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Luna Nueva en Cáncer

Por Lu Gaitán

¡Hola, mis amores! ¿Cómo va eso? El 9 de julio tenemos una Luna Nueva en Cáncer. Así que estamos empezando un ciclo de seis meses. ¿De qué se trata? Quedate por ahí y te cuento.

Siempre que hablamos de Cáncer, pensamos en la figura de la madre y la familia. Eso dicen los manuales de astrología tradicionales y muchas veces reproducimos este imaginario sin darnos cuenta. Y, sobre todo, pensamos en la figura de la madre de hijes que ella misma gestó y parió. Todo muy normado. Pero ¿qué pasa si abrimos el símbolo de Cáncer y pensamos en la función de cuidado y autocuidado? Estamos yendo más allá de la idea de la madre como mujer que cuida a su prole, prepara la comida y toda su vida transcurre en el mundo doméstico. Lo canceriano típico. Cáncer también es el cuidado propio, el cuidado de los animales, de las plantas, de las personas que amamos. Lo canceriano implica generar vínculos de intimidad y de conexión emocional profunda. Con una misma y a quienes incluyamos en nuestra esfera de cuidado. Y este es un detalle interesante, porque lo canceriano hace referencia a lo endogámico. Decimos que algo es endogámico cuando no hay espacio para la diferencia, cuando solo nos vinculamos con personas que son de nuestra familia, clase social o raza. Y yo agregaría: especie. De hecho, el planteo antiespecista es exogámico porque asume que los seres humanos tenemos vínculos con otras especies y que esas otras especies tienen derechos igual que los seres humanos. Entonces, los seres humanos no estamos por encima de otres. Si no estamos por encima, no tenemos derecho a explotarles. Siempre tengo que meter la ficha. Ya sé. En esta línea, me parece súper interesante, a nivel astrológico, ver cómo estos días estuvimos hablando tanto de las aguas. El Mar Argentino, los animales que viven ahí, la posible exploración petrolera en el mar y la destrucción que esto traería. El Golfo de México prendiéndose fuego. El Rio Paraná en una crisis sin precedentes. Las aguas por todos lados. Cáncer es un signo de agua, por si alguna duda quedaba. 

Todo esto tiene que ver con la Luna Nueva en Cáncer que nos lleva a preguntarnos: cuál es la idea de familia que tenemos, qué es lo que vamos a proteger, qué es lo que vamos a cuidar, qué vínculos vamos a nutrir y qué es lo que vamos a dejar afuera. Además, Venus y Marte en Leo hacen oposición a Saturno y cuadratura a Urano. Entonces, ¿cuáles son los proyectos, vínculos y espacios que hoy sentimos alimentar, cuidar y proteger? Siempre que está presente la energía de Cáncer, aparece el pasado, nuestra historia personal, familiar y colectiva. Entonces, ¿qué de todo lo que vivimos, sentimos y experimentamos en el pasado tiene sentido seguir alimentado hoy? Por favor, no caigamos en esa falacia que sostiene que todo lo que es del pasado es malo y todo lo que es del futuro es bueno. Y al revés tampoco: no todo lo del pasado es bueno ni todo lo que viene del futuro es malo. Para quienes saben de astrología, estoy hablando del vínculo entre el pasado y el futuro porque estamos en presencia de una Luna Nueva en Cáncer, con Saturno y Urano activos. Estamos en momentos donde tenemos que articular y hacer dialogar el pasado y el futuro, desde lo que sentimos hoy. 

Entonces, puede ser que por estos días decidas dar un paso en relación a algo que deseas hace mucho tiempo. Puede ser que siempre hayas querido dedicarle tiempo a tu parte esotérica y te daba cosa el qué dirán, pero hoy lo sentís con mucha fuerza y ves que cada vez hay más gente hablando de esoterismo. Entonces, por fin, te anotás en ese curso de astrología, tarot o registros akáshicos. Puede ser que hace tiempo te venís preguntando por la forma en que te alimentás y querés volver a la comida del pasado, la comida casera, la comida de verdad y dejar la comida que no es comida que viene en paquetes y está llena de químicos y conservantes. Entonces, por fin, te conseguís el bolsón de verduras y frutas agroecológicas. Puede ser que hace tiempo que tenés ganas de mudarte a un lugar que esté lejos de las grandes ciudades. Así que, te deseo que encuentres tu casita, un lugar donde te sientas a gusto. Puede ser que hace rato que venís trabajando con tu infancia, el vínculo con tu familia de origen, dándole mil vueltas y, por estos días, hay algo que se destraba dentro tuyo y empezás a crear otra forma de vida, más allá del legado familiar. Pero ya no lo hacés desde el enojo, sino desde el reconocimiento de que todas esas experiencias forman parte de tu vida. Y si venís pateando la pelota para hacer constelaciones familiares, biodecodificar o hacer registros akáshicos, este es un gran momento. No porque las cosas se vayan a resolver rápida y mágicamente, sino porque formamos parte de un entramado colectivo y eso es, ni mas ni menos, que la familia y el árbol del que venimos. Puede ser que hace rato que estás buscando vincularte de otro modo, generando espacios de intimidad, pero sin quedar completamente pegada al otre. Esto no depende exclusivamente de vos, pero en la medida en que te hagas cargo del deseo de vínculos íntimos, respetuosos y que den cierta seguridad, hay más chances de que eso suceda. Hace un par de semanas vi una película documental con la que me lloré todo, que se llama La sabiduría del trauma. Estaba para ser vista online pero ya no más. Me quedé con varias cosas dando vueltas: la primera es que los seres humanos necesitamos vínculos/espacios donde ser genuinos, donde podamos mostrarnos de modo sincero. La segunda es que los primeros años de vida son fundamentales en la conformación de la psiquis. Algo que ya sabemos pero que viene bien recordarlo en la Cáncer sison. Y, por último, que lo que genera angustia y ansiedad son los episodios dolorosos de nuestra experiencia de vida que quedan en secreto, que no son verbalizados, que no son expresados. Entonces, Luna Nueva en Cáncer puede traer la necesidad de revisar nuestra historia de vida, una vez más, para generar algo diferente. Y digo esto porque la Luna Nueva en Cáncer está en sextil a Urano. 

Por ultimo, quiero decirte que podés revisar el feed de las amigas de aprende astrología, porque van a dejar una guía para que veas dónde te cae la Luna Nueva en Cáncer. Donde sea que te caiga, es donde vas a estar empezando un ciclo nuevo. En seis meses vemos qué onda. Y, como siempre digo, la Luna Nueva es para todes pero especialmente para quienes tienen algo de Aries, Cáncer (obvio), Libra o Capricornio. 

Bueno, que tengas un gran comienzo de ciclo. Gracias por estar ahí y por compartir este capítulo en tus redes sociales.   

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Mercurio RX

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre Mercurio retrógrado, un tránsito de tres semanas que suele generar mucha paranoia colectiva. Como soy un poco grinch de las cosas que se dicen masivamente, tengo la intención de sacarle carga y miedo. ¡Empecemos!

Me parece importante hacer una breve aclaración sobre el fenómeno de la retrogradación de un planeta. Esto no tiene nada que ver con lo que efectivamente sucede en el cielo. Los planetas no van para atrás, se trata de una suerte de efecto óptico desde la Tierra. El ejemplo con el que solemos explicar la retrogradación de los planetas en astrología es el siguiente: cuando vas por la ruta en un auto y de repente tenés otro auto al lado, que está yendo a más o menos la misma velocidad, y lo pasás, ese auto parece que está yendo hacia atrás. Algo similar sucede con la retrogradación de los planetas, es un efecto visual que sucede desde la Tierra. Una vez más, me parece importante aclarar que en astrología los planetas no son nuestros objetos de estudio, sino que nos dedicamos a investigar el vínculo que tenemos los seres humanos con todo lo que nos rodea, más particularmente, con el cielo. 

Todos los planetas retrogradan, excepto el Sol y la Luna, que no son planetas pero les decimos así genéricamente. Y no hay nada grave ni nada malo en las retrogradaciones. Cuando los planetas están directos, es decir, están avanzando y caminando, el clima astrológico nos invita a ir hacia fuera. ¿Hacia fuera? Sí, de modo muy sencillo, podríamos decir que hay dos pulsos energéticos que se vinculan entre sí y se combinan de múltiples maneras. Hay un pulso energético yang: hacia fuera, extrovertido, activo, rápido y de movimiento visible. El otro pulso energético es yin: hacia dentro, introvertido, pasivo o receptivo, lento y de movimientos sutiles. Cuando los planetas están directos, estamos en modo yang: pasan cosas, el mundo se sacude y entramos en la lógica de hacer. Cuando los planetas están retrógrados, estamos en modo yin: la procesión va por dentro, todo se lentifica y nuestra atención se vuelca hacia nuestro mundo interno, o sea, nuestros pensamientos, sueños, las memorias, el pasado y lo que quedó pendiente. Y entonces, ¿por qué tiene tanta mala fama la retrogradación de los planetas? La respuesta es cultural: nuestro mundo occidental, capitalista y patriarcal rechaza la lentitud y valora la híper productividad. O sea, rechaza lo yin y tiene una sobrevaloración de lo yang, el hacer. 

¿Y esto qué tiene que ver con Mercurio retrógrado? Bueno, si consultás manuales de astrología, vas a ver que están llenos de advertencias que dicen: no firmes contratos, hacé un back up de la información que tenés en la computadora, atención a cómo te comunicás porque podés ser malinterpretadx en lo que decís, puede ser que sientas que las palabras no te salen tan fácilmente como siempre, hay chances de que estés más pensativx que en otros momentos y que te dé insomnio (acá no aplica lo de que siempre tenés insomnio o dificultades para dormir; en ese caso, mi sugerencia es que consultes a un profesional de la salud), y también, puede ser que reaparezcan personas con las que estuvimos vinculadas en el pasado, amistades pero también vínculos sexoafectivos. Y esta es la pregunta que más suele aparecer en redes sociales. “¿Qué pasa con las y los exes?”. Porque no siempre son lxs demás lxs que aparecen en nuestras vidas, a veces somos nosotres quienes caemos como paracaidistas en la vida de lxs demás, a veces con un simple mensaje de “¿Qué tal? Tanto tiempo”, como para abrir el diálogo y, a veces, es “Perdón, me mandé un moco con vos y me di cuenta ahora”. Puede pasar. Entonces, ¿qué dice la astrología sobre la vuelta de personas del pasado? Nada, la astrología no dice nada, vas a tener que tomar vos tus decisiones y chequear si estás disponible para el encuentro o no. No le eches la culpa a la astrología y hacete cargo de tus decisiones. También suelo recibir mensajes de “A mí no me apareció ninguna persona del pasado, ¿qué pasa?, ¿no funciona la astrología?”. A veces las reapariciones no son físicas, sino que ocurren en nuestros pensamientos, en los sueños y como material de elaboración para nuestras sesiones de terapia. Esto a nivel general de la retrogradación de Mercurio. 

Más específicamente, si tenés Mercurio retro en tu carta natal, es probable que sientas que la temporada de Mercurio retro es afín a tu naturaleza interna. Que estás en tu salsa, bah. Que tu tiempo interno coincide con el tiempo del mundo. Si no tenés Mercurio retro en tu carta, además de la aparición de personas del pasado tanto física como mentalmente, puede ser un gran momento para que termines de procesar cosas que hace tiempo están dando vueltas pero no podés tomar una decisión o no terminás de entender por qué pasó lo que pasó. Los manuales de astrología suelen decir que revises bien los contratos antes de firmarlos y que, si algo se demora, aproveches ese tiempo para ver cómo lo podés aprovechar. Tal vez te des cuenta de cosas que en otros momentos no hubieras podido percibir, producto del acelere con el que vivimos, donde todo tiene que ser ya ya ya. 

Como para ir cerrando, hay una particularidad sobre el año 2021. Este año las retrogradaciones de Mercurio son en signos de aire: en Acuario, en Géminis y en Libra. El elemento aire está vinculado al mundo de las ideas. Entonces, las retrogradaciones de Mercurio son un gran momento para revisar nuestra forma de comunicarnos con el otre, si queremos imponer nuestras ideas o estamos abiertxs a la diferencia de opinión, si nos dejamos atravesar por otras perspectivas o estamos convencidxs de que tenemos la posta, si nuestras ideas están buenísimas pero no sabemos cómo concretarlas, si estamos siendo rígidxs en nuestras formas de pensar, o bien si somos muy barriletes y no podemos profundizar en nada. El 2021 tiene como desafío ser flexibles y abrir nuestras mentes a otras formas de pensar y ver el mundo, pero sin perder un norte. Si te rigidizás, perdés. Pero si sos muy cuelgue y laxa, también. Ahora ya sabés.

Bueno, gracias por haber llegado hasta acá y por compartir este pódcast en tus redes sociales. Un abrazo.