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Emmys: un mapa de qué vale la pena ver (incluso entre los perdedores) y dónde

Por Juli Fantini

El domingo se entregaron los Emmys, un premio que destaca lo mejor de la televisión en Estados Unidos, concepto cada vez más laxo dado el crecimiento de las plataformas de contenidos audiovisuales. Y, más allá de los ganadores, cuya extensa lista se replicó en la semana en los sitios de noticias sin parar, sirven estos subrayados de la Academia para valorar algunos y algunas que quedaron fuera de los ganadores, y también para ver alguna que otra producción que pasó desapercibida en la era de los estrenos permanentes.

A modo de resumen, Watchmen (HBO) se llevó once estatuillas, entre las que destaca a la de mejor serie limitada; basada en una novela gráfica, es una especie de secuela de la historia original. Acá la pregunta es quién vigila a los vigilantes. Asistimos a un mundo en el que Robert Redford es el presidente de los Watchmen, unos superhéroes enmascarados que trabajan para la policía y el combate del delito borra la línea entre los buenos y los malos, con un claro mensaje antirracista y una profunda reflexión sobre el racismo institucionalizado en los Estados Unidos.

Quedó segunda Succession (HBO), con siete, incluido el premio a la mejor serie dramática; la historia de un magnate de los medios y sus hijos con relaciones tóxicas y disfuncionales por doquier, además de una carrera por el poder que no conoce límites. 

Y la sorpresa para el público argentino fue Schitt ‘s Creek, con nueve premios. La serie canadiense que lleva 6 temporadas emitidas acaparó toda la categoría comedia, y aún no se puede ver por los canales convencionales en Argentina. Algunos críticos explican el fenómeno de esta serie del montón por la cuarentena: fue la comedia con la que enganchó al público estadounidense durante el aislamiento. 

Ahora, sí, de las categorías principales, va un pequeño mapa de visualizaciones recomendadas y dónde ver tanto las ganadoras como las que fueron nominadas y tal vez hubieran merecido un premio. 


CATEGORÍA 

Actriz principal en una serie de comedia

Ganó: Catherine O’Hara, Schitt’s Creek

Debería haber ganado: Rachel Brosnahan, The Marvelous Mrs. Maisel (Amazon Prime Video)

¿Por qué?

La actriz que interpretó a Rachel en House of Cards, viene recibiendo reconocimientos de manera permanente desde que estrenó La Maravillosa Señorita Maisel en 2017, y su trabajo en la última temporada ameritaba un premio más. En un momento en el que el drama se impone sobre las buenas comedias, que no abundan, Rachel Brosnahan logró, de nuevo, no perder el pulso cómico y nostálgico gracias a un guion y dirección excepcionales, y aun así darle a su personaje una profundidad dramática notable al contar la historia de una mujer que sale al mundo del trabajo, nada más y nada menos que el del stand up en Nueva York. 


CATEGORÍA 

Actor principal en una serie de comedia

Ganó: Eugene Levy, Schitt’s Creek 

Deberían haber ganado: Ted Danson, The Good Place (Netflix) y Michael Douglas, The Kominsky Method (Netflix)

¿Por qué?

Era necesario rescatar a los dos veteranos incluidos en la categoría porque tanto Ted Danson como Michael Douglas, a pesar de que la consagración les llegó hace rato, ponen todo su esfuerzo y talento en hacer reír. 

Danson, por su parte, protagonizó durante años Cheers, luego se sumó a la franquicia CSI y la comedia lo extrañaba. Su papel en The Good Place es una delicia y la dinámica con Kristen Bell debería generar otra categoría en los premios: la de la buena química; una serie sobrevalorada, extremadamente cómica, pero también una reflexión sobre la ética. 

Por su parte, Douglas, una megaestrella de Hollywood, en El Método Kominsky (de Chuck Lorre, el creador de The Big Bang Theory) en principio, se burla de sí mismo y de los actores de su generación que perdieron el brillo que los hizo célebres. En el rol de un actor mayor que trabaja como coach de actuación, aborda con mucha sensibilidad y compromiso las problemáticas del paso del tiempo y de cómo la sociedad suele descartar a los mayores, que viven, se ríen, tienen sexo y, en muchos casos, no tienen vidas resueltas y deben seguir batallándola. 


CATEGORÍA

Mejor guion de comedia

Ganó: Daniel Levy, Schitt’s Creek 

Podría haber ganado: What We Do in the Shadows (Fox Premium)

¿Por qué?

El principal motivo por el cual esta serie merece la pena ser vista, y debería haber sido reconocida, es porque sus protagonistas son dos de los creadores de Flight Of The Conchords: Jemaine Clement –uno de los integrantes del dúo cómico detrás de la serie neozelandesa– y de su director y guionista Taika Waititi, recientemente reconocido por Jojo Rabbit, la película que se llevó un Oscar a mejor guion adaptado. 

Con el formato de falso documental, sigue la historia de un grupo de vampiros que viven en Nueva York y cuentan su experiencia de una vida que lleva cientos de años y que merece ser narrada, en clave cómica, por supuesto. 


CATEGORÍA 

Mejor dirección para una serie de comedia

Ganó: Andrew Cividino and Daniel Levy, Schitt’s Creek 

Debería haber ganado: Amy Sherman-Palladino, The Marvelous Mrs. Maisel (Amazon Prime Video)

¿Por qué?

Porque la creadora de Gilmore Girls es la reina de la screwball-comedy moderna: una traducción forzada define a este subgénero como “comedia loca”. Se caracteriza, en la versión de Sherman-Palladino, por tener diálogos donde prima el sarcasmo dichos a toda velocidad, con una impresionante cantidad de referencias, al tiempo que los actores interactúan con total naturalidad como si se tratara de una conversación común y corriente.  


CATEGORÍA 

Actor de reparto en una serie de comedia

Ganó: Daniel Levy, Schitt’s Creek

Debería haber ganado: Sterling K. Brown, The Marvelous Mrs. Maisel (Amazon Prime Video)

¿Por qué?

Porque cualquiera que se haya enganchado con This Is Us podrá ver el amplio registro actoral de Brown, aunque su participación en la serie sea breve. Reggie es tan distinto a Randall Pearson que cuesta reconocerlo en su primera aparición. Interpreta al mánager de un cantante al que Midge Maisel acompañará en su gira por los Estados Unidos, un tipo extremadamente serio y comprometido con su trabajo, en una relación de protección extrema con Shy, la estrella que no sería nadie sin él, aunque el reconocimiento público nunca llega. 


CATEGORÍA

Actriz de reparto en una serie de comedia

Ganó: Annie Murphy, Schitt’s Creek

Podría haber ganado: Yvonne Orji, Insecure (HBO)

¿Por qué?

Porque su rol de Molly en Insecure le llegó sin ningún tipo de experiencia actoral, y eso se evidencia en el registro naturalista de su actuación, como la amiga de la protagonista, Issa Rae, con quien establece una relación de amistad tan intensa como amorosa. La evolución de ese vínculo, así como el del personaje de Orji, son un retrato de la amistad entre mujeres y sus altos y bajos. 


CATEGORÍA

Mejor serie de comedia

Ganó: Schitt’s Creek

Podría haber ganado: The Marvelous Mrs. Maisel (Amazon Prime Video)

¿Por qué?

Porque, si bien es difícil sostener en el tiempo una comedia de estas características –lleva tres temporadas y renovó para una cuarta–, el viaje personal de Midge (de las labores domésticas al mundo del espectáculo del stand up), a medida que descubre el mundo más allá de la parte más rica de Manhattan es tan rico en detalles como en el vestuario y la ambientación de la serie.   


CATEGORÍA

Serie sobresaliente de variedades

Ganó: Last Week Tonight with John Oliver (HBO) 

Podría haber ganado ninguna de las otras, es la mejor. 

La mayor virtud de Last Week Tonight es, además de inscribirse en la prestigiosa tradición de los talk shows nocturnos, su producción periodística y la libertad con la que trabajan para meterse, literalmente, con casi todas las corporaciones. John Oliver es un inglés sin demasiado carisma y con una voz estridente que, en un raro movimiento, usa esas características para sumar sátira y credibilidad a los informes periodísticos que se emiten cada domingo.  


CATEGORÍA

Actriz principal en una miniserie/película para televisión

Ganó: Regina King, Watchmen (HBO)

Podrían haber ganado: Shira Haas, Unorthodox (Netflix)

Esta categoría era dificilísima, y hubiera sido un gesto osado premiar a Haas. Si bien Poco Ortodoxa no es una serie que esté a la altura de Watchmen, la interpretación de la actriz israelí es descomunal: el retrato de liberación de esa joven judía ortodoxa que decide escapar de su comunidad tiene todos los elementos de esos famosos tour de force que suele elogiarse en actores consagrados. Tal vez es el cuerpo menudo de la actriz y su carencia de estridencias lo que infravaloró una de las mejores interpretaciones vistas en Netflix este año. Su Esther es conmovedora e inspiradora; con solo prestarle atención a sus ojos, no hace falta nada más.


CATEGORÍA 

Actor principal en una miniserie/película para televisión

Ganó: Mark Ruffalo, I Know This Much Is True (HBO)

Deberían haber ganado: Paul Mescal, Normal People (Starz Play)

¿Por qué? 

Porque el debut de Mescal, de tan solo 24 años, es una de las más gratas sorpresas en un contexto en el que faltan galanes con pasta de los clásicos de mediados del siglo pasado, y también con talento. Su composición del atribulado Connell es delicada y verosímil. Sin dudas, el descenso del personaje cuando atraviesa una depresión tiene un realismo pocas veces visto en TV. Pocas palabras, pocos gestos, poca acción, y, sin embargo, el peso del conflicto se evidencia hasta por los poros del actor. Colaboró muchísimo la química con Daisy Edgar-Jones (Marianne), su pareja en la ficción. 


CATEGORÍA

Mejor guion en una miniserie o película 

Ganó: Damon Lindelof and Cord Jefferson, Watchmen (HBO)

Podría haber ganado: Sally Rooney y Alice Birch, Normal People (Starz Play)

¿Por qué?

La novela de Sally Rooney fue un fenómeno literario en los países de habla anglosajona, por lo que su adaptación fue vista de cerca por el fandom. En ella participó la propia autora y Alice Birch. Esa colaboración fue más que exitosa, porque la novela está plagada de monólogos internos y la serie carece del viejo recurso de la voz en off, típico en algunas adaptaciones cinematográficas. El traspaso a 12 capítulos de media hora de los viajes emocionales de los protagonistas funciona, porque justamente dejan de lado los recursos literarios y adaptan la historia al código audiovisual.    


CATEGORÍA

Mejor dirección para una serie limitada o una película

Ganó: Maria Schrader, Unorthodox

Debería haber ganado: Lenny Abrahamson, Normal People (Starz Play)

¿Por qué?

El director de Room, Lenny Abrahamson, logra en los capítulos que le toca dirigir de Normal People captar la química entre los protagonistas y los vaivenes entre la intimidad y la distancia que se dan a lo largo del tiempo y espacio con una atención por los detalles de cómo evoluciona la relación entre Connel y Marianne de una forma exquisita y romántica. La intimidad se sostiene sin exaltaciones ni mal gusto, como si la cámara no estuviera ahí, mientras la historia sucede.  


CATEGORÍA

Actor de reparto en miniserie

Ganó: Yahya Abdul-Matteen II, Watchmen 

Debería haber ganado: Tituss Burgess, Unbreakable Kimmy Schmidt (Netflix)

¿Por qué?

Porque Titus se roba todas las escenas de la serie. El guion está puesto a disposición del actor, ladero de la protagonista, para que este personaje gay explote en comicidad, pero no desde un punto de vista estereotipado. Desde su aparente distancia emocional, Titus traduce lo mejor de las ideas sobre qué es la comedia de Tina Fey, a través de su cuerpo y corazón enormes. 


CATEGORÍA

Actriz de reparto en una serie limitada

Ganó: Uzo Aduba, Mrs. America (Fox Premium)

Debería haber ganado: Toni Collette, Unbelievable (Netflix)

¿Por qué?

Tanto Toni Collette como Merrit Weaver tienen la tarea de interpretar a dos detectives que investigan un crimen en el que no hay un muerto, sino delitos sexuales, con un gran compromiso por la historia real que se retrata. En el caso de la actriz australiana, que siempre brilla en todos los géneros, su detective tiene las características de otras recias y ultraprofesionales investigadoras que se ven en la serie, con la diferencia de que las complejidades derivan de la lucha contra la misma fuerza que integran. El arco narrativo del personaje pasa de una mujer consumida por el trabajo que está acostumbrada a trabajar sola a la inevitable necesidad de trabajar en equipo. 


CATEGORÍA

Película de televisión 

Ganó: Bad Education (HBO)

Podría haber ganado: Ninguna de las otras. Fue la mejor. 

¿Por qué?

Porque la historia sobre la administración de un colegio público y las maniobras corruptas, basada en hechos reales, encuentra un escenario inesperado, y atractivo, para dar cuenta de una intriga propia del mejor cuento policial. 

Conecta con esa carrera frenética de muchos padres por conseguir el mejor colegio para sus hijos, con la corrupción extendida en todas las capas de la sociedad y, al mismo tiempo, la ambición desmedida y la necesidad de hacer lo mejor para la comunidad liderada, a cualquier precio. 

Esa presión en ámbitos escolares, en momentos de discusión sobre la meritocracia, tanto para directivos como para alumnos, es el subtexto destacado de esta excelente película que ganó, y se lo merecía. 


CATEGORÍA

Miniserie

Ganó: Watchmen (HBO)

Podrían haber ganado: Cualquiera de las nominadas, pero sin dudas el premio a Watchmen hizo justicia. 

No quedan dudas de que además de sus virtudes estéticas y de producción, Watchmen gana porque dialoga de manera directa con el conflicto sobre el odio racial que persiste en Estados Unidos. 

La serie es una especie de continuidad de la novela gráfica de Alan Moore, fundacional, que se toma ciertas licencias para contar desde el mismo universo alternativo y con la estética y las reglas de los cómics un profundo planteo sobre la seguridad, la justicia por mano propia, la identidad y la espantosa historia de violencia racial que llega al presente de la serie a través del concepto de trauma transgeneracional: de la esclavitud a la segregación y a la actual discriminación sistémica. 

Al mismo tiempo, no deja de contar qué fue de la vida de los protagonistas de la historia original, esos extravagantes superhéroes en un mundo atípico pero cercano, dados los sucesos que nos tocan vivir. 


CATEGORÍA

Actor principal en una serie de drama

Ganó: Jeremy Strong, Succession (HBO)

Podría haber ganado: Steve Carell, The Morning Show (Apple TV)

¿Por qué?

The Morning Show recibió críticas por dedicarle demasiado tiempo a los argumentos del personaje de Carrel, el conductor acusado de abuso y acoso por sus compañeras de trabajo. Sin embargo, esa decisión sirve para que el Mitch de Carrel, en representación de tantos, exponga los argumentos por los cuales se desestiman las denuncias y cómo las conductas en ámbitos laborales ejercidas desde la asimetría del poder no son consideradas reprochables, ni siquiera delito. El asunto del consentimiento lleva a Mitch a ni siquiera considerar una violación como tal, y sus micromachismos son valorados por él mismo como “poco graves”, en relación, por ejemplo, con lo hecho por Harvey Weinstein. Carrell logra darle a su Mitch la cuota exacta de repulsión y despecho justas. Él no entiende, hasta que lo acorralan y lo dejan solo.  


CATEGORÍA

Actriz principal en una serie de drama

Ganó: Zendaya, Euphoria (HBO)

Debería haber ganado: Jennifer Aniston, The Morning Show (Apple TV)

¿Por qué?

Porque Jennifer Aniston, en The Morning Show demuestra que, a pesar de las coincidencias entre su persona y el personaje, es una increíble actriz dramática. El peso de su Rachel de Friends se diluye para volver a sacar a la luz las características que demostró en algunas películas “independientes”, al tiempo que logra transmitir la desesperación de un inminente punto final en su carrera. Se ve a través de Alex el peso de una supuesta traición de su histórico compañero de trabajo, cuyos crímenes y transgresiones ella tal vez haya propiciado. Pero es una escena en particular, el enfrentamiento con su hija demandante, la que la termina de consagrar como la merecedora de este premio.  


CATEGORÍA

Mejor guion en una serie dramática

Ganó: Jesse Armstrong, Succession (HBO) 

Podría haber ganado: Peter Morgan, The Crown (Netflix)

¿Por qué?

El principal mérito del creador y guionista de The Crown es que muestra a la monarquía británica desde un punto de vista profundamente documentado que expone muchos de los sucesos más importantes del siglo XX, pero que, al mismo tiempo, cuenta una historia sobre cómo se ejerce el poder. Con un presupuesto descomunal, Morgan hace un retrato que no es antimonárquico ni satírico, sino que saca al reinado de Isabel del terreno de la fantasía y lo conecta con los hechos de su país y algunos del mundo, y también con sus propios escándalos privados. Así y todo, la “verdad histórica” le sirve para contar una buena historia, tragicómica, ostentosa, y de cómo la autoridad y el dominio de uno sobre otros se imponen sobre los deseos y expectativas personales. 


CATEGORÍA

Mejor dirección para una serie dramática

Ganó: Andrij Parekh, Succession (HBO)

Podría haber ganado: Mimi Leder, The Morning Show (Apple TV)

¿Por qué?

En The Morning Show se nota la experiencia de Mimi Leder como directora habitual de ER Emergencias, una serie que rompió varios moldes en los 90, incorporando desde una cadena como la NBC al darle una impronta de cine a un no tan clásico drama sobre médicos. Ese estilo se potencia más de 20 años después en el trabajo que hace en The Morning Show, con el desafío de, según sus propias palabras, filmar a las mujeres como los hombres fueron filmados desde siempre. El desafío –cumplido– en esta serie está en mostrar de manera verosímil qué pasa cuando la cortina de estos importantes programas de TV se corre. La decisión de filmar en un formato más grande dice que le posibilitó dar cuenta de lo íntimo de lo que sucede –el detrás de escena–, en contraposición con la extrema exposición de los personajes famosos de la TV.


CATEGORÍA

Actor de reparto en una serie dramática

Ganó: Billy Crudup, The Morning Show

Podría haber ganado: Bradley Whitford, The Handmaid’s Tale (Flow, DirectvGo)

El personaje de Crudup en The Morning Show confirma lo que ya sabíamos: es un gran actor y hace lo que quiere con dos líneas de texto. Pero el comandante Joseph Lawrence que interpreta Whitford en El Cuento de la Criada lo hacía merecedor nuevamente de un Emmy. Es la cuota de humanidad que necesitaba el lado de los malos. Sus contradicciones, su solapado sufrimiento (¿arrepentimiento?) y su manejo del poder fluyen en la interpretación del actor que puede dar cuenta, hasta a través de pequeños gestos, de la dualidad entre ser un villano –arquitecto de Gilead, ideólogo de las colonias– y un héroe controvertido, motivado por su ego y remordimientos más que por la genuina intención de ayudar a June. 


CATEGORÍA

Actriz de reparto en una serie dramática

Ganó: Julia Garner, Ozark (Netflix)

Debería haber ganado: Fiona Shaw, Killing Eve (Paramount)

Lo más interesante de la tercera temporada de Killing Eve es cómo el personaje de Shaw, Carol, asume algo así como el tercer protagónico de la serie. Se transforma en el eje que nos saca de la desquiciada relación entre Eve y Villannellle, sumergiéndonos en sus propias oscuridades. La mujer del MI6 que parecía invulnerable atraviesa una pérdida que la saca de sus deberes y la enfrenta a su antítesis, su hija, por demás emocional. La forma en la que la actriz muestra cómo Carol baja las defensas, en su particular manera, le da la dimensión humana que, por momentos, la serie pierde en su totalidad. Es la grata sorpresa de la última emisión, porque traslada el relato a un terreno poco abordado: las distintas crisis de una mujer madura con poder, cuyo estatus depende de mantenerse siempre en control, hasta que no da más, y Shaw lo hace de una manera maravillosa: con la elegancia y toda la flema británica que pueda entrar en una persona, o personaje.   


CATEGORÍA

Mejor serie dramática 

Ganó: Succession (HBO)

Debería haber ganado: The Mandalorian (Disney+, llega a Argentina en noviembre)

The Mandalorian no tuvo la popularidad merecida en este lado del mundo porque su plataforma de emisión original aún no llegó, pero la serie sí circuló por plataformas alternativas con la velocidad que alcanzan las naves del universo Star Wars

Y más que contraponerse a Succession (las series no tienen ningún punto de comparación), su mérito más importante es haber superado en narrativa a la última, y final, trilogía de La Guerra de las Galaxias

El problema con The Mandalorian es la histórica injusticia que sufren las ficciones de aventuras: no son ni dramas ni comedias –las dos categorías estanco de los premios–, sino que atraviesan varios géneros, incluyendo la acción, siempre mal considerada en los rubros no técnicos.

Las virtudes de The Mandalorian pasan por su fidelidad a lo mejor del mundo creado por George Lucas y, en particular, por la inclusión de un personaje muy peculiar, llamado The Child y su relación con el protagonista –una especie de matón a sueldo– en clave de western espacial. 

The Child fue bautizado en redes sociales como Baby Yoda, porque el personaje pertenece a la misma especie que el maestro jedi. Su ternura y su capacidad para usar la fuerza hicieron del personaje el mayor atractivo de la serie, y al mandalorian su protector, convirtiéndose esta en la trama principal de la producción que elevó la franquicia a sus niveles iniciales. 

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