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La fricción que enciende el fuego de la creación

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis de mi vida! ¿Cómo les va? Esta semana tenemos el tránsito que será fundamental durante el 2021, o sea, la cuadratura entre Saturno y Urano. Sobre esto ya les conté en otros episodios de Bruji Pop: una mirada sobre el 2021 y el del arcano 5 del tarot. En esos capítulos, les comentaba sobre la importancia de la organización colectiva y sobre la crisis de sentido que íbamos a estar atravesando. Con crisis de sentido me refiero a que los parámetros teóricos, filosóficos, ideológicos que siempre usamos para pensar lo que vivimos ya no pueden dar respuestas. Pero, como siempre digo, una cosa es escribir o hablar sobre un tránsito cuando todavía no está sucediendo, otra es cuando estamos en medio del asunto y otra cosa es cuando ya pasó, porque podemos tomar perspectiva y ver los frutos de esos eventos. 

Saturno y Urano van a encontrarse en una cuadratura en tres momentos del 2021. Una es este 17 de febrero, la segunda es en junio y la tercera es en diciembre. Las cuadraturas son ángulos de 90 grados que están asociados a la tensión. Lxs esotéricxs decimos que la tensión, además de conflicto, puede traer cosas interesantes. Lxs yoguis llamamos a esto “tapas”: es la fricción que enciende el fuego de la creación. Así que vamos a confiar en esto. 

Para la astrología, Saturno es un planeta vinculado a la tradición, a las figuras de autoridad y las instituciones. Es también el planeta del tiempo. De hecho, el nombre griego de Saturno es Cronos. En la mitología, Cronos es el que le corta los testículos a Urano, su padre. ¿Por qué hace esto? Porque Urano tenía miedo de ser derrocado por sus hijos, entre los que estaba Cronos. Por esa razón, no dejaban que salieran del vientre de su madre, Gea, y que vieran la luz. Cronos, después de castrar a su padre, se convirtió en un déspota autoritario y, de su unión con Rea, nacieron los dioses del Olimpo. Lo que me interesa de este mito es que en el relato ya aparece la tensión entre Urano y Saturno, que durante el 2021 estaremos viendo. 

Urano, para la mitología, es el dios del cielo. Si llevamos eso al terreno simbólico, son las grandes ideas. Entonces, durante el 2021 la tensión será entre las instituciones tradicionales y las figuras de autoridad, y los grandes proyectos revolucionarios. A veces la astrología se vuelve muy literal porque este 17 de febrero la cuadratura entre Saturno y Urano es exacta. Partil como decimos quienes nos dedicamos a investigar la astrología. Y en Argentina, se eligió esta fecha para hacer una convocatoria para reclamar por el femicidio de Úrsula y de todes les que ya no están. Y digo todes, incluyendo a travestis y trans que también son víctimas de la violencia. Creo que el asesinato de Úrsula fue una muestra clara de eso que llamamos sistema patriarcal porque, pese a las múltiples denuncias que la chica había hecho, la policía y la justicia no hicieron nada. El famoso pacto de caballeros. Esta convocatoria también va a sumar el pedido por una reforma judicial feminista. Algo que también pasó por estos días, a diferencia de otros femicidios, es que empezó a hablarse, sobre todo en redes sociales, de la importancia de que los varones hablen con sus amigos; porque todas tenemos como mínimo una amiga abusada o que sufrió algún tipo de violencia, pero nunca conocemos a ningún varón que lo haya hecho. Entonces no dan las cuentas. Esto también es parte del desafío de la energía acuariana que es protagonista durante el 2021: registrar qué pasa en los grupos de amigos. 

Suelen hacerse muchas críticas al complejo y heterogéneo movimiento feminista y sobre todo apuntan a cuestionar su radicalidad y sus formas. Además, muchxs dicen que el feminismo es igual que el machismo pero al revés. Lo que tengo para decir con relación a esto es que ningún movimiento revolucionario fue suave en sus formas, que la forma de generar cambios, si repasás la historia de la humanidad, es haciendo fuerza. Que pedirle al movimiento feminista que sea suave es básicamente decirle que no moleste, que no incomode, que no cuestione para que todo siga igual que siempre. También nos dicen que estamos enojadas y, de ese modo, siguen esperando que ocupemos un lugar estereotipadamente femenino de suavidad, dulzura y receptividad mientras nos siguen asesinando como si nada. El enojo, ya lo dije muchas veces pero creo que aplica en este contexto, es la fuerza que nos lleva a salir de situaciones de opresión. No importa si es el enojo con tu jefe o con tu pareja porque siempre se la manda, es la potencia que nos empuja a tocar límites. Por otro lado, el feminismo no es igual que el machismo porque el feminismo no busca la supremacía de las mujeres, las lesbianas, travestis, trans y no binaries por encima de los varones cis. Este no es un problema de varones contra mujeres, como si estuviéramos haciendo un juego en el jardín de infantes en el año 1994. El feminismo cuestiona un sistema, llamado patriarcado, donde en general son los varones quienes están en posiciones de poder, quienes toman las decisiones y quienes cometen los abusos, las violaciones, los femicidios y los travesticidios. Entonces no es algo contra los varones en tanto que género sino en contra de los machirulos, como decimos por ahí. 

Y para quienes cuestionan la importancia de movilizarnos y manifestarnos, quiero decirles que, aunque llevó tiempo y mucha paciencia, eso fue lo que hizo que el aborto fuera legal a finales del 2020. Si bien la demanda por el aborto legal tiene muchísimos años, fueron los primeros Ni una menos en el 2015 y 2016 que atravesaron a la sociedad transversalmente los que generaron la cohesión para que el aborto fuera legal. Por eso, este 17 de febrero, nos movilizamos a las plazas y tribunales de todo el país para pedir justicia por Úrsula, por todes les que ya no están y por la reforma judicial feminista.  

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar y por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida. Un abrazo grande. 

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Luna Llena en Leo

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Llena de esta semana. Como ya les conté varias veces, la Luna Llena marca el final de un ciclo. En este caso, se trata de un ciclo que comenzó con la Luna Nueva en Leo del mes de agosto del 2020. Entonces, la pregunta sería: ¿qué era de tu vida por entonces? ¿Y qué está pasando ahora? ¿Podés ver algún link, alguna conexión? Te voy tirando estas preguntas para que vayas pensando, pero no te preocupes porque no hace falta que lo pienses y descubras todo vos, este capítulo te va a aportar data.

Lo primero que tengo para decir es que, en la fase de Luna Llena, además de terminar un ciclo de seis meses, el Sol y la Luna están en signos opuestos y complementarios. En nuestra mente binaria, tendemos a pensar que es uno o es otro. Entonces, nos conectamos con la energía del Sol, en este caso Acuario, o con la energía de la Luna, en este caso Leo. Creo que uno de los grandes aportes de la astrología, como cosmovisión, es que nos lleva a corrernos de esa lógica. Los opuestos como polos enemistados son una ilusión de nuestra cosmovisión occidental, porque, para la perspectiva astrológica, los opuestos forman parte de una totalidad. 

Dicho esto, me parece interesante pensar en cuáles son las temáticas que vienen con Leo y con Acuario. Leo es el signo del individuo, del yo. Acuario es el signo de lo colectivo y comunitario. Para nuestra forma habitual y conocida de percibir, o le damos importancia al trabajo personal, o nos focalizamos en cuestiones sistémicas y macro. Leo y Acuario, desde mi perspectiva, son la encarnación de ese lema feminista que surgió hace unas décadas que dice “lo personal es político”. Tenemos una idea bastante limitada de lo político, como político partidario, pero a mí me gusta pensar que “político” viene de “polis”. Esta es una palabra griega que significa comunidad. Re nerd todo esto que estoy diciendo, pero me encanta, ya sabés. Entonces, político es todo aquello que exceda al individuo, a la persona. Para esta perspectiva, entonces, los problemas de autoestima que podemos tener no son problemáticas individuales, sino que refieren a modelos hegemónicos de belleza reproducidos en medios de comunicación. Los problemas a la hora de encontrar una pareja son producto de la crisis del modelo tradicional de familia y de pareja y el amor líquido neoliberal del que habla Baumann. Los celos son producto de una forma capitalista de amar donde el otre es un objeto de mi propiedad (privada). Esta sería una lógica acuariana. 

En el polo opuesto, el leonino, donde todo el foco está puesto en el individuo, los problemas de autoestima se resuelven con prácticas de amor propio que pueden incluir desde frases motivacionales tipo “yo me amo y soy perfecta así como soy” o prácticas de autocuidado, como no ir a una reunión con amigues porque sabés que te vas a embolar o porque ya no tenés de qué charlar con ellxs. Si tenés problemas para comenzar o sostener un vínculo de pareja, es probable que sea porque te encontrás con personas tóxicas (sin cuestionarte si vos tenés algún grado de toxicidad o goce en ese tipo de vínculos), porque necesitás conocer gente nueva, más allá del entorno habitual donde siempre te movés, o bien necesitás confiar más en vos misma y, para eso, lo mejor es que te dediques tiempo a vos misma, hagas terapia y cosas que te gustan. Si estás celosa, es porque sos muy apegada y controladora, o bien sos una narcisa, ególatra y querés ser el centro de atención todo el tiempo. Entonces, la resolución es que saltes al vacío y tengas el coraje suficiente para amar al otre, a sabiendas de que el otre siempre se puede ir, pero bueno, “si no arriesgás, no ganas”. Esto es el polo leonino. 

Y, como les decía antes, podemos vivir la Luna Llena desde la lógica de polos contrapuestos y enemistados. Esta sería la forma más habitual, también la más binaria. O es uno, o es otro. O todo es una cuestión sistémica, como si el sistema operara en abstracto y los individuos no reprodujeran esos discursos y esas prácticas. O bien es una responsabilidad pura y exclusivamente individual, como si los seres humanos no nacieran en un contexto de época, con una educación (o una falta de ella), con una identidad de género asignado al nacer en base a los genitales y unas expectativas de comportamiento en base a eso, dentro de una clase social, con discursos e imágenes que son reproducidos en todos lados.  

Yo creo que, con la astrología, lejos de simplificar, podemos observar la complejidad de este mundo. Y, efectivamente, habrá momentos donde necesitemos prácticas de autocuidado y automimo y, cuando nos topemos con los límites de eso, es importante que sepamos que, si el individuo no puede con una problemática, es probable que haya que levantar la cabeza para dejar de mirarse el ombligo y observar que son construcciones muy antiguas, que lleva tiempo desarmar. Deconstruir, como decimos por estos días. Aunque sea complejo y por momentos sintamos que estamos remando en dulce de leche, se trata de desafíos que necesitamos encarar. Los cambios que yo haga en mi vida repercuten en las personas a mi alrededor. Y los cambios que impulsa el colectivo potencian los procesos personales. Son las dos cosas a la vez. Y, cuantos más seamos, tendremos la posibilidad de generar esa famosa masa crítica que empuja e impulsa aún más los cambios a gran escala. 

Para ir cerrando, quiero decirte que los ejemplos que mencioné no fueron al azar, sino que forman parte de la configuración astrológica de esta Luna Llena en Leo, con Venus en conjunción a Plutón, la Luna en cuadratura a Marte, Lilith y Urano en Tauro y la Luna en oposición a Saturno y Júpiter en Acuario. ¿Qué significan todos estos nombres técnicos? Básicamente, lo que te conté más arriba.  

Si estás manija y querés data más personalizada, podés buscar el grado 9 de Leo y de Acuario en tu carta natal. Las chicas de @aprendeastrologia publicaron un tutorial en su feed de Instagram para ayudarte con la interpretación. 

Bueno, hemos llegado al final de este capítulo. Gracias por compartir este pódcast con tu gente querida y en tus redes sociales. Te mando un súper abrazo. 

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Temporada Acuario

Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la energía acuariana, ya que estamos empezando la temporada Acuario. Arranquemos.

Acuario es el signo número 11 y viene después de Capricornio. Como les contaba en el episodio de Capricornio, este es un signo de tierra donde se les da forma y estructura a los ideales sagitarianos. Pero ¿qué pasa en Acuario, un signo de aire? Acá nos abrimos a la novedad y empezamos a mirar hacia el futuro. Es el famoso salto cuántico o el salto al vacío del que tanto se habla en el mundo de la espiritualidad. Si en Capricornio registramos el peso de la tradición y el deber ser, en Acuario nos abrimos a la novedad. Pero hay algunos detalles sobre la energía acuariana que, dicho sea de paso, tiene unas complejidades interesantes. Además de ser un signo de aire, asociado a las relaciones, las ideas, la novedad, lo disruptivo, lo impredecible y lo que sale de la norma, también es un signo fijo que tiene como regente antiguo a Saturno. Entonces, vamos a ver que la personalidad típica de Acuario (esto aplica a Sol, Ascendente, Luna y planetas en Acuario, así como Urano en casas 1, 4, 7, 10 o 12, o Urano en aspecto duro al Sol, la Luna o el regente del Ascendente) tiene un costado terco, determinado y, ¿por qué no?, autoritario y soberbio, sobre todo desde lo intelectual. 

La mayoría de las descripciones que encontramos sobre Acuario en redes sociales dicen que se trata de una personalidad libre, que tiene algo de exótico, revolucionario o creativo. Esta característica está vinculada a Urano, su regente moderno, y al elemento aire. Urano, el regente moderno, fue el primer planeta descubierto con un telescopio y su descubrimiento fue sincrónico con la Revolución Francesa y la independencia de Estados Unidos. Pero la dimensión conservadora y apegada al deber ser es bien saturnina y de la modalidad fija. Saturno es el regente antiguo. ¿Cómo es posible que un signo se manifieste de este modo casi antagónico? Lo que he visto en las personalidades acuarianas es que pueden ser disruptivas en algunos aspectos de su vida y, en otras cosas, completamente conservadoras. Por ejemplo, una persona nace con energía acuariana en una familia muy católica, durante toda su vida sintió que no encajaba o que no pertenecía a ese entorno, como si fuera un extraterrestre. En su adultez, renuncia a la religión y tiene vínculos sexoafectivos con personas que tienen su misma identidad de género. O sea, es gay. Dos cosas que son muy disruptivas para la crianza tradicional que tuvo. Pero luego se casa y tiene un vínculo de pareja que sostiene durante más de diez años y su discurso es híper cientificista. Entonces, funcionó de un modo acuariano/uraniano rupturista en los parámetros de su familia de origen, pero luego en su vida adulta, su vínculo de pareja pasa por las instituciones. Se casa. Y su cosmovisión responde a otra institución: la academia científica. O sea que ahí aparece el lado saturnino y fijo. Esta puede ser una forma de vivir lo acuariano, entre Urano y Saturno. 

Otra forma que he visto muchas veces en personas con energía acuariana es que hacen cambios muy contundentes en su vida, de 180 grados. Y la manifestación de esos cambios, vista desde afuera, es abrupta. Pero la persona, en su fuero interno, viene masticando ese cambio desde hace muchísimo tiempo. Entonces el proceso es saturnino, lento y sostenido, pero la manifestación de ese cambio es uraniana y repentina.

La energía de Acuario, en esto de que mira al futuro, muchísimas veces viene con grandes ideas. Acuario es el signo de las utopías. De hecho, utopía es una palabra que fue creada por Tomás Moro, un acuariano. Estamos bastante acostumbrades a decir “esto es una utopía”, como algo negativo o que necesita ser desacreditado. Yo creo, al modo de Eduardo Galeano, que las utopías son como el horizonte, nos marcan el camino y, de ese modo, sabemos hacia dónde caminar, aunque nunca logremos alcanzar esos ideales. En esta misma línea, he visto muchas personas de Acuario o con energía potente de Urano, que son acusadxs de locos por la sociedad en la que viven, pero que cuando miramos hacia atrás, vemos que fueron adelantadxs a su época. De hecho, las personas muy acuarianas uranianas suelen tener, como les decía antes, ideas o proyectos que son muy disruptivos para el contexto en el que viven y es su gran desafío aprender a plasmar esas ideas en la materia. O sea, dejar la paja mental y pasar a la acción. Suelen lidiar con un grado de frustración muy alto y cierta ansiedad, porque en su cabeza todo sucede mucho más rápido que cuando hay que poner manos a la obra. Entonces, parte del desafío de las personas acuarianas y de todo aquello que sea muy acuariano/uraniano es aceptar que las cosas llevan tiempo, que los procesos son necesarios y que hay que ir paso a paso, pues Saturno. Y, en eso de adelantarse al tiempo en el que viven, van a tener que aprender a no volverse soberbios frente a lxs demás que también están haciendo su camino. 

En esta misma línea, me parece interesante mencionarles que otra de las formas en que se manifiesta la energía acuariana a nivel colectivo es con las revoluciones. Como les decía antes, Urano está asociado a los cambios potentes. Y observemos lo que ha pasado con algunas revoluciones, la Revolución Francesa, la Revolución Rusa, la Revolución Cubana y ¿por qué no? con el feminismo, la ecología y el veganismo. Son movimientos que cuestionan el statu quo y en algunos casos incluso lo derriban, pero una vez que esas revoluciones se institucionalizan, como en el caso de la Revolución Francesa, Revolución Rusa o Revolución Cubana, empieza a manifestarse el lado autoritario, purista y rígido que no tolera la disidencia. Pero Urano no siempre es de izquierda, en el sentido ideológico y político de la palabra. De hecho, muchas veces se expresa como el liberalismo político y económico y el individualismo.

“Acuario es una energía fácil de definir”, dijo nadie nunca. 

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar ahí y por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente. Un súper abrazo y feliz comienzo de temporada acuariana. 

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Luna Nueva en Capricornio

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Nueva en Capricornio. Como algunos de ustedes saben, el 12 o 13 de enero, según el país, tenemos el comienzo de un ciclo lunar. Cada Luna Nueva marca el comienzo de un ciclo de seis meses, de ahí que muchos astrologues le den importancia a escribir las intenciones y formular los deseos con cada Luna Nueva, o sea, cuando Sol y Luna están en el mismo signo. Si te interesa esto de las intenciones, es importante que las escribas de manera afirmativa y en presente, en vez de: “voy a encontrar un trabajo que me guste”, escribir “encuentro un trabajo que me gusta”, o incluso “me gusta mi trabajo”. Además de escribir y prender una vela como ritual, es importante que te movilices en torno a eso que deseás. Esto aplica para todas las Lunas Nuevas, pero sobre todo aplica en esta Luna Nueva en Capricornio. 

Como les contaba hace un par de semanas en el capítulo sobre Capricornio, este signo de tierra y cardinal, está vinculado al hacer. Me pongo un objetivo y trabajo para eso, hago mi parte para que las cosas sucedan, lleve el tiempo que lleve. 

Todos los años sucede la Luna Nueva en Capricornio, pero ¿qué tiene esta Luna Nueva en particular? Básicamente tenemos 4 planetas en Capricornio: Sol, Luna, Plutón y Venus. Pero hay algo más, si la Luna Nueva es en Capri, hay que prestarle especial atención a Saturno, pues regente de Capricornio. Y Saturno está en conjunción a Júpiter, que a su vez hacen una cuadratura a Marte, Lilith y a Urano en Tauro. Bueno, perdón por toda esta data técnica, pero lo que quiero decirles con todo esto, es que hay mucha energía de tierra, entonces solo queda hacer una cosa y es arremangarnos y poner manos a la obra. 

Por estos días estuve leyendo el libro Regencias femeninas en astrología de Jorge Bosia y Astrología y destino de Liz Greene. En ambos libros aparece la figura de la diosa Rea. Esta diosa pertenece a la primera generación de dioses del Olimpo, los llamados Titanes. Es hija de Urano y de Gea, y es la hermana y esposa (qué horror este título) de Chronos, el dios del tiempo. Chronos es el nombre griego de Saturno y ya sabemos que Capri está regido por Saturno, ¿no?  Me parece importante recuperar a las deidades femeninas, porque son figuras que, en las mitologías patriarcales, ocupan lugares secundarios. Por supuesto que esto no es una casualidad, sino que las mitologías dan cuenta de aquello que sucede en el terreno de la materia. Como ya les comenté algunas veces, creo que los relatos míticos funcionan como el pegamento simbólico que le da coherencia a la sociedad a la que pertenecen. Entonces, las mitologías de Grecia y Roma justifican lo que hacen los seres humanos comunes y corrientes. Algo parecido sucede con la mitología judeocristiana, que fundamenta la sociedad patriarcal y capitalista en la que vivimos. No me quiero dispersar, pero necesitaba decir esto una vez más. Entonces, volviendo a Rea, podemos pensar en lo que su nombre significa. Rea quiere decir ‘flujo (menstrual o del líquido amniótico)’ o ‘facilidad (en el parto)’. Rea en la mitología romana se llama Ops. La palabra latina “ops” significa ‘riqueza’, ‘bienes’, ‘abundancia’, ‘dones’. También está relacionada con “opus”, que significa ‘trabajo’, particularmente en el sentido de ‘trabajar la tierra’, ‘arar’, ‘sembrar’. Y esto me parece que es súper interesante a la hora de pensar en el desafío capricorniano, porque siempre que pensamos en Capri, pensamos en disciplina, exigencia, sacrificio y productividad capitalista y patriarcal. También tenemos una idea de éxito y abundancia vinculada a la cantidad de dinero, seguidores en redes sociales o fama. Y, si bien es cierto que esta información está presente en lo capricorniano, me parece interesante que resignifiquemos esa energía en clave ecofeminista. Entonces, esta Luna Nueva con tanto en el elemento tierra, nos ubica frente a un desafío, el de poner manos a la obra para lograr lo que sea que estemos buscando, pero no con una lógica abusiva, utilitaria, consumista y extractivista, ya conocemos esta lógica y es la que está llevando a nuestro mundo a la destrucción, junto con el sufrimiento de todas las especies y formas de vida, incluso las que habitualmente consideramos como “no orgánicas”, como las montañas, el suelo, los ríos y el aire. Vemos también esto a nivel individual, que por supuesto no es personal, sino que forma parte de una manera de vivir colectiva, cuando estamos llenos de actividades y no podemos darnos un respiro, cuando disfrutamos de estar ocupades 24/7 y en el medio nos olvidamos de nuestra salud, nuestros vínculos, la forma que tenemos de alimentarnos o la necesidad que tenemos de descansar. Cuando competimos entre nosotres, en vez de colaborar, porque nos ponemos tipo Gollum del señor de los anillos, queriendo acaparar todo. 

Está claro que esto no es una responsabilidad pura y exclusivamente individual, sino que forma parte de los imperativos del sistema en el que vivimos, pero muchas veces lo alimentamos y reproducimos, aun sin tener la necesidad de hacerlo. 

La información que viene con Rea, como diosa capricorniana, es que necesitamos ir lento y registrando los ritmos de la Tierra, disfrutando. No con el modo que tiene el agronegocio de tratar la tierra, llenándola de pesticidas para que sea cada vez más productiva, vaciando sus nutrientes o incendiando todo lo que está a su paso, para que esa tierra sea cultivable y plantar alimentos para el ganado, que irá directo al matadero.  No es eso y no creo que sea por ahí. Después de todo, Rea también es la diosa de la Naturaleza, suele estar representada con un cetro o una espiga de trigo y tiene las llaves que dan acceso a todas las riquezas de la Tierra. 

Creo que la abundancia viene de vivir en sintonía con los ritmos de la Tierra. Por otro lado, Rea monta un carro que simboliza la superioridad de la madre Naturaleza, a la que incluso se subordinan los poderosos leones que tiran de él. En otras representaciones, Rea se sienta en un trono custodiado por estos animales. Que haya animales en la representación de Rea, significa, entre otras cosas, que necesitamos registrar nuestro lado instintivo y bestial, que salgamos de la idea de que somos máquinas de producir.  

Entonces, esta es una Luna Nueva que nos lleva a transformar (pues Plutón) nuestra forma de trabajar, de generar dinero y de gastarlo, pero también se abre un ciclo de seis meses donde vamos a estar repensando, una vez más, cuestiones colectivas sobre cómo funcionan las instituciones, quienes tienen el poder y cómo lo usan, cuál es la legitimidad de las leyes hechas por los seres humanos. En los primeros días del 2021 vimos cómo quedaba en evidencia el rol que juegan las redes sociales en nuestras vidas, cómo circula la información, y también la capacidad que tienen las redes sociales para censurar, en este caso, a Trump. Sí, lo estamos celebrando porque es un personaje nefasto, pero probablemente no pensemos lo mismo cuando otros contenidos sean censurados porque son considerados una amenaza al bien público. Por otro lado, de aquí a seis meses con la Luna Llena en Capricornio de junio, también veremos cómo operan las leyes que no son una creación humana, como las leyes de la naturaleza. 

Y hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar y por acompañar, por compartir este podcast con tu gente. 

¡Que tengan un gran comienzo!

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El fuego que trae la renovación

Por Lu Gaitán

Hola beibis, ¿cómo les va? Hoy quiero contarles sobre la energía de Sagitario. Esta energía, igual que todas las demás, puede manifestarse de modo denso o sutil y esto va a depender de cada persona, del contexto y de la época. Esto que voy a contarles aplica a Sol, Luna, Ascendente, planetas en Sagitario y Júpiter, regente de Sagitario, en casas 1, 4, 7, 10, 12 y aspecto duro al Sol, la Luna o el regente del Ascendente. Perdón por las especificaciones técnicas, pero hay una gran diversidad dentro del público que está escuchando: gente que sabe de astrología y gente que recién empieza a meterse en este mundo y, como ya saben, mi intención es ser lo más inclusiva que pueda. 

Sagitario viene después de Escorpio y esto que parece una obviedad o una información sin importancia tiene todo el sentido del mundo cuando nos metemos de lleno en la astrología. El zodiaco puede ser entendido como un recorrido donde todas las energías se vinculan entre sí, no de modo azaroso ni caprichoso, sino siguiendo una lógica que conecta lo que se acaba de ir con lo que está sucediendo ahora y lo que vendrá después. A su vez, cada signo tiene su opuesto y complementario. Como si esto fuera poco, también hay conexión entre los distintos signos que responden al mismo elemento. 

Sagitario es un signo de fuego, igual que Aries y que Leo. Hay una característica en común entre todos los signos de fuego a nivel de la personalidad: necesitan de la novedad, disfrutan los desafíos, son pasionales, tienden a enojarse fácilmente, tienen escasa tolerancia a la frustración, son optimistas y son intuitivos. Cuando se la ponen, se levantan y siguen adelante. Esto como característica común de los signos de fuego. 

Pero ¿cuál es el sello específico de Sagitario? Como les decía antes, viene después de Escorpio, un signo de agua, vinculado a las emociones profundas y complejas, el signo de la introspección, del encuentro con lo que está en el inconsciente y reprimido, con lo tabú. Después de haber tocado esas profundidades, después de haber visto nuestros dolores y aspectos de nuestra personalidad que estaban en las sombras, viene el momento de salir a la superficie y seguir adelante. Eso es lo que trae Sagitario en el recorrido del zodiaco. Sagitario viene con la comprensión de aquello que experimentamos en Escorpio, de ahí que Sagitario sea el momento de la síntesis, donde alcanzamos una comprensión o un entendimiento mayor de eso que experimentamos. 

Algunas versiones dirán que con Sagitario entendemos que cada dolor vino a enseñarnos algo. Yo no estoy de acuerdo con esta visión por varias razones. La primera es que les estamos asignando un significado a eventos o experiencias y eso tal vez sea una suerte de forzamiento simbólico. Siguiendo esta lógica, la muerte de alguien que amo vino a enseñarme el valor de la vida. Esta lectura no me cierra: como si yo fuera el ombligo del mundo y todos los dolores fueran para que yo aprendiera algo. Mm, no me cuaja. Ahora es distinto si yo aprendo el valor de la vida por contraste con la muerte de alguien que amo. La diferencia es sutil pero significativa. Con base en una experiencia dolorosa, yo puedo ver el vaso medio lleno, pero siempre a partir de una interpretación que yo hago de un fenómeno, no estoy universalizando la experiencia ni forzando a que lxs demás extraigan las mismas conclusiones que yo. Este es uno de los riesgos de la personalidad sagitariana que no solo tiene altísimo sentido del humor y un optimismo a prueba de balas; también es la personalidad que se escuda detrás de la soberbia intelectual, espiritual y emocional, que cree saberlo todo, haber comprendido todos los misterios del universo y estar más allá de toda revisión interna profunda que implique la posibilidad de pedir perdón o estar más allá de las contradicciones y complejidades propias de lo humano.

Y acá se presentan otras versiones de la personalidad sagitariana: una es la versión optimista y festiva de Sagitario, de “todo va a estar bien siempre” y “la vida merece ser celebrada porque no hay nada tan dramático que nos pueda quitar la sonrisa”, pero también es la versión negadora de Sagitario, no por falsedad, porque el fuego está lejos de las mentiras y lo que no sea genuino, sino porque tiende a rechazar todo lo que implique algún grado de contradicción y forma no binaria de ver el mundo. 

Sagitario es el fuego que trae la renovación, la vida nueva después de haber atravesado las crisis, muertes y finales del momento escorpiano del zodiaco. De ahí que la personalidad sagitariana tenga su mirada puesta hacia el futuro, hacia lo que viene y lo nuevo y no lo que ya pasó. Todo lo que sea complejidad emocional, algo parecido al enrosque o confusión, será rechazado por la personalidad típica de Sagitario. El foco va a estar puesto en la simpleza y la libertad para decir y hacer lo que se quiera, porque la autonomía y la conexión con el deseo son cuestiones fundamentales en la vida de Sagitario. 

Hay algo interesante en el simbolismo de Sagitario y es que este signo está representado por los centauros, esos seres que son mitad caballo y mitad ser humano. Sagitario tiene un lado salvaje, instintivo e intuitivo, pero también tiene un costado mental potente. No solo es la potencia del deseo y la voluntad que sale de las caderas. Ya lo dijo Shakira, las caderas no mienten. Entonces, cada cosa que se siente, se desea y se hace va a tener una justificación ideológica, espiritual o religiosa. Todo lo que se hace tiene que tener un grado de coherencia interna importante, de ahí que una de las manifestaciones en el plano de la personalidad de Sagitario sea el estereotipo de la maestra ciruela, que te dice lo que tenés que hacer y te marca lo que corresponde y lo que no. El opuesto de Sagitario es Géminis y este signo es el que trae las preguntas y la necesidad de no cerrarnos en ninguna forma ni en ningún extremo ideológico, espiritual o filosófico. El eje Géminis-Sagitario es el de las búsquedas, las preguntas y las certezas. Si Géminis es el polo de la pregunta y la indagación permanente, Sagitario es el que trae las respuestas cerradas. Géminis sin Sagitario abre ventanas y se queda en la duda permanente; Sagitario sin Géminis está tan lleno de certezas que cree saberlo todo y se vuelve dogmático. Géminis y Sagitario juntos son los que nos llevan a buscar y abrir nuevos horizontes, pero encontrando cierta coherencia, dirección y síntesis en lo que buscamos. Si soy muy geminiana, me pueden interesar un montón de cosas, tal vez incluso algunas que parezcan no tener conexión, pero la energía sagitariana es la que me lleva a encontrar una síntesis entre ambas. Voy a ser autorreferencial: puedo ser esotérica y puedo tener una mirada desde las ciencias sociales. Puedo vivirlo como una disociación o una separación o puedo buscar los lugares de encuentro entre los dos mundos. A esto me refiero cuando hablo del eje Géminis-Sagitario. Géminis y Sagitario también son dos signos vinculados a los viajes: el saber y los viajes nos abren la mente. Después de Sagitario, viene Capricornio, un signo de tierra. Acá vamos a plasmar en cosas concretas todo eso que nos entusiasma y nos apasiona, pero para hablar de Capri, vamos a tener que esperar un poco. 

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar y por compartir este pódcast en tus redes sociales y con la gente que amás. Besos. 

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Lilith: salvaje, indómita y rebelde

Por Lu Gaitán

Hoy quiero hablarles de Lilith desde la mitología y la astrología. Un detalle importante sobre Lilith es que este indicador empezó a ser utilizado en astrología hacia finales de la década de 1970 y esto va de la mano de la necesidad de revisar el componente patriarcal que también está presente en la astrología. ¿Cómo podría nuestro lenguaje estar exento de patriarcado? La astrología es un lenguaje que habla de la relación de los seres humanos con el universo y está atravesado por las mismas condiciones que el resto de las creaciones humanas. También creo que la astrología es un lenguaje simbólico que hace referencia al mundo en el que vivimos, que nos permite comprender las vivencias que tenemos los seres humanos y, si nuestra sociedad está cambiando, entonces necesitamos nuevos indicadores o interpretaciones que den cuenta de estas transformaciones.

Lilith fue la primera mujer de Adán y cuenta el mito que ella quería coger estando arriba de él. Lilith quería estar en igualdad de condiciones que Adán y esa es la razón por la que es expulsada del Jardín del Edén. Ella va a parar al Mar Rojo, hogar donde habitan los demonios y símbolo de la menstruación. Es interesante que cuando viene la menstruación es vivida como un alivio, sobre todo cuando no estás buscando quedar embarazada. Por otro lado, es interesante observar el tabú que hay en nuestro mundo occidental sobre el sangrado menstrual. El sangrado es Lilith, la excluida del Jardín del Edén; el ciclo menstrual es la Luna. También se decía que Lilith asesinaba a les niñes recién nacides como una venganza a Dios, de ahí que Lilith esté asociada a la brujería, al diablo y sea considerada la primera mujer feminista (por el rechazo a la maternidad y el deseo de vivir la sexualidad libremente que aparece en la mitología). 

En astrología, Lilith no es un planeta ni un cuerpo físico sino que es un punto en la órbita de la Luna. Su significado en la carta natal refiere a esa parte salvaje, indómita, que se rebela, que tiene algo impredecible y potencialmente destructivo. Según Jesús Gabriel Gutierrez, Lilith en nuestra carta natal nos habla de algo que quedó irresuelto a nivel ancestral: enojos, deseos o libertades no vividas de nuestras ancestras. Por eso, creo que podríamos pensar en Lilith astrológica como una mezcla de indicadores: tiene algo de Luna, algo de Urano, algo de Plutón, algo de Marte y algo de las casas 4, 8 y 12. Aunque Lilith está presente en la carta de todes, creo que tiene una mayor resonancia con las mujeres y disidencias sexuales. Ahí donde tengas a Lilith en tu carta natal, vas a tener información sobre lo que tus ancestras no pudieron expresar y ese enojo heredado te lleva a actuar ciegamente, sin la conciencia total de lo que estás haciendo. 

Si tenés a Lilith en un signo de fuego, hay chances de que tus ancestras hayan ocupado lugares satelitales respecto a los varones de la familia y eso generó muchísimo enojo. Después de todo, el elemento fuego está vinculado al deseo, la autonomía y ocupar lugares de liderazgo o protagonismo. Si tenés a Lilith en un signo de tierra, puede ser que tus ancestras hayan sido desheredadas, que hayan querido trabajar y no pudieron, o bien, que su trabajo haya estado muy mal pago y no reconocido. Si tenés a Lilith en un signo de aire, es probable que tus ancestras hayan querido estudiar y no hayan tenido esa posibilidad, o que hayan sido acusadas de locas, histéricas o desequilibradas. También puede ser que no tuvieran el deseo de casarse y sí de tener relaciones más libres. Ahí está la fuente del enojo ancestral. Si tenés a Lilith en un signo de agua, puede ser que tus ancestras tuvieran algo místico o esotérico muy profundo y estos saberes hayan quedado silenciados. También puede ser que tuvieran una forma de vivir la sexualidad que no encajaba con los patrones de la época y algo parecido puede ser en relación al deseo de tener hijes. Es probable que no desearan la maternidad pero que fueron obligadas a serlo. 

A principios del 2020, Lilith entró en el signo de Aries y ahí se quedó hasta octubre. Está una media de 9 meses en cada signo. Cuando declararon la cuarentena en buena parte del mundo, Lilith estaba haciendo conjunción a Quirón en Aries y entre los múltiples problemas que aparecieron durante el encierro, se hicieron evidentes la violencia doméstica y la violencia de género. Esta es una problemática social que se agravó durante el encierro. Y, por supuesto, esto despertó la furia de quienes vienen haciendo referencia a estas temáticas desde hace muchísimo tiempo. En el esquema tradicional astrológico de domicilio, exilio, exaltación y caída, Lilith se siente a gusto ahí donde la Luna y Venus no. Yo no creo que estas categorías tengan que ser utilizadas a rajatabla sino como para ayudarnos a pensar y comprender los símbolos. Después de todo, la astrología es un lenguaje simbólico. Entonces, Lilith está expresando sus cualidades arquetípicas, o sea, el mito de manera pura, cuando está en Aries o en Escorpio, ahí donde Luna y Venus hacen ruido. Lilith en Aries, durante todos estos meses del 2020, expresó la potencia del enojo: a veces es la única manera de romper con lo que nos ata. Fijate que esta es una de las primeras críticas que se le hace a este movimiento: que las mujeres se han vuelto muy cabronas, como si el enojo fuese patrimonio exclusivo de los varones. Bueno, son los únicos que tienen el permiso social para enojarse. Por otro lado, Lilith en Aries también se encontró con Marte en Aries hacia finales de septiembre y, en esos momentos, empezó a ser evidente que los incendios en Argentina y en otros lugares del mundo están asociados a la tala, el desmonte, el cambio climático, la ganadería y la necesidad de tener tierras aptas para producir alimentos, que irán a alimentar animales que luego irán al matadero. Esto despertó la furia de muchxs y empezó a hacerse evidente que la violencia contra las mujeres y disidencias sexuales es la misma que nuestro modelo productivo aplica sobre los animales y la tierra. 

En este preciso momento, Lilith está en el signo de Tauro y se acerca a la conjunción con Urano. Yo creo que este tránsito dejará aún más en evidencia que los feminismos necesitan ir de la mano de la conciencia ambiental. Que la soberanía de los cuerpos es la misma que reclamamos cuando pedimos soberanía alimentaria y agroecología. Desde que Lilith entró en Tauro, se aprobó la ley de uso medicinal del cannabis y también se envió el proyecto de ley sobre el aborto al Congreso. Además, se está tratando un proyecto que busca garantizar que los productos de higiene menstrual sean accesibles para todes, que se les quite el IVA y que esa campaña incluya productos de higiene que sean ecológicos, como la copa menstrual, que es reutilizable y tiene larga vida. 

La astrología no dice que los planetas o el cielo causen cosas en la Tierra, solamente señala sincronicidades. Y, en este caso, me parece que la conexión simbólica es bastante potente.

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Plutón

Por Lu Gaitán

Hoy quiero hablarles sobre Plutón, el regente moderno de Escorpio. Pero antes de eso, voy a hacer dos breves explicaciones. La primera es definir al planeta regente. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de regencia en astrología? Se trata del planeta que conduce o timonea la energía de un signo zodiacal. ¿Y cuál es la diferencia con un signo? Los planetas representan funciones y su accionar está vinculado a diosas y dioses de la mitología, mientras que un signo del zodíaco nos muestra cualidades o temáticas. 

Luego de haber hecho esta aclaración, voy a meterme con Plutón, el regente moderno de Escorpio. ¿Por qué moderno? Porque hasta que este planeta fue descubierto en 1930, el regente era Marte. Y es interesante observar qué pasaba a nivel colectivo cuando fue descubierto. 1930 fue el año de la gran crisis económica del capitalismo, que dejó en evidencia las bases endebles de este sistema. También comenzaron los primeros desarrollos de la bomba atómica. En astrología, nos manejamos con un concepto fundamental: sincronía o sincronicidad. Acá no hay causa y efecto, sino significados asociados. Entonces, el descubrimiento de Plutón es sincrónico con estos eventos vinculados a la destrucción, pero también a una increíble potencia y renacimiento. Porque, después de esa gran crisis, el capitalismo se reinventó y nació la forma conocida como Estado de bienestar y la bomba atómica no solo fue usada como arma, sino como fuente de energía. Plutón no los causó, esto es creación de lxs seres humanxs. 

Pero es muy interesante observar la conexión simbólica. Pensemos en el dios Plutón de los romanos, llamado Hades por los griegos, el dios del mundo subterráneo, ahí donde moran los espíritus. Philip Mayerson dice que no tenemos que confundir a Hades-Plutón con Satán o el Diablo del judeocristianismo, porque no tiene esta carga. En este sentido, me parece súper interesante la data que viene con el Diablo, que es el arcano 15 del tarot. Podríamos hablar unas cuantas horas sobre esta imagen, pero cuando esta carta aparece en una tirada, puede hablar sobre obsesiones y compulsiones, pero también habla de una increíble potencia que, si la ponemos a jugar y a circular, haciéndonos cargo, no solo nos hace sentir que estamos increíblemente vivos, con la sangre corriendo por nuestras venas, sino que además nos empuja a romper con nuestros condicionamientos, moldes y estructuras de cómo deberían ser las cosas. Cuando aparece el Diablo en una tirada, podemos registrar nuestras ambiciones más potentes, esas que nos dejan ciegxs, pero también es la potencia que nos libera de las cadenas. Y, en este sentido, el Diablo del tarot se parece bastante al Plutón astrológico. Volviendo a la mitología, Mayerson dice que Hades, como dios de la muerte, es implacable e irrevocable en sus decretos, pero no es enemigo de la humanidad ni inductor al mal. Por otro lado, Arianna Stassinopoulos dice que Plutón en griego significa riqueza, prosperidad y, de hecho, este dios sostenía entre sus manos un cuerno con frutos, vegetales, joyas, gemas, oro y plata. Es interesante observar que actualmente hablamos de plutocracia, cuando hacemos referencia a una forma de gobierno donde el poder está en manos de lxs ricxs. Plutón y plutocracia. 

Pero no me quiero ir por las ramas porque el mundo de los símbolos es muy rico y cautivante y es fácil dispersarse. ¿Por qué te cuento todo esto de Hades y Plutón? Porque le tenemos muchísimo miedo a los tránsitos de Plutón. ¿Qué podemos esperar de los tránsitos de Plutón tanto a escala individual como colectiva? Que quede en evidencia todo lo que es mentira, todo lo que no funciona, todo lo que metimos debajo de la alfombra. En general, lo que solemos hacer, tanto a escala individual como colectiva es resistir a lo que emerge porque es incómodo. Queremos que todo siga igual, aunque no esté funcionando y aunque no seamos felices. Hay una parte que se resiste a cambiar, que no quiere ser modificada. ¿Y qué está pasando con Plutón ahora? Como les contaba en el capítulo de predicciones del 2021, el 2020 es un año muy plutoniano. Pero para entender lo que está pasando ahora necesitamos recordar que Plutón entró en Capricornio en el año 2008 y su entrada coincidió con una crisis muy fuerte del capitalismo. Lo que estamos viviendo en este 2020 está vinculado a ese cimbronazo del 2008 que no solo fue una sacudida económica, sino que además fue una gran crisis política. No fue igual para todos los países, por supuesto que no, pero sí dejó en evidencia la burbuja financiera que sostenía las economías de las potencias mundiales y, por supuesto, dejó una gran cantidad de gente sin trabajo. 

En astrología entendemos al tiempo de manera cíclica y no lineal, por eso muchas veces analizamos los momentos en que se repitieron algunas posiciones astrológicas para entender qué es lo que está pasando ahora o lo que puede pasar después, en un intento de hacer predicciones. Cuando hacemos este ejercicio, sabemos que cada época histórica tiene su sello específico, pero nos interesa observar la pauta en común, el punto de encuentro, la conexión simbólica. Entonces, Plutón está en Capricornio desde el 2008 y ahí se queda hasta el 2025. Pero no es la primera vez que Lord Pluto se encuentra en ese signo. Entre 1762 y 1777 estuvo haciendo de las suyas. ¿Qué pasaba por esos años? Era el comienzo del fin del capitalismo comercial, empezaba a desarrollarse la producción en fábricas y era el nacimiento del capitalismo industrial, Estados Unidos declaraba su independencia. 

Observando estos eventos históricos, no sé si estamos en condiciones de decir que con Plutón en Capricornio en el año 2020 estamos atestiguando el fin del capitalismo, aunque muchxs lo deseamos, pero sí creo que cada vez es más evidente que esta forma de producir no solo genera grandes desigualdades sociales, sino que además estamos destruyendo el planeta. Estamos yendo hacia el abismo ecológico, entonces es fundamental que cambiemos nuestra forma de producir y consumir. Es urgente. Pero además de eso, podemos esperar que Asia crezca como nueva potencia mundial, que la hegemonía estadounidense caiga y que crezca el uso de robots en muchas tareas. Como el Plutón de la mitología, está quedando al descubierto cuál es el impacto de lo que venimos haciendo desde el desarrollo del capitalismo industrial, eso que creíamos que era progreso. 

Este año 2020 estamos haciendo un tour por el submundo, ahí donde están los muertos del averno. Los muertos son las personas que son víctimas de este sistema y no solo nos estamos encontrando con seres humanos, también están los animales, los árboles, los ríos y los mares. Me parece interesante recordar que Plutón también tenía este cuerno de la abundancia, lleno de alimentos, de oro y de plata. ¿Será que en este 2020 hemos descubierto que en este submundo también hay otras formas de vivir? ¿Unas que sean sustentables, lentas, menos consumistas y voraces? ¿Es este el renacimiento de una nueva humanidad? Hasta acá llegamos en el día de hoy. Un abrazo de plutoniana.