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Luna Llena en Aries

Por Lu Gaitán

¡Hola, belleza! ¿Cómo vas? El miércoles 20 de octubre tenemos una Luna Llena bastaaante tensa. Y te lo digo con total sinceridad. Luna Llena en Aries oposición a Marte y cuadratura a Plutón. ¿Viste la erupción volcánica en Palma en el sur de España? Bueno, así todes. Okey, no voy a decir que absolutamente todes. Puede ser que alguna persona esté en calma y amando la vida. Desde ya que sí. También puede ser que haya alguien que esté feliz por la cosecha de lo que sembró cuando empezaba el año nuevo astrológico, allá lejos y hace tiempo, en abril de este año. Sí, toda Luna Llena marca el final de un ciclo de seis meses. Así que tal vez estás feliz por tu vida, te sentís vital y pujante, con ganas de seguir haciendo cosas, contenta porque estas viendo los frutos de tu trabajo y de las decisiones que tomaste. En ese caso, me alegro infinitamente por vos. Ahora, lo que suele pasar es que buscamos la data astrológica cuando estamos en una. En una: enojadas, frustradas, llorando por todo, peleándonos con todo el mundo, con la sensación de estar caminando en un campo minado, esquivando las explosiones, o bajoneadas porque la vida es así. A vos que estás en una, te dedico este capítulo de Bruji Pop.

Entonces, ¿cuáles son los temas de esta Luna Llena? Yo creo que la frustración, porque las cosas no son como queremos. Cuando digo esto, nos veo llorando, enojadas y haciendo caprichos. No sé si veias Sailor Moon. Yo sí, la amaba. Bueno, cuando Serena se ponía a llorar, le saltaban las lagrimas y lloraba desconsoladamente. Obvio, era la guerrera de la Luna y la Luna rige las mareas, las aguas y las emociones, así que todo lo que se siente, se siente intensamente. También el amor y la alegría. Creo que, por estos días, muchas de nosotras vamos a ser como Serena, llorando desconsoladamente porque la vida es así y acto seguido, queriendo cortarle la cabeza a quien sea en nombre del Amor y la Justicia. También puede ser algún tipo de crush romántico con Venus y Neptuno en cuadratura. En este mundo posmoderno, no sé qué es la justicia de manera universal, sí puedo decir qué situaciones me indignan: los incendios en Córdoba y la desidia estatal, la especulación inmobiliaria con esos terrenos; que subsidien a las petroleras como si no pudieran llegar a fin de mes, el subsidio a la producción de soja que destruye todo a su paso y enferma a las poblaciones cercanas, que los gobiernos del mundo se reúnan para hablar del cambio climático y después no hagan nada con eso. Todo esto me indigna y me dan ganas de convertirme en una Sailor Scout. Ahre que a la próxima manifestación voy vestida de Sailor Moon. Jaja, ¿te imaginas? No, en serio. Esas cosas me indignan. 

Por eso, siempre reivindico el poder de los enojos, porque nos ayudan a poner límites, a decir “hasta acá llego” y no importa si es algo personal o algo sistémico. Pero bueno, también me enoja viajar en subte en hora pico y que haya mucha gente (aunque podría haber salido en otro momento), me enoja hacer una fila en el cajero automático (podría haber ido otro día), me enoja que la persona que me gusta no me dé bola (le voy a hacer un amarre, ¡ay!, qué tóxica), me enoja llegar a casa y que no haya nada en la heladera para comer (podría haber organizado la compra del bolsón de verduras) y mil cosas más.  Pero no sé si puedo cambiar todo eso. Y este es el punto central de esta Luna Llena en Aries oposición a Marte y cuadratura a Plutón: ¿de dónde viene esa frustración?, ¿puedo hacer algo con eso en concreto o claramente me excede?, ¿es un capricho o es un enojo que tiene sentido?, ¿le estoy pidiendo al otro que se haga cargo de mi incomodidad?, ¿le corresponde a ese otro lidiar con mi enojo o le estoy pidiendo algo que claramente lo excede? Si yo me enojo con la heladera porque no hay nada, y le doy un portazo, estoy fuera de lugar. Tampoco sé si tiene demasiado sentido darme con un látigo porque, entre las 1500 cosas que hago, me olvidé de hacer el pedido de verduras. Lógica ariana: la que hace, se equivoca, y no puede estar en absolutamente todos los detalles. Esto aplica para vos, para mí y para el resto del mundo. Puse este ejemplo tonto y evidente de la heladera para que se vea, porque estamos en momentos donde (me la juego, ¿eh?) estamos todes bastante demandantes, queriendo llamar la atención de los demás y desilusionades porque las cosas no son como imaginamos. Obvio, lo más fácil es decir que la culpa es del otro. O bien autocastigarnos porque hicimos absolutamente todo mal. No es para tanto, amiga. Probablemente sea un poco de esto y un poco de aquello. 

Esta Luna Llena en Aries viene con la pregunta sobre el deseo. ¿Estás haciendo lo que tenés ganas? ¿Estás buscando complacer a los demás y te perdés en eso? ¿Estás demasiado centrada en vos y no registrás a nadie?  ¿Es ida y vuelta el asunto? ¿Querés que todes hagan lo que vos tenés ganas y como eso no sucede, te frustras? Un detalle para observar: si el enojo, la frustración o la angustia es mucha y muy intensa, vas a tener que rastrear en tu historia de vida, de dónde viene tamaña emoción. Como están la Luna y Plutón implicados, me atrevo a decir que viene de tu infancia. Y si esa emoción no tiene que ver con algo personal, sino con algo colectivo/social, es probable que la presión y la tensión se vengan gestando desde hace rato y que, a su vez, por h o por b, la temática colectiva que te indigna te toca de algún modo en tu historia personal. El tema es: ¿estamos destinando el enojo a quienes corresponden o estamos tirándoselo a cualquiera? Estoy pensando en los portales de noticias cuando comparten alguna medida de gobierno y la gente deja sus comentarios de odio, como si los periodistas tuvieran la culpa. Por otro lado, ¿estamos haciendo algo en concreto? ¿Activando? ¿O solo es queja y fastidio? Mi consejo de Sol y Marte en Libra trígono a Júpiter en Acuario es que hables y compartas con otres qué te pasa, para no quedar tan encerrada en tu percepción subjetiva y para armar estrategias de acción. Amiga querida, nadie se salva sola. Siempre es con otres. En la Naturaleza todo es interdependencia. 

Bueno, esta Luna Llena es para todes, pero especialmente para quienes tienen algo en los últimos grados de Aries, Cáncer, Libra o Capricornio en su carta natal. Recordá que el insomnio es habitual antes de la Luna Llena, así como el desborde emocional. Lo que no es habitual es que el insomnio y el desborde estén siempre presentes. En ese caso, vas a necesitar algún tipo de acompañamiento terapéutico. Más allá de todo esto, en el caso de esta Luna Llena en Aries tan volcánica, nos recomiendo a todes hacer actividad física, respirar profundo y tomar mucha agua, porque la reactividad, el fastidio y la tensión están a la orden del día. Somos el grupo Volcán.  
Hasta acá llegamos por hoy. Podés escribirme a través de mi correo electrónico: hola@lugaitan.com, si tenés algo para compartirme. Además, te agradezco por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente. Un abrazo grande grande.

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Luna Nueva en Aries

Por Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? En el capítulo del día de hoy, les quiero contar sobre la Luna Nueva en Aries del 11 de abril. Este es el comienzo de comienzos porque es la Luna Nueva del nuevo año astrológico que empezó con el equinoccio. Esta Luna Nueva es para todes, pero especialmente para quienes tengan planetas o algún coso (asteroide o cúspide de alguna casa) entre el grado 15 y el 27 de Aries, Cáncer, Libra o Capricornio. Para ver dónde te cae, podes consultar la guía que hicieron las amigas de aprendeastrologia y que dejaron en su feed de IG. 

Las Lunas Nuevas marcan el comienzo de un ciclo de seis meses. En la Luna Nueva, ponemos la semilla de algo que vamos a ver crecer durante seis meses. De ahí que sea el momento ideal para hacer rituales de manifestación, pedir deseos o escribir listas de intenciones. Yo no me especializo en eso, pero mi amiga bruji @ladalia tira mucha data de rituales en el perfil de @somosfe. Seguro que ya la conocés y, si no, andá a chequear por ahí.

De lo que sí te voy a contar en este capítulo es de Artemisa, la diosa griega que los romanos llamaron Diana. Artemisa es mi diosa preferida. Cuando te cuente de ella, vas a flashear, porque estoy segura de que te vas a sentir representada. Bueno, esa es la magia de los arquetipos. 

Resulta que Artemisa era la hermana gemela de Apolo, el dios del sol. Los dos son hijos de Zeus con Leto, una diosa. Artemisa nace primero y ayuda a su madre a parir. Eso ya nos dice bastante sobre esta diosa: tiene un costado fuerte y un lado sensible, porque ¿quién puede ayudar en un parto? Alguien que tenga un grado de entereza interna muy alta, pero también la delicadeza suficiente como para recibir a un ser que está llegando a este mundo demente. Artemisa era una diosa cazadora, usaba un arco y una flecha y disfrutaba muchísimo de estar en el bosque y al aire libre con su hermano Apolo. Además, era la diosa guardiana de los bosques, vivía rodeada de ninfas (para mí, este es un guiño cake), protegía a los animales y a las mujeres que estaban por parir o pariendo. También es sabido que ha defendido a algunas mujeres de ser violadas. Así que, Artemisa es el icono mítico de las ecologistas, las feministas, las lesbianas y bisexuales (porque tuvo una pareja chabón), las veganas, las doulas, parteras y obstétricas. Por eso creo que esta diosa representa muy bien al elemento fuego. Sobre todo Aries y Sagitario. Siempre digo que el elemento fuego en las mujeres cis es el que menos responde a las expectativas que el patriarcado tiene sobre las mujeres. El fuego es el deseo, la autonomía, la independencia, el lado que se enoja y el que sale a la conquista. Bueno, esta Luna Nueva tenemos un stellium en Aries: Sol, Luna, Venus, Mercurio y Quirón. Así que, el desafío será, bien al modo Artemisa, que usa el arco y la flecha, que nos enfoquemos en lo que queremos y disparemos al blanco. Que le pongamos el cuerpo y nos la juguemos por lo que queremos. Apostar por lo que queremos viene con el riesgo de frustrarnos. Si somos muy deseantes, o sea, muy arianas y marciales, existe la posibilidad de que las cosas no salgan como esperamos. Y ahí vienen la rabia y el enojo. Nos ponemos como niñes caprichoses. En el polo opuesto, está quien no desea. Casi como si fuera el arquetipo del monje budista que trascendió todo tipo de deseo porque, como dice el budismo, el deseo es la principal fuente de sufrimiento. No solo porque viene la frustración, sino también porque siempre estamos en una rueda de querer una cosa y luego otra. El eterno inconformismo de las personas muy arianas o marciales que va muy bien con la dinámica capitalista y consumista de “dame más”. Ahora, me parece un tanto riesgoso encontrarme con personas en sus veintis, treintis o cuarentis que están completamente desconectadas de su deseo. De esa potencia que se siente como una calentura, como las ganas de coger, como las ganas de comer o incluso las ganas de cagar. Esas ganas que son ineludibles. Lo veo mucho entre los yoguis, entre personas del circuito new age o de meditadores. Como si el deseo estuviera mal. Ni que hablar si sos mujer cis. Enseguida aparecen los juicios que dicen “sos muy masculina”, o sea, muy deseante. Es cierto que nuestro mundo es muy yang. Y el entorno en el que vivimos nos lo demuestra: la riqueza concentrada en muy pocas manos, la destrucción del ambiente, la deforestación, comer carne porque da virilidad y fuerza (y que no importe el sufrimiento animal o que haya que deforestar el Amazonas para eso), la oda a la híper productividad, la agresividad cotidiana con la que nos manejamos. Bueno, parece que me fui al choto pero acá estoy y ahora retomo el hilo de lo que venía diciendo. El punto es que esta Luna Nueva nos pone frente a la temática del deseo, la calentura, la pasión, lo que nos enciende, y también la necesidad de usar esa potencia de un modo estratégico y no destructivo. Digo todo esto porque la Luna Nueva sucede en cuadratura a Plutón. 

Entonces, el desafío de esta Luna Nueva y del periodo que se abre el 11 de abril es “¿qué vamos a hacer con toda esa potencia?”. Podemos jugarla de un modo voraz, intenso y acelerado, corriendo riesgos y siendo destructivxs en nuestras formas. O auto destructivos. Y competitivos. En el extremo opuesto podemos estar más allá de todo, queriendo sublimar, trascender y sutilizar la potencia que hay en nosotres, con el riesgo de desconectarnos de lo que nos pasa y que a la larga entremos en un estado de apatía y desgano generalizado; o bien, podemos administrar esa potencia, usarla de modo estratégico, eligiendo en qué batallas o desafíos queremos involucrarnos y, sobre todo, aprendiendo a hacer con otres. Porque la Luna Nueva sucede en sextil a Marte en Géminis. O como la diosa Artemisa, que era aguerrida y autónoma, estaba enfocada en sus cosas pero estaba rodeada de ninfas y era sensible a lo que pasaba a su alrededor, a los árboles y los animales. Estaba enfocada en sus cosas, pero no estaba aislada. Creo que este es el gran desafío de este periodo.

Y hasta acá llegamos por hoy. Gracias por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida. ¡Feliz Luna Nueva!

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Luna Llena en Libra

Por Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Llena en Libra del 28 de marzo. Como ya les conté otras veces, con la Luna Llena llegamos al final de un proceso que comenzó hace seis meses con la Luna Nueva en Libra. Entonces, hacé memoria y fIjate qué era de tu vida por entonces y qué está pasando ahora. Te hago esta pregunta para que nos corramos un poco de la idea de que yo te voy a decir lo que te va a pasar o cómo te tenés que sentir. Me parece que una de las cosas más interesantes de la astrología aparece cuando podemos observar el desarrollo de los ciclos en nuestras propias vidas. Por otro lado, esta Luna Llena cae en el grado 8 de Libra, así que chequeá en tu carta en qué casa te cae. Las amigas de aprendeastrologia hicieron una guía para que lo busques. Por otro lado, esta Luna Llena está sucediendo para todes, pero para las personas que tienen energía de Aries, Cáncer, Libra y Capricornio entre el grado 0 y el 15 de estos signos, va a tener más fuerza. ¿En qué?, ¿cómo?, ¿qué onda?, ¿de qué trata? De todo eso te cuento en este capítulo.

Estoy copada con los mitos desde hace un tiempo, así que hoy te voy a contar sobre Selene, una de las diosas de la Luna. Ella era representada como una mujer muy hermosa. No sé qué significa hermosa, calculo que hermosa para los parámetros de la cultura de la época. Porque, spoiler alert, cada cultura tiene sus cánones de belleza hegemónica: algunas le dan lugar a la diversidad y otras no tanto. Para los griegos, Selene era una diosa muy muy hermosa. La cuestión es que Endimión, un pastor, se enamoró de ella y, larga historia hecha corta, se casaron y tuvieron hijites. Uno de sus hijos fue Narciso, el personaje conocido por haberse caído al agua por haber quedado fascinado con su propia imagen. Como quien se queda mirando sus propias fotos o stories de Instagram viendo lo hermose que es. Al día de hoy usamos el término “narcisista” para referirnos a esas personas que son excesivamente autocentradas y no registran más allá de su propio ombligo. De hecho, podríamos decir que las personas que tienen un costado narciso muy desarrollado no están realmente interesadas en los vínculos, sino en la atención de los demás. Las personas son accesorias, pero no hay un intercambio genuino, un ida y vuelta. Adiviná: esta es la temática de la próxima Luna Llena en Libra que hace oposición al Sol (obvio), Venus y Quirón en Aries. Entonces, otras preguntas disparadoras para que pienses en esta Luna Llena es: ¿cuál es el espacio que les damos a los vínculos? ¿Hay un ida y vuelta entre las partes o hay una persona que dirige el vínculo y el otre simplemente se adapta y oficia como satélite? 

Por otro lado, la Luna en Libra en oposición a Venus y a Quirón también trae la temática de los problemas de autoestima. Creo que a esta altura ya sabemos que no son problemas personales, sino que son problemáticas colectivas que, en todo caso, podemos indagar en nuestras profundidades para empezar a desarmarlas. Y acá, nos topamos con esto del huevo o la gallina. Son cuestiones que claramente exceden a los individuos pero que, a su vez, están metidas muy adentro nuestro, porque, si no, el sistema no tendría como reproducirse. Entonces, no creo que el trabajo sea puramente individual. Una parte sí, pero no totalmente y ahí radica la complejidad de esta temática. Por supuesto que esta es una cuestión que excede a la Luna Llena del 28 de marzo. En todo caso, esta configuración astrológica de Sol, Venus, Quirón en Aries en oposición a la Luna en Libra pone la atención sobre esta temática. Es cierto que mis problemas de autoestima quedan en evidencia en vinculo, pero algunos vínculos tienen la capacidad para profundizar esa herida previa, porque tocan esos lugares que están dolidos de antes. Entonces, supongamos que no confiío en mis capacidades como astróloga porque síndrome del impostor. Para quienes no saben, es una sensación que tenemos sobre todo las mujeres en relación con nuestro trabajo y formación. Dudamos y nos cuestionamos si estamos lo suficientemente preparadas para ganar un buen sueldo, ocupar un lugar de visibilidad y ser reconocidas por lo que hacemos. ¿Por qué nos pasa eso? Bueno, porque, en este sistema patriarcal, los mejores sueldos, los puestos de poder y las personas que son consideradas eminencias son varones. Como no tenemos referencias femeninas, un surco hecho por mujeres que sean líderes, protagonistas o personas visibles, dudamos de nosotras mismas. Entonces, leo un comentario en redes sociales que me dice que soy una chanta o que la astrología es un curro y me siento mal. Esas palabras tocan un lugar que está herido de antes. El famoso dedo en la llaga. Y también todo lo opuesto, la mirada amorosa del otre puede hacernos ver la belleza donde antes había sufrimiento. Siguiendo con este ejemplo de la impostora. Veo en redes sociales una astróloga reconocida por lo que hace, donde su trabajo es tenido en cuenta y que recibe muchos comentarios amorosos. Sabemos que le costó llegar hasta ahí, sí, claro. Esa mujer hace que cambie mi perspectiva, no es instantáneo, pero algo se mueve adentro mío. La veo a ella como una persona que estudió mucho y que se formó durante muchos años, que no llegó ahí como parte de la generación espontánea. Y ahí digo, “okey, yo también vengo estudiando e investigando astrología hace muchos años, esto no es un curro, es algo serio”. Entonces, el síndrome del impostor, que está ahí, acechando para atacar cuando tenga las defensas bajas, empieza a ubicarse en otro lugar. 

A diferencia de lo que se dice habitualmente de “amate y valorate a vos mismx”, no creo que la temática de la autoestima dependa pura y exclusivamente del individuo, porque los seres humanos somos sociales. Por supuesto, podemos hacer cosas para sentirnos mejor. Por ejemplo, tener referentes en redes sociales con las que nos sintamos identificadas porque tenemos miradas sobre la vida afines. O podemos tomar clases de baile, de yoga, o de filosofía o de tarot, de alimentación ayurveda o medicina de plantas porque siempre quisimos hacerlo y nunca nos atrevimos. O milito una causa que me atraviesa por completo porque creo que es hora de pasar a la acción y eso me hace sentir bien conmigo misma pero también con mi posición en el mundo. Entonces, es algo que yo hago por mí misma, porque es mi deseo, me ubica en un lugar diferente en mis vínculos. Porque todo es vínculo, aunque no todos los vínculos tengan la misma jerarquía, por supuesto. Hacer cosas por mí misma, porque mi deseo, cambia el modo de relacionarme. Entonces, volviendo a la mitología de Selene y Narciso, ¿qué espacio le damos a la mirada de los otros? ¿Sus opiniones y sus juicios nos desestabilizan totalmente y quedamos tambaleando? ¿O nos cerramos por completo? Por otro lado, la Luna Llena en Libra en oposición a Venus y a Quirón, nos habla del encuentro con la otredad, con ese que por definición es distinto a mí. Entonces, ¿cómo me llevo con el disenso? ¿Puedo convivir con eso o enseguida aparece el rechazo? Lo más fácil es vincularnos con personas que son exactamente iguales, pero ¿qué pasa con la diferencia? Estoy hablando de la cultura de la cancelación, que es muy de esta época. Ante la más mínima diferencia, adiós para siempre. ¿Cómo podemos hacer para encontrar un punto de encuentro? No creo que siempre sea posible el diálogo, pero sí muy necesario. Y, por supuesto, no siempre vamos a tener chances de encuentro. ¿Qué le puedo explicar a alguien que dice que la astrología es un curro? No hay mucho espacio para dialogar. Solamente puedo hacer que su opinión me resbale porque yo ya sé que hay gente que piensa así y, además, yo ya sé que hay formas de hacer astrología que son muy superficiales. Esto también forma parte del eje Aries-Libra. Yo y el otre. 

Y como toda Luna Llena, puede ser que estés con insomnio, con las emociones ATR, con ganas de mandar a todes a la mierda, que te tomes todo muy a mal. Y bueno, también puede ser que queden en evidencia dinámicas vinculares que ya no van más. Por supuesto, también puede ser que mires tu vida y te des cuenta que has hecho un lindo trabajito por vincularte de un modo saludable con tu entorno y que no estés echándoles la culpa a los demás. Tipo “yo estoy bien y la culpa es de los otros”. Como suele pasar en las publicaciones de redes sociales, donde el tóxico o la tóxica es otra persona pero nunca soy yo. Fijate eso. También puede ser interesante observar cómo procesás que alguien cuelga con responderte un mensaje o no tiene ganas de hacer un plan con vos. O si te dejan de seguir en redes. No sé si eso significa que hay algo que está mal en vos, puede ser que esa persona no tiene disponibilidad y está muy en la suya. O que simplemente no le vas a gustar a todo el mundo. Entonces, bien al modo ariano, es importante que seamos sinceras con lo que tenemos ganas de hacer y con lo que somos. Sobre todo, para las mujeres que fuimos criadas, bien al modo libriano, para satisfacer los deseos y expectativas de los demás. Simplificando bastante el asunto, creo que las mujeres, en estos años de feminismos, fuimos desarrollando un lado ariano, yang, deseante, cabrón y aguerrido y a los varones cis les toca desarrollar el lado libriano, receptivo, que se deja atravesar por lo que sucede a su alrededor y que no quiere imponer su tiempo y su forma, sino que está disponible para el encuentro. Las famosas nuevas masculinidades. Y, bueno, en algún momento, calculo, integraremos estas polaridades dentro nuestro. Yo creo que los años de Quirón en Aries (2019 hasta el 2026) traen este aprendizaje: que los varones cis asuman su lado sensible y que nosotras tengamos espacio para activar sin ser señaladas como machonas. Digo, de pronto, me parece.

Y hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar ahí y por compartir este pódcast con tu gente y en tus redes sociales. Un abrazo grande. 

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Aries: la fuerza motora

Por Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la energía de Aries, ya que estamos a punto de empezar la temporada ariana. Y, para eso, te voy a contar un mito. 

Eris es la hermana de Ares. Ares es el nombre griego de Marte y Marte rige a Aries y a Escorpio según la astrología tradicional, así que Eris podría ser algo así como la hermana mujer del dios de los guerrerxs. De hecho, dicen que Eris empezó la famosa Guerra de Troya. En Grecia y Roma, todo era drama y telenovela, así que voy a resumirte la historia un poco. Resulta que había una fiesta de casamiento y la única diosa a la que no invitaron fue Eris, porque tenía fama de ser problemática. Eris se enteró de la fiesta y se enojó porque no la habían invitado, obvio. Apareció en la fiesta con la manzana de la discordia, una manzana dorada que tenía escrita la palabra kallisti, que significapara la más hermosa” o “para la más bella” y la tiró entre Afrodita, Hera y Atenea. Estas tres diosas se pelearon por la manzana y las tres, que tenían personalidades fuertes, quisieron quedarse con la manzana. Alto bardo se armó entre las tres diosas. Afrodita gana porque le ofrece a Paris, el juez de la competencia, quedarse con Helena de Troya y así es como empieza la famosa Guerra de Troya.

Ahora que ya te conté un cuento donde interviene Eris, dejame que te diga, por vez número mil, que las mitologías de Grecia y Roma son patriarcales, así que acá aparece representada la competencia entre mujeres, con la rivalidad entre Afrodita, Hera y Atenea por ver quién se queda con la manzana de oro de la más hermosa, porque el capital principal de las mujeres en el patriarcado es la belleza, que nos vuelve atractivas a los ojos de los varones, que son los únicos que pueden darnos un lugar, un estatus o una identidad en este sistema. Además, es interesante que Eris fuera considerada problemática pero no su hermano Ares; si bien él era considerado bruto para los parámetros de la cultura griega, no estaba excluido de la jerarquía olímpica, mientras que Eris sí. O sea, la bestialidad de un dios varón está habilitada pero la de una diosa mujer, no. En este mito también aparece la fuerza del enojo que en una diosa mujer era considerado problemático, pero en un dios varón, no tanto. Esta historia comienza con el enojo de Eris y creo que los enojos nos sirven para salirnos de situaciones que nos oprimen, por eso reivindico la potencia de los enojos. Es cierto que si nos instalamos en el enojo, pero no hacemos algo diferente tampoco tiene mucho sentido; pero bueno, con el enojo hacemos un corte y después vendrá lo nuevo. Por otro lado, no todos los enojos tienen que implicar una ruptura o un corte. El famoso ni nos vimos o la cultura de la cancelación de la que tanto estamos hablando por estos días. Las peleas, los desacuerdos y el conflicto forman parte de los vínculos, siempre que no haya violencia o crueldad. Tendríamos que ponernos a discutir qué es o no violento y de eso podríamos escribir unos cuantos libros. Lo que me interesa decir es que el enojo, el conflicto y la competencia con otres son propios de la energía ariana, así como el rechazo a cualquier tipo de cuestionamiento. 

Pero tranqui, porque esta no es la única manifestación de la energía ariana. Aries es el primer signo del zodiaco, el número uno, el que empieza. Tiene la fuerza de los cardinales. Los signos cardinales son los iniciadores y su llegada coincide con el comienzo de las estaciones, o sea, otoño, invierno, primavera y verano, y esos fenómenos llamados equinoccios y solsticios. Entonces, Aries es el primer signo del zodiaco, es de fuego y es cardinal. Es el pionero, el que hace fuerza para nacer, el que trae lo nuevo y es pura energía creativa. En el momento ariano del zodiaco, hay acción sin estrategia ni perspectiva a largo plazo, simplemente hay conexión con el deseo y con el lado salvaje y animal que está presente en todes. Aries es el momento 1 del zodiaco y tiene analogía con todo lo que comienza, donde no sabemos exactamente qué va a pasar, donde está todo por hacerse y descubrirse, no hay certezas ni seguridades, pero sí riesgo y adrenalina. Si llevamos esto al terreno de la personalidad ariana, podríamos decir que es emprendedora, activa y tiene contacto con su deseo. O sea, sabe lo que quiere. Es como el arquetipo del mago, ese personaje que básicamente tiene la capacidad para manifestar en el terreno de la materia aquello que primero estuvo en el plano de las ideas, o sea, en el mundo sutil e invisible. Aries es el gran manifestador, el gran hacedor. 

Aries mira para delante. Hablale a alguien de Aries de algo que pasó hace dos semanas, tres meses o dos años y lo más probable es que no se acuerde, o bien te acuse de ser muy exagerada y susceptible. La personalidad ariana típica sigue su intuición, hace lo que siente y tiene, además, un componente instintivo importante, de ahí que muchas veces pueda ser acusado de ser excesivamente sincero, porque no hay ningún tipo de filtro en lo que dice y hace. Aries hace y después ve qué onda. En ese sentido, tiene algo de simpleza, porque desea y hace. No cuida sus formas, solamente registra sus ganas. De ahí que también sea acusado de egoísta o agresivo. Pero Aries no es solamente esto, también es el optimismo, la diversión y las ganas de hacer algo nuevo siempre, bien al modo del fuego. 

A mí me gusta decir que Aries es el signo del deseo, porque el deseo opera como una fuerza motora que hace que salgamos a la conquista de lo que queremos que suceda. De ahí que también veamos que la personalidad ariana se manifiesta como los enojos, los caprichos y los berrinches. Esto es la naturaleza del deseo. Cuando somos deseantes, corremos el riesgo de frustrarnos porque las cosas no son como queríamos y ahí aparecen los enojos, los caprichos y los berrinches. Aunque tengamos casi 40 años, ¿eh? Para no frustrarse, muchas personas eligen no desear. Con el tiempo se vuelven apáticas y entran en estados depresivos. Debajo de la depresión, están el enojo y la vitalidad dormida. 

Entonces, queride ariane, de Sol, Ascendente, Luna o planetas en Aries, con Marte en casas 1, 4, 7, 10 y 12, con Marte en aspecto duro al Sol, la Luna o el regente del Ascendente, hacé actividad física para descargar tus enojos. Movete. Hacelo por tu bien y por el bien de los seres que están a tu alrededor. Dale curso al salvajismo de un modo que no sea destructivo para vos y para tu entorno, porque ¿quién ataja esos enojos?

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar ahí, por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida.