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Luna Nueva en Piscis

Por Lu Gaitán

¡Hola, mis amores! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Nueva en Piscis del 13 de marzo. Esta Luna Nueva es para todes pero especialmente para quienes tienen algo en Géminis, Sagitario, Virgo o Piscis en su carta natal. Esta Luna Nueva sucede en el grado 23 de Piscis. Si querés saber en qué área de tu carta natal va a suceder la Luna Nueva, podés consultar el tutorial de las chicas de @aprendeastrologia. 

Cada Luna Nueva marca el comienzo de un ciclo de seis meses, o sea que el 13 de marzo estamos empezando un espacio de tiempo que termina en septiembre con la Luna Llena en Piscis. Piscis es el último signo del zodiaco, o sea que se trata de una Luna Nueva de finales. Suena contradictorio desde la mente racional y binaria, pero si lo vemos como la posibilidad de empezar a soñar la nueva vida que queremos para nosotres y para el mundo, entonces tiene otro sentido. Ahí cambia la cosa. Eso sí, puede ser que en el medio aparezca una melancolía y una sensación de que estamos duelando algo. Una vieja versión que se está yendo, todos los planes que hicimos para el 2020 que no pudieron ser porque pandemia y una forma de vivir que ya no va a ser. El 2020 marcó el comienzo de un ciclo de 40 años, porque Saturno y Plutón juntos, y otro de 200 años, porque Saturno y Júpiter juntos. Algunxs dicen que comenzó la Era de Acuario. Yo creo que todavía estamos agotando la Era de Piscis y empezando a ver cómo es la Era de Acuario, pero no creo que haya comenzado de lleno aún. Tampoco creo que lo veamos en esta encarnación. En dos generaciones más, si aún estamos en este mundo (pues crisis ecológica), estaremos en la Era de Acuario. Les digo esto porque me preguntan un montón sobre la Era de Acuario. De paso aprovecho y respondo consultas por esta vía. Me debo a mi público. Ah re.

Esta Luna Nueva tiene 4 planetas en Piscis, o sea, Sol, Luna, Neptuno y Venus en conjunción, y a Mercurio y Júpiter juntos en Acuario. Podríamos hacer múltiples lecturas, pero yo elijo hablarles sobre el optimismo, la confianza, los grandes ideales y vivir en este mundo. Hay un pensador que me gusta mucho y lo leí bastante cuando estaba en la carrera de Ciencia Política. Se llama Antonio Gramsci. Este señor vivió en Italia y fue preso durante el fascismo. Estuvo en la cárcel muchísimos años y lo sostuvieron sus grandes ideales y el amor de su familia. Obvio que hice su carta y tiene Júpiter en Acuario y Venus en Sagitario. Desarrolló muchos conceptos interesantes. Entre ellos, los de hegemonía y contrahegemonía. Seguro que escuchaste hablar de “lo hegemónico”, algo que decimos muy habitualmente cuando queremos hablar de las lógicas de este sistema capitalista y patriarcal en el que vivimos. Bueno, este señor, Antonio Gramsci, habló de hegemonía y de la necesidad de construir contrahegemonía. Creo que a esta altura ya sabemos que este sistema se sostiene no solo gracias a la represión de la policía y las fuerzas armadas, el funcionamiento de las instituciones y la urgencia de atender nuestras necesidades básicas, sino a través de imaginarios y valores que esta cultura replica y reproduce constantemente. Entonces, belleza hegemónica son los modelos de belleza centrados en las mujeres jóvenes, blancas, rubias y delgadas. La comida hegemónica son los alimentos ultraprocesados, envasados, llenos de conservantes y saborizantes de dudosa procedencia sostenidos por una maquinaria publicitaria infinita y estudios científicos pagados por las mismas empresas que producen esos alimentos. Y así podría seguir dándote ejemplos, pero estoy segura de que entendiste el concepto. En nuestro imaginario colectivo, terreno de lo neptuniano, todo esto es lo deseable y a lo que debemos aspirar. Con Neptuno y Piscis, vienen las imágenes que están tan instaladas adentro nuestro que creemos que son elecciones personales. Pero Gramsci no solo criticaba el sistema en el que vivía, también creía que era necesario construir valores y prácticas contrahegemónicas. Siguiendo los ejemplos que te mencioné, sería empezar a ver el atractivo en otros cuerpos, producir alimentos sanos y encontrar el placer en otros sabores. Gramsci no solo era un critico, también tenía un proyecto con el que soñaba. Y eso implicaba la organización colectiva y terminar con todo tipo de opresión. Como era marxista, hablaba de la opresión de una clase por sobre la otra. La burguesía al proletariado. Creo que estas categorías, al día de hoy, se quedan cortas, sobre todo porque falta la perspectiva feminista, antiespecista y ecologista, pero nos permiten pensar y entender la lógica de este sistema en el que vivimos.

Gramsci creía que vivir significaba no ser indiferentes. Que la indiferencia es apatía, parasitismo y cobardía. Que decir la verdad era revolucionario. Obvio que estoy pensando en la conjunción entre Júpiter y Mercurio de esta Luna Nueva. Y ahí la pregunta necesaria es qué es la verdad, de dónde sale y quién la construye, en qué se basa, cuál de todos los niveles de la existencia estamos leyendo. Ojalá que podamos tener la percepción abierta para ver más allá de nuestro ombligo, después de todo, estamos en presencia de una Luna Nueva con mucho de Acuario, Piscis y Neptuno. En astrología decimos que se trata de indicadores transpersonales, o sea, que van más allá de la persona. Del individuo. O sea, lo colectivo y lo sistémico. Y de este modo, aunque no lo haya dicho Gramsci, que soñemos otras formas de vivir en este mundo, que no solo incluyan a los seres humanos sino a las otras especies. 

Cuando pensamos en todas estas temáticas es muy fácil deprimirse. Y decir “ya fue todo” porque total este mundo fue siempre así y así seguirá siendo para siempre. Que lo mejor que podemos hacer es ser felices mientras podamos (como el meme). En el otro extremo, están el optimismo y la fe de que todo necesariamente va a mejorar. No sabemos bien cómo pero tenemos la certeza que la vida o el universo tienen grandes planes para nosotres. Esta sería la versión típicamente jupiteriana y neptuniana que cree que el universo va a responder a nuestros deseos individuales, o que, incluso cuando aparezcan el dolor y el sufrimiento, tendrán un para qué y que todo va a ser para mejor. Como si el dolor y el sufrimiento tuvieran como objetivo que aprendamos sobre la felicidad. Este tipo de perspectivas me cuestan bastante. Creo que podemos extraer algo bueno de situaciones de mierda, como Gramsci, que estuvo preso durante muchísimos años y escribió altos libros, pero no que estar preso fue para que él desarrolle toda su teoría. La diferencia parece sutil pero no tanto. En relación con el optimismo, Gramsci decía que muchas veces es una forma de defender la irresponsabilidad, la fiaca y la voluntad de no hacer nada. Es una forma de fatalismo, como en las tragedias griegas, donde los protagonistas no podían hacer nada para evitar su destino. Pero sí podemos ser optimistas cuando tenemos la voluntad de hacer cosas en concreto, que modifiquen la realidad en la que vivimos.

Hasta acá llegamos por hoy, gracias por haber escuchado este capitulo de mi flash esotérico y marxista. Y gracias por compartir este capítulo con tu gente querida. Abrazo

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