante que te movilices en torno a eso que deseás. Esto aplica para todas las Lunas Nuevas, pero sobre todo aplica en esta Luna Nueva en Capricornio. 

Como les contaba hace un par de semanas en el capítulo sobre Capricornio, este signo de tierra y cardinal, está vinculado al hacer. Me pongo un objetivo y trabajo para eso, hago mi parte para que las cosas sucedan, lleve el tiempo que lleve. 

Todos los años sucede la Luna Nueva en Capricornio, pero ¿qué tiene esta Luna Nueva en particular? Básicamente tenemos 4 planetas en Capricornio: Sol, Luna, Plutón y Venus. Pero hay algo más, si la Luna Nueva es en Capri, hay que prestarle especial atención a Saturno, pues regente de Capricornio. Y Saturno está en conjunción a Júpiter, que a su vez hacen una cuadratura a Marte, Lilith y a Urano en Tauro. Bueno, perdón por toda esta data técnica, pero lo que quiero decirles con todo esto, es que hay mucha energía de tierra, entonces solo queda hacer una cosa y es arremangarnos y poner manos a la obra. 

Por estos días estuve leyendo el libro Regencias femeninas en astrología de Jorge Bosia y Astrología y destino de Liz Greene. En ambos libros aparece la figura de la diosa Rea. Esta diosa pertenece a la primera generación de dioses del Olimpo, los llamados Titanes. Es hija de Urano y de Gea, y es la hermana y esposa (qué horror este título) de Chronos, el dios del tiempo. Chronos es el nombre griego de Saturno y ya sabemos que Capri está regido por Saturno, ¿no?  Me parece importante recuperar a las deidades femeninas, porque son figuras que, en las mitologías patriarcales, ocupan lugares secundarios. Por supuesto que esto no es una casualidad, sino que las mitologías dan cuenta de aquello que sucede en el terreno de la materia. Como ya les comenté algunas veces, creo que los relatos míticos funcionan como el pegamento simbólico que le da coherencia a la sociedad a la que pertenecen. Entonces, las mitologías de Grecia y Roma justifican lo que hacen los seres humanos comunes y corrientes. Algo parecido sucede con la mitología judeocristiana, que fundamenta la sociedad patriarcal y capitalista en la que vivimos. No me quiero dispersar, pero necesitaba decir esto una vez más. Entonces, volviendo a Rea, podemos pensar en lo que su nombre significa. Rea quiere decir ‘flujo (menstrual o del líquido amniótico)’ o ‘facilidad (en el parto)’. Rea en la mitología romana se llama Ops. La palabra latina “ops” significa ‘riqueza’, ‘bienes’, ‘abundancia’, ‘dones’. También está relacionada con “opus”, que significa ‘trabajo’, particularmente en el sentido de ‘trabajar la tierra’, ‘arar’, ‘sembrar’. Y esto me parece que es súper interesante a la hora de pensar en el desafío capricorniano, porque siempre que pensamos en Capri, pensamos en disciplina, exigencia, sacrificio y productividad capitalista y patriarcal. También tenemos una idea de éxito y abundancia vinculada a la cantidad de dinero, seguidores en redes sociales o fama. Y, si bien es cierto que esta información está presente en lo capricorniano, me parece interesante que resignifiquemos esa energía en clave ecofeminista. Entonces, esta Luna Nueva con tanto en el elemento tierra, nos ubica frente a un desafío, el de poner manos a la obra para lograr lo que sea que estemos buscando, pero no con una lógica abusiva, utilitaria, consumista y extractivista, ya conocemos esta lógica y es la que está llevando a nuestro mundo a la destrucción, junto con el sufrimiento de todas las especies y formas de vida, incluso las que habitualmente consideramos como “no orgánicas”, como las montañas, el suelo, los ríos y el aire. Vemos también esto a nivel individual, que por supuesto no es personal, sino que forma parte de una manera de vivir colectiva, cuando estamos llenos de actividades y no podemos darnos un respiro, cuando disfrutamos de estar ocupades 24/7 y en el medio nos olvidamos de nuestra salud, nuestros vínculos, la forma que tenemos de alimentarnos o la necesidad que tenemos de descansar. Cuando competimos entre nosotres, en vez de colaborar, porque nos ponemos tipo Gollum del señor de los anillos, queriendo acaparar todo. 

Está claro que esto no es una responsabilidad pura y exclusivamente individual, sino que forma parte de los imperativos del sistema en el que vivimos, pero muchas veces lo alimentamos y reproducimos, aun sin tener la necesidad de hacerlo. 

La información que viene con Rea, como diosa capricorniana, es que necesitamos ir lento y registrando los ritmos de la Tierra, disfrutando. No con el modo que tiene el agronegocio de tratar la tierra, llenándola de pesticidas para que sea cada vez más productiva, vaciando sus nutrientes o incendiando todo lo que está a su paso, para que esa tierra sea cultivable y plantar alimentos para el ganado, que irá directo al matadero.  No es eso y no creo que sea por ahí. Después de todo, Rea también es la diosa de la Naturaleza, suele estar representada con un cetro o una espiga de trigo y tiene las llaves que dan acceso a todas las riquezas de la Tierra. 

Creo que la abundancia viene de vivir en sintonía con los ritmos de la Tierra. Por otro lado, Rea monta un carro que simboliza la superioridad de la madre Naturaleza, a la que incluso se subordinan los poderosos leones que tiran de él. En otras representaciones, Rea se sienta en un trono custodiado por estos animales. Que haya animales en la representación de Rea, significa, entre otras cosas, que necesitamos registrar nuestro lado instintivo y bestial, que salgamos de la idea de que somos máquinas de producir.  

Entonces, esta es una Luna Nueva que nos lleva a transformar (pues Plutón) nuestra forma de trabajar, de generar dinero y de gastarlo, pero también se abre un ciclo de seis meses donde vamos a estar repensando, una vez más, cuestiones colectivas sobre cómo funcionan las instituciones, quienes tienen el poder y cómo lo usan, cuál es la legitimidad de las leyes hechas por los seres humanos. En los primeros días del 2021 vimos cómo quedaba en evidencia el rol que juegan las redes sociales en nuestras vidas, cómo circula la información, y también la capacidad que tienen las redes sociales para censurar, en este caso, a Trump. Sí, lo estamos celebrando porque es un personaje nefasto, pero probablemente no pensemos lo mismo cuando otros contenidos sean censurados porque son considerados una amenaza al bien público. Por otro lado, de aquí a seis meses con la Luna Llena en Capricornio de junio, también veremos cómo operan las leyes que no son una creación humana, como las leyes de la naturaleza. 

Y hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar y por acompañar, por compartir este podcast con tu gente. 

¡Que tengan un gran comienzo!

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Eclipse y Luna Nueva en Sagitario

Por Lu Gaitán

Hola, beibis de mi vida, ¿cómo les va? Hoy quiero hablarles sobre el eclipse del 14 de diciembre del 2020. Es un eclipse de sol, o sea, de luna nueva. Luna nueva es cuando sol y luna están en el mismo signo, en este caso, en el signo de Sagitario y, a su vez, esta fase de la luna se produce cerca de los nodos. Si querés profundizar en esto de los nodos, podés escuchar el capítulo que dejé hace un par de semanas sobre los eclipses.

¿Qué es lo que trae este eclipse en el grado 23 de Sagitario? Sagitario está regido por Júpiter y hay algunxs astrologxs tarotistas, como mi querida amiga Karen Diaz, que asocian el arcano 10, la rueda de la fortuna, con la energía de Júpiter. Así que paso a contarles cuál es la data que viene con este arcano. La rueda de la fortuna representa el movimiento fortuito de la vida. Ahora caemos en la cuenta de que somos cíclicos, que tenemos muchas posibilidades de hacer cambios trascendentales y esta es una de esas oportunidades. Sobre todo, si queremos salir de un esquema donde siempre obtenemos los mismos resultados. Esto que estoy diciendo se parece bastante a esa película que a les astrologues nos encanta citar que se llama El día de la marmota o El hechizo del tiempo, donde Bill Murray se despierta una y otra vez el mismo día y empieza a hacer distintas cosas para salir de esa sensación de estar corriendo en una rueda de hámster, donde hay movimiento pero es un movimiento que no lleva a ningún lugar nuevo. Perdón, pero un poco voy a spoilear. La forma en que Bill Murray sale de ese esquema de repeticiones constantes es cuando cambia su perspectiva. O sea, cuando cambia su forma de ver el mundo. Porque, lo que una vez funcionó, ahora ya no sirve más y esto es lo que abre la posibilidad de hacer esos famosos saltos cuánticos.

Esto es algo que viene con el eclipse del 14 de diciembre y con el resto de los eclipses que sucederán durante el 2021. Pero tranqui, porque no todo tiene que suceder el día del eclipse. De hecho, el eclipse abre un periodo de seis meses, lo mismo que sucede con cada luna nueva, y a sus resultados los veremos con la luna llena de fines de mayo. A diferencia de otras lunas nuevas, donde no hay eclipse, es probable que esta vez, sobre todo si venimos prestándole atención al timing que marcan las fases lunares, sintamos que los procesos sean bastante más acelerados. Por eso, podríamos decir que los eclipses son aceleradores kármicos. Y acá, me parece interesante que salgamos de una idea del karma como si fuera un dios patriarcal que nos castiga por lo que hicimos o dejamos de hacer, sino que lo veamos de un modo menos moralista, donde se ve el resultado de nuestras acciones, más parecido a una ley física que a una ley creada por los seres humanos.

Siguiendo con la información que viene con el arcano 10, la rueda de la fortuna, en vínculo con el eclipse, sumado al próximo ingreso de Saturno y Júpiter en Acuario (de esto también hablé hace un par de semanas y podés buscarlo entre los capítulos de Bruji Pop), podemos sentir que todo se sacude a nuestro alrededor y que quedamos arrastrados por la ola y nos quedamos semi en pelotas, como cuando nos metemos al mar en la costa atlántica. Entonces, uno de los grandes desafíos de este eclipse es dejarnos atravesar por los cambios que van a estar sucediendo a nuestro alrededor, pero, en la medida de lo posible, permaneciendo centradxs. Este eclipse va a verse en Argentina y Chile y, según lo que hemos observado lxs astrologxs a lo largo de los años, es necesario prestar atención a lo que sucede en los países donde se ve el eclipse. No sé realmente qué va a pasar pero sí puedo decir que se va a seguir moviendo el tablero donde estamos jugando. Y ojalá sea la legalización del aborto. 

Con este eclipse, se hace evidente que necesitamos cambiar nuestras creencias, nuestra forma de vivir la espiritualidad, la religión y nuestras ideologías. ¿Eso significa que tenemos que abandonarlas por completo? No sé, es difícil dar recetas universales que apliquen a todas las personas que están escuchando este pódcast, pero sí podemos decir que necesitamos corrernos de nuestros lugares más dogmáticos y justamente lo que tenemos que desarmar es esa pretensión de tener la verdad universal que aplique a todos los seres humanos y a todas las situaciones del mundo. Esa cosa “baja línea” que todes tenemos en mayor o menor medida. Júpiter y Sagitario nos hablan de las cosmovisiones, o sea, nuestras visiones sobre el mundo, que por supuesto necesitamos para tomar decisiones de manera más o menos automatizada en nuestra vida cotidiana. En el extremo opuesto, Géminis y Mercurio, se ubican la pregunta y la duda permanente. 

Voy a poner un ejemplo para que se vea. Si yo soy vegana, tengo una posición ideológica que va en contra de la explotación animal en cualquiera de sus formas: la industria alimenticia, los testeos en laboratorios, la ropa hecha de animales o los entretenimientos como zoológicos o circos. Entonces, esta ideología me facilita la toma de decisiones cuando voy a comprar comida. Todo lo que sea de origen vegetal, bienvenido. Todo lo que sea de origen animal será rechazado. El problema con este tipo de posiciones es cuando las universalizamos y las llevamos al extremo. Entonces, olvido que los pueblos originarios de América Latina tienen otro vínculo con los animales y olvido también que las vacas serán fundamentales a la hora de recomponer el suelo que fue destruido por el monocultivo y los agroquímicos.

Acá es donde aparece la energía geminiana, opuesta a Sagitario, que trae la posibilidad de disociar y aplicar el famoso “depende”, que nos lleva a hacer contacto con la singularidad y especificidad de cada caso. A esto me refiero con corrernos de dogmatismos sagitarianos/jupiterianos. ¿Es fácil? Claro que no. ¿Cómodo? Tampoco. Pero sí creo que es necesario abrir nuestras mentes a otras perspectivas, menos rígidas. Si cambian nuestras ideas, también cambiarán nuestras acciones y, de ese modo, también cambiará la materia. Hasta acá llegamos por hoy. Les mando un abrazo grande.