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Lo mejor del primer semestre en cinco películas y cinco series

Por Julieta Fantini
 
El primer semestre del año quedará sin dudas partido en dos a partir de la declaración del aislamiento en Argentina y en buena parte del mundo con un fenómeno previsible: las personas que debieron -y aún deben- permanecer en sus hogares se volcaron de manera masiva a ver televisión abierta o por cable o sumarse a las diversas plataformas de streaming, con Netflix a la cabeza, pero también descubriendo otras alternativas de visualización.
 
Así lo demuestran las estadísticas. Se sumaron usuarios en masa y la oferta de películas y series mostró algunas decepciones, otras dignas para pasar el rato, un puñado de sorpresas y ciertamente joyas que vale la pena ver.
 
Películas.
 
La casi ausencia de estrenos en las salas, que permanecen cerradas en Argentina aunque abrieron en ciertos puntos del globo, nos hizo poner el ojo en las producciones originales de las plataformas y algún que otro estreno que pasó directamente a Internet o llegó a estrenarse con muy poco tiempo de pantalla.
 
Cinco destacadas.
 
1. La Vieja Guardia (Netflix) protagonizada por Charlize Theron es un ejemplo de eficacia hecha para pasar el rato. La película no es una joya de la cinematografía contemporánea, pero se nutre de las fuentes de la enorme cantidad de historias de superhéroes, basada también en un cómic, para contar algo más de lo habitual.

Con dos mujeres como protagonistas y con un equipo técnico predominantemente femenino, La Vieja Guardia mezcla mitos ancestrales con problemas contemporáneos, como la trata de personas y el poder de las corporaciones por sobre los estados.

Pero el dato distintivo, o el superpoder, es que el grupo que da nombre a la película es viejo porque son inmortales. Desde hace siglos vienen luchando por el bien, y la decepción al ver que por más esfuerzos que hagan poco cambia, enmarca el momento existencial que atraviesa sobre todo a Andy, el personaje de Theron quien ya está consagrada como heroína de superacción tras su Furiosa de la última Mad Max y Atómica.

 
La Vieja Guardia está disponible en Netflix.
 
2. Palm Springs (Hulu) retoma el argumento de El Día de la Marmota en clave millennial y logra risas cuando todo parece estar perdido. No abundan las comedias románticas en el cine contemporáneo. Hollywood abandonó ese camino que supo consagrar a tantos y tantas. Así que la llegada de Palm Springs es una buena noticia.
 
Tres géneros (pero sobre todo dos) se mezclan en Palm Spring: el romántico, el fantástico (los protagonistas quedan atrapados en un loop temporal que los lleva a vivir la misma jornada de manera casi indefinida) y también algo del género de acción, en donde el humor físico prima por sobre las explosiones.
 
Atentos a Cristin Miloti, la chica que conoce al chico.
 
Palm Springs está disponible en plataformas alternativas.
 
3. La Asistente (Hulu) es una película que, a través de una elipsis, se mete con el escándalo más grave que vivió la industria del entretenimiento en los últimos años y que reveló una red de complicidades sistemática en la que el acoso y el abuso eran la norma. Protagonizada por Julia Garner (Ozark, The Americans), cuenta la historia de una aspirante a productora que ingresa a trabajar como asistente de un poderoso ejecutivo neoyorquino que evoca a Harvey Weinstein, acusado por decenas de actrices de abusos y condenado por algunos de ellos, pero nunca lo menciona. Así, en la exasperante rutina de fotocopias y pedidos de todo tipo, la asistente ve con cierta distancia el horror del comportamiento abusivo de su jefe, que casi siempre sucede en un fuera de campo filmado de manera sutil e inteligente.
 
The Assistant está disponible en plataformas alternativas.
 
4. Emma reescribe el clásico de Jane Austen en clave satírica y consagra a la actriz protagonista Anya Taylor-Joy (Peaky Blinders, The Witch) como una todo terreno. La novela de la autora, que básicamente es una comedia de enredos del siglo XIX, llega una vez más al cine. La historia es conocida: una joven rica y hermosa toma como protegida a una chica no tan privilegiada, y la confusión respecto a los afectos, la amistad y el deseo van cambiando su suerte. Los privilegios de clase y las posibilidades de ascenso social a través del matrimonio son tambien el tema de este clásico de la narrativa de Austen.
 
Emma está disponible en plataformas alternativas.
 
5. El hombre invisible llegó a estrenarse en las salas pero duró tan poco como la buena relación de la heroína (Elisabeth Moss: Mad Men, El cuento de la criada) con su pareja. Se trata de una remake en clave feminista del clásico de 1933 basado en la novela de H. G. Wells. Sigue la historia de Cecilia (Moss en una interpretación brillante), una mujer que intenta dejar a su esposo abusivo hasta que, de manera repentina, él muere. La cuestión se complica cuando empieza a experimentar una extraña presencia invisible que le complica aún más la vida. Más allá del elemento de ciencia ficción, la película expone en clave terrorífica las dificultades de las sobrevivientes de violencia de género cuando su voz no es escuchada, cuando el sistema ignora a las víctimas y no les cree.
 
El hombre invisible está disponible en Movistar Play.
 
Televisión.
 
En ese caso el panorama es más basto porque ninguna cadena ni plataforma suspendió los estrenos programados para el primer semestre del año, aunque sí se frenaron algunas grabaciones, algo que complicaría el segundo.
 
Cinco destacadas.
 
1. La sexta temporada de BoJack Horseman (Netflix) la consagró como la mejor serie dramática de animación de las últimas décadas. El final de la historia llegó con un final ni feliz ni infeliz, bien al estilo Bojack. Una historia que hace olvidar que estamos frente a una animación donde conviven humanos con animales de rasgos antropomórficos porque supone una profunda reflexión sobre la redención, y sus probabilidades.
 
Desde el absurdo y con humor, BH propone un viaje a través de la vida de un caballo que supo ser una estrella de TV de los 90 y en la decadencia de su carrera y vida enfrenta varios fantasmas del pasado y del presente. La famosa masculinidad tóxica se muestra en todo su esplendor a través del protagonista y su red de relaciones.
 
BoJack Horseman está disponible en Netflix.
 
2. High Fidelity (Hulu) hizo lo imposible: le cambió el género al histórico personaje de la novela homónima de Nick Hornby que ya había sido llevada al cine con eficacia con John Cusack como protagonista y, contra todo pronóstico, generó algo encantador. Sobre todo porque para interpretar a Rob está la carismática Zoë Kravitz, también productora ejecutiva de la serie. En el camino de la comedia romántica, la melomanía atraviesa todos los aspectos de la vida a la dueña de una disquería que, tras su última ruptura amorosa, repasa viejas relaciones también frustradas para encontrar una respuesta al porqué del fracaso. Esta adaptación es aún más fiel al libro original porque la serialidad permite lo que el cine no, contar la historia en muchos más minutos. La banda sonora es incomparable. Se recomienda la escucha de las playlists oficiales disponibles en Spotify tras la visualización de cada capítulo.
 
High Fidelity está disponible en plataformas alternativas.
 
3. I May Destroy You (HBO) es la serie escrita, dirigida y protagonizada por Michaela Cole que se inspira en un abuso sexual que ella misma vivió. Esta serie ambiciosa desde lo visual y narrativo, se mete con las variantes del abuso sexual a través de las experiencias de tres amigos en sus 30. El disparador es la violación que sufre Arabella (Coel) que apenas recuerda tras una noche de fiesta. De ahí en adelante, se cuenta en capítulos de media hora (un acierto) las diferentes instancias de la denuncia y la investigación judicial, las redes de contención con las que cuenta y no la protagonista así como la dura experiencia del estrés postraumático, mientras intenta seguir adelante con su vida y el libro que debe terminar.
 
I May Destroy You está disponible en HBO.
 
4. Normal People (Hulu) es la gran serie romántica de la pandemia. Con potencial de clásico, con seguridad será recordada porque es un retrato íntimo del amor adolescente y sus idas y vueltas posibles de universalizar. Pero también es una serie sobre lo que significa ese paso gigante entre el secundario y la universidad o el trabajo, y quiénes acompañan ese proceso. El vínculo entre Marianne y Connell llena la pantalla y sirve de excusa para mostrar cómo el mundo adulto recibe a estos jóvenes que experimentan el sexo de manera intensa. La ternura y la empatía también son parte de lo que se pone en primer plano en Normal People, y se disfruta de principio a fin, a pesar de las pequeñas y grandes tragedias que atraviesan a la pareja.
 
Normal People está disponible en Starz Play.
 
5. DEVS (Fox) es la abreviatura de development, desarrollo en español. Y en este caso refiere a la división secreta de una empresa de tecnología con base en San Francisco donde ingresa a trabajar un joven ingeniero en computación, hasta que se suicida, y su novia, empleada en la misma compañía, lo pone en duda descubriendo una conspiración propia de la mente de su creador, Alex Garland (Ex Machina, Aniquilación). La serie es algo morosa y puede resultar demasiado ambiciosa en su reflexión sobre la existencia, pero compensa con las excelentes actuaciones y su provocativa premisa que cuestiona el complejo de dios de muchos de los capos de Silicon Valley.
 
Devs estrena el 28 de agosto en Fox. Está disponible en plataformas alternativas.
 
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Astrología y millennials

Hola a todas, todos, todes, mi nombre es Lu Gaitán, soy astróloga y politóloga. Hoy es la primera entrega de mi columna #BrujiPop. En este espacio voy a hablar de astrología y otros asuntos: sociedad, cultura, sexualidad, ecología y feminismos. Seguramente vendrán otros cruces que ahora no se me ocurren porque todo tiene que ver con todo. ¡Ahre Pancho Ibañez! Perdón que use esta referencia muy noventas.
 
De hecho, me gustaría hablar de esto: la generación millennial y su relación con la astrología. ¿Quiénes son lxs millennials? Somos la generación que nació a principios de la década de los ochentas hasta finales de los noventas. Como verás, es una categoría etaria que abarca a una gran cantidad de personas. O sea, las que nacieron durante veinte años. ¿Cuáles son las características de este grupo de gente y por qué hay tanto interés en la astrología? Esta es la pregunta disparadora.
 
Nosotrxs nacimos con la caída del Estado benefactor, ese que iba a cubrir absolutamente todas nuestras necesidades básicas. Por estos años comienza a avanzar el modelo económico neoliberal, sobre todo en Argentina. A nivel mundial, estos son los años donde cae el muro de Berlín, todo un símbolo de la antigua división del mundo capitalista/bloque soviético. Esta división del mundo estaba vigente desde finales de la segunda guerra mundial, a mediados de la década del 40. Todo esto también se expresó en la caída del sistema de partidos políticos. O sea que lxs millennials nacimos y crecimos mientras las estructuras tradicionales se colapsaban.
 
Nuestrxs mapadres y abuelxs hacían planes a largo plazo: el matrimonio para toda la vida, jubilarse en el mismo trabajo donde empezaron a trabajar cuando tenían 20 años, el crédito hipotecario para comprar una vivienda a 30 años. Nosotrxs vimos cómo se desmoronaba este mundo de estructuras sólidas y rígidas y también vimos la depresión de nuestros padres por el desempleo de la década del 90, sobretodo en Argentina. A mediados de los ochentas, se hizo legal el divorcio. O sea que mi generación es la que creció con la caída de la estructura tradicional de pareja. Nosotrxs crecimos con la certeza de que todo lo que parece sólido y confiable puede desaparecer en cualquier momento. Por eso, uno de los sellos de nuestra generación es que vivimos el momento. ¿Esto quiere decir que la pasamos bien con esa modalidad? No siempre, también somos una generación que tiene ansiedad y ataques de pánico. Este es el lado b de nuestra faceta multitasking. Queremos todo ya y también sufrimos muchísimo con la incertidumbre de un mundo que se desmorona a cada paso. Este es un detalle no menor porque la generación millennial tiene conciencia ambiental. Estoy hablando de una generación, así que habrá excepciones, por supuesto. Crecimos viendo cómo el ambiente era destruido, con especies de animales extinguiéndose, en favor de un supuesto desarrollo económico. A esta altura del 2020 se está haciendo evidente algo que la generación millennial sabe desde hace muchísimo tiempo: si no medimos el impacto ambiental de las actividades económicas, no habrá espacio donde vivir. Bueno, a menos que empecemos a construir un futuro como en la película Wall E, pero no creo que vaya por ahí, o sea, un futuro hiper tecnificado y lleno de basura de plástico.
 
Lxs millennials nacimos con la incertidumbre sobre el futuro y por eso buscamos la astrología, porque creemos que nos puede dar respuestas sobre lo que va a pasar. Spoiler alert: no creo que sea posible predecir el futuro, pero sí creo que con la astrología podemos hacer pronósticos climáticos más o menos acertados, igual que con el sistema meteorológico. Lo que no podemos saber con la astrología es si vamos a ser felices cuando llueva o si vamos a salir caminar un domingo de sol. Podemos saber que hay probabilidad de chaparrones o que va a estar mayormente despejado, pero no creo que sea posible hacer predicciones sobre comportamientos o vivencias humanas. Lo humano es complejo e impredecible por definición. Lxs millennials crecimos en un mundo analógico pero cuando llegamos a la adolescencia empezó a aparecer la tecnología, los chats, las primeras redes sociales y la divulgación de información a través de internet. La generación millennial es la que le rinde culto al dios de la internet, justo cuando en el mundo están cayendo las religiones tradicionales. Esto es interesante porque la generación millennial rechaza lo religioso. O sea, las formas tradicionales y reguladas de acceder a lo trascendente. Sí creo que mi generación tiene una gran búsqueda espiritual y ahí es donde entra la astrología, que nos habla de la conexión con el cielo pero no nos amenaza con que iremos al infierno.
 
El dios de la internet habilitó la socialización y democratización de la información: si tenés un celular, podés compartir tus opiniones y tu forma de vida a todo el mundo. Esto también es millennial: el narcisismo de “mirame y likeame”. La astrología que mayor difusión tiene en estos momentos es la que hace referencia a características de la personalidad. Aries es lanzado; a Géminis le gusta hablar y es muy cambiante; Capricornio es responsable y Escorpio es misterioso. Las páginas que tienen mayor cantidad de seguidores y likes son las que tienen memes, ilustraciones o explicaciones muy simples sobre la personalidad de cada signo. O bien, horóscopos signo por signo. Esta no es la única astrología que existe pero sí es la más vendida. Después de todo, la astrología también puede ser un producto más de la sociedad de consumo en la que vivimos. Y eso es lo que está sucediendo en este momento, sino mirá la cantidad de marcas de ropa que tienen estampas astrológicas. Hay muchísimas chances que quienes estén detrás de esos emprendimientos sean millennials.
 
El trabajo freelance también es una bandera de la generación millennial: si tengo que trabajar muchas horas de mi día para llegar a fin de mes, porque precarización laboral, al menos voy a dedicarme a algo que me gusta. Este es uno de los motivos por lxs que millennials consultan a lxs astrologxs, para buscar una manera donde la profesión y la vocación vayan de la mano, algo que nuestros mapadres y abuelxs no contemplaban del todo. Ellxs eran de la cultura del hobby: trabajo de algo con lo que pago mis cuentas y en mi tiempo libre me dedico a hacer lo que me gusta. Lxs millennials buscamos que la vida esté customizada como si fuera una lista de reproducción de Spotify con nuestras canciones preferidas. Antes escuchábamos un disco completo, ahora no, sólo queremos escuchar lo que nos gusta. Bueno, sí, tenemos poca tolerancia a la frustración pero cuando encontramos algo que nos gusta, somos muy comprometidxs. Una de las críticas que recibimos lxs millennials es que somos ansiosxs y no nos bancamos la lentitud de los procesos. ¿Para qué negarlo? Mi generación no vino con el chip de la paciencia y la astrología, más masiva o más compleja, funciona como un atajo en esto del autoconocimiento. Yo digo que sí, que la astrología te ayuda a conocerte, que gracias a la astrología le podemos poner palabras a un montón de vivencias que en otros modelos tradicionales de explicar la “realidad” no existen. Creo que lo más interesante de la astrología es que se trata de un lenguaje simbólico que nos permite interpretar nuestras experiencias. La astrología no es la realidad sino un modelo que nos permite alcanzar algunos niveles de comprensión. O visto desde otro punto de vista, lxs millennials nacimos en un marco de incertidumbre y la astrología nos permite navegarla sin ahogarnos en un mar de sinsentido y caída de estructuras. Con la astrología no podemos dar garantías de felicidad, tampoco de que el mundo va a responder a nuestra voluntad, pero con la astrología sí podemos entender en qué momento de la vida estamos y cuales son nuestros desafíos, tanto a nivel personal como colectivo. Eso es un montón.
 
Gracias por estar ahí. Un abrazo.
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The Quarentenials

En el medio de la cuarentena, nos surgieron algunas preguntas y la generación que está transitando este momento, nos respondió desde sus casas.

The Quarentenials, 10 preguntas para pasar la pandemia.