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Luna Llena en Sagitario

Por Lu Gaitán

¡Hola, mis amores! ¿Cómo va eso? Bueno, ¿qué decirles? Estamos con Luna Llena en Sagitario y es Eclipse. Antes de meterme con los detalles astrológicos de esta Luna Llena, voy a hablarles de los Eclipses para la astrología. Un poco, nada más, cómo para meternos en tema.

Los Eclipses en astrología se arman cuando la fase de Luna Nueva o de Luna Llena ocurre cerca de los Nodos lunares. Cuánto más cerca de los nodos, más potente ese Eclipse. ¿Qué son los nodos? Larga historia hecha corta: son dos puntos en la órbita de la Luna, no son cuerpos físicos, son puntos matemáticos. Hay un punto que se llama norte y otro sur, también conocidos como cabeza de dragón y cola de dragón respectivamente. ¿Qué data traen los nodos? Acá la cosa se pone esotérica heavy metal. Está la versión que dice que el Nodo norte, la cabeza del dragón, nos habla de la misión que debemos llevar adelante en esta vida para evolucionar, mientras que el Nodo sur, la cola del dragón, es el legado de vidas pasadas que debemos dejar atrás. Me cuesta un poco pensar en la misión o el propósito de vida, siento que es muy determinista y esencialista. Entonces, yo diría que el Nodo norte nos marca una dirección hacia donde tenemos que ir con la memoria del Nodo sur aprendida, no descartada ni rechazada, sino incorporada. Entonces, este Eclipse del 26/5 es un Eclipse de Nodo sur. Es un Eclipse en Sagitario. ¿Qué es lo que tenemos que dejar atrás entonces y qué es lo que tenemos que desarrollar? Nuestros dogmatismos y rigidices. En todo sentido. Pero tampoco se trata de ser un barrilete, eh, o volvernos mega posmodernas, donde todo vale y todo depende. Esto último sería una exageración del Nodo norte en Géminis. Hay un detalle interesante y es que esta Luna Llena ocurre en cuadratura a Júpiter en Piscis. Entonces, esta Luna Llena es reveladora porque deja en evidencia si nos agarramos a nuestros ideales (políticos, espirituales) desde la rigidez ideológica, desde el dogmatismo o si es algo más sentido, más profundo. Una suerte de verdad más interna y más sentida. Del alma.

Esta Luna Llena deja en evidencia todo lo que no es verdadero ni sentido, en un nivel profundo. Más emocional, más interno. Lo que no es una coraza o una identidad que armamos, copiando a otres porque creemos que dicen la posta. Creo que todes tenemos personas que funcionan como referentes y, a veces, en nuestro afán por cambiar, compramos discursos pero esos discursos no están realmente internalizados. Esta Luna Llena, creo, se trata de eso, de ser verdaderas. Estoy pensando en la diosa Durga de la mitología hindú. Ella deja en evidencia todo lo que es falso y lo destruye. Es la diosa de la verdad, en un sentido místico. Entonces, cuando vengan los miedos por el Eclipse, porque todes entramos en paranoia, solo queda confiar en que, como dice el curso de milagros, “nada real puede ser amenazado”.

¿Qué pasaba en tu vida hace seis meses? Diciembre de 2020. También fue un Eclipse. Puede ser interesante el ejercicio, igual que con toda Luna Llena que cierra un ciclo. Fijate dónde te cae la Luna Llena en tu carta. Ahí estás cerrando un ciclo, una forma de ser. Por suerte, las amigas de @aprendeastrologia hicieron una guía para vos, donde te ayudan a ver dónde te cae.

A nivel individual puede ser que estés con insomnio (no vale si siempre tenés problemas para dormir) o que estén pasando muchas cosas. Los momentos donde hay Eclipses potencian bastante la habitual intensidad que tenemos durante la Luna Llena. Entonces, puede ser que estés con muchas revelaciones o dándote cuenta de muchas cosas. Que algunas cuestiones que venían muy lentas, por fin se destraben. Que se destraben no quiere decir que vayan a ser para nuestro gusto y piacere. Creo que es necesaria la aclaración. Por otro lado, me parece interesante hacer una aclaración y es que, si bien los Eclipses son aceleradores de procesos, a fines de este mes, Mercurio empieza a retrogradar en Géminis. Yo sé que todes odian las retrogradaciones de Mercurio, pero, en este caso, creo que lo vamos a agradecer, porque este año viene muy acelerado (¿soy yo sola la que siente que todo va muy rápido?). Así que la retrogradación de Mercurio creo que nos va a dar la oportunidad de procesar todo lo que veamos y todo lo que decidamos por estos días. Suele pasar que con las Lunas Llenas (y con los Eclipses mucho más) tomamos decisiones que a veces son un tanto radicales. Y no es que está mal eso, pero a veces cortamos los procesos antes de tiempo. Y como los cortamos antes de tiempo, después estamos meses y a veces incluso años procesando la decisión que tomamos. Entonces, Mercurio retro va a ser la oportunidad para ver bien si queremos hacer eso que con la Luna Llena y el Eclipse se hizo evidente.

Los Eclipses están muy vinculados a los grandes movimientos colectivos que vivimos en el mundo. Entonces, también puede ser interesante hacer el ejercicio de observar qué pasaba a nivel global y qué pasa ahora. Te tiro una para que veas: el Eclipse de diciembre del año pasado se vio en la Patagonia. Hay una vieja tradición astrológica que sostiene que ahí donde se vean los Eclipses serán espacios muy movidos en el próximo tiempo. Bueno, en estos meses hubo una gran cantidad de incendios en la Patagonia y hace dos meses empezaron a caminar las mujeres indígenas del sur de Argentina para manifestarse en contra del terricidio, un concepto que engloba las prácticas abusivas y extractivistas de este modelo productivo y los feminicidios que sufrimos las mujeres y femineidades. Metete en el perfil del Movimiento de mujeres indígenas por el buen vivir en Ig. Es fundamental que esas voces sean escuchadas.

Bueno, lindor, me voy, espero que tengan una hermosa Luna Llena. Tenete paciencia que todo este mundo está cambiando muchísimo y nosotros en él. Entonces, a veces nos desconocemos y las recetas que servían antes, ya no. Fijate, pensá, sentí qué es lo importante para vos ahora. Creo que es fundamental que dejemos de pensar solo en clave individual, que revisemos cuál es el legado que queremos dejar en este mundo y si nuestros sueños y utopías solo incluyen nuestro metro cuadrado.

Un abrazo grande grande, les quiero infinitamente.

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10 sobre Andrés

Por Nano Barbieri

En el auge de la acusación, vale intentar una banca. Y aunque no lo necesite: Andrés Calamaro. Porque creo que a las bandas sonoras de la vida se las respeta, abro la puerta como un poeta fértil, dándose a conocer. 

1- Calamaro dedicó su insomnio a jugar con Twitter, la red que rinde homenaje al pecado original de hacer un universal de un particular. Entendió que la polémica era el único lenguaje posible. Algo inentendible para el mundo de las consignas. Fue juzgado con la contra-vara: el apego a la literalidad. La fábrica de bobos.

2- Maneja la prolijidad danesa de Alta Suciedad y el caos conurbano del Salmón con igual maestría. Y si descuida la coherencia es porque acaso simplemente no la considere un valor. Tal vez la incomodidad sea su ruta. Será mejor así.

3- Le rindió el mejor homenaje a la amistad para su mentor, Miguel Abuelo: “Todavía te envidio algunos versos, como aquel de los pedazos rotos del espejo interior”. Y tenía buena piña, Miguel. “Tuve la extraña y pura suerte de estar cerca de él”. Tal vez su canción más hermosa. 

4- Es un jugador de equipo, como pocos lo fueron, como pocos lo son: grabó con Cantilo, Gieco, García, Páez, Pappo, Los Palmeras, Julio Iglesias, Intoxicados, Estelares, Ceratti, Sabina, su propio hermano Javier, Ratones, Bersuit, Celeste Carballo, Damas Gratis, el Indio y tantxs. 

5- Es el rey de la nostalgia. Todo lo demás también, El novio del Olvido, Elvis está vivo o mucho más atrás, desde el año 88, al menos. Me olvidé de los demás: “Cruzo la Carretera Sur con amabilidad”. No me pidas que no sea un inconsciente. ¿Paloma? Interminable lista. 

5- “No me importa en qué lío se meta Maradona, es mi amigo y es una gran persona el Diez”. Que discutan los demás. En Cargar la Suerte, Calamaro define a su Mafia: mi amistad y mi riñón, una cuestión de gratitud. Algunos nos sentimos de alguna manera, amigos. ¿Está mal? “Cuando ladra la moral, en modal inquisición”. 

6- Hablar de cierta risa sobre el uso de la rima o lo elemental de las canciones. Fontanarrosa decía que la simpleza es un punto de llegada, nunca de partida. Al que no le guste, que recoja los restos de “No habrá flores en la tumba del pasado”, acaso un resumen de época en escasas 8 palabras. 

7- Fue telonero y compañero de la gira por España del cantante y poeta más grande del siglo XX. Dylan lo llamó el “Rey del ritmo”. Una de las canciones favoritas de Andrés es “Emotionally yours”. Ahí está él, se nota y le encanta. Eso también es Honestidad Brutal.

8- Conocedor profundo de la música y la cultura popular latinoamericana. Tango, el vastísimo universo del folclore, rock. ¿Lo vieron tocar en vivo?: ese es el primer respeto. I know my song well before I start singing, Dice Dylan, comparte Calamaro. 

9- El gesto más progresista posible es mover las aguas calmas del consenso estanco. Con buena leche, es algo para agradecer. Con mala leche, es acusación. Una más, y van, de la policía virtual. 

10- A las bandas sonoras de la vida, otra vez, se les agradece. 

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Luna Nueva en Tauro

Por Lu Gaitán

Hola, mis amores, ¿cómo les va? Tanto tiempo. Les quiero contar que estamos empezando un nuevo ciclo de seis meses. ¿Cuándo? Con la Luna Nueva en Tauro del martes 11 de mayo. Esta Luna Nueva tiene una particularidad y es que abre la temporada de eclipses. Tenemos un eclipse el 26 de mayo, luego otro el 10 de junio. Un detalle interesante es que la Luna Llena en Tauro dentro de seis meses también va a ser con eclipses. Ay, bueno, sí un montón de data que quiero compartirte. 

Lo que quiero que sepas es que este martes 11 de mayo empezamos un ciclo lunar cuyos frutos veremos en seis meses. Este ciclo es para todes, pero especialmente para quienes tienen algo de Tauro, Leo, Escorpio o Acuario en sus cartas natales en los últimos grados de esos signos. También podés revisar en qué casa te cae la Luna Nueva y en qué área de tu vida estás comenzando algo. Lo importante es que las amigas de aprendeastrologia prepararon una guía para que sepas dónde te cae y qué es lo que está comenzando. 

Para hablar de la Luna Nueva en Tauro, quiero hablarte de varias cosas. Si pienso en Tauro, pienso en la Pachamama. Seguro que la escuchaste nombrar mil veces. Además, hace poco tuvimos el Día de la Tierra, así que las redes sociales se llenaron de mensajes a la Pacha. La Pachamama es adorada por los pueblos de los Andes. Pachamama es la diosa de la fertilidad que rige a las siembras y a las cosechas. Está personificada en las montañas y es la responsable de causar terremotos. Es una deidad a la que se le hacen distintos tipos de ofrendas en la vida cotidiana para que nunca falte el alimento. Pero las ofrendas también son una forma de pedir perdón por los daños a la tierra. La Pachamama tiene hambre seguido, o sea que hay que hacerle ofrendas constantes porque, si no, provoca enfermedades. Por esta razón, algunas culturas le entregan hojas de coca y animales. También hay versiones que sostienen que se le entregan bebés y niñes en sacrificio. Durísimo para la psiquis judeocristiana. 

Y esto me lleva a otro personaje mítico: la querida Lilith. Bueno, querida para mí, porque es un personaje mucho más potente de lo que creemos. Larga historia hecha corta: Lilith fue la primera mujer de Adán, se reveló porque no quería coger siempre del mismo modo, esa fue la razón por la que fue echada del paraíso y quedó gritando y echando espuma por la boca, lejos del Jardín del Edén. La cosa es que también se peleó con Dios porque lo llamó por su nombre, algo que nadie tenía permitido, muchísimo menos una mujer. Entonces, Lilith, desde entonces, pasó a ser la mala de la película. La culpable de todos los males. El chivo expiatorio. La mala mujer. Hay un capítulo de Lilith en este canal. Buscalo para más info y, si no, venite al taller que voy a dar el 22 de mayo online. Perdonen el chivo. Sigo con Lilith. A ella la acusaron de muchas cosas, pero entre otras cosas, la acusaron de ser mata-bebés. Y acá me voy a detener un instante, no porque esté celebrando la matanza de niñes ni nada parecido, sino que voy a analizar este evento en clave simbólica. ¿Por qué voy a hacer esto? Y, porque la Lilith astrológica, un punto en la órbita de la luna, y la Luna Nueva en Tauro están en conjunción. 

Entonces, el gran asunto de esta Luna Nueva en Tauro conjunción a Lilith, aunque hable de un nuevo comienzo y un nuevo nacimiento, también nos está hablando de la pérdida de la inocencia, porque creo que eso simbolizan los bebés después de todo. Y también nos está hablando de un nuevo comienzo, donde algo tiene que ser sacrificado para que una nueva vida pueda comenzar. Hay otro indicador astrológico que también me habla de que todo no puede ser. Y es la Luna Nueva en cuadratura a Saturno. Entonces, ¿cuáles son las semillas que voy a poner? ¿A qué me voy a dedicar para que crezca sano y fuerte? No tiene por qué ser una sola cosa. Después de todo, Venus en Géminis disposita a la Luna Nueva en Tauro. Entonces, puedo hacer crecer más de una cosa, pero no miles. El tema es ¿qué es lo que voy a elegir? Entre un millón de opciones posibles de amistades, vínculos sexoafectivos, laburos, estudios, actividad física, formas de alimentarme, lugar donde vivir, causas que militar, voy a tener que elegir. ¿Cuál va a ser el criterio que voy a utilizar para tomar las decisiones? Creo que la carta de esta Luna Nueva tiene algunas pistas. 

La primera es preguntarme si lo que voy a nutrir y alimentar tiene implicancias en el largo plazo. No uno o dos meses. Para la energía taurina saturnina, los criterios de largo plazo millennials y centennials no sirven demasiado. En el largo plazo de verdad. A sabiendas de que estamos en pleno proceso de reconfiguración colectiva. Este mundo está cambiando muchísimo y va a seguir en una. Entonces, la pregunta fundamental refiere al largo plazo.

La otra pregunta que me parece clave para definir rumbos es ¿cuál es el impacto que tienen mis decisiones y mi quehacer en el colectivo del que formo parte? Lo taurino es muy “lo que yo deseo, lo que yo necesito, lo que me hace bien a mí”. Darte espacio para el placer y el juego es una de las temáticas de esta Luna Nueva. Y seguramente habrá muchas personas que sientan que esa es su prioridad, sobre todo si vienen trabajando mucho desde que empezó la pandemia, ocupándose de todo en la casa, estresadas porque el mundo en el que vivimos es un montón. Banco este criterio siempre que no se convierta en una celebración yoica. ¿Por qué hablo de lo colectivo? Bueno, porque siempre hablo de lo colectivo, pero además de eso porque la Luna Nueva hace cuadratura a Saturno en Acuario, planeta social, y porque hace una conjunción a Lilith. Lilith nos habla de ese cruce entre lo personal y lo colectivo. Pero, además, por el sextil a Neptuno en Piscis y el trígono a Plutón de la Luna Nueva. Un montón de justificativos astrológicos para decirte que no tomes decisiones solamente basadas en tu ombligo, tus necesidades y lo que siempre te hizo bien a vos. Estamos en un momento completamente diferente ahora. 

La última pregunta sigue con la temática de las últimas semanas, de la Luna Llena en Escorpio, fijate si hay algún espacio de tu vida donde te sientas invadida, amenazada, no respetada. Puede ser en las cosas de tu vida personal o a nivel masivo. Enojate, hermana. 

Bueno, bebecites, que tengan un gran comienzo de Luna Nueva en Tauro. Un ciclo de seis meses para hacer crecer las plantitas, regarlas y darles mucho amor. Lo de las plantitas es simbólico y puede ser literal, obvio. Porque la Pachamama. 

Gracias por compartir este pódcast en tus redes sociales. El próximo capítulo sale recién en dos semanas. Abrazos. 

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Paco Giménez no es un robot, es un Dios de vinilo.

Por Gonzalo Marull

El teatro es una experiencia irreemplazable para las y los que lo amamos. Por eso, volver a entrar a una sala es como volver a entrar a tu casa de la infancia, a la confitería donde te enamoraste por primera vez, a tus sueños, o a un templo sagrado. 

Irónicamente volví a un teatro el 1 de mayo, el día de los trabajadores y las trabajadoras; y digo irónicamente porque la emergencia cultural debería haberse declarado hace mucho tiempo en nuestro país, y aún así las y los artistas estaban allí, entregando todo, un día en donde, en realidad, deberían estar descansando. 

Volver al teatro La Cochera es, entonces, volver a encontrarse con la familia. 

Los cuidados de la sala son extremos, sentí que el único virus que podés contagiarte allí es el del arte. Llenás una ficha, te repiten todo el tiempo que mantengas la distancia, que no te saques el barbijo, que seamos amorosos con las personas que nos rodean. 

El ambiente es amplio y ventilado. 

Siento lo mismo que he sentido durante veinticinco años en esa platea, un deseo profundo de vivir la experiencia teatral “cocheril”. Imagen, desenfado, azar, despliegue físico, histrionismo. 

Comienza la obra. 

El iluminador, Pablo Chiaretta, coloca unos spots de pie y otros de piso en su lugar. Luego esos artefactos bien visibles para lxs espectadores crearán una alquimia lumínica única, con unos momentos de sombras que son increíbles. 

Entra a escena un adolescente con un buzo GAP con capucha puesta y un barbijo negro que impide que veamos su rostro. La música ya nos eriza la piel. Los movimientos del adolescente son únicos, sensuales, vitales, indescifrables. Ya te hace sentir bien. Tomaste la decisión correcta. La obra te va a clavar una flecha en el corazón. Cuando termina la música, y se saca el barbijo y la capucha, descubrimos que el adolescente es Paco Giménez. 

Me sorprendo. Me pregunto: ¿qué edad tiene Paco? 

Él, luego, evocando a Walt Whitman dirá: “Flor de vejez es esta, superior a la flor de la juventud”. 

A esta altura creo que Paco no tiene edad, es un highlander en la tierra del teatro o un Dios del Olimpo cordobés. Es ese espíritu inquieto que practicaba pasos de comedia con su madre, todos los días, a la hora del almuerzo. Es el niño que se crió con tres madres más: la Universidad, la Chispa y la Cochera. 

“Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también”.

Paco nos explica que GAP es una sigla que significa: Giménez Alias Paco. Nos reímos. Una espectadora comienza a abrir un caramelo muy lentamente, se hace interminable su movimiento y el sonido latoso. Paco la mira. Hace una pausa. Espera. Y lo que hace un año podía haber sido algo tremendamente molesto hoy se transforma en una señal. El teatro es eso. Una espectadora modificando la escena para hacer de esa función algo único e irrepetible. 

Paco canta “Demais” de Tom Jobin y captura nuestras almas. Es un médium, un hechicero, un brujo. 

“Todo el mundo piensa que hablo demasiado
y que he estado bebiendo demasiado.
Que esta vida agitada
no sirve de nada.
Incluso dicen que me he estado riendo demasiado
y que cuento demasiadas anécdotas.
Nadie sabe que esto sucede porque
pasaré toda mi vida olvidándote.
Y la razón por la que vivo estos días banales
es porque estoy triste, estoy demasiado triste.

Y es por eso que hablo demasiado,
por eso bebo demasiado.
Y la razón por la que vivo esta vida
demasiado agitada
es porque mi amor por ti es demasiado inmenso”.

La belleza trepa por las paredes azules. 

En la guitarra acompaña con maestría Rubén Cirigliano y danza sobre una silla de computadora con rueditas. 

“Me permito ser otro”, nos dice Paco. Y a mí se me viene a la mente una frase que dice el personaje del Profesor en la obra teatral Clase de Guillermo Calderón:

“Me gusta María, porque canta. Y no se puede cantar y mentir al mismo tiempo”.

“¿Quieren que les cuente un secreto?”, susurra Paco: 

“No puedo ser feliz, no te puedo olvidar”. 

Un robot no podría nunca hacer lo que Paco hace. Nunca. Y la metáfora me hace sonreír. Por primera vez en una pandemia intermediatizada por la tecnología, sonrío al sentir esta epifanía. 

“Soy un LP, un disco con un lado A y un lado B, un lado muy triste y un lado algo alegre. Un lado sufriente y otro más relajado”.  

Paco es un disco de vinilo. Es el Dios del vinilo. 

Paula Lombardelli es la partenaire ideal para Paco. Mientras ella muda su vestuario muchas veces a lo largo de la obra, Paco se mantiene estoico con su buzo GAP. Paula canta (el momento en donde canta “Libre de mí”, mientras Paco y Rubén toman té, es precioso), hace percusión (con todo) y maneja los tiempos de la escena con maestría. Paco, Paula y Rubén son el trío perfecto. 

“Tú no sabes nada de la vida, 

tú no sabes nada del amor, 

eres como una nave a la deriva, 

tú vas por el mundo sin razón. 

¿Qué sabes tú lo que es estar enamorado? 

¿Qué sabes tú lo que es vivir ilusionado? 

¿Qué sabes tú lo que es sufrir por un cariño?”.

A esta altura de la obra nos damos cuenta de que Paco les canta a sus ex amores. Y en ellos se representan los nuestros. Y tenemos ganas de cantar y desgarrarnos y emborracharnos con tanta melancolía. 

Le siguen en el extraordinario repertorio Quiéreme y verás, Me vuelves loco y Hay que vivir el momento de José Antonio Mendez, Pienso en vos de Mogol y Lucio Battisti, Si me enamoro de Horacio Molina y Sergio Mihanovich, Vivir así, morir de amor de Camilo Sesto, De lo que te has perdido de Dino Ramos, A Tua presença de Caetano Veloso, y más. Mucho más. Su apetito musical es insaciable. 

Paco nos cuenta finalmente otro secreto:

“En la Antigüedad, las silenas, unas pequeñas cajitas de madera, tenían motivos pintados, muy chistosos, en la tapa, como chanchos con joyas, liebres con flores. Temas grotescos. Cuando las abrían, adentro había drogas. Bueno, así soy yo ridículo por fuera, de apariencia graciosa, desdichado en el amor, pero por dentro tengo otras cosas, muchas cosas”. 

Cosas que no voy a contar, porque es hermoso escucharlas de la voz de Paco. 

Y salta, se tira al piso, baila, habla en inglés, en portugués. Hace silencios que son manantiales solares. 

Y logra traspasar esa barrera tan difícil que es el barbijo ocultando los rostros y el público distanciado entre sí. Quedan solo las miradas sensibles. Y Paco va directamente allí. 

Me volví a casa lleno. Con el pecho caliente. Intentando dar sentido a todas las emociones que viví en una hora que se me pasó volando, como si hubieran sido unos minutos, esos minutos en donde mi madre me acariciaba el pelo cuando yo estaba “chinchudo” y finalmente me dejaba atrapar por la ternura del sueño. 

Háganse un favor y regálense una noche en la Cochera, vayan a ver “No soy un robot”. Paco te va arrancar el corazón directamente con su boca, mientras Paula, Rubén y Pablo van a robarles el fuego a los Dioses para entregárselo al teatro, que tanto lo necesita en estos días tan aciagos. 

No soy un robot. Con Paco Giménez (voz y dirección), Paula Lombardelli (percusión) y Rubén Cirigliano (guitarra). Iluminación (Pablo Chiaretta). 

Funciones: sábados de mayo a las 21.30 en La Cochera, Fructuoso Rivera 541. 

Para adultos. 55 minutos.

Entrada: $500; estudiantes y jubilados, $400. 

Reservas por teléfono: 351-6698946 y 351-3870750

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Luna llena en Escorpio

Por Lu Gaitán

Hola, mis amores, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Llena en Escorpio. Siempre que hablamos de Escorpio, temblamos. Bueno, no sé si es para tanto. ¿O sí? Esta Luna Llena en Escorpio se considera una súper luna porque está muy cerca de la Tierra. En general, lo que pasa en estos casos es que las emociones se sienten más fuertes. Como toda Luna Llena, podemos estar con insomnio, pero también puede ser que estemos enojadas, frustradas, hartas, con ganas de mandar todo a la mierda. Pero ¿cuáles son las temáticas de esta Luna Llena? Bueno, de todo esto te cuento en este capítulo. 

Como siempre digo, las Lunas Llenas cierran procesos que empezaron seis meses atrás. Así que puede ser interesante que te preguntes, observes y revises cuales son las conexiones que hay entre tu vida entonces y tu vida ahora. ¿No ves? Fijate de vuelta. Pensá en el mes de noviembre de 2020. Hacé memoria. 

Esta Luna Llena es para todes, pero especialmente para quienes tienen algo de Tauro, Leo, Escorpio y Acuario en su carta natal. Yo diría que entre el grado cero y el grado 14/15 de esos signos. Ahí donde te haya caído la Luna Llena en tu carta natal, ahí es donde vas a estar terminando un ciclo. Por suerte las amigas de aprendeastrologia prepararon una guía para que calcules dónde te cae la Luna Llena. Fijate en el feed de su perfil de Instagram. 

Para pensar en esta Luna Llena, quiero hablarte de la diosa Kali de la mitología hindú. Kali es una diosa que suele estar representada con un collar de calaveras y con la cabeza de un demonio en sus manos. Para nuestra perspectiva cristiana, esto es un montón. Sobre todo, si comparamos la figura de Kali con la de la Virgen María, representada con cara lánguida y siendo encarnación de la dulzura, la suavidad y el amor incondicional. Es cierto, hay otras figuras que tienen un componente guerrero importante como Juana de Arco que es santa, o la Virgen Desatanudos que, aunque se la ve dulce, está pisando una serpiente. Para el cristianismo, la serpiente es encarnación del mal, mientras que, para otras culturas, significa otra cosa, completamente diferente. De hecho, para los hindúes, la serpiente es la kundalini. Cuando la serpiente despierta, comenzó nuestro proceso de conexión con la divinidad. Para la astrología, la serpiente es un animal asociado a Escorpio. Si querés meterte en esto de la serpiente y los animales asociados a Escorpio, hay un capítulo de Bruji Pop que habla de esto.

Pero esperá, porque me voy por las ramas, vinculando todo con todo, pues Géminis. Entonces, volviendo a Kali, ella es una diosa madre. La imagen de Kali suele generarnos mucho rechazo, por el collar de calaveras, porque sostiene la cabeza de un demonio y porque de suavecita no tiene nada. De ahí que Kali sea tan temida pero también ampliamente venerada entre los hindúes. Hay una particularidad sobre Kali y es que, si bien es una diosa guerrera, no hay sadismo, ni crueldad, ni maldad. Es una diosa que, cuando se enoja, muestra los dientes y se defiende. Kali se pone picante cuando atacan a les niñes y a todo aquel que sea vulnerable. Kali actúa impulsada por el enojo o, como decimos en el barrio, cuando la sarparon. Cuando siente que hay algo o alguien que no respetó los límites, que tuvo un comportamiento abusivo o invasivo. Hay un detalle interesante sobre esta Luna Llena en Escorpio y es que el dispositor de la Luna es Marte y Marte acaba de entrar en el signo de Cáncer. Así que observá las emociones de estos días, fijate si te sentís sarpada en algún ámbito de tu vida, o si estás enojada porque creés que aquellos que son vulnerables no están siendo respetados. Observá esto y observalo con atención porque puede ser que esto aplique a cuestiones de tu vida individual pero también a gran escala. ¿Por qué hago referencia a cuestiones colectivas? Bueno, porque el colectivo está mega sacudido, pero además, porque hay aspectos a Urano en Tauro y a Saturno en Acuario. Y porque el regente moderno de la Luna Llena en Escorpio es Plutón y este está en Capricornio desde el 2008. Algunos dicen que es la caída del patriarcado. Yo no creo que sea tan así, aunque me encantaría, pero sí creo que este tránsito es sincrónico con una gran crisis del capitalismo industrial, las estructuras piramidales y el cuestionamiento profundo al extractivismo y la destrucción ambiental. Así que, por estos días, vamos a tener nueva evidencia de este sistema. Como dice Lisa Simpson, todo el maldito sistema está mal. La Luna Llena deja en evidencia todo. Le pone un reflector, una luz a nuestras problemáticas. Y, antes de que te escudes, no es culpa de la luna, solo que por estos días lo vemos. Las responsabilidades son humanas y, sobre todo, la responsabilidad es de quienes detentan el poder. El 1 % de la humanidad.

Por estos días, tenemos la disputa por las clases y la presencialidad, las vacunas, la mega minería y la posibilidad de volver a fase 1. Estamos todes en una y todes argumentando más o menos lo mismo, que queremos defender a quienes son vulnerables. La subjetividad y reactividad de estos días, amiga. Puf. Qué picante. Estamos todes encarnando a Kali, enojades porque sentimos que nos están sarpando. En España, tenemos el avance de la derecha extrema, con Vox a la cabeza, pero como representación de un movimiento social. Tremendo este mundo en el que estamos.  

Por otro lado, la Luna Llena en Escorpio sucede en oposición a Urano, Mercurio y Venus. Pero también en cuadratura a Saturno. Si tuviera que traducir en criollo qué significa esto a nivel individual, yo creo que con esta Luna Llena estamos viendo la tensión entre una parte nuestra que necesita seguridad en materia vincular y otra que necesita novedad. También creo que uno de los temas centrales de esta Luna Llena es el control y nuestro deseo de que las cosas sean exactamente como queremos. Que la vida esté customizada a nuestro gusto, como si fuera una lista de reproducción de Spotify. Pues no, mi ciela. No va por ahí. Controlar no podemos controlar nada. Lo que podemos hacer es elegir si le vamos a dar curso a lo que sentimos. O sea, si vamos a terminar una relación porque estamos desencontrades, si vamos a renunciar a un trabajo porque nos pagan poco, si vamos a mandar a cagar a nuestro jefe porque nos escribe a las 11 de la noche y se aprovecha del home office, emigrar a un entorno rural si estamos queriendo dejar la ciudad, volver a escribirle a alguien con quien estuvimos en el pasado solo porque soñamos con esa persona y muchos otros ejemplos. No vamos a poder evitar sentir lo que sea que estemos sintiendo, lo que sí podemos hacer es elegir si le vamos a dar curso o no y de qué modo. Para muchas personas, esta Luna Llena va a dejar en evidencia que algo se terminó. Mi consejo es que no actúes en caliente, pero bueno, es mi perspectiva, vos sabés mejor que nadie. Si te lo venís procesando hace tiempo, entonces tal vez ya no haya mucho que decir o que hacer. Si es algo de estos días, me parece necesario esperar un poco más. 

La diosa Kali sale a cortar cabezas cuando se siente sarpada. O sea, corta de cuajo cualquier situación. Un detalle interesante sobre la diosa Kali es que se calma cuando baila hasta quedar exhausta. Así que antes de tomar una decisión en plena efervescencia, movete. Cuerpo, cuerpo, cuerpo. Después ves qué onda. Y, bueno, probablemente, las sesiones de terapia de esta semana sean súper interesantes y haya mucha data para procesar. Porque las Lunas Llenas dejan en evidencia muchas cuestiones y una Luna Llena en Escorpio, nos deja al desnudo. Si no estás haciendo terapia, te lo súper recomiendo. No importa cuándo escuches esto.

Bueno, mi vida, mi amor, hasta acá llegamos por hoy. Te mando un abrazo gigante.  

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Axl Rose

Por Nano Barbieri

Yo no lloro. 

Pablo me invitó a Chile, como invitan los que saben hacerlo: Tengo todo listo, dijo. Y nos fuimos a ver los Guns & Roses en octubre del año 2016 al Estadio Nacional de Santiago. Un viaje al fondo de la nostalgia, a los ojos de dos tipos de casi cuarenta. 

Me inquieta el poder de algunas metáforas, ese instinto fundamental del hombre, según Nietzsche: conocer es simplemente trabajar con la metáfora favorita de uno. ¿Dónde queda esa llama piloto, ese lugar de la memoria en el que se acumulan sensaciones, recuerdos, o incluso algo parecido a la esencia de cada uno de nosotros? Me fascina que no podamos evitarlo. El mundo de la tecnología, por ejemplo, crece a base de metáforas. La nube es la más conocida de todas: ¿quién de nosotros no imagina que sube sus archivos a un espacio inmaterial, aun cuando sabemos que se trata de ciudades de servers climatizados en algún remoto lugar del planeta? Esta nota quedará, indefectiblemente, guardada en la nube. En las dos. 

Pablo va adelante. Subimos al avión, con la expectativa de quien hace algún tipo de terapia alternativa. Nos sometemos a los controles y nos sentamos en una butaca mínima de esa botella con alas que nos va a cruzar al lado flaco de la cordillera. Me cuesta no pensar en lo absurdo de viajar de un país a otro para ver el recital de una banda que hace dos décadas que no toca. ¿Se reunieron para juntar guita?, ¿estaría mal eso?, ¿es un choreo para nostálgicos como yo? Cierto impulso, sin embargo, me da la sensación de que es necesario llegar, una especie de revancha con no sé qué de la vida. De la adolescencia, bah. 

Llegamos a Santiago y dejamos las mochilas en un hostel, ahí donde se despliega esa idea tan occidental de cultura universal edulcorada e ingenua, aunque sugestivamente cálida. Carteles con la distancia a Londres, a Tokio, Río de Janeiro y Nueva York. Hay alemanes, otros argentinos, alcanzamos a ver un grupo brasilero de jugadoras de vóley. ¿Vinieron todos al recital? Es improbable. 

Empezamos una caminata de cuarenta, cincuenta cuadras, tal vez cien. Tomamos cervezas entre advertencias de desconocidos: te agarra un paco y vas preso. Un temor adolescente incorpora esa adrenalina para el recital. El estadio es majestuoso y su recuerdo tenebroso: fue lugar de tortura y fusilamiento y hoy entramos todos ahí, a cantar. ¿Cómo se llama esa nube que guarda en el ambiente cada una de todas esas energías? Es hermoso que aquello sobreviva en la memoria y que pueda, también, convivir con esto. No me reconozco entre el público que es rockero, apenas más grande que yo y viste, casi en su totalidad, de negro. Yo quiero verlo a Axl Rose. Empieza a caer el día y las piernas me pasan factura, estoy más cerca de los cuarenta que de 1993, aquel año en el que lo único que quería en mi vida, era ver tocar a los Guns & Roses en Buenos Aires. Era muy chico.

Necesito confirmar que Axl existe, que Slash es de verdad y que puedo escuchar esa música tocada frente a mí. Podría subir y cantar todas las canciones, si fuera necesario. Pienso incluso en esa posibilidad. A medida que nos acercamos al inicio del show, soy pura abstracción. Nada de lo que pienso es realizable, nada de lo que siento es sostenible. ¿Dónde está Pablo? Me quedo solo y oscurece. 

Suena una distorsión, como de quien enchufa los equipos con volumen alto. Se apagan las luces del público y estallan fuegos artificiales al costado del escenario. No puedo ver a nadie, tal vez no haya nadie ahí. Pero, entre el humo y el alarido de la gente, aparece Axl Rose y pregunta: Do you know where you are? ¿Sabés dónde estás? Y fue químico, como mezclar pastillas Menthos con Coca Light, como un encendedor con un desodorante. Lloré como un cuerpo exorcizado, como un niño perdido que encuentra a sus padres después de horas de caminar por la playa. Lloré como no recuerdo haber llorado antes. Fue una descarga eléctrica sobre un cuerpo desatento. ¿De dónde salió todo eso? ¿En qué parte de la nube había quedado guardado? ¿Por qué no era consciente de todo esto? 

Yo no lloro. O no me acuerdo de que, a veces, también lloro. Salimos del recital y, entre las canciones que todavía sonaban en mi mente, pensaba en aquellos días, en mis amigos de la infancia, en las tardes en casa cuando tirábamos la pelota al techo, me acordé de cuando compraba zapatillas con papá y mamá y cortábamos el pasto escuchando la radio. Y más tarde pensaba, también, que tal vez por esto no podríamos vivir eternamente. 

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A los árboles

Por Lu Gaitán

Hola, mis amores, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre los árboles, ya que estamos empezando la temporada Tauro y también tenemos el Día de la Tierra el 22 de abril. 

Hay un punto en común entre las brujas de Europa, las culturas ancestrales de América Latina y Asia: la naturaleza es una entidad viva, no solo porque nace, crece y muere, como sostiene la ciencia, sino porque tiene una personalidad, un campo energético, una vibración. Los humanos no estamos por encima de los árboles, los animales o las montañas, sino que formamos parte de un entramado vivo. Un ecosistema, como decimos por estos días en lenguaje científico. 

Algunos pueblos originarios de América Latina se refieren a los árboles como nuestros hermanos. Algunas culturas incluso van más allá y no hay diferencia entre los árboles y los seres humanos. El árbol no está ahí fuera, sino que ese árbol soy yo. Seres humanos y árboles nos sostenemos en una postura erguida, la única diferencia es que nosotres podemos movernos y ellos no, tienen raíces. Hace un tiempo había un meme que decía “no te olvides de tomar agua y tomar sol, porque sos como una planta pero con emociones un toque más complejas”. Me representa. 

Pero más allá del meme, si pensamos en el árbol como símbolo, estamos en presencia de un ser que genera una conexión, un enlace, un puente entre cielo y tierra. Los alquimistas del medioevo tenían un lema que decía “para que las ramas de un árbol lleguen hasta el cielo, sus raíces deben llegar al infierno”. Si llevamos esto al terreno de la psiquis individual, solo podemos abrirnos realmente a la conciencia cósmica, una vez que trabajamos con nuestro lado instintivo, con nuestros dolores, con nuestros traumas, con los celos, las envidias, la competencia y la voracidad, muy propias de este mundo en el que vivimos. 

Si pensamos en términos astrológicos, estamos en presencia de la cruz fija. El árbol es Tauro, las ramas del árbol que llegan al cielo es Acuario, las raíces que llegan al infierno (entre muchas comillas) son Escorpio y Leo está mediando, es el corazón de ese árbol. Esto, llevado a un terreno práctico, habla de la necesidad de tener una base sólida para poder flashearla, algo que muchas veces olvidamos. En el mundo esotérico he visto mucha gente, inclusive yo misma en algunos momentos de mi vida, que queda medio cucú. ¿Cómo se traduce esto? La importancia de tener rutinas, hacer actividad física, el alimento, pagar nuestras cuentas… Pero también que en nuestra forma de vivir la espiritualidad esté situada, esté encarnada, que tenga conciencia desde qué lugar decimos lo que decimos y hacemos lo que hacemos, que no estamos aislados del resto del mundo. Después de todo, los árboles se conectan, a través de las raíces, al resto de los árboles. O sea que, en la superficie, estamos viendo un árbol pero en la profundidad, ese árbol está conectado a otros de su especie. Esto también aplica a las visiones o percepciones que tenemos de los otros, no importa si se trata de nuestra pareja, madre, hije o percepciones a gran escala. Muchas de esas visiones pueden conmocionarnos a tal punto que nos da ansiedad, tristeza, angustia. Creo que, en ese caso, deberíamos revisar si no están operando nuestros miedos, primero que todo. Y segundo, en caso de que sea una percepción canalizada y acertada, vamos a necesitar enraizarnos, como se dice en el lenguaje esotérico. Que sería básicamente convertirnos en árboles y echar raíces que nos anclen a la tierra, para que toda esa info no nos deje de cama. Estar en la naturaleza, entre los árboles, es una forma de calmarnos. Después de todo, los árboles cambian pero con ritmos muy lentos. Esa lentitud en los cambios, esa previsibilidad, dá calma. Hace poco tiempo, una amiga muy querida, muy bruji, se fue de vacaciones con el novio a San Luis y se pelearon durante la mayor parte del viaje. Bah, estuvieron tensos. Ella se conectó a los árboles de la zona. A las raíces. Dice que eso la ayudó a no angustiarse en extremo, a no engancharse en los rollos del chabón y poder ponerle límites. Vos fijate. 

Cuando estamos en una, en una intensa, incómoda, ya al borde de la desesperación, el gesto universal suele ser el de levantar los brazos al cielo, pidiendo la asistencia de los dioses. Estamos imitando a los árboles, que con sus ramas apuntan al cielo. En esta misma línea, en ayurveda, la medicina india, recomiendan que cuando estamos en una situación crítica, sobre todo con nervios y ansiedad, estemos en contacto con la naturaleza. Yo diría, más específicamente, entre los árboles. Y que respiremos profundo. Después de todo, los árboles saben de ciclos de vida, muerte y renacimiento. Las hojas caen en otoño, son absorbidas por la tierra, eso se convierte en abono y, con el tiempo, florecen. Estos mismos ciclos atravesamos los seres humanos. En las mujeres y personas menstruantes, esto es muy evidente porque atravesamos las cuatro estaciones a lo largo del ciclo menstrual. Pero bueno, entre la educación positivista donde los seres humanos son la máxima creación de este mundo y el tabú de menstruar, olvidamos que esos ciclos también nos atraviesan. Por eso a veces estamos felices, con pilas, otras veces, un toque tristes y melancólicas. A veces tenemos razones concretas y a veces no, simplemente es el devenir de los ciclos que también viven en nosotras. Y en los árboles y la naturaleza. 

Cuando estoy en una, miro a los árboles y les pido consejos. Estar entre los árboles me baja la ansiedad y el ruido mental. Y si me calmo aún más, puedo sentir que ellos me hablan. Por supuesto, también podés abrazar árboles. Yo no suelo hacerlo, pero sí me acerco a ellos y los observo. Busco sentirlos. Esto es algo que busco desde que soy muy chica, por haber pasado mucho tiempo de mi vida en Rincón, en la provincia de Santa Fe, entre los árboles, a la hora de la siesta.

Jean Shinoda Bolen en su libro Sabia como un árbol dice que hay personas árbol y personas no árbol. O sea, personas que ven a los árboles y se sienten en casa. Como los seres humanos que buscaban refugio y alimento debajo de los árboles hace muchísimos años; como las personas que se enojan y se entristecen cuando mutilan o talan los árboles; como quienes se encadenan a los árboles para que no sean talados; como quienes están haciendo un trabajo de reforestación con árboles nativos. Las personas árbol saben, sabemos, que cuando estamos frente a un árbol estamos en presencia de lo sagrado. Y las personas no árbol son las que piensan que los árboles son cosas, que lo más importante es aumentar el Producto Bruto Interno y si necesitamos talar todos los árboles para que eso suceda, y bueno, serán los costos que habrá que pagar. Claramente el intendente de Paraná es una persona a la que los árboles le chupan un huevo, porque tala una arboleda para hacer un negociado y lo mismo a Larreta, que contrató una empresa para podar árboles pero lo que hace es mutilarlos. Total, después podemos volver a plantar (si es que algún día lo hacen). Dicho sea de paso, un árbol viejo absorbe una cantidad muchísimo mayor de dióxido de carbono que un árbol joven, por eso son fundamentales. Más allá del simbolismo de los árboles, ellos cumplen un rol fundamental en la producción de lluvias, la absorción de lluvias, siendo hogar de distintas especies, generando oxígeno. 

Les dejo lecturas recomendadas: Sabia como un árbol de Jean Shinoda Bolen y La vida de las plantas de Emanuele Coccia. 

Bueno, querides seres del bosque, hadas, ninfas, duendes y druidas, hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar ahí y compartir este capítulo en sus redes sociales. Un abrazo grande.

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Crisis de la mediana edad

Por Lu Gaitán

Hola, mis amores, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la famosa crisis de los 40, también llamada crisis de la mediana edad. En general, en la psiquis colectiva tendemos a creer que esto pasa cuando tenemos 40 años, pero no es tan así, al menos no desde la astrología. Para la astrología, se trata de un período que empieza más o menos a los 35 años y que termina a los 42, 43 años pero tranqui, porque no quiere decir que todos estos años vayan a ser un garrón. Ni en pedo. De hecho, como suele pasar, son años donde lo mejor que podemos hacer es asumir que, primero, estamos en una, y segundo, que necesitamos hacer cambios. Lo peor que podemos hacer es resistir y querer que las cosas sigan igual. Sí, es una crisis y voy a ser muy cliché con lo que voy a decir, pero no importa, porque creo que aplica. Esta crisis es una oportunidad para refundar nuestra vida. Para hacer algo diferente. 

Entonces, ¿qué pasa a nivel astrológico durante estos años? Pasan un montón de cosas, porque casi todos los planetas grandes están jugando. Por un lado, entre los 35 y los 36 años, Saturno en el cielo hace cuadratura con Saturno de la carta natal. Siempre que aparece Saturno, caemos en la cuenta de que el tiempo es un recurso finito. Lo sabemos mentalmente, pero muy distinto es cuando Saturno está activo por tránsito. ¿Cómo se siente? El primer registro puede ser corporal, tal vez no podemos hacer tanto ejercicio físico como hacíamos antes, tal vez necesitamos más tiempo de descanso que antes, tal vez no podemos irnos de fiesta como en los veintis. Saturno también son los mandatos sociales y los mandatos de nuestra familia de origen. Entonces, por estos años se vuelven a activar, desde otro lugar, las temáticas del retorno de Saturno, ese momento que atravesamos entre los 28 y los 30 años. Hay un capítulo de Bruji Pop que habla de esto. Entonces, si tuvimos hijes, probablemente necesitemos resignificar el vínculo con ellos y recuperar cierta individualidad, sobre todo las mujeres, porque para nosotras la maternidad demanda mucha atención. Esas razones son biológicas y otras son culturales, ya sabemos. Por otro lado, si no tuvimos hijes, empieza a aparecer el famoso reloj biológico, porque sabemos que estamos entrando en los últimos años de edad fértil. ¿Queremos congelar óvulos? ¿Queremos inseminarnos? ¿Queremos ser madres aunque no haya una estructura tradicional por detrás? ¿Somos felices siendo tías y mimando a les hijes de nuestras amigas y hermanas? ¿Estamos pensando en adoptar? ¿Queremos tener un refugio de animales? Bueno, estas son algunas de las preguntas posibles con la cuadratura de Saturno con Saturno, que básicamente refiere a la pregunta sobre los mandatos de esta sociedad, sí, pero también a la necesidad de tener raíces sólidas. O como dicen las abuelas, sentar cabeza.  

Por otro lado, a los 35/36 años tenemos el retorno de Júpiter, entonces empezamos un nuevo ciclo en eso que llamamos vocación. A mí me gusta pensar que Júpiter nos habla de lo que nos entusiasma, lo que nos apasiona y, resignificando la antigua idea de la vocación como el llamado de los dioses, que revisemos si lo que estamos haciendo tiene un objetivo trascendente, que excede a nuestra esfera individual. Por eso, para muchas personas el retorno de Júpiter puede significar una necesidad de involucrarse con cuestiones colectivas. Sobre todo, las personas que tienen a Júpiter en Acuario y a Júpiter en Piscis. También puede significar, para muchas personas, la necesidad de revisar si su profesión y su vocación están yendo por el mismo camino. O sea, si estoy trabajando de algo que me apasiona o si mi trabajo está vinculado a mis grandes ideales. Durante el tiempo del retorno de Júpiter, muchas personas vuelven a estudiar, otras empiezan a dar clases de aquello en lo que se formaron, algunos deciden emigrar… Bueno, Júpiter. 

Entre los 37 y los 38 años, suele suceder el retorno nodal. El nodo norte en tránsito es el mismo que el nodo norte de nuestra carta natal. De ahí que los eclipses tengan un impacto interesante en nuestras vidas. Los eclipses son aceleradores kármicos que nos empujan en dirección a eso que venimos postergando. Dependera de la distancia que tengamos con el nodo norte de nuestra carta natal. En este momento, el nodo norte está transitando los últimos grados de Géminis y a fines del 2021 entra en Tauro. Entonces, para quienes tienen el nodo norte en Géminis, el gran desafío es salirse de los dogmatismos y pensar de un modo que sea más abierto. Y, en eso de ser más abiertos, también aparece la necesidad de relacionarnos con otres, sin creer que hay alguien que tiene la posta y otres que no saben. Para quienes tengan el nodo norte en Tauro, el gran desafío será echar raíces, si aún no lo hicieron. Además, creo que muchos querrán mudarse a entornos que no sean urbanos. 

Cerca de los 40 años, sucede la cuadratura de Neptuno con Neptuno. En este momento, la están teniendo quienes son de la generación Neptuno en Sagitario, porque en este momento tenemos a Neptuno en Piscis. Esta cuadratura es la de las grandes preguntas y cuestionamientos existenciales. Esas grandes claridades y certezas que teníamos… Bueno, ya no. Creo que esta cuadratura trae algo menos soberbio y rígido. 

Por estos años, también está la cuadratura de Plutón con Plutón. En estos momentos, la están teniendo quienes son de la generación Plutón en Libra. La generación Plutón en Libra sabe que la potencia aparece cuando nos vinculamos con otres y no en soledad, pero también puede manifestarse como los juegos de poder en los vínculos. Con la cuadratura de Plutón con Plutón, quien intenta controlar pierde. De hecho, suele aparecer la pregunta sobre la potencia. ¿Qué hice con el poder que hay dentro mío? No en un sentido capitalista y patriarcal, sino con la vitalidad que está dentro mío, pero bueno, también podemos ver esos lugares capitalistas y patriarcales que viven dentro nuestro porque formamos parte de esta sociedad. Y, con esto, me estoy refiriendo a nuestra voracidad, la manija, el lado destructivo, el posesivo y celoso también. No es cómodo encontrarse con todo eso pero sí creo que es necesario. Y en relación a la potencia interna, ¿qué hice con eso? ¿La reprimí? ¿La dejé salir y fue descontrolada? ¿La pude encausar? ¿Me tiré a menos? Este tránsito híper intenso dura aproximadamente dos años. Por suerte. Porque mueve capas inconscientes y necesitamos tiempo para procesar todo lo que aparece. 

Por último, el tránsito de Urano. Este tránsito sí sucede cuando tenemos cuarenta y pico. Urano en el cielo hace oposición con Urano y suele coincidir con la oposición de Saturno con Saturno. Otra vez aparece la pregunta sobre el tiempo y los mandatos. Y creo que acá es central revisar con quién o qué estamos cumpliendo. Si hicimos siempre “lo correcto” o nos comportamos según lo que lxs demás esperan, vamos a querer ponerle una bomba a todo. Por el contrario, si venimos de unos cuantos años de no comprometernos con nada, esa situación probablemente se invierta. Ahora sí, estamos entrando en la segunda mitad de la vida y espero que lo hagamos con menos mandatos y de un modo más libre. Libre en el sentido de no mentirnos y engañarnos, no de me cago en todes. Esta es la lectura de la libertad más habitual, muy de nuestra cultura. 

Y, ya para ir cerrando, me parece necesario hacer una aclaracion sobre estos tránsitos. No siempre vamos a hacer estos cambios porque nacieron de nuestro fuero interno. A veces, muchas veces, de hecho, son cambios que son impulsados por el mundo en el que vivimos. 

Por ejemplo, esto que les decia sobre Júpiter en Acuario y Júpiter en Piscis y la necesidad de involucrarse en cuestiones colectivas está impulsado, en buena medida, por lo que está pasando a gran escala, en nuestro mundo, con los feminismos, la ecología, el veganismo, el colectivo LGTB, etc. Entonces, es algo que viene por fuera, que no nace de una, al menos no en conciencia. Detrás está el axioma astrológico de como es adentro es afuera, donde todo está conectado, pero para nuestra percepción, hay cosas que pasan más allá de mí y, en todo caso, yo veo cómo lo gestiono y las decisiones que tomo.

Bueno, llegamos al final de este capítulo que tiene data infinita. Gracias por compartir este capítulo en tus redes sociales y con tu gente querida. Un abrazo muy grande.

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Luna Nueva en Aries

Por Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? En el capítulo del día de hoy, les quiero contar sobre la Luna Nueva en Aries del 11 de abril. Este es el comienzo de comienzos porque es la Luna Nueva del nuevo año astrológico que empezó con el equinoccio. Esta Luna Nueva es para todes, pero especialmente para quienes tengan planetas o algún coso (asteroide o cúspide de alguna casa) entre el grado 15 y el 27 de Aries, Cáncer, Libra o Capricornio. Para ver dónde te cae, podes consultar la guía que hicieron las amigas de aprendeastrologia y que dejaron en su feed de IG. 

Las Lunas Nuevas marcan el comienzo de un ciclo de seis meses. En la Luna Nueva, ponemos la semilla de algo que vamos a ver crecer durante seis meses. De ahí que sea el momento ideal para hacer rituales de manifestación, pedir deseos o escribir listas de intenciones. Yo no me especializo en eso, pero mi amiga bruji @ladalia tira mucha data de rituales en el perfil de @somosfe. Seguro que ya la conocés y, si no, andá a chequear por ahí.

De lo que sí te voy a contar en este capítulo es de Artemisa, la diosa griega que los romanos llamaron Diana. Artemisa es mi diosa preferida. Cuando te cuente de ella, vas a flashear, porque estoy segura de que te vas a sentir representada. Bueno, esa es la magia de los arquetipos. 

Resulta que Artemisa era la hermana gemela de Apolo, el dios del sol. Los dos son hijos de Zeus con Leto, una diosa. Artemisa nace primero y ayuda a su madre a parir. Eso ya nos dice bastante sobre esta diosa: tiene un costado fuerte y un lado sensible, porque ¿quién puede ayudar en un parto? Alguien que tenga un grado de entereza interna muy alta, pero también la delicadeza suficiente como para recibir a un ser que está llegando a este mundo demente. Artemisa era una diosa cazadora, usaba un arco y una flecha y disfrutaba muchísimo de estar en el bosque y al aire libre con su hermano Apolo. Además, era la diosa guardiana de los bosques, vivía rodeada de ninfas (para mí, este es un guiño cake), protegía a los animales y a las mujeres que estaban por parir o pariendo. También es sabido que ha defendido a algunas mujeres de ser violadas. Así que, Artemisa es el icono mítico de las ecologistas, las feministas, las lesbianas y bisexuales (porque tuvo una pareja chabón), las veganas, las doulas, parteras y obstétricas. Por eso creo que esta diosa representa muy bien al elemento fuego. Sobre todo Aries y Sagitario. Siempre digo que el elemento fuego en las mujeres cis es el que menos responde a las expectativas que el patriarcado tiene sobre las mujeres. El fuego es el deseo, la autonomía, la independencia, el lado que se enoja y el que sale a la conquista. Bueno, esta Luna Nueva tenemos un stellium en Aries: Sol, Luna, Venus, Mercurio y Quirón. Así que, el desafío será, bien al modo Artemisa, que usa el arco y la flecha, que nos enfoquemos en lo que queremos y disparemos al blanco. Que le pongamos el cuerpo y nos la juguemos por lo que queremos. Apostar por lo que queremos viene con el riesgo de frustrarnos. Si somos muy deseantes, o sea, muy arianas y marciales, existe la posibilidad de que las cosas no salgan como esperamos. Y ahí vienen la rabia y el enojo. Nos ponemos como niñes caprichoses. En el polo opuesto, está quien no desea. Casi como si fuera el arquetipo del monje budista que trascendió todo tipo de deseo porque, como dice el budismo, el deseo es la principal fuente de sufrimiento. No solo porque viene la frustración, sino también porque siempre estamos en una rueda de querer una cosa y luego otra. El eterno inconformismo de las personas muy arianas o marciales que va muy bien con la dinámica capitalista y consumista de “dame más”. Ahora, me parece un tanto riesgoso encontrarme con personas en sus veintis, treintis o cuarentis que están completamente desconectadas de su deseo. De esa potencia que se siente como una calentura, como las ganas de coger, como las ganas de comer o incluso las ganas de cagar. Esas ganas que son ineludibles. Lo veo mucho entre los yoguis, entre personas del circuito new age o de meditadores. Como si el deseo estuviera mal. Ni que hablar si sos mujer cis. Enseguida aparecen los juicios que dicen “sos muy masculina”, o sea, muy deseante. Es cierto que nuestro mundo es muy yang. Y el entorno en el que vivimos nos lo demuestra: la riqueza concentrada en muy pocas manos, la destrucción del ambiente, la deforestación, comer carne porque da virilidad y fuerza (y que no importe el sufrimiento animal o que haya que deforestar el Amazonas para eso), la oda a la híper productividad, la agresividad cotidiana con la que nos manejamos. Bueno, parece que me fui al choto pero acá estoy y ahora retomo el hilo de lo que venía diciendo. El punto es que esta Luna Nueva nos pone frente a la temática del deseo, la calentura, la pasión, lo que nos enciende, y también la necesidad de usar esa potencia de un modo estratégico y no destructivo. Digo todo esto porque la Luna Nueva sucede en cuadratura a Plutón. 

Entonces, el desafío de esta Luna Nueva y del periodo que se abre el 11 de abril es “¿qué vamos a hacer con toda esa potencia?”. Podemos jugarla de un modo voraz, intenso y acelerado, corriendo riesgos y siendo destructivxs en nuestras formas. O auto destructivos. Y competitivos. En el extremo opuesto podemos estar más allá de todo, queriendo sublimar, trascender y sutilizar la potencia que hay en nosotres, con el riesgo de desconectarnos de lo que nos pasa y que a la larga entremos en un estado de apatía y desgano generalizado; o bien, podemos administrar esa potencia, usarla de modo estratégico, eligiendo en qué batallas o desafíos queremos involucrarnos y, sobre todo, aprendiendo a hacer con otres. Porque la Luna Nueva sucede en sextil a Marte en Géminis. O como la diosa Artemisa, que era aguerrida y autónoma, estaba enfocada en sus cosas pero estaba rodeada de ninfas y era sensible a lo que pasaba a su alrededor, a los árboles y los animales. Estaba enfocada en sus cosas, pero no estaba aislada. Creo que este es el gran desafío de este periodo.

Y hasta acá llegamos por hoy. Gracias por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida. ¡Feliz Luna Nueva!

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El retorno de Saturno

Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre el famoso retorno de Saturno. Algo que están experimentando quienes nacieron entre 1991 y 1993 y tienen a Saturno en Acuario en su carta natal, pero que todes atravesamos cuando teníamos entre 28 y 30 años. 

¿Qué significa que un planeta retorne? Significa que vuelve al mismo grado, minuto y segundo en que estaba cuando vos naciste. Esto es lo mismo que sucede cuando cumplimos años. El sol da una vuelta. Es el retorno del sol. Volvemos a nacer. Bueno, esto mismo sucede con el retorno de Saturno. En la mitología, Saturno es Chronos, el dios del tiempo. El que le cortó los huevos a su padre, Urano, y el que se enfrentó con sus hijes porque lo querían derrocar. O sea que ya te podrás ir imaginando que una de las grandes temáticas del retorno de Saturno es el vínculo con nuestro padre. Si estuvo o si no estuvo. Si fue un padre rígido o tal vez fue muy veleta. Si era muy exigente o ni pintaba. Es probable que me digas que ya trabajaste mil veces en terapia con su figura. Bueno, con el retorno de Saturno te toca trabajarlo de vuelta, amiga, amigo, amigue. 

Hay una particularidad en relación al retorno de Saturno y es que coincide con otros tránsitos. De ahí que hablemos de que un periodo de vida que va entre los 28 y los 30 años sea tan significativo. Júpiter hace oposición a Júpiter, Urano trígono a Urano y los nodos están opuestos. Los tránsitos de Júpiter vienen con la pregunta de la vocación. Si lo que estamos haciendo profesionalmente o lo que estamos estudiando realmente nos apasiona y nos queremos dedicar a eso. Muchas personas hacen giros vocacionales por estos años. Puede ser que coincida con el final de una carrera universitaria y la pregunta de ¿qué hago ahora con este título? Porque no es lo que yo me imaginaba cuando empecé a estudiar. También puede pasar que decidamos empezar a estudiar algo nuevo. Otra posibilidad es que en este momento decidamos que es tiempo de ir más a fondo en lo que hacemos. O ganamos mayor responsabilidad en nuestro trabajo o nos decidimos a ir a fondo en lo que nos gusta. Recuerdo que para la época de mi retorno de Saturno dejé de dar clases de yoga y empecé a trabajar como astróloga. 

El trígono de Urano con Urano sumado al retorno de Saturno abre la pregunta sobre el crecimiento y la libertad. Para la astrología, recién ahora dejamos de ser niñes y empezamos a ser adultxs. Cuando pienso en el retorno de Saturno, siempre recuerdo a todos los jóvenes que la industria del entretenimiento devoró. Estoy hablando de Britney, de Justin, Drew Barrymore, Macaulay Culkin, Amy Winehouse, Jim Morrison, Janis Joplin y Luis Miguel. Tuvieron una gran exposición mucho antes de su retorno de Saturno, o sea que, desde el nivel simbólico y energético, no tenían la suficiente estructura para afrontar ese nivel de exposición en este mundo capitalista y fagocitante. No sé quién puede soportarlo, pero definitivamente no lo recomiendo antes del retorno de Saturno. Por si a alguien le interesa mi opinión. Recién en el retorno de Saturno cortamos el cordón umbilical con nuestra familia de origen, dejamos de ser niñes y pasamos a ser adultos. De ahí que tengamos que revisar los mandatos familiares y hacer un trabajo fino de qué es lo que queremos que permanezca en nuestras vidas y qué es lo que no. Digo, de repente, tal vez en mi familia fueron muy exigentes y por momentos me coartaron, no me dejaron jugar y ser libre. Pero también me inculcaron la importancia del respeto, de trabajar por lo que quiero y ser determinada. Entonces, ahora que ya soy grande –ah re–, puedo tomar de mi familia esos valores que me interesa conservar, aceptando lo que ellxs son y escribir un nuevo capítulo de mi historia. El retorno de Saturno es un momento ideal para hacer constelaciones familiares y aceptar la familia que nos tocó. Aunque para algunas personas eso signifique cortar lazos, pero bueno, es esta familia y no la puedo cambiar, solo me queda aceptarla.

Que los nodos en tránsito estén opuestos significa que los eclipses van a tener un mayor impacto en nuestras vidas que para el resto del mundo. Los eclipses son aceleradores kármicos, o sea que, si queríamos renunciar a un trabajo, probablemente suceda en la época del eclipse. Si queríamos terminar una relación, probablemente lo hagamos en esta época. Si queríamos empezar una carrera nueva, hay infinitas chances de que lo hagamos durante los eclipses. Si queríamos irnos de viaje, seguramente tomemos la decisión ahora. Atención porque los próximos eclipses son a fines de mayo y principios de junio del 2021. 

El desafío para quienes están con el retorno de Saturno en este momento, además de todo lo que ya les conté, está especialmente vinculado a la necesidad de plasmar los grandes ideales, propios de Saturno en Acuario. Las ideas están buenísimas, siempre que podamos hacer algo en concreto con esas ideas. Tal vez no sea ya, tal vez lleve tiempo, pero es muy importante dejar la masturbación intelectual y pasar a la praxis. También tienen el gran desafío de construir con otres. No en soledad, sino como parte de un colectivo. Aislarse ya fue, la posta es hacer con otres. Para quienes vengan laburando en organizaciones, el tiempo del retorno de Saturno en Acuario les va a traer planteos interesantes. Puede ser que necesiten poner límites a las demandas de lxs demás y también puede ser que esos vínculos crezcan. 

Como ya ves, durante el retorno de Saturno hay mucho sucediendo y sentimos que todo se pone más serio, pero a la vez más simple. Por momentos vamos a estar en crisis con el trabajo, la profesión, la vocación, la pareja, el lugar donde vivimos, la relación con nuestros padres, lxs amigxs y prácticamente todo lo que hacemos. Creo que la mejor imagen es la de una poda. Tal vez tengamos la sensación de que nada funciona, que todo lo que construimos hasta el momento tiene que ser revisado y lo que no camina necesitará ser eliminado, como quien saca las malezas. Pero una vez que pase esa instancia, tenemos la oportunidad de quedarnos con lo que puede dar frutos. Si hay potencial, entonces solo queda apostar y buscar la manera de que siga creciendo. A veces nosotrxs tomaremos la decisión de terminar con algo y otras veces será la vida quien defina por nosotrxs. En todos los casos, es una poda que traerá crecimiento, aunque en el momento sea incómodo. Este período que va entre los 28 y los 30 años nos va a dejar con la sensación de que estamos más grandes y que ya no podemos perder el tiempo, pero también estamos muy frescos para recibir lo nuevo. 

El retorno de Saturno es un período de tiempo que nos trae contacto con la verdad, no solo con nuestra verdad interna, sino también con la lógica de “las cosas como son” y no como nos gustarían que fueran. Si podemos asumir el estado de cosas actual, vamos a poder construir la nueva vida. Porque si tenemos la valentía de dejar todo eso que hacemos por cumplir, por quedar bien, para que nos quieran y mantener el statu quo, también tenemos la fortaleza para ser lo que queramos ser. Bueno, tampoco es que vamos a hacer todo lo que queremos, porque vivimos en una sociedad y coso. A lo que me refiero es que el retorno de Saturno trae una versión más sincera y menos preocupada por lxs demás, mucho más enfocada y con raíces a la tierra más potentes. 

Por último, el retorno de Saturno marca el final de un ciclo de 28/30 años. Recién vamos a volver a estar en una situación parecida entre los 56 y los 60 años. Esto es interesante, porque cerca de los 60 años tenemos la edad jubilatoria en muchos países. Así que ya ves que hay un vínculo muy estrecho entre el retorno de Saturno, la profesión y el tiempo. Cuando estamos con tránsitos de Saturno, no podemos boludear, tenemos que estar enfocadxs y trabajar por lo que queremos construir y no darle pelota a lo que ya fue. Pese a lo que creemos habitualmente, es un momentazo para revisar los mandatos que están dentro nuestro y dejar de cumplir con expectativas externas, para prestarle atención a lo que es importante para cada une. Al modo saturnino: yo soy mi propia ley y esa es la normativa que sigo.

Bueno, mis amores, hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar ahí y por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida.