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Luna Llena en Virgo

Por Lu Gaitán

¡Hola, mis amores! ¿Cómo les va? En el capítulo de hoy, les quiero contar sobre los tránsitos de esta semana. Por un lado, Mercurio ya se puso directo en el signo de Acuario y, además, vamos a tener la Luna Llena en Virgo el 27 de febrero. Esto quiere decir que podemos esperar unos días de grandes revelaciones. Siempre digo que la claridad de la Luna Llena en el cielo es como un reflector que alumbra nuestras experiencias, pensamientos y emociones. Alumbra la luna. Con la Luna Llena no hacemos intenciones ni formulamos deseos, simplemente observamos y registramos los frutos de lo que sembramos hace seis meses con la luna nueva en Virgo. 

Los días previos a la Luna Llena y el mismo día de la Luna puede ser que sintamos todo intensamente y que aparezcan los escenarios típicos del desborde emocional. Si estás muy desbordada, lo mejor es no tomar decisiones ahora y dejar que decante. No todo tiene que ser ya. También puede ser que estemos con insomnio. Con relación a esto, me gustaría contarles que hace poco tiempo salió una investigación de la Universidad de Quilmes donde científicos habían comprobado esto del insomnio en noches de Luna Llena. Algo que les brujis decimos hace muchísimo tiempo. Por otro lado, si siempre tenés insomnio, entonces, como diría Luismi, no culpes a la noche y consultá a un profesional de la salud. 

La Luna Llena del 27 cae en el signo de Virgo, en el grado 8 de Virgo. Así que tendrías que revisar en qué parte de tu carta tenés el grado 8 de virgo. Las chicas de aprendeastrologia van a hacer una guía que podés consultar en su muro de Instagram para ayudarte a buscar dónde te cae la Luna Llena. 

Para hablar de esta Luna Llena en Virgo, te quiero contar el mito de Astrea. Según la astrología tradicional, esta diosa representa la energía virginiana. Astrea gobernaba a los seres humanos durante la edad de oro. No tenía que hacer ningún tipo de esfuerzo, porque los seres humanos que vivían en la tierra por entonces, realmente anhelaban la paz y confiaban en las decisiones de Astrea. De hecho, ella era la diosa de la justicia y era hija de la Prudencia y el Pudor. Durante la edad de oro, los dioses y los seres humanos solían interactuar. A lxs dioses les gustaba estar viviendo en la Tierra, porque este era un lugar donde había alegría. Fue la desconfianza lo que marcó el final de la edad de oro y el comienzo de la era de plata. Zeus, hijo de Cronos, había destronado a su padre usando la fuerza. Este evento sembró la desconfianza y vino la guerra entre los seres humanos. De este modo, los seres humanos ya no confiaban en el futuro, en el porvenir de la humanidad. Astrea entonces se fue a vivir a la montaña. O sea, que las personas que querían su consejo tenían que hacer el esfuerzo de ir a buscarla lejos del resto de la humanidad. Después de la edad de plata, vino la edad de bronce y, en este periodo, los seres humanos siempre estaban en guerra o en algún tipo de conflicto. De esta manera, Astrea abandonó la tierra y se instaló en el cielo en la constelación de Virgo. Luego, vino la edad de hierro y los seres humanos tuvieron la sensación de haber sido desterrados del Jardín del Edén. Los humanos que vivían por entonces, cuando estaban en algún tipo de situación critica, le pedían ayuda a Astrea para que bajara del cielo y arreglara la situación. 

El mito de Astrea tiene elementos del signo de Virgo, no solo porque aparece este retiro de la civilización, donde Astrea se va a vivir a la montaña y se vuelve una ermitaña –la figura del ermitaño es bien virginiana (y capricorniana)–, sino porque además lxs seres humanxs iban a pedirle consejos. Esto también es propio de la energía de Virgo: la sabiduría que tiene como base la experiencia y la necesidad de hacer lo correcto y lo perfecto. Pero, además, en el mito de Astrea aparece el registro de que todo en este plano está corrompido y, por eso, aparece la fuga a la montaña primero y a los cielos después. Y en lxs humanxs viene la sensación de haber sido expulsados del Jardín del Edén. 

Entonces, trayendo este mito a la situación actual que estamos viviendo, me gustaría preguntarte: 

  • ¿Cómo es tu participación en este mundo? ¿Estás en modo ermitaña, te aislaste y tenés tu Jardín del Edén privado, donde las problemáticas de esta época no te tocan y vivís en Disney?
  • ¿Estás tan atravesada por lo que estamos viviendo que todo te conmueve y te deja como un trapo de piso?
  •  ¿Tenés la sensación de haber sido expulsada de un paraíso, previo al 2020 y solo querés volver a ese tiempo previo? No creo que sea posible. Y te menciono el 2020 no solo porque empezamos un ciclo de casi 40 años sino porque, además, en Argentina, entramos en cuarentena después de la Luna Llena en Virgo del 2020. Además, para la época de la Luna Nueva en Virgo del año pasado, en Argentina empezaron a aflojar las restricciones de movimiento. O sea que todo está conectado con todo. 
  • ¿Y cómo venís con tus proyectos? ¿Estuviste poniendo manos a la obra en eso que querés que suceda o venís postergando esperando quién sabe qué cosa? Virgo puede manifestarse como la postergación infinita esperando la circunstancia correcta y perfecta pero también es el signo de las labores manuales, o sea, del hacer. 
  • Por otro lado, esta Luna Llena en Virgo sucede en trígono a Urano. Virgo es un signo de tierra mutable, o sea, que nos trae información sobre cómo nos adaptamos a los cambios (o no) en un nivel práctico y concreto. Entonces, ¿cómo te estás llevando con esta nueva cotidianeidad, nueva normalidad, nuevas rutinas?
  • En esta misma línea, me parece interesante recordarte que con Urano en Tauro vino una gran cantidad de temáticas, entre ellas, la ecología, la forma en que producimos los alimentos y cómo comemos. Entonces, ¿cómo estás comiendo? ¿Tenés una alimentación que te da los nutrientes para que las defensas estén altas? Pero, además, ¿tenés espacio y tiempo para hacer actividad física y estar al aire libre? Muchas veces no prestamos atención a esto porque no tenemos buena información, o no tenemos el tiempo, pero muchas otras veces no lo hacemos por comodidad. Entonces, estos días de Luna Llena en Virgo trígono a Urano, puede ser que aparezcan estas temáticas. Porque Virgo no solo es la higiene, el barbijo y llenarse de alcohol en gel, también es el alimento que fue producido siguiendo los ritmos de la naturaleza. Siempre meto la ficha, ya sabés. 
  • Por último, a nivel vincular, teniendo en cuenta que la Luna Llena es en oposición a Venus, ¿qué rol estás ocupando? ¿Estás tan atenta a las necesidades de lxs demás que te olvidaste de vos misma? Esto mismo aplica a las cuestiones colectivas que te mencionaba antes, ¿tenés algo de espacio para el placer? Esto no te va a convertir en una persona menos comprometida, simplemente te va a ubicar en un lugar más entero a la hora de lidiar con las problemáticas de este mundo.

Y hasta acá llegamos por hoy. Un abrazo grande y gracias por compartir este pódcast con tu gente querida y en tus redes sociales. ¡Feliz Luna Llena! 

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Mercurio RX

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre Mercurio retrógrado, un tránsito de tres semanas que suele generar mucha paranoia colectiva. Como soy un poco grinch de las cosas que se dicen masivamente, tengo la intención de sacarle carga y miedo. ¡Empecemos!

Me parece importante hacer una breve aclaración sobre el fenómeno de la retrogradación de un planeta. Esto no tiene nada que ver con lo que efectivamente sucede en el cielo. Los planetas no van para atrás, se trata de una suerte de efecto óptico desde la Tierra. El ejemplo con el que solemos explicar la retrogradación de los planetas en astrología es el siguiente: cuando vas por la ruta en un auto y de repente tenés otro auto al lado, que está yendo a más o menos la misma velocidad, y lo pasás, ese auto parece que está yendo hacia atrás. Algo similar sucede con la retrogradación de los planetas, es un efecto visual que sucede desde la Tierra. Una vez más, me parece importante aclarar que en astrología los planetas no son nuestros objetos de estudio, sino que nos dedicamos a investigar el vínculo que tenemos los seres humanos con todo lo que nos rodea, más particularmente, con el cielo. 

Todos los planetas retrogradan, excepto el Sol y la Luna, que no son planetas pero les decimos así genéricamente. Y no hay nada grave ni nada malo en las retrogradaciones. Cuando los planetas están directos, es decir, están avanzando y caminando, el clima astrológico nos invita a ir hacia fuera. ¿Hacia fuera? Sí, de modo muy sencillo, podríamos decir que hay dos pulsos energéticos que se vinculan entre sí y se combinan de múltiples maneras. Hay un pulso energético yang: hacia fuera, extrovertido, activo, rápido y de movimiento visible. El otro pulso energético es yin: hacia dentro, introvertido, pasivo o receptivo, lento y de movimientos sutiles. Cuando los planetas están directos, estamos en modo yang: pasan cosas, el mundo se sacude y entramos en la lógica de hacer. Cuando los planetas están retrógrados, estamos en modo yin: la procesión va por dentro, todo se lentifica y nuestra atención se vuelca hacia nuestro mundo interno, o sea, nuestros pensamientos, sueños, las memorias, el pasado y lo que quedó pendiente. Y entonces, ¿por qué tiene tanta mala fama la retrogradación de los planetas? La respuesta es cultural: nuestro mundo occidental, capitalista y patriarcal rechaza la lentitud y valora la híper productividad. O sea, rechaza lo yin y tiene una sobrevaloración de lo yang, el hacer. 

¿Y esto qué tiene que ver con Mercurio retrógrado? Bueno, si consultás manuales de astrología, vas a ver que están llenos de advertencias que dicen: no firmes contratos, hacé un back up de la información que tenés en la computadora, atención a cómo te comunicás porque podés ser malinterpretadx en lo que decís, puede ser que sientas que las palabras no te salen tan fácilmente como siempre, hay chances de que estés más pensativx que en otros momentos y que te dé insomnio (acá no aplica lo de que siempre tenés insomnio o dificultades para dormir; en ese caso, mi sugerencia es que consultes a un profesional de la salud), y también, puede ser que reaparezcan personas con las que estuvimos vinculadas en el pasado, amistades pero también vínculos sexoafectivos. Y esta es la pregunta que más suele aparecer en redes sociales. “¿Qué pasa con las y los exes?”. Porque no siempre son lxs demás lxs que aparecen en nuestras vidas, a veces somos nosotres quienes caemos como paracaidistas en la vida de lxs demás, a veces con un simple mensaje de “¿Qué tal? Tanto tiempo”, como para abrir el diálogo y, a veces, es “Perdón, me mandé un moco con vos y me di cuenta ahora”. Puede pasar. Entonces, ¿qué dice la astrología sobre la vuelta de personas del pasado? Nada, la astrología no dice nada, vas a tener que tomar vos tus decisiones y chequear si estás disponible para el encuentro o no. No le eches la culpa a la astrología y hacete cargo de tus decisiones. También suelo recibir mensajes de “A mí no me apareció ninguna persona del pasado, ¿qué pasa?, ¿no funciona la astrología?”. A veces las reapariciones no son físicas, sino que ocurren en nuestros pensamientos, en los sueños y como material de elaboración para nuestras sesiones de terapia. Esto a nivel general de la retrogradación de Mercurio. 

Más específicamente, si tenés Mercurio retro en tu carta natal, es probable que sientas que la temporada de Mercurio retro es afín a tu naturaleza interna. Que estás en tu salsa, bah. Que tu tiempo interno coincide con el tiempo del mundo. Si no tenés Mercurio retro en tu carta, además de la aparición de personas del pasado tanto física como mentalmente, puede ser un gran momento para que termines de procesar cosas que hace tiempo están dando vueltas pero no podés tomar una decisión o no terminás de entender por qué pasó lo que pasó. Los manuales de astrología suelen decir que revises bien los contratos antes de firmarlos y que, si algo se demora, aproveches ese tiempo para ver cómo lo podés aprovechar. Tal vez te des cuenta de cosas que en otros momentos no hubieras podido percibir, producto del acelere con el que vivimos, donde todo tiene que ser ya ya ya. 

Como para ir cerrando, hay una particularidad sobre el año 2021. Este año las retrogradaciones de Mercurio son en signos de aire: en Acuario, en Géminis y en Libra. El elemento aire está vinculado al mundo de las ideas. Entonces, las retrogradaciones de Mercurio son un gran momento para revisar nuestra forma de comunicarnos con el otre, si queremos imponer nuestras ideas o estamos abiertxs a la diferencia de opinión, si nos dejamos atravesar por otras perspectivas o estamos convencidxs de que tenemos la posta, si nuestras ideas están buenísimas pero no sabemos cómo concretarlas, si estamos siendo rígidxs en nuestras formas de pensar, o bien si somos muy barriletes y no podemos profundizar en nada. El 2021 tiene como desafío ser flexibles y abrir nuestras mentes a otras formas de pensar y ver el mundo, pero sin perder un norte. Si te rigidizás, perdés. Pero si sos muy cuelgue y laxa, también. Ahora ya sabés.

Bueno, gracias por haber llegado hasta acá y por compartir este pódcast en tus redes sociales. Un abrazo.  

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Luna Nueva en Capricornio

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Nueva en Capricornio. Como algunos de ustedes saben, el 12 o 13 de enero, según el país, tenemos el comienzo de un ciclo lunar. Cada Luna Nueva marca el comienzo de un ciclo de seis meses, de ahí que muchos astrologues le den importancia a escribir las intenciones y formular los deseos con cada Luna Nueva, o sea, cuando Sol y Luna están en el mismo signo. Si te interesa esto de las intenciones, es importante que las escribas de manera afirmativa y en presente, en vez de: “voy a encontrar un trabajo que me guste”, escribir “encuentro un trabajo que me gusta”, o incluso “me gusta mi trabajo”. Además de escribir y prender una vela como ritual, es importante que te movilices en torno a eso que deseás. Esto aplica para todas las Lunas Nuevas, pero sobre todo aplica en esta Luna Nueva en Capricornio. 

Como les contaba hace un par de semanas en el capítulo sobre Capricornio, este signo de tierra y cardinal, está vinculado al hacer. Me pongo un objetivo y trabajo para eso, hago mi parte para que las cosas sucedan, lleve el tiempo que lleve. 

Todos los años sucede la Luna Nueva en Capricornio, pero ¿qué tiene esta Luna Nueva en particular? Básicamente tenemos 4 planetas en Capricornio: Sol, Luna, Plutón y Venus. Pero hay algo más, si la Luna Nueva es en Capri, hay que prestarle especial atención a Saturno, pues regente de Capricornio. Y Saturno está en conjunción a Júpiter, que a su vez hacen una cuadratura a Marte, Lilith y a Urano en Tauro. Bueno, perdón por toda esta data técnica, pero lo que quiero decirles con todo esto, es que hay mucha energía de tierra, entonces solo queda hacer una cosa y es arremangarnos y poner manos a la obra. 

Por estos días estuve leyendo el libro Regencias femeninas en astrología de Jorge Bosia y Astrología y destino de Liz Greene. En ambos libros aparece la figura de la diosa Rea. Esta diosa pertenece a la primera generación de dioses del Olimpo, los llamados Titanes. Es hija de Urano y de Gea, y es la hermana y esposa (qué horror este título) de Chronos, el dios del tiempo. Chronos es el nombre griego de Saturno y ya sabemos que Capri está regido por Saturno, ¿no?  Me parece importante recuperar a las deidades femeninas, porque son figuras que, en las mitologías patriarcales, ocupan lugares secundarios. Por supuesto que esto no es una casualidad, sino que las mitologías dan cuenta de aquello que sucede en el terreno de la materia. Como ya les comenté algunas veces, creo que los relatos míticos funcionan como el pegamento simbólico que le da coherencia a la sociedad a la que pertenecen. Entonces, las mitologías de Grecia y Roma justifican lo que hacen los seres humanos comunes y corrientes. Algo parecido sucede con la mitología judeocristiana, que fundamenta la sociedad patriarcal y capitalista en la que vivimos. No me quiero dispersar, pero necesitaba decir esto una vez más. Entonces, volviendo a Rea, podemos pensar en lo que su nombre significa. Rea quiere decir ‘flujo (menstrual o del líquido amniótico)’ o ‘facilidad (en el parto)’. Rea en la mitología romana se llama Ops. La palabra latina “ops” significa ‘riqueza’, ‘bienes’, ‘abundancia’, ‘dones’. También está relacionada con “opus”, que significa ‘trabajo’, particularmente en el sentido de ‘trabajar la tierra’, ‘arar’, ‘sembrar’. Y esto me parece que es súper interesante a la hora de pensar en el desafío capricorniano, porque siempre que pensamos en Capri, pensamos en disciplina, exigencia, sacrificio y productividad capitalista y patriarcal. También tenemos una idea de éxito y abundancia vinculada a la cantidad de dinero, seguidores en redes sociales o fama. Y, si bien es cierto que esta información está presente en lo capricorniano, me parece interesante que resignifiquemos esa energía en clave ecofeminista. Entonces, esta Luna Nueva con tanto en el elemento tierra, nos ubica frente a un desafío, el de poner manos a la obra para lograr lo que sea que estemos buscando, pero no con una lógica abusiva, utilitaria, consumista y extractivista, ya conocemos esta lógica y es la que está llevando a nuestro mundo a la destrucción, junto con el sufrimiento de todas las especies y formas de vida, incluso las que habitualmente consideramos como “no orgánicas”, como las montañas, el suelo, los ríos y el aire. Vemos también esto a nivel individual, que por supuesto no es personal, sino que forma parte de una manera de vivir colectiva, cuando estamos llenos de actividades y no podemos darnos un respiro, cuando disfrutamos de estar ocupades 24/7 y en el medio nos olvidamos de nuestra salud, nuestros vínculos, la forma que tenemos de alimentarnos o la necesidad que tenemos de descansar. Cuando competimos entre nosotres, en vez de colaborar, porque nos ponemos tipo Gollum del señor de los anillos, queriendo acaparar todo. 

Está claro que esto no es una responsabilidad pura y exclusivamente individual, sino que forma parte de los imperativos del sistema en el que vivimos, pero muchas veces lo alimentamos y reproducimos, aun sin tener la necesidad de hacerlo. 

La información que viene con Rea, como diosa capricorniana, es que necesitamos ir lento y registrando los ritmos de la Tierra, disfrutando. No con el modo que tiene el agronegocio de tratar la tierra, llenándola de pesticidas para que sea cada vez más productiva, vaciando sus nutrientes o incendiando todo lo que está a su paso, para que esa tierra sea cultivable y plantar alimentos para el ganado, que irá directo al matadero.  No es eso y no creo que sea por ahí. Después de todo, Rea también es la diosa de la Naturaleza, suele estar representada con un cetro o una espiga de trigo y tiene las llaves que dan acceso a todas las riquezas de la Tierra. 

Creo que la abundancia viene de vivir en sintonía con los ritmos de la Tierra. Por otro lado, Rea monta un carro que simboliza la superioridad de la madre Naturaleza, a la que incluso se subordinan los poderosos leones que tiran de él. En otras representaciones, Rea se sienta en un trono custodiado por estos animales. Que haya animales en la representación de Rea, significa, entre otras cosas, que necesitamos registrar nuestro lado instintivo y bestial, que salgamos de la idea de que somos máquinas de producir.  

Entonces, esta es una Luna Nueva que nos lleva a transformar (pues Plutón) nuestra forma de trabajar, de generar dinero y de gastarlo, pero también se abre un ciclo de seis meses donde vamos a estar repensando, una vez más, cuestiones colectivas sobre cómo funcionan las instituciones, quienes tienen el poder y cómo lo usan, cuál es la legitimidad de las leyes hechas por los seres humanos. En los primeros días del 2021 vimos cómo quedaba en evidencia el rol que juegan las redes sociales en nuestras vidas, cómo circula la información, y también la capacidad que tienen las redes sociales para censurar, en este caso, a Trump. Sí, lo estamos celebrando porque es un personaje nefasto, pero probablemente no pensemos lo mismo cuando otros contenidos sean censurados porque son considerados una amenaza al bien público. Por otro lado, de aquí a seis meses con la Luna Llena en Capricornio de junio, también veremos cómo operan las leyes que no son una creación humana, como las leyes de la naturaleza. 

Y hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar y por acompañar, por compartir este podcast con tu gente. 

¡Que tengan un gran comienzo!

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Predicciones

Por Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? Hoy quiero hablarles sobre las predicciones en astrología. Podríamos decir que esta es una de las grietas más fuertes en esta disciplina. 

De un modo muy binario y simplista, pensemos que, por un lado, están quienes creen que la astrología es en esencia predictiva. ¿Por qué dicen esto? Porque podemos predecir cuáles van a ser los tránsitos de aquí al 2080, y lo podemos hacer con una aplicación, un software, o bien, consultando las efemérides astrológicas. ¿Qué son las efemérides? Un librito que usamos quienes nos dedicamos a la astrología, donde podemos ver los tránsitos, o sea, los movimientos del cielo astrológico en la fecha que queramos. 

Ahora, ¿cuál es el problema con esto, desde mi perspectiva? La cuestión es que cada indicador astrológico puede significar muchas cosas. De esto les hablé en otros capítulos de Bruji Pop, como “Individualismo y espiritualidad” o “Esoterismo crítico”. Entonces, yo, como astróloga, ¿cómo puedo saber si los tránsitos actuales de Saturno y Júpiter en Acuario van a significar que, para las personas que tienen energía de Acuario, finalmente concreten las ideas que tienen hace muchísimo tiempo o se van a sentir frustradas por la dificultad que implica poner manos a la obra? Eso no lo puedo saber de antemano. Muchísimo menos si no contextualizo y no veo en qué situación está ese consultante. Si vivió toda su vida como el arquetipo del loco, teniendo comportamientos erráticos que no lo llevan a ningún lado; o si el consultante tal vez responde al arquetipo del artista disruptivo que está buscando innovar en lo que hace pero trabaja sostenidamente en lo suyo. Entonces, siguiendo este ejemplo, el tránsito de Saturno y Júpiter en Acuario, para el consultante que responde al arquetipo del loco, puede significar un momento de muchísima restricción y frustración y la sensación de que el mundo está en contra suyo, mientras que para la persona que trabaja arduamente, puede ser un momento de muchísimo crecimiento.

La predicción puede hacerse desde la abstracción total: “el 15 de enero del 2021, Saturno y Júpiter en Acuario van a tocar tu Mercurio en Acuario”, y lo sabemos porque las efemérides lo dicen, pero lo que no sabemos es qué significa ese tránsito, a menos que contextualicemos. Y cuando contextualizamos, nos acercamos más al polo opuesto de la astrología predictiva clásica, pura y dura. 

¿Cuál es el otro polo? El de la astrología humanística. Esa que le da una mayor importancia a la comprensión simbólica de nuestras vidas. Desde esta perspectiva, el deseo de saber qué va a pasar, o sea, hacer predicciones, parte de un miedo mamífero antiguo por la supervivencia. Tenemos miedo a la vida y queremos que la vida responda a nuestros deseos, por eso queremos saber qué va a pasar en el futuro. 

¿Voy a conseguir trabajo?

¿Voy a enamorarme este verano?

¿Voy a ganar esa beca? 

Todas estas preguntas, para la astrología humanística, sirven para entender la naturaleza de nuestros deseos y quién está al mando de nuestra psiquis. Siguiendo los interrogantes que puse como ejemplo, es mi deseo saturnino de lograr estabilidad económica el que busca saber si voy a conseguir trabajo; es mi anhelo venusino de vincularme el que quiere saber si voy a tener buenas noticias en el amor; es mi lado jupiteriano que busca la expansión mental el que pregunta sobre la beca. Entonces, desde esta perspectiva astrológica, no importa si estos deseos se satisfacen o no, lo que importa es lo que está consciente y lo que está inconsciente. Ahí radica la riqueza de la astrología. Si los deseos se satisfacen, es porque tenemos en conciencia la mayor parte de nuestra carta; mientras que si nuestros deseos se frustran, es porque hubo algo que estuvo boicoteando desde el inconsciente. Por eso las cosas no suceden. Entonces, la consulta con el astrologue de confianza sirve para descubrir qué es lo que está inconsciente que no deja que las cosas sucedan como una parte de mí quiere. De ahí que la consulta astrológica tenga algo terapéutico, porque nos lleva al encuentro con lo que no podemos ver, con lo que está en sombra, con lo que está inconsciente. ¿Me seguís hasta acá? 

Pero, ¿qué pasa cuando hacemos astrología mundana, o sea, astrología de cuestiones colectivas? Esta es la astrología más antigua, la que se ocupaba de las sequías, las cosechas, las guerras, las pestes y las muertes de los reyes, antes de que vinieran la Ilustración y el Positivismo, antes de que la astrología se hiciera un producto de consumo masivo como el Horóscopo Solar que salió en diarios, revistas, radios y televisión durante el siglo XX, y antes de que fuera la astrología de memes de redes sociales que conocemos hoy. Esta astrología, la de cuestiones colectivas, es la menos difundida en estos momentos, aunque sabemos que Hitler le dio mucha importancia a la hora de tomar decisiones y que países como Tailandia, Myanmar y los padres fundadores de Estados Unidos eligieron fecha de declaración de la independencia según el cielo astrológico. 

¿Por qué esta astrología no tiene tanta difusión? Yo creo que por varias razones. La primera es que la astrología creció mucho cuando se unió a la psicología e incorporó la noción de consciente e inconsciente individual y colectivo durante el siglo XX. Esto no pasó con la astrología mundana, o sea, la que trata sobre cuestiones de este mundo: economía, sociedad, gobiernos, etc. Aún, y creo que “aún” es la palabra clave porque cada vez hay más cientistas sociales interesades en la astrología y esta es la clave para que la astrología mundana crezca. La segunda razón es socio histórica: si bien la astrología es un saber disidente, en tanto no forma parte de las instituciones que determinan qué es ciencia y qué no, durante mucho tiempo estuvo asociada a los centros de poder y quedó lejos de aquellos que cuestionaron al capitalismo. Para el marxismo, la religión es el opio de los pueblos y, si bien la astrología no es una religión, tampoco es un saber científico. A eso se suma que la astrología, durante el siglo XX, se convirtió, por un lado, en un entretenimiento de medios de comunicación, y, en sus versiones más serias, hizo demasiado hincapié en la consulta y los procesos individuales, donde los movimientos colectivos, desde esta perspectiva, solo van al cuestionamiento de las formas pero nunca transforman el contenido, es decir, la conciencia de los individuos. Así, siguiendo con esta lógica, los cambios son externos, pero no cambia nada de fondo. Obvio que no estoy de acuerdo con esto, principalmente porque el ecofeminismo busca la transformación total de los individuos y las comunidades. No solo se trata de deconstruir y cuestionarlo todo, también hay que pensar formas nuevas de hacer. Y, sobre todo, hacer.

Voy a ir cerrando la idea del capítulo de hoy con una frase que encontré hace poco de Richard Buckminster Fuller que dice: “La mejor manera de predecir el futuro es diseñándolo”. ¿Por qué me llamó la atención? Porque creo que cuando se trata de astrología mundana caemos muy fácilmente en el análisis de la carta natal de un país o de aquellos que gobiernan. No digo que no sea importante, digo que hay más que eso. Que los tránsitos astrológicos también pueden servirnos para predecir un clima energético, igual que cuando decimos que va a llover o que a fines de marzo empieza el otoño en el hemisferio sur y que podemos pensar qué hacer o hacia dónde ir en función de esa información. 

El 2021 es un año hiper acuariano y es fundamental que estemos organizades, que salgamos del aislamiento individualista, que empecemos a crear otras formas de vivir mientras este sistema está colapsando. Que igual que vamos a terapia para sentirnos mejor, podemos militar los cambios que queremos y trabajar para que eso suceda, aunque el camino no sea lineal ni sencillo y aunque la vida no vaya a responder a nuestros deseos ecofeministas, pero tenemos que saber que estamos en ese clima astrológico, el que nos lleva a pensar y hacer nuevos modos de vivir. 

Feliz 2021. Les quiero. 

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Luna Llena en cáncer

Por Lu Gaitan

Hola, mis amores, ¿cómo les va? Hoy quiero que hablemos sobre la Luna Llena en general y sobre la Luna Llena en Cáncer, en particular, de este 30 de diciembre del 2020.

El ciclo comienza con la fase de Luna Nueva, cuando Sol y Luna están en el mismo signo. Ese es el momento en que hacemos las intenciones y formulamos nuestros deseos. En la fase de Luna Nueva no vemos la luna en el cielo. A las dos semanas de la fase de Luna Nueva, tenemos la fase de Luna Llena. Este es el momento en que Sol y Luna están en un ángulo de 180 grados, o sea que están en signos opuestos y complementarios. O sea, que si el sol está en Leo, la Luna está en Acuario. Si el sol está en Virgo, la luna está en Piscis. Y así. 

En general, les astrólogues simplificamos y decimos “Luna Llena en tal signo” y eso supone que el Sol está en el signo opuesto y complementario. La fase de la Luna Llena es el momento de pico energético máximo del ciclo lunar. Después de este momento donde la Luna brilla en su máximo esplendor en el cielo, el ciclo empieza a decrecer y la Luna empieza a perder luz. Dicho sea de paso, recordemos que la Luna no tiene luz propia, sino que la tiene en la medida que refleja la luz del Sol. Entonces, el ciclo de la Luna refleja el vínculo entre luz y oscuridad, podríamos decir, entre lo que está en conciencia y lo que no. Cuando llegamos al momento de la Luna Llena, es el pico energético de lo que comenzó con Luna Nueva dos semanas antes. Y acá viene el aporte de la astrología: cada Luna Llena se vincula con lo que comenzó seis meses antes en fase de Luna Nueva.

Entonces, hablando más en particular de la Luna Llena en Cáncer de este 30 diciembre, sería interesante que observares qué estaba pasando en tu vida para el mes de junio de este año y qué está pasando ahora. Esta es LA forma de trabajar con astrología: llevar un registro de tus vivencias y de tus momentos. Para algunas personas, es fundamental tener algún diario o bitácora y, para otras, con la memoria es suficiente. A veces las conexiones son muy obvias y fáciles de ver y, otras veces, la conexión es simbólica. La Luna Nueva en Cáncer sucedió el 21 de junio junto al solsticio, en el medio de un corredor de tres eclipses seguidos, súper intensos. ¿Te acordás de esos meses? Puede ser que hace seis meses estuvieras empezando un proyecto y ahora ese proyecto está naciendo. En este caso, la conexión entre Luna Nueva y Luna Llena es muy evidente, pero a veces es más difícil de rastrear. Por eso, creo que lleva tiempo madurar esta forma de percibir, que es, básicamente, aprender a pensar y sentir astrológicamente y, de este modo, podemos percibir formas pero también percibir contenidos, aunque las formas, o sea, las manifestaciones externas, sean diferentes.   

Para ayudarte a pensar en esta Luna Llena en Cáncer, voy a dejarte algunas preguntas para que vos mismx indagues en las revelaciones que vienen con esta Luna. Sí, creo que la Luna Llena, sin importar en qué signo esté, trae grandes revelaciones. Así como vemos a la Luna grande y luminosa en el cielo, así mismo podemos ver cosas de nosotres mismxs y también de la sociedad de la que formamos parte. Y esto que te voy a decir ahora forma parte de una suerte de advertencia lunar. Con las Lunas Llenas, solemos estar más emocionales y exaltades que en otros momentos. Así que atendé y registrá todo lo que sientas y todas las fichas que puedan caer durante el tiempo de vigilia y mientras dormís. Los sueños se ponen ATR y también tenemos dificultades para dormir, sí, todo junto y todo a la vez. También puede ser que estemos con retención de líquidos, así que te sugiero tomar mucha agua y comer sin sal en esos días. Ya sé, qué difícil porque fiestas de fin de año. Por otro lado, en Argentina tenemos la votación sobre la ley del aborto en el Senado el mismo día de la Luna Llena en Cáncer. Adiviná qué temáticas rige el signo de Cáncer: la maternidad, los movimientos de masas, lo popular, el cuidado. A veces, la astrología se manifiesta de manera muy literal. ¿Si el aborto va a ser legal este diciembre? Con total sinceridad, desde la técnica astrológica, a veces me resulta difícil decir sí o no a algunas cuestiones. Espero que sí, que sea ley. Este es mi deseo para estas fiestas. 

Entonces, volviendo a la Luna Llena en Cáncer, te dejo algunas preguntas que te pueden servir como guía para que puedas observar el proceso que se abrió hace seis meses:

¿Cuál es tu idea de familia hoy?

¿Quiénes son las personas con las que te sentís completamente a gusto y en casa?

Este año de pandemia y cuarentena, pasamos buena parte del año encerradxs y aisladxs de la gente que amamos, ¿podés sostenerte a vos mismx sin acorazarte ni rigidizarte?

¿Podés cuidar a otres, además de a vos mismx?

¿Podés sostener la conexión emocional más allá de la presencia física?

¿Pudiste resignificar tu historia personal y entenderla desde otro lugar?

¿Podés mimarte y felicitarte por haber llegado hasta acá, en vez de culparte por todo lo que faltó hacer?

¿Extrañás algo o alguien?

¿Podés darte tiempo para no hacer nada y correrte del lugar de la producción constante y permanente? Obvio, no estoy haciendo referencia a las personas que no tienen posibilidades de elegir, sino a lxs que elegimos llenar la agenda 24/7 como una forma de no lidiar con las emociones y las necesidades afectivas. 

¿Cambiaste tu alimentación en estos seis meses? ¿Cambió tu idea de nutrición?

¿Cambió tu idea de maternidad en estos meses? ¿Creés que la maternidad solo refiere a los hijos humanos y propios? ¿O tenés una visión ampliada sobre lo que significa maternar, que no solo incluye a las mujeres, sino también a varones, trans, animales y naturaleza en general?

¿Se despertó en vos la conciencia ambiental y antiespecista?

¿Estás pensando en irte a vivir a otro lugar?

Y, bueno, mis amores, llegamos al final, ha sido un año intensísimo y les agradezco infinitamente por la compañía en estos meses. Les quiero muchísimo y nos vemos el año que viene. ¡Feliz Luna Llena!

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Eclipses y nodos

Por Lu Gaitán

Hola, beibis. Hoy les quiero contar sobre los eclipses en astrología, ya que estamos en temporada de eclipses. El primer eclipse va a ocurrir el 30 de noviembre y el segundo, el 14 de diciembre. Antes de meterme en lo específico de estos eclipses, quiero hacerles una breve introducción a la temática de los Nodos lunares, porque en astrología los eclipses están vinculados a estos puntos. 

Los Nodos lunares son puntos formados por la órbita de la Luna alrededor de la Tierra, en intersección con la órbita de la Tierra alrededor del Sol. Los Nodos se mueven en dirección opuesta al orden Zodiacal y, por eso, siempre están retrógrados: van del eje Aries-Libra, al eje Piscis-Virgo, Acuario-Leo y así sucesivamente. El Nodo Norte está a 180 grados del Nodo Sur. Por ejemplo, si el Nodo Norte está en Cáncer en el grado 17, el Nodo Sur está en Capricornio en el grado 17. La oposición es exacta. Cuando los Nodos son tocados por una luna nueva o una luna llena estamos en presencia de un eclipse. Entonces, al hablar de los Nodos, estamos hablando de un eje. En un extremo, está el Nodo Norte, también llamado Cabeza de Dragón, y en el otro extremo, el Nodo Sur o Cola de Dragón. Meternos en la temática de los Nodos implica entrar en el terreno de las vidas pasadas, los patrones conocidos y los comportamientos adquiridos en otra encarnación, en contraposición a aquello que necesitamos desarrollar para nuestra evolución en esta vida. Lo viejo y conocido viene con el Nodo Sur y lo que necesitamos desarrollar, con el Nodo Norte. Si te cuesta pensar en esto de una “vida pasada”, podés pensarlo como la experiencia de tus ancestrxs, lxs que estuvieron antes que vos y forman parte de tu linaje. De este modo, el Nodo Norte, el Ascendente y el Sol son puntos evolutivos de nuestra carta natal, o indicadores que nos marcan un camino a seguir, que no necesariamente será sencillo, pero que sí dará una recompensa: la certeza de estar viviendo de un modo que se acerque cada vez más a vos mismx y que no tenga que ver con las máscaras de personalidad que construiste para defenderte o para satisfacer a otres. Cuanto más en sintonía estés con esa parte de tu ser, más vital te vas a sentir. Pero primero vas a tener que vencer la inercia que te lleva a actuar una y otra vez como el Nodo Sur de tu carta natal o del tránsito del momento.

Los Nodos tardan 18 años en completar una vuelta. Por ello, a los 18 años, a los 36 y a los 54, nos vemos empujadxs a hacer movimientos que nos lleven a estar más alineadxs con la información que traen nuestros nodos natales. Son los años del Retorno Nodal. Y también los 27, los 45 y los 63 años son momentos para observar el camino recorrido y fijarnos hacia dónde queremos seguir andando. En estos años, el Nodo Norte en tránsito hace oposición con el Nodo natal.

Muchas personas dicen que los Nodos nos llevan a alinearnos con nuestro propósito de vida o el propósito de nuestra encarnación. Yo no estoy muy segura de que exista tal cosa. Siento que esa visión es un tanto determinista y que está vinculada a la cosmovisión que tienen los hindúes y la astrología védica, donde la idea del destino como algo que está escrito tiene muchísima fuerza. Soy occidental, así que hay algunas interpretaciones que no me cierran. Lo que sí te puedo decir, desde mi experiencia, es que cada vez que hay eclipses o tránsitos en torno a los nodos natales, el tiempo sucede de una manera bastante extraña. Por momentos, es como si el tiempo se acelerara bastante y luego se lentificara muchísimo. Los eclipses multiplican lo que sentimos habitualmente en las fases de luna nueva y luna llena. Si es un comienzo, como el que marca la luna nueva, se siente con todo. Si es un final, como el que marca la luna llena, se siente con todo también. Entonces mi consejo general es mantenerte lo más calma que puedas, aunque todo se sacuda a tu alrededor o inclusive vos misma estés sacudida. Creo que en estos casos lo mejor es tomar agua, respirar profundo y estar en contacto con la naturaleza. Es como si todo tu sistema se estuviese recalibrando y atravesando una reconfiguración profunda, lo mismo que pasa cada luna nueva y cada luna llena, pero potenciado.

Ahora bien, yendo a los eclipses que se vienen, tengamos en cuenta que el primero de ellos sucede el 30 de noviembre, con la luna llena en Géminis, y es un eclipse de Luna. Es el final de un ciclo que comenzó a fines de mayo, así que una vez más la sugerencia es que observes la conexión entre lo que está pasando ahora y lo que sucedía por entonces. Las temáticas que se van a estar moviendo, bien del Nodo Norte en Géminis que tenemos en este momento, tienen que ver con cómo tomamos decisiones, si lo hicimos solo basándonos en calenturas del momento, al modo del Nodo Sur en Sagitario, o si pudimos calibrar la racionalidad con eso que llamamos intuición. También vamos a estar observando qué pasó con nuestros vínculos de amistad en un año bastante particular. Además, vamos a estar revisando qué es lo que pasó con nuestras creencias y con esto me refiero a nuestras posiciones políticas, filosóficas y espirituales. ¿Seguís pensando igual que a fines de mayo o cambiaste tu forma de percibir el mundo? No digo que haya cambiado totalmente, pero fijate si se actualizó en función de este año tan sacudido. Si estás en el polo sagitariano del Nodo Sur, vas a estar en estado de aislamiento, a lo Donald Trump, sin reconocer su derrota electoral y acusando a quién sabe quién de fraude. Un detalle interesante es que Trump tiene la Luna en Sagitario, así que esto se parece bastante a un manual de astrología. Algo que me parece importante mencionar es que con los eclipses las cosas no tienen por qué suceder exactamente el mismo día del eclipse. Por eso hablamos de la temporada de eclipses y así estaremos hasta que venga la luna nueva en Capricornio de finales de diciembre. 

Después viene el eclipse del 14 de diciembre. Este es un eclipse solar. Cada luna nueva coincide con el comienzo de un ciclo de seis meses. Ahora bien, el detalle interesante es que esta luna nueva se da en conjunción con el Nodo Sur en Sagitario. O sea que es el comienzo de un ciclo nuevo donde estamos dejando atrás una forma de lo sagitariano. Sagitario está regido por Júpiter y Júpiter se estará uniendo a Saturno en Acuario y esto marca el comienzo de un ciclo de 200 años. Es un montón de información, perdonen. Lo bueno es que pueden volver a escuchar este y los otros capítulos que hablan sobre el 2021 cuantas veces quieran y obvio que también pueden tomar nota. El desafío será que nuestras posiciones sean reeditadas y reelaboradas en este contexto en el que estamos viviendo. Cuando hablo de posiciones, estoy haciendo referencia a posicionamientos políticos. Creo que todavía seguimos pensando que existe la neutralidad política o las posiciones apolíticas porque confundimos político con político-partidario. Y yo creo que político es todo lo que sea colectivo. Político viene de polis, de la polis griega, que hacía referencia a todo lo que no sea pura y exclusivamente individual. Creo que el gran desafío es empezar a pensarnos como parte de un entramado vincular, como parte de un colectivo que no solo incluye a los seres humanos, sino a todo lo que existe. Pensarnos desde una perspectiva sistémica, donde todo está vinculado y conectado. Suena muy hermoso cuando es mencionado, pero cuando lo bajamos a la tierra y lo empezamos a pensar en cosas concretas y cotidianas, nuestra forma de andar por el mundo tiene que modificarse por completo: cómo nos vestimos, qué comemos, qué vamos a estudiar, cómo vamos a ejercer nuestra profesión, cómo vamos a llevar adelante nuestro emprendimiento, qué características tienen nuestras relaciones, cómo amamos. Todo eso sujeto a revisión y en vías de ser actualizado. Si somos sincerxs con este proceso que viene con los Nodos en el eje Géminis-Sagitario, vamos a caer en la cuenta que nadie resiste un archivo y que tenemos derecho a cambiar nuestros puntos de vista. Lxs más dogmáticxs nos acusarán de barriletes o de oportunistas, pero yo creo que estamos en momentos de deconstrucción total, así que celebro que podamos cambiar y redescubrirnos. 

Ya estamos por hoy. Gracias por estar ahí y compartir este pódcast con tu gente querida.  

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Lilith: salvaje, indómita y rebelde

Por Lu Gaitán

Hoy quiero hablarles de Lilith desde la mitología y la astrología. Un detalle importante sobre Lilith es que este indicador empezó a ser utilizado en astrología hacia finales de la década de 1970 y esto va de la mano de la necesidad de revisar el componente patriarcal que también está presente en la astrología. ¿Cómo podría nuestro lenguaje estar exento de patriarcado? La astrología es un lenguaje que habla de la relación de los seres humanos con el universo y está atravesado por las mismas condiciones que el resto de las creaciones humanas. También creo que la astrología es un lenguaje simbólico que hace referencia al mundo en el que vivimos, que nos permite comprender las vivencias que tenemos los seres humanos y, si nuestra sociedad está cambiando, entonces necesitamos nuevos indicadores o interpretaciones que den cuenta de estas transformaciones.

Lilith fue la primera mujer de Adán y cuenta el mito que ella quería coger estando arriba de él. Lilith quería estar en igualdad de condiciones que Adán y esa es la razón por la que es expulsada del Jardín del Edén. Ella va a parar al Mar Rojo, hogar donde habitan los demonios y símbolo de la menstruación. Es interesante que cuando viene la menstruación es vivida como un alivio, sobre todo cuando no estás buscando quedar embarazada. Por otro lado, es interesante observar el tabú que hay en nuestro mundo occidental sobre el sangrado menstrual. El sangrado es Lilith, la excluida del Jardín del Edén; el ciclo menstrual es la Luna. También se decía que Lilith asesinaba a les niñes recién nacides como una venganza a Dios, de ahí que Lilith esté asociada a la brujería, al diablo y sea considerada la primera mujer feminista (por el rechazo a la maternidad y el deseo de vivir la sexualidad libremente que aparece en la mitología). 

En astrología, Lilith no es un planeta ni un cuerpo físico sino que es un punto en la órbita de la Luna. Su significado en la carta natal refiere a esa parte salvaje, indómita, que se rebela, que tiene algo impredecible y potencialmente destructivo. Según Jesús Gabriel Gutierrez, Lilith en nuestra carta natal nos habla de algo que quedó irresuelto a nivel ancestral: enojos, deseos o libertades no vividas de nuestras ancestras. Por eso, creo que podríamos pensar en Lilith astrológica como una mezcla de indicadores: tiene algo de Luna, algo de Urano, algo de Plutón, algo de Marte y algo de las casas 4, 8 y 12. Aunque Lilith está presente en la carta de todes, creo que tiene una mayor resonancia con las mujeres y disidencias sexuales. Ahí donde tengas a Lilith en tu carta natal, vas a tener información sobre lo que tus ancestras no pudieron expresar y ese enojo heredado te lleva a actuar ciegamente, sin la conciencia total de lo que estás haciendo. 

Si tenés a Lilith en un signo de fuego, hay chances de que tus ancestras hayan ocupado lugares satelitales respecto a los varones de la familia y eso generó muchísimo enojo. Después de todo, el elemento fuego está vinculado al deseo, la autonomía y ocupar lugares de liderazgo o protagonismo. Si tenés a Lilith en un signo de tierra, puede ser que tus ancestras hayan sido desheredadas, que hayan querido trabajar y no pudieron, o bien, que su trabajo haya estado muy mal pago y no reconocido. Si tenés a Lilith en un signo de aire, es probable que tus ancestras hayan querido estudiar y no hayan tenido esa posibilidad, o que hayan sido acusadas de locas, histéricas o desequilibradas. También puede ser que no tuvieran el deseo de casarse y sí de tener relaciones más libres. Ahí está la fuente del enojo ancestral. Si tenés a Lilith en un signo de agua, puede ser que tus ancestras tuvieran algo místico o esotérico muy profundo y estos saberes hayan quedado silenciados. También puede ser que tuvieran una forma de vivir la sexualidad que no encajaba con los patrones de la época y algo parecido puede ser en relación al deseo de tener hijes. Es probable que no desearan la maternidad pero que fueron obligadas a serlo. 

A principios del 2020, Lilith entró en el signo de Aries y ahí se quedó hasta octubre. Está una media de 9 meses en cada signo. Cuando declararon la cuarentena en buena parte del mundo, Lilith estaba haciendo conjunción a Quirón en Aries y entre los múltiples problemas que aparecieron durante el encierro, se hicieron evidentes la violencia doméstica y la violencia de género. Esta es una problemática social que se agravó durante el encierro. Y, por supuesto, esto despertó la furia de quienes vienen haciendo referencia a estas temáticas desde hace muchísimo tiempo. En el esquema tradicional astrológico de domicilio, exilio, exaltación y caída, Lilith se siente a gusto ahí donde la Luna y Venus no. Yo no creo que estas categorías tengan que ser utilizadas a rajatabla sino como para ayudarnos a pensar y comprender los símbolos. Después de todo, la astrología es un lenguaje simbólico. Entonces, Lilith está expresando sus cualidades arquetípicas, o sea, el mito de manera pura, cuando está en Aries o en Escorpio, ahí donde Luna y Venus hacen ruido. Lilith en Aries, durante todos estos meses del 2020, expresó la potencia del enojo: a veces es la única manera de romper con lo que nos ata. Fijate que esta es una de las primeras críticas que se le hace a este movimiento: que las mujeres se han vuelto muy cabronas, como si el enojo fuese patrimonio exclusivo de los varones. Bueno, son los únicos que tienen el permiso social para enojarse. Por otro lado, Lilith en Aries también se encontró con Marte en Aries hacia finales de septiembre y, en esos momentos, empezó a ser evidente que los incendios en Argentina y en otros lugares del mundo están asociados a la tala, el desmonte, el cambio climático, la ganadería y la necesidad de tener tierras aptas para producir alimentos, que irán a alimentar animales que luego irán al matadero. Esto despertó la furia de muchxs y empezó a hacerse evidente que la violencia contra las mujeres y disidencias sexuales es la misma que nuestro modelo productivo aplica sobre los animales y la tierra. 

En este preciso momento, Lilith está en el signo de Tauro y se acerca a la conjunción con Urano. Yo creo que este tránsito dejará aún más en evidencia que los feminismos necesitan ir de la mano de la conciencia ambiental. Que la soberanía de los cuerpos es la misma que reclamamos cuando pedimos soberanía alimentaria y agroecología. Desde que Lilith entró en Tauro, se aprobó la ley de uso medicinal del cannabis y también se envió el proyecto de ley sobre el aborto al Congreso. Además, se está tratando un proyecto que busca garantizar que los productos de higiene menstrual sean accesibles para todes, que se les quite el IVA y que esa campaña incluya productos de higiene que sean ecológicos, como la copa menstrual, que es reutilizable y tiene larga vida. 

La astrología no dice que los planetas o el cielo causen cosas en la Tierra, solamente señala sincronicidades. Y, en este caso, me parece que la conexión simbólica es bastante potente.

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Arcano IV: desafíos 2021

Por Lu Gaitan

El otro día en stories de Instagram me preguntaron qué pensaba sobre el año que viene, el 2021. Y hoy quiero profundizar en este tema vinculando astrología y tarot. Algo ya les estuve contando hace un par de semanas por esta misma vía. Pueden escuchar ese capítulo si aún no lo hicieron. Para analizar el próximo año a partir del tarot, podemos sumar los números del año y esto nos da 5. 2 más 0, más 2, más 1 da 5. En el tarot, el arcano número 5 es El Papa. Y para explicarles un poco de esto, quiero que sepan que estuve charlando con mi amiga y maestra, Karen Diaz.

Antes de meternos en los desafíos del año 2021, es fundamental que pensemos en el arcano 4, el arcano anterior al Papa. El arcano 4 es El Emperador. El 2020 ha sido un año 4, siguiendo con la misma lógica de antes. Esta figura se parece bastante al Saturno astrológico según Beatriz Leveratto, astróloga y tarotista. Y ya vamos terminando este año calendario, así que ya podemos comprobar si esta analogía funciona. El 2020 fue un año donde no pudimos hacer lo que teníamos ganas, siguiendo el simbolismo del Emperador y del Saturno astrológico. Tuvimos que desarrollar bastante nuestra paciencia y nuestra vida cotidiana estuvo y está atravesada por las normas que impusieron las autoridades. Creo que uno de los grandes aprendizajes de este año ha sido la paciencia y trabajar de manera sostenida para que las cosas sucedieran. De hecho, astrológicamente podríamos decir que el año 2020 tiene el sello de la triple conjunción de Saturno, Júpiter y Plutón en Capricornio. Capricornio está regido por Saturno. Así que ya ven como todos los símbolos nos llevan a interpretaciones muy similares. Creo que esta es una de las formas de no caotizarse con la información que circula: uniendo indicadores. De repente, me siento como el meme de las matemáticas, viendo como todo se conecta con todo.

El 2021, astrológicamente, está caracterizado por la conjunción de Saturno y Júpiter en Acuario. Y, siguiendo la numerología del tarot, es el arcano 5, El Papa. Es un montón de información junta que voy a proceder a desarmar, no worries. Pensemos que el 2020 es un año 4, y desde la astrología decimos que comenzó un ciclo de casi 40 años. Por eso, es tan importante todo lo que decidamos: los caminos que elijamos, los debates y las batallas colectivas que se están dando en relación a la tierra, la producción de los alimentos, las formas de vivir, los feminismos, las disidencias sexuales, etc. En el 2021, año 5, ya estamos yendo hacia esos rumbos, pero sin saber si va a funcionar lo nuevo.

En el 2020, cambiaron muchas cosas: el uso del tiempo, los viajes, la circulación en las ciudades, la forma de trabajar y ganar dinero, muchas personas también cambiaron su forma de alimentarse y veo cómo se está abriendo la conciencia ambiental, lenta pero sostenidamente. Creo que hay muchos de estos cambios que vinieron para quedarse: el trabajo en casa, las clases online, la vida indoor y las fronteras de los países cerradas. Todavía no sabemos bien si podremos sostener esta forma de vida a largo plazo, si no tendremos mayor ansiedad, depresión, si estar encerradxs no nos hace más vulnerables a las enfermedades porque nos falta sol, cómo harán las economías para recuperarse después de esta gran recesión y tampoco sabemos cómo será ese mundo que tendrá a Oriente como poder hegemónico.

Es interesante que en astrología decimos que la conjunción de Saturno y Júpiter en Acuario está marcando el comienzo de un ciclo de casi 200 años. Con astrología, vemos un ciclo adentro de otro ciclo y otro ciclo. Entonces está comenzando uno de casi 40 años y otro de casi 200. Es un montón, ya lo sé. Y las personas más sensibles a estos cambios estarán sintiendo que es necesario ir más a fondo en las búsquedas que hayan iniciado antes, sin tener certezas absolutas sobre esos proyectos, pero con la sensación de que hay que ir por ahí, sí o sí. Como les decía antes, también veo personas con deseos de emigrar de las grandes ciudades a entornos con mayor naturaleza y armar economías cooperativas. No sabemos bien cómo se hace esa vida nueva, pero sabemos que la vieja normalidad no funciona más.

Bea Leveratto también dice que el arcano 5 del tarot, El Papa, que es el que le pone el sello al año 2021, se parece bastante al Júpiter astrológico. Pensemos en la figura del Papa como alguien que divulga la palabra de Dios, que hace referencia a un orden que lo excede, que él no creó pero que sí puede darles indicaciones a los demás sobre cómo vivir, de acuerdo a la palabra sagrada. De este modo, el Papa está haciendo de puente entre el cielo y la tierra, entre Dios y los devotos de la religión, o usando una analogía más cercana, entre la cabeza y el cuerpo. La cabeza pensada como el cielo. El cuerpo pensado como la tierra. Entonces, el año 2021 es un año para empezar a materializar esas ideas que tenemos hace tiempo. Bajarlas a la tierra y empezar a manifestarlas, aunque lleve tiempo y no sea exactamente como lo imaginamos.

Además, hay otros niveles de información: El Papa tiene una función conservadora, tiene que sostener el statu quo y, para ello, miente. ¿De qué tipo de mentiras se trata? Creo que, sobre todo, se trata de mentiras que van a negar la información que vaya en contra de la doctrina religiosa, de un dogma, una cosmovisión, una ideología, una posición política. Para la astrología, todo esto es temática jupiteriana. Entonces, creo que en el 2021 vamos a ver cómo algunos sectores se vuelven más fanáticos aún en sus posiciones, aunque la evidencia demuestre exactamente lo contrario. En el 2021, el eje nodal seguirá estando en Géminis-Sagitario. Júpiter rige a Sagitario. (Perdón por tantos nombres técnicos y tantas conexiones, pero creo que es fundamental que sepan por qué digo lo que digo, cuáles son los indicadores que estoy tomando para llegar a estas conclusiones). Uno de los desafíos del eje nodal en Géminis y Sagitario es todo lo vinculado a la información, dónde nace la información que circula por medios de comunicación y redes sociales, las fake news y esa cosa muy de esta época que sostiene que cualquiera puede dar su opinión y su visión sobre cualquier cosa, sin importar qué, cómo y cuándo y eso puede terminar en comentarios violentos o fascistas o en declaraciones de una influencer de redes sociales que sostiene que las enfermedades se curan simplemente cambiando la actitud que uno tiene ante la vida.

Nunca negaría la importancia de la actitud que tomamos ante cualquier problemática que nos atraviese. Esta es una de las paradojas a la que nos vamos a enfrentar durante el año que viene: cada unx puede decir lo que quiere, pero eso que decimos no puede ir en contra de determinados valores. ¿Cuáles son esos valores entonces? Ahí estará la disputa durante el año que viene y, probablemente, tenga que ver con la bandera de la libertad. Por poner un ejemplo, estos días estamos en medio de la cuenta de votos de las elecciones en EE. UU. y Twitter censuró a Donald Trump. Por ahora es gracioso y se parece bastante a una suerte de justicia digital, pero mañana esto puede darse vuelta y otrxs pueden llegar a ser censurados. Con Júpiter y Saturno en Acuario en el 2021, debemos estar atentxs al poder de la tecnología y las redes sociales. Por supuesto, también será el año donde empiece a crecer la potencia de lo comunitario y de la sociedad civil, pero no podemos customizar la realidad a nuestro gusto.

Una de las grandes problemáticas del 2021, que también estuvo presente en el 2020, es la información vinculada al coronavirus y su contagio. Hubo infinitas versiones sobre este virus: científicas, simbólicas, ambientales, conspirativas y energéticas. Y, por momentos, fue tanta la información que era muy difícil saber qué era cierto. En lo personal, bien al modo geminiano, creo que es probable que sea todo a la vez. En el 2021, los conflictos en la comunicación serán en torno a los efectos de la vacuna, pero también entre quienes sostienen que la ciencia es la verdad máxima, universal y objetiva, olvidando que eso que llamamos objetividad también es una construcción intersubjetiva.

¿Esto quiere decir que al final todo es igual y que no existe la verdad, como dicen lxs posmodernxs? No creo que vaya por ahí la cosa, creo que, tanto en la ciencia como en astrología, necesitamos empezar a construir conocimiento reconociendo desde qué lugar estamos elaborando metáforas o teorías. Creo que eso nos va a alejar de la soberbia intelectual, pero también de la posverdad y del caos de no saber. Este es otro de los desafíos del año 2021. Hasta acá llegamos por hoy.

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Plutón

Por Lu Gaitán

Hoy quiero hablarles sobre Plutón, el regente moderno de Escorpio. Pero antes de eso, voy a hacer dos breves explicaciones. La primera es definir al planeta regente. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de regencia en astrología? Se trata del planeta que conduce o timonea la energía de un signo zodiacal. ¿Y cuál es la diferencia con un signo? Los planetas representan funciones y su accionar está vinculado a diosas y dioses de la mitología, mientras que un signo del zodíaco nos muestra cualidades o temáticas. 

Luego de haber hecho esta aclaración, voy a meterme con Plutón, el regente moderno de Escorpio. ¿Por qué moderno? Porque hasta que este planeta fue descubierto en 1930, el regente era Marte. Y es interesante observar qué pasaba a nivel colectivo cuando fue descubierto. 1930 fue el año de la gran crisis económica del capitalismo, que dejó en evidencia las bases endebles de este sistema. También comenzaron los primeros desarrollos de la bomba atómica. En astrología, nos manejamos con un concepto fundamental: sincronía o sincronicidad. Acá no hay causa y efecto, sino significados asociados. Entonces, el descubrimiento de Plutón es sincrónico con estos eventos vinculados a la destrucción, pero también a una increíble potencia y renacimiento. Porque, después de esa gran crisis, el capitalismo se reinventó y nació la forma conocida como Estado de bienestar y la bomba atómica no solo fue usada como arma, sino como fuente de energía. Plutón no los causó, esto es creación de lxs seres humanxs. 

Pero es muy interesante observar la conexión simbólica. Pensemos en el dios Plutón de los romanos, llamado Hades por los griegos, el dios del mundo subterráneo, ahí donde moran los espíritus. Philip Mayerson dice que no tenemos que confundir a Hades-Plutón con Satán o el Diablo del judeocristianismo, porque no tiene esta carga. En este sentido, me parece súper interesante la data que viene con el Diablo, que es el arcano 15 del tarot. Podríamos hablar unas cuantas horas sobre esta imagen, pero cuando esta carta aparece en una tirada, puede hablar sobre obsesiones y compulsiones, pero también habla de una increíble potencia que, si la ponemos a jugar y a circular, haciéndonos cargo, no solo nos hace sentir que estamos increíblemente vivos, con la sangre corriendo por nuestras venas, sino que además nos empuja a romper con nuestros condicionamientos, moldes y estructuras de cómo deberían ser las cosas. Cuando aparece el Diablo en una tirada, podemos registrar nuestras ambiciones más potentes, esas que nos dejan ciegxs, pero también es la potencia que nos libera de las cadenas. Y, en este sentido, el Diablo del tarot se parece bastante al Plutón astrológico. Volviendo a la mitología, Mayerson dice que Hades, como dios de la muerte, es implacable e irrevocable en sus decretos, pero no es enemigo de la humanidad ni inductor al mal. Por otro lado, Arianna Stassinopoulos dice que Plutón en griego significa riqueza, prosperidad y, de hecho, este dios sostenía entre sus manos un cuerno con frutos, vegetales, joyas, gemas, oro y plata. Es interesante observar que actualmente hablamos de plutocracia, cuando hacemos referencia a una forma de gobierno donde el poder está en manos de lxs ricxs. Plutón y plutocracia. 

Pero no me quiero ir por las ramas porque el mundo de los símbolos es muy rico y cautivante y es fácil dispersarse. ¿Por qué te cuento todo esto de Hades y Plutón? Porque le tenemos muchísimo miedo a los tránsitos de Plutón. ¿Qué podemos esperar de los tránsitos de Plutón tanto a escala individual como colectiva? Que quede en evidencia todo lo que es mentira, todo lo que no funciona, todo lo que metimos debajo de la alfombra. En general, lo que solemos hacer, tanto a escala individual como colectiva es resistir a lo que emerge porque es incómodo. Queremos que todo siga igual, aunque no esté funcionando y aunque no seamos felices. Hay una parte que se resiste a cambiar, que no quiere ser modificada. ¿Y qué está pasando con Plutón ahora? Como les contaba en el capítulo de predicciones del 2021, el 2020 es un año muy plutoniano. Pero para entender lo que está pasando ahora necesitamos recordar que Plutón entró en Capricornio en el año 2008 y su entrada coincidió con una crisis muy fuerte del capitalismo. Lo que estamos viviendo en este 2020 está vinculado a ese cimbronazo del 2008 que no solo fue una sacudida económica, sino que además fue una gran crisis política. No fue igual para todos los países, por supuesto que no, pero sí dejó en evidencia la burbuja financiera que sostenía las economías de las potencias mundiales y, por supuesto, dejó una gran cantidad de gente sin trabajo. 

En astrología entendemos al tiempo de manera cíclica y no lineal, por eso muchas veces analizamos los momentos en que se repitieron algunas posiciones astrológicas para entender qué es lo que está pasando ahora o lo que puede pasar después, en un intento de hacer predicciones. Cuando hacemos este ejercicio, sabemos que cada época histórica tiene su sello específico, pero nos interesa observar la pauta en común, el punto de encuentro, la conexión simbólica. Entonces, Plutón está en Capricornio desde el 2008 y ahí se queda hasta el 2025. Pero no es la primera vez que Lord Pluto se encuentra en ese signo. Entre 1762 y 1777 estuvo haciendo de las suyas. ¿Qué pasaba por esos años? Era el comienzo del fin del capitalismo comercial, empezaba a desarrollarse la producción en fábricas y era el nacimiento del capitalismo industrial, Estados Unidos declaraba su independencia. 

Observando estos eventos históricos, no sé si estamos en condiciones de decir que con Plutón en Capricornio en el año 2020 estamos atestiguando el fin del capitalismo, aunque muchxs lo deseamos, pero sí creo que cada vez es más evidente que esta forma de producir no solo genera grandes desigualdades sociales, sino que además estamos destruyendo el planeta. Estamos yendo hacia el abismo ecológico, entonces es fundamental que cambiemos nuestra forma de producir y consumir. Es urgente. Pero además de eso, podemos esperar que Asia crezca como nueva potencia mundial, que la hegemonía estadounidense caiga y que crezca el uso de robots en muchas tareas. Como el Plutón de la mitología, está quedando al descubierto cuál es el impacto de lo que venimos haciendo desde el desarrollo del capitalismo industrial, eso que creíamos que era progreso. 

Este año 2020 estamos haciendo un tour por el submundo, ahí donde están los muertos del averno. Los muertos son las personas que son víctimas de este sistema y no solo nos estamos encontrando con seres humanos, también están los animales, los árboles, los ríos y los mares. Me parece interesante recordar que Plutón también tenía este cuerno de la abundancia, lleno de alimentos, de oro y de plata. ¿Será que en este 2020 hemos descubierto que en este submundo también hay otras formas de vivir? ¿Unas que sean sustentables, lentas, menos consumistas y voraces? ¿Es este el renacimiento de una nueva humanidad? Hasta acá llegamos en el día de hoy. Un abrazo de plutoniana.

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Una mirada al 2021

Por Lu Gaitán

Creo que todes estamos esperando que se termine el año 2020, con la secreta esperanza de que el fin del año gregoriano y el comienzo de uno nuevo nos saquen de esta situación. El año 2020 fue el año de la triple conjunción en el signo de Capricornio. Plutón, Júpiter y Saturno reunidos en ese signo. Lxs astrologxs que nos dedicamos a investigar los procesos colectivos desde la astrología sabíamos que este año iba a ser un año difícil. La mayoría de las predicciones giraban en torno a recesión económica, crisis política y pérdida de libertades individuales. Algunxs astrologxs predijeron la pandemia, pero creo que la mayoría (y me incluyo ahí) no sabíamos bien cómo se iba a dar todo esto. También sabíamos que esa triple conjunción en el signo de Capricornio iba a tener especial peso en los países que tuvieran energía Cardinal (Aries, Cáncer, Libra y Capricornio), como Argentina, Estados Unidos, Inglaterra, etc. Para lxs que no saben, se calcula la carta natal de un país con base en la declaración de la independencia o la última constitución. Cada país con lo suyo, pero todos con la triple conjunción soplándoles la nuca. La triple conjunción también marca el comienzo de un ciclo de casi 40 años. Por eso, muchas veces llamé al año 2020 como el Año de la Semilla, donde ponemos la semilla del nuevo ciclo.

Hice toda esta introducción para que se entienda lo que se viene en el 2021. El 2021 va a estar caracterizado por la conjunción de Saturno y Júpiter en el signo de Acuario haciendo cuadratura a Urano en Tauro en el primer semestre del año. Hay múltiples lecturas que podemos hacer sobre este tránsito y probablemente todas sean complementarias. Yo creo que esta cuadratura sumada al nodo norte en Géminis va a traer una emigración de la ciudad al campo y a ciudades más pequeñas. En Argentina, tenemos toda la población concentrada en la Ciudad de Buenos Aires y área metropolitana por cuestiones económicas, educativas y culturales. Y políticas, obvio. No solo tenemos una gran densidad poblacional, sino que además tenemos escasa cantidad de espacios verdes. Esta ciudad fue construida en contra de la naturaleza, siguiendo el paradigma civilizatorio de occidente de que la naturaleza tiene que ser vencida. Pero ¿qué pasa ahora que pasamos la mayor parte del año 2020 encerradxs en departamentos y desarrollamos el llamado “síndrome de la cabaña”? Este síndrome fue explicado a partir de la forma de vida del norte de Europa, donde los encierros son prolongados, así como el aislamiento y la falta de contacto con la naturaleza. Tal vez podríamos llamar a este conjunto de síntomas, el “síndrome del monoambiente”: irritación, apatía y desgano son algunas de las formas en que se manifiesta. Falta de sol.

Por otro lado, cuando esta pandemia comenzó, muchas personas empezaron a temer la falta de alimentos. A eso le sumamos una revisión total en los consumos: ¿hace falta tener tanta ropa?, ¿qué es lo que más extrañamos durante el encierro?, ¿fueron los shoppings, el transporte en hora pico? Probablemente, no. Hace un tiempo hice unas encuestas en mis redes sociales y la mayoría de la gente extrañaba estar al aire libre y los abrazos con sus seres queridxs. Como conclusión, diría que la cuarentena nos llevó a revisar nuestras prioridades e ir a lo que cada unx considera esencial. Generalizando, sería el alimento, el aire puro, el sol y los afectos.

Ahora ya lo olvidamos, pero a principios de esta cuarentena estábamos flasheando con los animales reconquistando los espacios urbanos: los patos por Avenida Libertador, los lobos marinos en Mar del Plata, los caballos en la ruta y los cisnes en Venecia. Así que empiezo a registrar entre las personas de determinado poder adquisitivo y con cierto ideario hippie y sustentable la posibilidad de crear formas colectivas de vivir, bien al modo acuariano, que sean en armonía con la naturaleza y donde además haya producción sustentable de alimentos, pues Tauro. Por otro lado, en Argentina empiezan a aparecer noticias de apropiación de tierras, producto de la crisis económica y habitacional. Existe la chance de que esta situación se profundice durante el 2021.

Y un dato no menor es que este segundo semestre del 2020 se hizo evidente que, durante el encierro, fue deforestada e incendiada una gran cantidad de territorios y también surgió la posibilidad de instalar granjas industriales de chanchos en algunos sectores de Argentina. Todo esto es producto del agronegocio y las especulaciones inmobiliarias. La respuesta desde adentro del sistema productivo que nos llevó a esta pandemia es seguir saqueando territorios y modificar el trigo para que sea resistente a las sequías y a los agrotóxicos, pero nunca es fomentar la agricultura familiar y cooperativa, sin agroquímicos ni modificaciones genéticas y con precios justos. Esta tensión entre modelos productivos colaborativos y lógica salvaje del mercado va a seguir durante el año que viene.

Las cuadraturas son ángulos de 90 grados que nos hablan de tensión. La cuadratura de Saturno y Júpiter en Acuario con Urano en Tauro también traerá la temática de la salud pública. O, mejor dicho, ¿cuál es el espacio para las libertades individuales y la posibilidad de que cada persona decida qué es lo mejor para sí misma en tensión con las necesidades colectivas? La expresión más obvia de esto es el llamado movimiento anti vacunas que viene creciendo en el mundo. ¿Qué es lo que va a pasar cuando salga la vacuna contra el COVID y sea obligatorio vacunarse? Júpiter y Saturno en Acuario podría ser traducido como la ideología y la autoridad basadas en la ciencia y en el progreso científico en tensión con la libertad de los cuerpos de Urano en Tauro. Saturno ya estuvo en Acuario durante algunos meses del 2020 y, durante ese tiempo, se barajaron varias opciones: la posibilidad de que el Estado controle absolutamente todos nuestros movimientos con un chip implantado bajo la piel o sensores que registran la temperatura corporal incluso antes que nosotrxs mismxs. Suena tentador porque de este modo podríamos prevenir unas cuantas enfermedades. Pero también suena aterrador, al menos para mí. Y tal vez el problema sea que estamos haciendo una polarización que es falsa. En una vereda ponemos al Estado, que registra absolutamente todo lo que hacemos, usando la tecnología (hola, Acuario), y en la vereda opuesta dejamos que cada unx haga lo que pueda, según su decisión y su poder adquisitivo. Si tenés recursos, buenísimo y, si no, vos fijate. Acuario no solo es el signo de lo comunitario, también es de lo elitista. Nunca nadie dijo que Acuario fuese una energía fácil de definir. 

Si nos ubicamos en los polos, nos perdemos de un montón de posibilidades. El medio que imagino pide que cada unx se haga responsable de su cuidado, pero para eso hace falta información y aprender a registrarnos. Por ejemplo, el virus con el que estamos lidiando ahora genera síntomas muy parecidos a un resfrío común o una alergia. ¿Cómo puedo saber si es uno o es otro? Con data y con testeos que sean de fácil acceso. “Saber es poder” y eso no aplica solamente al Estado que eventualmente tendrá toda nuestra información centralizada a través de la tecnología. “Saber es poder” también podría ser el reconocimiento de los síntomas de que algo no anda bien en nosotrxs y concurrir a los hospitales solo si lo necesitamos. Sería algo así como aprender a autogestionarnos y, sobre todo, como dijo Ceci Valentini de @somosciclicas, aprender sobre la intergestión. Entonces, les preguntamos a personas en las que confiamos o intercambiamos saberes medicinales con nuestra red. La cuadratura de Saturno y Júpiter en Acuario con Urano en Tauro también trae la posibilidad de pensar en la medicina desde otro lugar, no solo como paliativo, sino como medicina preventiva, que haga un especial énfasis en los alimentos que consumimos, entendiendo que ahí tenemos vitaminas y minerales y la capacidad para defender nuestro sistema inmune.

Pero para eso vamos a tener que cuestionar la forma en que producimos alimentos y ese va a ser uno de los grandes debates del 2021: es sabido que los alimentos ultraprocesados que consumimos y los agroquímicos que están presentes en nuestra comida no solo no nos alimentan, sino que además nos enferman. Esto es todo por hoy. La seguimos. Abrazo