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Luna Nueva en Aries

Por Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? En el capítulo del día de hoy, les quiero contar sobre la Luna Nueva en Aries del 11 de abril. Este es el comienzo de comienzos porque es la Luna Nueva del nuevo año astrológico que empezó con el equinoccio. Esta Luna Nueva es para todes, pero especialmente para quienes tengan planetas o algún coso (asteroide o cúspide de alguna casa) entre el grado 15 y el 27 de Aries, Cáncer, Libra o Capricornio. Para ver dónde te cae, podes consultar la guía que hicieron las amigas de aprendeastrologia y que dejaron en su feed de IG. 

Las Lunas Nuevas marcan el comienzo de un ciclo de seis meses. En la Luna Nueva, ponemos la semilla de algo que vamos a ver crecer durante seis meses. De ahí que sea el momento ideal para hacer rituales de manifestación, pedir deseos o escribir listas de intenciones. Yo no me especializo en eso, pero mi amiga bruji @ladalia tira mucha data de rituales en el perfil de @somosfe. Seguro que ya la conocés y, si no, andá a chequear por ahí.

De lo que sí te voy a contar en este capítulo es de Artemisa, la diosa griega que los romanos llamaron Diana. Artemisa es mi diosa preferida. Cuando te cuente de ella, vas a flashear, porque estoy segura de que te vas a sentir representada. Bueno, esa es la magia de los arquetipos. 

Resulta que Artemisa era la hermana gemela de Apolo, el dios del sol. Los dos son hijos de Zeus con Leto, una diosa. Artemisa nace primero y ayuda a su madre a parir. Eso ya nos dice bastante sobre esta diosa: tiene un costado fuerte y un lado sensible, porque ¿quién puede ayudar en un parto? Alguien que tenga un grado de entereza interna muy alta, pero también la delicadeza suficiente como para recibir a un ser que está llegando a este mundo demente. Artemisa era una diosa cazadora, usaba un arco y una flecha y disfrutaba muchísimo de estar en el bosque y al aire libre con su hermano Apolo. Además, era la diosa guardiana de los bosques, vivía rodeada de ninfas (para mí, este es un guiño cake), protegía a los animales y a las mujeres que estaban por parir o pariendo. También es sabido que ha defendido a algunas mujeres de ser violadas. Así que, Artemisa es el icono mítico de las ecologistas, las feministas, las lesbianas y bisexuales (porque tuvo una pareja chabón), las veganas, las doulas, parteras y obstétricas. Por eso creo que esta diosa representa muy bien al elemento fuego. Sobre todo Aries y Sagitario. Siempre digo que el elemento fuego en las mujeres cis es el que menos responde a las expectativas que el patriarcado tiene sobre las mujeres. El fuego es el deseo, la autonomía, la independencia, el lado que se enoja y el que sale a la conquista. Bueno, esta Luna Nueva tenemos un stellium en Aries: Sol, Luna, Venus, Mercurio y Quirón. Así que, el desafío será, bien al modo Artemisa, que usa el arco y la flecha, que nos enfoquemos en lo que queremos y disparemos al blanco. Que le pongamos el cuerpo y nos la juguemos por lo que queremos. Apostar por lo que queremos viene con el riesgo de frustrarnos. Si somos muy deseantes, o sea, muy arianas y marciales, existe la posibilidad de que las cosas no salgan como esperamos. Y ahí vienen la rabia y el enojo. Nos ponemos como niñes caprichoses. En el polo opuesto, está quien no desea. Casi como si fuera el arquetipo del monje budista que trascendió todo tipo de deseo porque, como dice el budismo, el deseo es la principal fuente de sufrimiento. No solo porque viene la frustración, sino también porque siempre estamos en una rueda de querer una cosa y luego otra. El eterno inconformismo de las personas muy arianas o marciales que va muy bien con la dinámica capitalista y consumista de “dame más”. Ahora, me parece un tanto riesgoso encontrarme con personas en sus veintis, treintis o cuarentis que están completamente desconectadas de su deseo. De esa potencia que se siente como una calentura, como las ganas de coger, como las ganas de comer o incluso las ganas de cagar. Esas ganas que son ineludibles. Lo veo mucho entre los yoguis, entre personas del circuito new age o de meditadores. Como si el deseo estuviera mal. Ni que hablar si sos mujer cis. Enseguida aparecen los juicios que dicen “sos muy masculina”, o sea, muy deseante. Es cierto que nuestro mundo es muy yang. Y el entorno en el que vivimos nos lo demuestra: la riqueza concentrada en muy pocas manos, la destrucción del ambiente, la deforestación, comer carne porque da virilidad y fuerza (y que no importe el sufrimiento animal o que haya que deforestar el Amazonas para eso), la oda a la híper productividad, la agresividad cotidiana con la que nos manejamos. Bueno, parece que me fui al choto pero acá estoy y ahora retomo el hilo de lo que venía diciendo. El punto es que esta Luna Nueva nos pone frente a la temática del deseo, la calentura, la pasión, lo que nos enciende, y también la necesidad de usar esa potencia de un modo estratégico y no destructivo. Digo todo esto porque la Luna Nueva sucede en cuadratura a Plutón. 

Entonces, el desafío de esta Luna Nueva y del periodo que se abre el 11 de abril es “¿qué vamos a hacer con toda esa potencia?”. Podemos jugarla de un modo voraz, intenso y acelerado, corriendo riesgos y siendo destructivxs en nuestras formas. O auto destructivos. Y competitivos. En el extremo opuesto podemos estar más allá de todo, queriendo sublimar, trascender y sutilizar la potencia que hay en nosotres, con el riesgo de desconectarnos de lo que nos pasa y que a la larga entremos en un estado de apatía y desgano generalizado; o bien, podemos administrar esa potencia, usarla de modo estratégico, eligiendo en qué batallas o desafíos queremos involucrarnos y, sobre todo, aprendiendo a hacer con otres. Porque la Luna Nueva sucede en sextil a Marte en Géminis. O como la diosa Artemisa, que era aguerrida y autónoma, estaba enfocada en sus cosas pero estaba rodeada de ninfas y era sensible a lo que pasaba a su alrededor, a los árboles y los animales. Estaba enfocada en sus cosas, pero no estaba aislada. Creo que este es el gran desafío de este periodo.

Y hasta acá llegamos por hoy. Gracias por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida. ¡Feliz Luna Nueva!

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Luna Nueva en Capricornio

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Nueva en Capricornio. Como algunos de ustedes saben, el 12 o 13 de enero, según el país, tenemos el comienzo de un ciclo lunar. Cada Luna Nueva marca el comienzo de un ciclo de seis meses, de ahí que muchos astrologues le den importancia a escribir las intenciones y formular los deseos con cada Luna Nueva, o sea, cuando Sol y Luna están en el mismo signo. Si te interesa esto de las intenciones, es importante que las escribas de manera afirmativa y en presente, en vez de: “voy a encontrar un trabajo que me guste”, escribir “encuentro un trabajo que me gusta”, o incluso “me gusta mi trabajo”. Además de escribir y prender una vela como ritual, es importante que te movilices en torno a eso que deseás. Esto aplica para todas las Lunas Nuevas, pero sobre todo aplica en esta Luna Nueva en Capricornio. 

Como les contaba hace un par de semanas en el capítulo sobre Capricornio, este signo de tierra y cardinal, está vinculado al hacer. Me pongo un objetivo y trabajo para eso, hago mi parte para que las cosas sucedan, lleve el tiempo que lleve. 

Todos los años sucede la Luna Nueva en Capricornio, pero ¿qué tiene esta Luna Nueva en particular? Básicamente tenemos 4 planetas en Capricornio: Sol, Luna, Plutón y Venus. Pero hay algo más, si la Luna Nueva es en Capri, hay que prestarle especial atención a Saturno, pues regente de Capricornio. Y Saturno está en conjunción a Júpiter, que a su vez hacen una cuadratura a Marte, Lilith y a Urano en Tauro. Bueno, perdón por toda esta data técnica, pero lo que quiero decirles con todo esto, es que hay mucha energía de tierra, entonces solo queda hacer una cosa y es arremangarnos y poner manos a la obra. 

Por estos días estuve leyendo el libro Regencias femeninas en astrología de Jorge Bosia y Astrología y destino de Liz Greene. En ambos libros aparece la figura de la diosa Rea. Esta diosa pertenece a la primera generación de dioses del Olimpo, los llamados Titanes. Es hija de Urano y de Gea, y es la hermana y esposa (qué horror este título) de Chronos, el dios del tiempo. Chronos es el nombre griego de Saturno y ya sabemos que Capri está regido por Saturno, ¿no?  Me parece importante recuperar a las deidades femeninas, porque son figuras que, en las mitologías patriarcales, ocupan lugares secundarios. Por supuesto que esto no es una casualidad, sino que las mitologías dan cuenta de aquello que sucede en el terreno de la materia. Como ya les comenté algunas veces, creo que los relatos míticos funcionan como el pegamento simbólico que le da coherencia a la sociedad a la que pertenecen. Entonces, las mitologías de Grecia y Roma justifican lo que hacen los seres humanos comunes y corrientes. Algo parecido sucede con la mitología judeocristiana, que fundamenta la sociedad patriarcal y capitalista en la que vivimos. No me quiero dispersar, pero necesitaba decir esto una vez más. Entonces, volviendo a Rea, podemos pensar en lo que su nombre significa. Rea quiere decir ‘flujo (menstrual o del líquido amniótico)’ o ‘facilidad (en el parto)’. Rea en la mitología romana se llama Ops. La palabra latina “ops” significa ‘riqueza’, ‘bienes’, ‘abundancia’, ‘dones’. También está relacionada con “opus”, que significa ‘trabajo’, particularmente en el sentido de ‘trabajar la tierra’, ‘arar’, ‘sembrar’. Y esto me parece que es súper interesante a la hora de pensar en el desafío capricorniano, porque siempre que pensamos en Capri, pensamos en disciplina, exigencia, sacrificio y productividad capitalista y patriarcal. También tenemos una idea de éxito y abundancia vinculada a la cantidad de dinero, seguidores en redes sociales o fama. Y, si bien es cierto que esta información está presente en lo capricorniano, me parece interesante que resignifiquemos esa energía en clave ecofeminista. Entonces, esta Luna Nueva con tanto en el elemento tierra, nos ubica frente a un desafío, el de poner manos a la obra para lograr lo que sea que estemos buscando, pero no con una lógica abusiva, utilitaria, consumista y extractivista, ya conocemos esta lógica y es la que está llevando a nuestro mundo a la destrucción, junto con el sufrimiento de todas las especies y formas de vida, incluso las que habitualmente consideramos como “no orgánicas”, como las montañas, el suelo, los ríos y el aire. Vemos también esto a nivel individual, que por supuesto no es personal, sino que forma parte de una manera de vivir colectiva, cuando estamos llenos de actividades y no podemos darnos un respiro, cuando disfrutamos de estar ocupades 24/7 y en el medio nos olvidamos de nuestra salud, nuestros vínculos, la forma que tenemos de alimentarnos o la necesidad que tenemos de descansar. Cuando competimos entre nosotres, en vez de colaborar, porque nos ponemos tipo Gollum del señor de los anillos, queriendo acaparar todo. 

Está claro que esto no es una responsabilidad pura y exclusivamente individual, sino que forma parte de los imperativos del sistema en el que vivimos, pero muchas veces lo alimentamos y reproducimos, aun sin tener la necesidad de hacerlo. 

La información que viene con Rea, como diosa capricorniana, es que necesitamos ir lento y registrando los ritmos de la Tierra, disfrutando. No con el modo que tiene el agronegocio de tratar la tierra, llenándola de pesticidas para que sea cada vez más productiva, vaciando sus nutrientes o incendiando todo lo que está a su paso, para que esa tierra sea cultivable y plantar alimentos para el ganado, que irá directo al matadero.  No es eso y no creo que sea por ahí. Después de todo, Rea también es la diosa de la Naturaleza, suele estar representada con un cetro o una espiga de trigo y tiene las llaves que dan acceso a todas las riquezas de la Tierra. 

Creo que la abundancia viene de vivir en sintonía con los ritmos de la Tierra. Por otro lado, Rea monta un carro que simboliza la superioridad de la madre Naturaleza, a la que incluso se subordinan los poderosos leones que tiran de él. En otras representaciones, Rea se sienta en un trono custodiado por estos animales. Que haya animales en la representación de Rea, significa, entre otras cosas, que necesitamos registrar nuestro lado instintivo y bestial, que salgamos de la idea de que somos máquinas de producir.  

Entonces, esta es una Luna Nueva que nos lleva a transformar (pues Plutón) nuestra forma de trabajar, de generar dinero y de gastarlo, pero también se abre un ciclo de seis meses donde vamos a estar repensando, una vez más, cuestiones colectivas sobre cómo funcionan las instituciones, quienes tienen el poder y cómo lo usan, cuál es la legitimidad de las leyes hechas por los seres humanos. En los primeros días del 2021 vimos cómo quedaba en evidencia el rol que juegan las redes sociales en nuestras vidas, cómo circula la información, y también la capacidad que tienen las redes sociales para censurar, en este caso, a Trump. Sí, lo estamos celebrando porque es un personaje nefasto, pero probablemente no pensemos lo mismo cuando otros contenidos sean censurados porque son considerados una amenaza al bien público. Por otro lado, de aquí a seis meses con la Luna Llena en Capricornio de junio, también veremos cómo operan las leyes que no son una creación humana, como las leyes de la naturaleza. 

Y hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar y por acompañar, por compartir este podcast con tu gente. 

¡Que tengan un gran comienzo!

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Predicciones

Por Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? Hoy quiero hablarles sobre las predicciones en astrología. Podríamos decir que esta es una de las grietas más fuertes en esta disciplina. 

De un modo muy binario y simplista, pensemos que, por un lado, están quienes creen que la astrología es en esencia predictiva. ¿Por qué dicen esto? Porque podemos predecir cuáles van a ser los tránsitos de aquí al 2080, y lo podemos hacer con una aplicación, un software, o bien, consultando las efemérides astrológicas. ¿Qué son las efemérides? Un librito que usamos quienes nos dedicamos a la astrología, donde podemos ver los tránsitos, o sea, los movimientos del cielo astrológico en la fecha que queramos. 

Ahora, ¿cuál es el problema con esto, desde mi perspectiva? La cuestión es que cada indicador astrológico puede significar muchas cosas. De esto les hablé en otros capítulos de Bruji Pop, como “Individualismo y espiritualidad” o “Esoterismo crítico”. Entonces, yo, como astróloga, ¿cómo puedo saber si los tránsitos actuales de Saturno y Júpiter en Acuario van a significar que, para las personas que tienen energía de Acuario, finalmente concreten las ideas que tienen hace muchísimo tiempo o se van a sentir frustradas por la dificultad que implica poner manos a la obra? Eso no lo puedo saber de antemano. Muchísimo menos si no contextualizo y no veo en qué situación está ese consultante. Si vivió toda su vida como el arquetipo del loco, teniendo comportamientos erráticos que no lo llevan a ningún lado; o si el consultante tal vez responde al arquetipo del artista disruptivo que está buscando innovar en lo que hace pero trabaja sostenidamente en lo suyo. Entonces, siguiendo este ejemplo, el tránsito de Saturno y Júpiter en Acuario, para el consultante que responde al arquetipo del loco, puede significar un momento de muchísima restricción y frustración y la sensación de que el mundo está en contra suyo, mientras que para la persona que trabaja arduamente, puede ser un momento de muchísimo crecimiento.

La predicción puede hacerse desde la abstracción total: “el 15 de enero del 2021, Saturno y Júpiter en Acuario van a tocar tu Mercurio en Acuario”, y lo sabemos porque las efemérides lo dicen, pero lo que no sabemos es qué significa ese tránsito, a menos que contextualicemos. Y cuando contextualizamos, nos acercamos más al polo opuesto de la astrología predictiva clásica, pura y dura. 

¿Cuál es el otro polo? El de la astrología humanística. Esa que le da una mayor importancia a la comprensión simbólica de nuestras vidas. Desde esta perspectiva, el deseo de saber qué va a pasar, o sea, hacer predicciones, parte de un miedo mamífero antiguo por la supervivencia. Tenemos miedo a la vida y queremos que la vida responda a nuestros deseos, por eso queremos saber qué va a pasar en el futuro. 

¿Voy a conseguir trabajo?

¿Voy a enamorarme este verano?

¿Voy a ganar esa beca? 

Todas estas preguntas, para la astrología humanística, sirven para entender la naturaleza de nuestros deseos y quién está al mando de nuestra psiquis. Siguiendo los interrogantes que puse como ejemplo, es mi deseo saturnino de lograr estabilidad económica el que busca saber si voy a conseguir trabajo; es mi anhelo venusino de vincularme el que quiere saber si voy a tener buenas noticias en el amor; es mi lado jupiteriano que busca la expansión mental el que pregunta sobre la beca. Entonces, desde esta perspectiva astrológica, no importa si estos deseos se satisfacen o no, lo que importa es lo que está consciente y lo que está inconsciente. Ahí radica la riqueza de la astrología. Si los deseos se satisfacen, es porque tenemos en conciencia la mayor parte de nuestra carta; mientras que si nuestros deseos se frustran, es porque hubo algo que estuvo boicoteando desde el inconsciente. Por eso las cosas no suceden. Entonces, la consulta con el astrologue de confianza sirve para descubrir qué es lo que está inconsciente que no deja que las cosas sucedan como una parte de mí quiere. De ahí que la consulta astrológica tenga algo terapéutico, porque nos lleva al encuentro con lo que no podemos ver, con lo que está en sombra, con lo que está inconsciente. ¿Me seguís hasta acá? 

Pero, ¿qué pasa cuando hacemos astrología mundana, o sea, astrología de cuestiones colectivas? Esta es la astrología más antigua, la que se ocupaba de las sequías, las cosechas, las guerras, las pestes y las muertes de los reyes, antes de que vinieran la Ilustración y el Positivismo, antes de que la astrología se hiciera un producto de consumo masivo como el Horóscopo Solar que salió en diarios, revistas, radios y televisión durante el siglo XX, y antes de que fuera la astrología de memes de redes sociales que conocemos hoy. Esta astrología, la de cuestiones colectivas, es la menos difundida en estos momentos, aunque sabemos que Hitler le dio mucha importancia a la hora de tomar decisiones y que países como Tailandia, Myanmar y los padres fundadores de Estados Unidos eligieron fecha de declaración de la independencia según el cielo astrológico. 

¿Por qué esta astrología no tiene tanta difusión? Yo creo que por varias razones. La primera es que la astrología creció mucho cuando se unió a la psicología e incorporó la noción de consciente e inconsciente individual y colectivo durante el siglo XX. Esto no pasó con la astrología mundana, o sea, la que trata sobre cuestiones de este mundo: economía, sociedad, gobiernos, etc. Aún, y creo que “aún” es la palabra clave porque cada vez hay más cientistas sociales interesades en la astrología y esta es la clave para que la astrología mundana crezca. La segunda razón es socio histórica: si bien la astrología es un saber disidente, en tanto no forma parte de las instituciones que determinan qué es ciencia y qué no, durante mucho tiempo estuvo asociada a los centros de poder y quedó lejos de aquellos que cuestionaron al capitalismo. Para el marxismo, la religión es el opio de los pueblos y, si bien la astrología no es una religión, tampoco es un saber científico. A eso se suma que la astrología, durante el siglo XX, se convirtió, por un lado, en un entretenimiento de medios de comunicación, y, en sus versiones más serias, hizo demasiado hincapié en la consulta y los procesos individuales, donde los movimientos colectivos, desde esta perspectiva, solo van al cuestionamiento de las formas pero nunca transforman el contenido, es decir, la conciencia de los individuos. Así, siguiendo con esta lógica, los cambios son externos, pero no cambia nada de fondo. Obvio que no estoy de acuerdo con esto, principalmente porque el ecofeminismo busca la transformación total de los individuos y las comunidades. No solo se trata de deconstruir y cuestionarlo todo, también hay que pensar formas nuevas de hacer. Y, sobre todo, hacer.

Voy a ir cerrando la idea del capítulo de hoy con una frase que encontré hace poco de Richard Buckminster Fuller que dice: “La mejor manera de predecir el futuro es diseñándolo”. ¿Por qué me llamó la atención? Porque creo que cuando se trata de astrología mundana caemos muy fácilmente en el análisis de la carta natal de un país o de aquellos que gobiernan. No digo que no sea importante, digo que hay más que eso. Que los tránsitos astrológicos también pueden servirnos para predecir un clima energético, igual que cuando decimos que va a llover o que a fines de marzo empieza el otoño en el hemisferio sur y que podemos pensar qué hacer o hacia dónde ir en función de esa información. 

El 2021 es un año hiper acuariano y es fundamental que estemos organizades, que salgamos del aislamiento individualista, que empecemos a crear otras formas de vivir mientras este sistema está colapsando. Que igual que vamos a terapia para sentirnos mejor, podemos militar los cambios que queremos y trabajar para que eso suceda, aunque el camino no sea lineal ni sencillo y aunque la vida no vaya a responder a nuestros deseos ecofeministas, pero tenemos que saber que estamos en ese clima astrológico, el que nos lleva a pensar y hacer nuevos modos de vivir. 

Feliz 2021. Les quiero. 

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Temporada Capricornio

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy quiero hablarles de la energía de Capricornio, un signo regido por Saturno. Esto que les voy a contar aplica si tenés Sol, Luna, Ascendente en Capricornio, Saturno en casas 1, 4, 7, 10 o 12 y Saturno en aspecto duro al regente del ascendente.

Capricornio viene después de Sagitario y esto, que parece una obviedad, tiene todo el sentido del mundo cuando nos metemos en astrología, donde cada signo está conectado con el anterior, con el siguiente, con su opuesto complementario y con los que son del mismo elemento. Podríamos pensar al zodiaco como un viaje y cada signo es una
parada en un recorrido mayor. La intuición, la pasión y el dogmatismo ciego de Sagitario se transforma ahora en pragmatismo, estrategia y realismo capricorniano. Los grandes ideales que aparecían en Sagitario ahora necesitan ser bajados a la tierra. No es suficiente con hacer declaraciones de principios ni militar todas las causas, ahora se trata de chequear empíricamente si esos ideales funcionan. Es cierto, algunas versiones de Capri son de un realismo salvaje y, a veces, se vuelve un tanto pesimista. Ahora, hay un detalle no menor en la energía de Capricornio y es que se trata de un signo cardinal. ¿Qué significa esto? Que está asociado a los comienzos. De hecho, el comienzo de la temporada Capri está dado por el solsticio y el inicio de una estación. Invierno en el hemisferio norte y verano en el hemisferio sur.

Cuando pienso en el invierno del hemisferio norte y la temporada Capri, me imagino el invierno de Game of Thrones. Crudo, crudísimo. Y cuando pienso en el verano capricorniano del hemisferio sur, me imagino las ciudades vacías porque están todes de vacaciones. Bueno, hasta existe el Sindicato de Capricornianos en internet, reclamando que reciben un solo regalo por navidad, reyes y cumpleaños. Y miles de festejos de cumpleaños que fueron en soledad o con muy poca gente, comiendo los restos de pan dulce o de pionono. Quiero decir que este 2020 fue un año muy capricorniano (Saturno, Júpiter y Plutón en Capri) donde la mayoría de nosotres pasamos nuestros cumpleaños solxs o con muy poca gente. Una pequeña dosis de la vida del capricorniano típico. Bueno, además que fue un año lleno de restricciones y normativas que nos decían lo que podíamos y lo que no podíamos hacer. Capri a fondo.

Pese a ser un signo de tierra, la personalidad típica de Capri no tiene la lentitud de Tauro o la procastinación de Virgo. Alguna vez me dijeron que Capricornio se parecía a Aries en lo ambicioso y en lo cabrón, pero más controlado y planificador. Estoy de acuerdo. Dicho sea de paso, Aries es el primer cardinal, el que marca el comienzo del año astrológico y el primer fuego. Aries ama los desafíos y conquistar territorios inexplorados. Capricornio tiene algo de esto, pero es menos kamikaze, es mucho más estratega y, además, se plantea objetivos en el largo plazo que cumple pacientemente, algo que es bastante difícil para la personalidad ariana. Capricornio es realista en el sentido de que puede separar su deseo de cómo le gustaría que fueran las cosas para registrar lo que efectivamente está sucediendo. Acepta lo que hay y, de ese modo, trabaja para cambiarlo. Es cierto, hay una versión pesimista y quejosa de Capri como el viejito de la película Up de Disney y Pixar, pero es un gran hacedor de realidades. Cueste lo que cueste.

A esta altura de la vida, con la difusión que tiene la astrología en las redes sociales, seguro que ya viste miles de memes que dicen cómo es la personalidad capri: exigente, responsable, determinado, dice que va a hacer algo y lo hace y busca perfeccionarse en lo que sea que esté haciendo. No importa si es con la astrología, si es jugando al fútbol, si toca la guitarra o está tomando clases de bordado. Va a querer hacerlo bien, aunque solo sea por diversión. Una de las mayores dificultades para Capri va a ser la diversión o la liviandad. Esto es algo que pueden incorporar con los años como producto de un trabajo de conciencia, de empezar a sacarse de encima las exigencias propias y las de la sociedad que dicen cómo deberían hacerse las cosas. La personalidad típica de Capri es obediente y busca seguir con las formas conocidas. A menos que tenga otras energías en su carta que lo lleven a jugar y explorar otras posibilidades contrahegemónicas. Sí, lo capricorniano típico es muy de “lo normal”, en el sentido de seguir la norma, al menos durante los primeros años de vida. He visto muchas personas con energía Capricornio que con el tiempo logran desarmar los mandatos y las leyes externas y luego siguen sus propias normativas. Entonces, ya no se rigen por lo que la sociedad espera, sino que hacen su propio camino. Para eso, hay que tener un grado de fortaleza interna muy alta, porque esto de romper con las leyes externas nos deja en lugares muy solitarios. La personalidad capricorniana tiene la capacidad para pasar esos momentos difíciles en soledad y lograr su objetivo. Se me viene a la mente una frase de Federico Peralta Ramos que dice “solo consiguen un oasis aquellos que se bancan el desierto”. Este podria ser un lema capricorniano.

Capricornio tiene como opuesto complementario al signo de Cáncer, así que uno de sus desafíos es registrar su lado tierno, vulnerable y mamífero. Querido Capri, está buenísimo poder atravesar los desiertos en soledad, pero la vida se vuelve muy dura de este modo y no hay nada como la calidez de un abrazo de alguien que amamos y con quien podemos bajar la guardia. Capricornio va hacia Acuario, un signo de aire, así que forma parte de su camino abrirse a otras perspectivas y no, no hay forma de tener garantías y certezas absolutas. Podemos armar estrategias y planes de acción, hacer lo mejor que podamos, pero también existe la variable incertidumbre.

Bienvenidxs a la temporada Capri. Les mando un abrazo grande y les quiero.

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El fuego que trae la renovación

Por Lu Gaitán

Hola beibis, ¿cómo les va? Hoy quiero contarles sobre la energía de Sagitario. Esta energía, igual que todas las demás, puede manifestarse de modo denso o sutil y esto va a depender de cada persona, del contexto y de la época. Esto que voy a contarles aplica a Sol, Luna, Ascendente, planetas en Sagitario y Júpiter, regente de Sagitario, en casas 1, 4, 7, 10, 12 y aspecto duro al Sol, la Luna o el regente del Ascendente. Perdón por las especificaciones técnicas, pero hay una gran diversidad dentro del público que está escuchando: gente que sabe de astrología y gente que recién empieza a meterse en este mundo y, como ya saben, mi intención es ser lo más inclusiva que pueda. 

Sagitario viene después de Escorpio y esto que parece una obviedad o una información sin importancia tiene todo el sentido del mundo cuando nos metemos de lleno en la astrología. El zodiaco puede ser entendido como un recorrido donde todas las energías se vinculan entre sí, no de modo azaroso ni caprichoso, sino siguiendo una lógica que conecta lo que se acaba de ir con lo que está sucediendo ahora y lo que vendrá después. A su vez, cada signo tiene su opuesto y complementario. Como si esto fuera poco, también hay conexión entre los distintos signos que responden al mismo elemento. 

Sagitario es un signo de fuego, igual que Aries y que Leo. Hay una característica en común entre todos los signos de fuego a nivel de la personalidad: necesitan de la novedad, disfrutan los desafíos, son pasionales, tienden a enojarse fácilmente, tienen escasa tolerancia a la frustración, son optimistas y son intuitivos. Cuando se la ponen, se levantan y siguen adelante. Esto como característica común de los signos de fuego. 

Pero ¿cuál es el sello específico de Sagitario? Como les decía antes, viene después de Escorpio, un signo de agua, vinculado a las emociones profundas y complejas, el signo de la introspección, del encuentro con lo que está en el inconsciente y reprimido, con lo tabú. Después de haber tocado esas profundidades, después de haber visto nuestros dolores y aspectos de nuestra personalidad que estaban en las sombras, viene el momento de salir a la superficie y seguir adelante. Eso es lo que trae Sagitario en el recorrido del zodiaco. Sagitario viene con la comprensión de aquello que experimentamos en Escorpio, de ahí que Sagitario sea el momento de la síntesis, donde alcanzamos una comprensión o un entendimiento mayor de eso que experimentamos. 

Algunas versiones dirán que con Sagitario entendemos que cada dolor vino a enseñarnos algo. Yo no estoy de acuerdo con esta visión por varias razones. La primera es que les estamos asignando un significado a eventos o experiencias y eso tal vez sea una suerte de forzamiento simbólico. Siguiendo esta lógica, la muerte de alguien que amo vino a enseñarme el valor de la vida. Esta lectura no me cierra: como si yo fuera el ombligo del mundo y todos los dolores fueran para que yo aprendiera algo. Mm, no me cuaja. Ahora es distinto si yo aprendo el valor de la vida por contraste con la muerte de alguien que amo. La diferencia es sutil pero significativa. Con base en una experiencia dolorosa, yo puedo ver el vaso medio lleno, pero siempre a partir de una interpretación que yo hago de un fenómeno, no estoy universalizando la experiencia ni forzando a que lxs demás extraigan las mismas conclusiones que yo. Este es uno de los riesgos de la personalidad sagitariana que no solo tiene altísimo sentido del humor y un optimismo a prueba de balas; también es la personalidad que se escuda detrás de la soberbia intelectual, espiritual y emocional, que cree saberlo todo, haber comprendido todos los misterios del universo y estar más allá de toda revisión interna profunda que implique la posibilidad de pedir perdón o estar más allá de las contradicciones y complejidades propias de lo humano.

Y acá se presentan otras versiones de la personalidad sagitariana: una es la versión optimista y festiva de Sagitario, de “todo va a estar bien siempre” y “la vida merece ser celebrada porque no hay nada tan dramático que nos pueda quitar la sonrisa”, pero también es la versión negadora de Sagitario, no por falsedad, porque el fuego está lejos de las mentiras y lo que no sea genuino, sino porque tiende a rechazar todo lo que implique algún grado de contradicción y forma no binaria de ver el mundo. 

Sagitario es el fuego que trae la renovación, la vida nueva después de haber atravesado las crisis, muertes y finales del momento escorpiano del zodiaco. De ahí que la personalidad sagitariana tenga su mirada puesta hacia el futuro, hacia lo que viene y lo nuevo y no lo que ya pasó. Todo lo que sea complejidad emocional, algo parecido al enrosque o confusión, será rechazado por la personalidad típica de Sagitario. El foco va a estar puesto en la simpleza y la libertad para decir y hacer lo que se quiera, porque la autonomía y la conexión con el deseo son cuestiones fundamentales en la vida de Sagitario. 

Hay algo interesante en el simbolismo de Sagitario y es que este signo está representado por los centauros, esos seres que son mitad caballo y mitad ser humano. Sagitario tiene un lado salvaje, instintivo e intuitivo, pero también tiene un costado mental potente. No solo es la potencia del deseo y la voluntad que sale de las caderas. Ya lo dijo Shakira, las caderas no mienten. Entonces, cada cosa que se siente, se desea y se hace va a tener una justificación ideológica, espiritual o religiosa. Todo lo que se hace tiene que tener un grado de coherencia interna importante, de ahí que una de las manifestaciones en el plano de la personalidad de Sagitario sea el estereotipo de la maestra ciruela, que te dice lo que tenés que hacer y te marca lo que corresponde y lo que no. El opuesto de Sagitario es Géminis y este signo es el que trae las preguntas y la necesidad de no cerrarnos en ninguna forma ni en ningún extremo ideológico, espiritual o filosófico. El eje Géminis-Sagitario es el de las búsquedas, las preguntas y las certezas. Si Géminis es el polo de la pregunta y la indagación permanente, Sagitario es el que trae las respuestas cerradas. Géminis sin Sagitario abre ventanas y se queda en la duda permanente; Sagitario sin Géminis está tan lleno de certezas que cree saberlo todo y se vuelve dogmático. Géminis y Sagitario juntos son los que nos llevan a buscar y abrir nuevos horizontes, pero encontrando cierta coherencia, dirección y síntesis en lo que buscamos. Si soy muy geminiana, me pueden interesar un montón de cosas, tal vez incluso algunas que parezcan no tener conexión, pero la energía sagitariana es la que me lleva a encontrar una síntesis entre ambas. Voy a ser autorreferencial: puedo ser esotérica y puedo tener una mirada desde las ciencias sociales. Puedo vivirlo como una disociación o una separación o puedo buscar los lugares de encuentro entre los dos mundos. A esto me refiero cuando hablo del eje Géminis-Sagitario. Géminis y Sagitario también son dos signos vinculados a los viajes: el saber y los viajes nos abren la mente. Después de Sagitario, viene Capricornio, un signo de tierra. Acá vamos a plasmar en cosas concretas todo eso que nos entusiasma y nos apasiona, pero para hablar de Capri, vamos a tener que esperar un poco. 

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar y por compartir este pódcast en tus redes sociales y con la gente que amás. Besos. 

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Plutón

Por Lu Gaitán

Hoy quiero hablarles sobre Plutón, el regente moderno de Escorpio. Pero antes de eso, voy a hacer dos breves explicaciones. La primera es definir al planeta regente. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de regencia en astrología? Se trata del planeta que conduce o timonea la energía de un signo zodiacal. ¿Y cuál es la diferencia con un signo? Los planetas representan funciones y su accionar está vinculado a diosas y dioses de la mitología, mientras que un signo del zodíaco nos muestra cualidades o temáticas. 

Luego de haber hecho esta aclaración, voy a meterme con Plutón, el regente moderno de Escorpio. ¿Por qué moderno? Porque hasta que este planeta fue descubierto en 1930, el regente era Marte. Y es interesante observar qué pasaba a nivel colectivo cuando fue descubierto. 1930 fue el año de la gran crisis económica del capitalismo, que dejó en evidencia las bases endebles de este sistema. También comenzaron los primeros desarrollos de la bomba atómica. En astrología, nos manejamos con un concepto fundamental: sincronía o sincronicidad. Acá no hay causa y efecto, sino significados asociados. Entonces, el descubrimiento de Plutón es sincrónico con estos eventos vinculados a la destrucción, pero también a una increíble potencia y renacimiento. Porque, después de esa gran crisis, el capitalismo se reinventó y nació la forma conocida como Estado de bienestar y la bomba atómica no solo fue usada como arma, sino como fuente de energía. Plutón no los causó, esto es creación de lxs seres humanxs. 

Pero es muy interesante observar la conexión simbólica. Pensemos en el dios Plutón de los romanos, llamado Hades por los griegos, el dios del mundo subterráneo, ahí donde moran los espíritus. Philip Mayerson dice que no tenemos que confundir a Hades-Plutón con Satán o el Diablo del judeocristianismo, porque no tiene esta carga. En este sentido, me parece súper interesante la data que viene con el Diablo, que es el arcano 15 del tarot. Podríamos hablar unas cuantas horas sobre esta imagen, pero cuando esta carta aparece en una tirada, puede hablar sobre obsesiones y compulsiones, pero también habla de una increíble potencia que, si la ponemos a jugar y a circular, haciéndonos cargo, no solo nos hace sentir que estamos increíblemente vivos, con la sangre corriendo por nuestras venas, sino que además nos empuja a romper con nuestros condicionamientos, moldes y estructuras de cómo deberían ser las cosas. Cuando aparece el Diablo en una tirada, podemos registrar nuestras ambiciones más potentes, esas que nos dejan ciegxs, pero también es la potencia que nos libera de las cadenas. Y, en este sentido, el Diablo del tarot se parece bastante al Plutón astrológico. Volviendo a la mitología, Mayerson dice que Hades, como dios de la muerte, es implacable e irrevocable en sus decretos, pero no es enemigo de la humanidad ni inductor al mal. Por otro lado, Arianna Stassinopoulos dice que Plutón en griego significa riqueza, prosperidad y, de hecho, este dios sostenía entre sus manos un cuerno con frutos, vegetales, joyas, gemas, oro y plata. Es interesante observar que actualmente hablamos de plutocracia, cuando hacemos referencia a una forma de gobierno donde el poder está en manos de lxs ricxs. Plutón y plutocracia. 

Pero no me quiero ir por las ramas porque el mundo de los símbolos es muy rico y cautivante y es fácil dispersarse. ¿Por qué te cuento todo esto de Hades y Plutón? Porque le tenemos muchísimo miedo a los tránsitos de Plutón. ¿Qué podemos esperar de los tránsitos de Plutón tanto a escala individual como colectiva? Que quede en evidencia todo lo que es mentira, todo lo que no funciona, todo lo que metimos debajo de la alfombra. En general, lo que solemos hacer, tanto a escala individual como colectiva es resistir a lo que emerge porque es incómodo. Queremos que todo siga igual, aunque no esté funcionando y aunque no seamos felices. Hay una parte que se resiste a cambiar, que no quiere ser modificada. ¿Y qué está pasando con Plutón ahora? Como les contaba en el capítulo de predicciones del 2021, el 2020 es un año muy plutoniano. Pero para entender lo que está pasando ahora necesitamos recordar que Plutón entró en Capricornio en el año 2008 y su entrada coincidió con una crisis muy fuerte del capitalismo. Lo que estamos viviendo en este 2020 está vinculado a ese cimbronazo del 2008 que no solo fue una sacudida económica, sino que además fue una gran crisis política. No fue igual para todos los países, por supuesto que no, pero sí dejó en evidencia la burbuja financiera que sostenía las economías de las potencias mundiales y, por supuesto, dejó una gran cantidad de gente sin trabajo. 

En astrología entendemos al tiempo de manera cíclica y no lineal, por eso muchas veces analizamos los momentos en que se repitieron algunas posiciones astrológicas para entender qué es lo que está pasando ahora o lo que puede pasar después, en un intento de hacer predicciones. Cuando hacemos este ejercicio, sabemos que cada época histórica tiene su sello específico, pero nos interesa observar la pauta en común, el punto de encuentro, la conexión simbólica. Entonces, Plutón está en Capricornio desde el 2008 y ahí se queda hasta el 2025. Pero no es la primera vez que Lord Pluto se encuentra en ese signo. Entre 1762 y 1777 estuvo haciendo de las suyas. ¿Qué pasaba por esos años? Era el comienzo del fin del capitalismo comercial, empezaba a desarrollarse la producción en fábricas y era el nacimiento del capitalismo industrial, Estados Unidos declaraba su independencia. 

Observando estos eventos históricos, no sé si estamos en condiciones de decir que con Plutón en Capricornio en el año 2020 estamos atestiguando el fin del capitalismo, aunque muchxs lo deseamos, pero sí creo que cada vez es más evidente que esta forma de producir no solo genera grandes desigualdades sociales, sino que además estamos destruyendo el planeta. Estamos yendo hacia el abismo ecológico, entonces es fundamental que cambiemos nuestra forma de producir y consumir. Es urgente. Pero además de eso, podemos esperar que Asia crezca como nueva potencia mundial, que la hegemonía estadounidense caiga y que crezca el uso de robots en muchas tareas. Como el Plutón de la mitología, está quedando al descubierto cuál es el impacto de lo que venimos haciendo desde el desarrollo del capitalismo industrial, eso que creíamos que era progreso. 

Este año 2020 estamos haciendo un tour por el submundo, ahí donde están los muertos del averno. Los muertos son las personas que son víctimas de este sistema y no solo nos estamos encontrando con seres humanos, también están los animales, los árboles, los ríos y los mares. Me parece interesante recordar que Plutón también tenía este cuerno de la abundancia, lleno de alimentos, de oro y de plata. ¿Será que en este 2020 hemos descubierto que en este submundo también hay otras formas de vivir? ¿Unas que sean sustentables, lentas, menos consumistas y voraces? ¿Es este el renacimiento de una nueva humanidad? Hasta acá llegamos en el día de hoy. Un abrazo de plutoniana.