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Piscis: donde confluyen todas las aguas

Por Lu Gaitán

Hola, amores, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre el signo de Piscis, el último signo del zodiaco y, para eso, voy a recurrir a la mitología porque ahí hay data infinita que puede ayudarnos a pensar en lo pisciano. Hoy quiero hablarles sobre las sirenas. 

Para la mitología griega, las sirenas eran tan hermosas como como peligrosas. Por entonces, se decía que la voz de las sirenas resultaba increíblemente atractiva para los marineros, que ellos iban a enloquecer con el canto de las sirenas, serían hechizados y encantados por sus voces, terminarían tirándose al mar y serían devorados por los sirenas. Las sirenas de la mitología no tienen nada que ver con la imagen que tenemos de La Sirenita de Disney, como una joven dulce, sensible y entregada. De hecho, la explicación mítica de los naufragios, los ahogos, las tormentas y las inundaciones era que fue culpa de las mujeres, o sea, de las sirenas. Las femineidades como culpables de todo, siempre. La mayoría de las descripciones que conocemos sobre las sirenas dicen que eran mujeres con torso de humana y cola de pez, pero hay otra versión que dice que eran pájaros. En las primeras representaciones del arte griego, las sirenas eran representadas como aves con cabezas femeninas, plumas y pies escamosos. Luego fueron representadas como figuras femeninas con piernas de ave, con o sin alas, tocando distintos instrumentos musicales, especialmente arpas. 

Las sirenas han sido representadas muchas veces en el arte y la literatura en los últimos siglos. La historia más conocida fue escrita por Hans Christian Andersen en el siglo XIX. De este relato, surgió la famosa película de Disney que las niñas de finales de los ochenta y principios de los noventa vimos en nuestras videocaseteras y fuimos a alquilar mil veces al videoclub de barrio. Centennials, no lo entenderian. La Sirenita de Disney toma muchas cosas del relato original, pero va por otro lado. Vamos a hacer de cuenta que soy el chabón de Te lo resumo así nomás. En la historia de La Sirenita, la protagonista tiene una vida feliz en el fondo del mar hasta que se enamora de un príncipe y quiere convertirse en humana para poder estar con él. Por eso recurre a Úrsula, la bruja que le da piernas pero la saca la voz. Te la hago corta: hay un par de idas y vueltas, pero al final triunfa el amor, el amor heterosexual, y Ariel y el príncipe se casan. En el relato original, la sirenita muere. 

¿Cuál es la conexión entre todo esto y el signo de Piscis?

Creo que hay múltiples conexiones. Por un lado, Piscis es el último signo del zodiaco y su símbolo son los peces. Habitualmente decimos que Piscis representa, además, al océano y su inmensidad, ahí donde confluyen todas las aguas del mundo y todo está conectado con todo. Si Cáncer son los lagos, las lagunas y las bahías, Escorpio es el agua del pantano, Piscis es el mar abierto y el océano. 

Piscis es el doceavo signo y viene después de Acuario. En Acuario, aparece la comprensión de que formamos parte de un colectivo, pero en Piscis vamos más allá. Todo lo que sucede en el colectivo me atraviesa por completo, no hay separación entre el individuo y lo que pasa alrededor. Para intentar entender a Piscis, podemos observar cómo funcionan los mamíferos de agua, que están en manada y pueden comunicarse con ondas, aunque estén muy lejos geográficamente. Si pensamos en el océano y en Piscis, hay una suerte de absorción e inclusión de todo lo que existe. De ahí que los manuales de astrología digan que las personas de Piscis son amorosas, no solo en el sentido romántico, sino también de inclusión de todo lo que existe. Suele decirse que son compasivas y difíciles de catalogar, porque se adaptan a los entornos, camuflándose, y tienen el mismo misterio que el mar. 

Las sirenas, en su versión más conocida, son seres del mar, pero no entran en ninguna categoría binaria, porque son peces pero también tienen algo humano. Ni que hablar que la versión anterior de las sirenas es que eran pájaros. Entonces, ¿qué son? Bueno, todo a la vez. Algo parecido sucede con las personalidades piscianas, que pareciera que tienen de todo un poco y no pueden ser etiquetadas categórica y binariamente. Fijate que la sirenita de Disney se llama Ariel. Es el nombre de un varón, pero es una sirena que dice ser mujer. ¿Entonces? Bueno, salite de lo binario porque no lo vas a poder entender. De hecho, también podríamos pensar en el caos, el desborde emocional y las mescolanzas que no tienen demasiado sentido como algo pisciano. Igual que cuando el mar está revuelto. En la versión densa de Piscis, aparece también el costado manipulador, igual que las sirenas seductoras que encantaban a los marineros con sus voces para devorarlos. Suele decirse que el engaño, la confusión, la manipulación y las mentiras son expresión de la versión densa de Piscis y, en este sentido, podríamos vincularlo con los demás signos de agua y con Géminis.

Piscis es una energía asociada con las vivencias espirituales, lo trascendental y lo que va más allá de la persona, el individuo. Como el océano, que conecta absolutamente todo. De ahí que muchas personas con energía de Piscis tengan una gran afinidad y conexión con la espiritualidad, pero también con todo lo artístico y los dramas de la humanidad. La vida espiritual no solo aparece como parte estructural de la vida, sino como un refugio. O sea, usar la espiritualidad como droga y anestesia para no sentir el dolor que nos rodea. Dicho sea de paso, el amor romántico es otra forma de droga. ¿O no sentimos un subidón cuando estamos enamorades y flasheamos que el otre es perfecto? Pero bueno, el amor es lo que nos recuerda que estamos unidxs a lxs demás, que no estamos aisladxs. 

Por otro lado, la espiritualidad es una forma de re-encantar el mundo. Si lo hacemos y lo percibimos como un lugar mágico, entonces muchas de las violencias que tenemos naturalizadas nos van a impactar de un modo distinto. Piscis también es una energía vinculada a las expresiones artísticas, sobre todo si pensamos en el arte como una forma de expresar lo que sentimos más allá de la razón pura y dura, pero además la potencia del arte radica en que logra expresar algo que el colectivo al cual pertenecemos está experimentando, el arte lo simboliza y lo convierte en performance. En las historias de las sirenas, aparece el canto de los pájaros y también el arpa. 

Por último, cuando pienso en Piscis y en la dimensión colectiva, aparece la noción de servicio. Esto también es algo que está muy presente en la personalidad típica de Piscis: el servicio a todo aquel que está sufriendo. De hecho, la figura del mártir, así como el victimismo, forman parte del abanico de posibilidades de lo pisciano, donde hay un sacrificio extremo del deseo personal en pos de los demás. Como la sirenita que sacrifica su voz y su vida idílica en el fondo del mar. Pero si llevamos esto a los seres humanos comunes y corrientes, no siempre es entrega pura, porque muchas veces aparecen las facturas de “yo me sacrifiqué por vos y vos no me diste lo que yo esperaba”, o bien responsabilizar por completo a lxs demás sin tomar responsabilidad por los propios actos. Volviendo a la imagen del mar y el océano, la vida y los demás deciden por mí y yo me entrego a eso, pero luego me quejo porque no sucedió lo que yo anhelaba. Piscis puede ser un poco vístima. Y sí. 

Es interesante que muchas personas con energía de Piscis se parecen más a Virgo, el signo opuesto y complementario, que a Piscis. Esto tiene que ver con nuestra cultura occidental que no nos educa en materia emocional ni en lo espiritual/esotérico. Por eso, vamos a encontrarnos con personas que tienen energía de Piscis o de Neptuno en sus cartas y se parecen más a Virgo que a Piscis, pero esto es una polarización psíquica dada por la cultura en la que vivimos.  

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida. Un abrazo grande y hasta la semana que viene. 

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Luna Nueva en Acuario

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Nueva en Acuario de esta semana. Este tránsito sucede para todes, pero lo van a sentir especialmente quienes tengan energía de Tauro, Leo, Escorpio o Acuario y también los signos de aire, Géminis y Libra. 

Toda Luna Nueva marca el comienzo de un ciclo de seis meses. Cada Luna Nueva es el momento donde ponemos la semilla de algo que se irá desarrollando durante un periodo de seis meses. De ahí que siempre digamos que es el momento para hacer las intenciones y, en base a esas intenciones, empezar a actuar. Pero más allá de todo esto, la Luna Nueva en Acuario tiene algo de particular. Esta Luna Nueva marca el comienzo de un ciclo muchísimo más largo, que claramente excede el plazo de seis meses. ¿Por qué digo esto? Bueno, seguí escuchando y vas a saber.  

En este momento, tenemos un stellium de planetas en Acuario. Un stellium está conformado por 3 o 4 planetas en el mismo signo o casa. En estos momentos, tenemos 6 planetas en Acuario: Sol, Luna, Mercurio, Venus, Júpiter y Saturno. O sea, un montón de Acuario. Como ya les conté algunas veces, la conjunción de Júpiter y Saturno en Acuario marca el comienzo de un ciclo de casi 200 años. Este ciclo comenzó en diciembre del 2020. ¿Te acordás cuando todes hablaban de la estrella de Belén? Bueno, eso. Les astrólogues decimos que empezó un ciclo muy importante. Esta conjunción es la que abre el debate de si estamos o no estamos en la Era de Acuario. Yo digo que no estamos, que todavía falta, que estaremos en la Era de Acuario recién para el año 2150, si es que aún estamos vivxs y la humanidad no se extinguió. Creo que estamos en transición entre la Era de Piscis y la de Acuario. 

Sí podemos ver cómo viene apareciendo la energía de Acuario en nuestra vida cotidiana, incluso desde el comienzo de la década del 2000, cuando Neptuno y Urano estuvieron en Acuario y el mundo amenazó con colapsarse porque las computadoras no iban a poder registrar el cambio de década. ¿Te acordás de ese momento? Los 2000 fueron los años donde la tecnología y las computadoras empezaron a masificarse. También fueron los años donde explotaban las fiestas electrónicas y las drogas sintéticas como el éxtasis, que abren la sensibilidad, te dan vitalidad, alegría y la promesa del amor a todo lo que existe. Bueno, también son una llave para abrir la sexualidad y atreverte a experimentar lo que no harías estando careta. ¿Estoy haciendo apología de las drogas? No, señora, cada persona sabe lo que hace. Los 2000 también fueron los años donde comenzaron a nacer los centennials, esa generación que hoy tiene 20 años, que ya viene con otro chip en todo lo vinculado a la sexualidad, la identidad de género, los vínculos, la ecología, el veganismo y la política. Para elles, ser trans, ser no binarie, ser asexual, vivir el poliamor, tener una alimentación vegana y ser ecologista forma parte de la vida cotidiana, no algo a desarmar o deconstruir, como todavía nos pasa a millennials y Generación X. Obvio, estoy hablando de una generación y estoy haciendo generalizaciones. 

Volviendo a esto de si empezó o no la Era de Acuario, te cuento que esto mismo debatieron les astrólogues de la década de 1960, cuando hubo otro stellium en Acuario. Como señala mi colega Sergio Trallero, en el año 1962, se gestaron los cambios que marcaron la década del 60. Ese año estuvo marcado por la carrera al espacio. En ese momento teníamos un mundo dividido en dos, Estados Unidos y la Unión Soviética, quienes se disputaban quién iba a llegar más lejos de la Tierra. Hoy tenemos la carrera por la vacuna contra el Covid y por ver quién será la nueva potencia mundial. Estados Unidos y Europa contra el creciente poderío de China, Rusia y otros países de Asia, como India y Singapur. También volvieron a aparecer los proyectos de colonización del espacio por parte de multimillonarios como Elon Musk o Bill Gates con su proyecto de tapar el sol para detener el calentamiento global. 

En 1962, con todo ese stellium en Acuario, surge el movimiento hippie, en contra de la guerra de Vietnam, una mezcla de pacifismo, psicodelia y movimiento libertario. Fue la generación de hijes de la burguesía –porque no tenía nada que ver con las clases trabajadoras– que venían a cuestionar la forma tradicional de vivir la sexualidad, los vínculos y el modelo imperialista de Estados Unidos. Fue la generación que empezó a traer la sabiduría de Oriente a Occidente y la modificó para que sea adaptada a la cultura estadounidense. Comienza el nacimiento del famoso New Age, movimiento cultural y espiritual que sigue vigente, aún al día de hoy.

En los sesenta, también aparecen las Panteras Negras en Estados Unidos, una organización con ideario socialista y revolucionario que buscaba reivindicar el lugar de las personas racializadas. Por estos años, también crecía la potencia de la figura de Martin Luther King, el pastor bautista que cumplió un rol fundamental en la lucha contra la segregación racial. 

¿Entonces? ¿Qué va a pasar en estos años? Bueno, no lo sé con exactitud, yo también lidio con la incertidumbre de no saber, pero en base a lo que ya sucedió puedo decir que estos años que se vienen van a traer una gran actualización de las formas que teníamos de vivir. La vida anterior al 2020 ya no va a volver, vamos a tener que experimentar y crear otras maneras. Creo que es la vuelta a las comunidades, como hicieron los hippies de los sesenta, que buscaban una conexión armónica con la naturaleza y con otros seres humanos. También creo que crecerá la potencia de los feminismos interseccionales, o sea, de los feminismos negros e indígenas. Creo también que habrá un gran crecimiento en el conocimiento científico. Los famosos avances de la ciencia, pero creo que necesitamos ser menos naífs y preguntarnos quién está detrás de cada investigación científica, quién financia y quién se beneficia con esos estudios. Si viene un laboratorio que produce agroquímicos a decirme que su producto es inocuo, no le creo. Si me lo dicen unos investigadores de Conicet, sí. Es probable que el interés por lo esotérico crezca aún más y que por momentos se ensanche la grieta con el mundo científico. Aunque si me preguntás, creo que lo más interesante sería el diálogo entre perspectivas; pero bueno, lo acuariano también se vuelve cerrado y autoritario. Un poco como pasa en las redes sociales, que entramos a nuestro feed y creemos que todo el mundo es igual a nosotres, pero no, es un engaño del algoritmo. Y cuando nos encontramos con algo que no encaja en nuestra perspectiva, vienen la indignación y la cancelación. No sabemos bien cómo lidiar con la diferencia. También corremos el riesgo de seguir viviendo la espiritualidad sin registrar lo que está pasando a nuestro alrededor, un poco como los hippies de los sesenta, que pudieron hacer el volantazo por la posición de privilegio en la que estaban. Está claro que podrían no haberlo hecho y lo hicieron, y eso, en sí mismo, es un montón, pero creo que estamos en otro contexto, uno muchísimo más tenso y critico. Entre 1962 y 2021, lo que marca la diferencia es toda la data que viene de los feminismos, la ecología y los movimientos de campesinos. Ya sabemos que eso que considerábamos progreso en los 60, con el apogeo del capitalismo desarrollista, implica destrucción de especies y riqueza que se concentra en manos de unos pocos. 

Este capitulo empezó siendo sobre la Luna Nueva en Acuario y, de repente, estoy hablando de cuestiones macro. Bueno, ya sabés qué es lo que creo: lo personal es político. Entonces, a la hora de hacer tus intenciones de Luna Nueva en Acuario y de pensar qué querés para tu vida y hacia dónde vas a dirigir tu vitalidad, pensá si eso solamente te beneficia a vos o a unos pocos, qué huella vas a dejar en el colectivo, cómo van a impactar tus proyectos en todo alrededor. Y no estoy hablando solo de personas, ¿eh? Estoy haciendo referencia también a las otras especies. Saber que formamos parte de un sistema o, mejor dicho, de un ecosistema, también es Acuario. 

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Mercurio RX

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre Mercurio retrógrado, un tránsito de tres semanas que suele generar mucha paranoia colectiva. Como soy un poco grinch de las cosas que se dicen masivamente, tengo la intención de sacarle carga y miedo. ¡Empecemos!

Me parece importante hacer una breve aclaración sobre el fenómeno de la retrogradación de un planeta. Esto no tiene nada que ver con lo que efectivamente sucede en el cielo. Los planetas no van para atrás, se trata de una suerte de efecto óptico desde la Tierra. El ejemplo con el que solemos explicar la retrogradación de los planetas en astrología es el siguiente: cuando vas por la ruta en un auto y de repente tenés otro auto al lado, que está yendo a más o menos la misma velocidad, y lo pasás, ese auto parece que está yendo hacia atrás. Algo similar sucede con la retrogradación de los planetas, es un efecto visual que sucede desde la Tierra. Una vez más, me parece importante aclarar que en astrología los planetas no son nuestros objetos de estudio, sino que nos dedicamos a investigar el vínculo que tenemos los seres humanos con todo lo que nos rodea, más particularmente, con el cielo. 

Todos los planetas retrogradan, excepto el Sol y la Luna, que no son planetas pero les decimos así genéricamente. Y no hay nada grave ni nada malo en las retrogradaciones. Cuando los planetas están directos, es decir, están avanzando y caminando, el clima astrológico nos invita a ir hacia fuera. ¿Hacia fuera? Sí, de modo muy sencillo, podríamos decir que hay dos pulsos energéticos que se vinculan entre sí y se combinan de múltiples maneras. Hay un pulso energético yang: hacia fuera, extrovertido, activo, rápido y de movimiento visible. El otro pulso energético es yin: hacia dentro, introvertido, pasivo o receptivo, lento y de movimientos sutiles. Cuando los planetas están directos, estamos en modo yang: pasan cosas, el mundo se sacude y entramos en la lógica de hacer. Cuando los planetas están retrógrados, estamos en modo yin: la procesión va por dentro, todo se lentifica y nuestra atención se vuelca hacia nuestro mundo interno, o sea, nuestros pensamientos, sueños, las memorias, el pasado y lo que quedó pendiente. Y entonces, ¿por qué tiene tanta mala fama la retrogradación de los planetas? La respuesta es cultural: nuestro mundo occidental, capitalista y patriarcal rechaza la lentitud y valora la híper productividad. O sea, rechaza lo yin y tiene una sobrevaloración de lo yang, el hacer. 

¿Y esto qué tiene que ver con Mercurio retrógrado? Bueno, si consultás manuales de astrología, vas a ver que están llenos de advertencias que dicen: no firmes contratos, hacé un back up de la información que tenés en la computadora, atención a cómo te comunicás porque podés ser malinterpretadx en lo que decís, puede ser que sientas que las palabras no te salen tan fácilmente como siempre, hay chances de que estés más pensativx que en otros momentos y que te dé insomnio (acá no aplica lo de que siempre tenés insomnio o dificultades para dormir; en ese caso, mi sugerencia es que consultes a un profesional de la salud), y también, puede ser que reaparezcan personas con las que estuvimos vinculadas en el pasado, amistades pero también vínculos sexoafectivos. Y esta es la pregunta que más suele aparecer en redes sociales. “¿Qué pasa con las y los exes?”. Porque no siempre son lxs demás lxs que aparecen en nuestras vidas, a veces somos nosotres quienes caemos como paracaidistas en la vida de lxs demás, a veces con un simple mensaje de “¿Qué tal? Tanto tiempo”, como para abrir el diálogo y, a veces, es “Perdón, me mandé un moco con vos y me di cuenta ahora”. Puede pasar. Entonces, ¿qué dice la astrología sobre la vuelta de personas del pasado? Nada, la astrología no dice nada, vas a tener que tomar vos tus decisiones y chequear si estás disponible para el encuentro o no. No le eches la culpa a la astrología y hacete cargo de tus decisiones. También suelo recibir mensajes de “A mí no me apareció ninguna persona del pasado, ¿qué pasa?, ¿no funciona la astrología?”. A veces las reapariciones no son físicas, sino que ocurren en nuestros pensamientos, en los sueños y como material de elaboración para nuestras sesiones de terapia. Esto a nivel general de la retrogradación de Mercurio. 

Más específicamente, si tenés Mercurio retro en tu carta natal, es probable que sientas que la temporada de Mercurio retro es afín a tu naturaleza interna. Que estás en tu salsa, bah. Que tu tiempo interno coincide con el tiempo del mundo. Si no tenés Mercurio retro en tu carta, además de la aparición de personas del pasado tanto física como mentalmente, puede ser un gran momento para que termines de procesar cosas que hace tiempo están dando vueltas pero no podés tomar una decisión o no terminás de entender por qué pasó lo que pasó. Los manuales de astrología suelen decir que revises bien los contratos antes de firmarlos y que, si algo se demora, aproveches ese tiempo para ver cómo lo podés aprovechar. Tal vez te des cuenta de cosas que en otros momentos no hubieras podido percibir, producto del acelere con el que vivimos, donde todo tiene que ser ya ya ya. 

Como para ir cerrando, hay una particularidad sobre el año 2021. Este año las retrogradaciones de Mercurio son en signos de aire: en Acuario, en Géminis y en Libra. El elemento aire está vinculado al mundo de las ideas. Entonces, las retrogradaciones de Mercurio son un gran momento para revisar nuestra forma de comunicarnos con el otre, si queremos imponer nuestras ideas o estamos abiertxs a la diferencia de opinión, si nos dejamos atravesar por otras perspectivas o estamos convencidxs de que tenemos la posta, si nuestras ideas están buenísimas pero no sabemos cómo concretarlas, si estamos siendo rígidxs en nuestras formas de pensar, o bien si somos muy barriletes y no podemos profundizar en nada. El 2021 tiene como desafío ser flexibles y abrir nuestras mentes a otras formas de pensar y ver el mundo, pero sin perder un norte. Si te rigidizás, perdés. Pero si sos muy cuelgue y laxa, también. Ahora ya sabés.

Bueno, gracias por haber llegado hasta acá y por compartir este pódcast en tus redes sociales. Un abrazo.  

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Luna Llena en Leo

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Llena de esta semana. Como ya les conté varias veces, la Luna Llena marca el final de un ciclo. En este caso, se trata de un ciclo que comenzó con la Luna Nueva en Leo del mes de agosto del 2020. Entonces, la pregunta sería: ¿qué era de tu vida por entonces? ¿Y qué está pasando ahora? ¿Podés ver algún link, alguna conexión? Te voy tirando estas preguntas para que vayas pensando, pero no te preocupes porque no hace falta que lo pienses y descubras todo vos, este capítulo te va a aportar data.

Lo primero que tengo para decir es que, en la fase de Luna Llena, además de terminar un ciclo de seis meses, el Sol y la Luna están en signos opuestos y complementarios. En nuestra mente binaria, tendemos a pensar que es uno o es otro. Entonces, nos conectamos con la energía del Sol, en este caso Acuario, o con la energía de la Luna, en este caso Leo. Creo que uno de los grandes aportes de la astrología, como cosmovisión, es que nos lleva a corrernos de esa lógica. Los opuestos como polos enemistados son una ilusión de nuestra cosmovisión occidental, porque, para la perspectiva astrológica, los opuestos forman parte de una totalidad. 

Dicho esto, me parece interesante pensar en cuáles son las temáticas que vienen con Leo y con Acuario. Leo es el signo del individuo, del yo. Acuario es el signo de lo colectivo y comunitario. Para nuestra forma habitual y conocida de percibir, o le damos importancia al trabajo personal, o nos focalizamos en cuestiones sistémicas y macro. Leo y Acuario, desde mi perspectiva, son la encarnación de ese lema feminista que surgió hace unas décadas que dice “lo personal es político”. Tenemos una idea bastante limitada de lo político, como político partidario, pero a mí me gusta pensar que “político” viene de “polis”. Esta es una palabra griega que significa comunidad. Re nerd todo esto que estoy diciendo, pero me encanta, ya sabés. Entonces, político es todo aquello que exceda al individuo, a la persona. Para esta perspectiva, entonces, los problemas de autoestima que podemos tener no son problemáticas individuales, sino que refieren a modelos hegemónicos de belleza reproducidos en medios de comunicación. Los problemas a la hora de encontrar una pareja son producto de la crisis del modelo tradicional de familia y de pareja y el amor líquido neoliberal del que habla Baumann. Los celos son producto de una forma capitalista de amar donde el otre es un objeto de mi propiedad (privada). Esta sería una lógica acuariana. 

En el polo opuesto, el leonino, donde todo el foco está puesto en el individuo, los problemas de autoestima se resuelven con prácticas de amor propio que pueden incluir desde frases motivacionales tipo “yo me amo y soy perfecta así como soy” o prácticas de autocuidado, como no ir a una reunión con amigues porque sabés que te vas a embolar o porque ya no tenés de qué charlar con ellxs. Si tenés problemas para comenzar o sostener un vínculo de pareja, es probable que sea porque te encontrás con personas tóxicas (sin cuestionarte si vos tenés algún grado de toxicidad o goce en ese tipo de vínculos), porque necesitás conocer gente nueva, más allá del entorno habitual donde siempre te movés, o bien necesitás confiar más en vos misma y, para eso, lo mejor es que te dediques tiempo a vos misma, hagas terapia y cosas que te gustan. Si estás celosa, es porque sos muy apegada y controladora, o bien sos una narcisa, ególatra y querés ser el centro de atención todo el tiempo. Entonces, la resolución es que saltes al vacío y tengas el coraje suficiente para amar al otre, a sabiendas de que el otre siempre se puede ir, pero bueno, “si no arriesgás, no ganas”. Esto es el polo leonino. 

Y, como les decía antes, podemos vivir la Luna Llena desde la lógica de polos contrapuestos y enemistados. Esta sería la forma más habitual, también la más binaria. O es uno, o es otro. O todo es una cuestión sistémica, como si el sistema operara en abstracto y los individuos no reprodujeran esos discursos y esas prácticas. O bien es una responsabilidad pura y exclusivamente individual, como si los seres humanos no nacieran en un contexto de época, con una educación (o una falta de ella), con una identidad de género asignado al nacer en base a los genitales y unas expectativas de comportamiento en base a eso, dentro de una clase social, con discursos e imágenes que son reproducidos en todos lados.  

Yo creo que, con la astrología, lejos de simplificar, podemos observar la complejidad de este mundo. Y, efectivamente, habrá momentos donde necesitemos prácticas de autocuidado y automimo y, cuando nos topemos con los límites de eso, es importante que sepamos que, si el individuo no puede con una problemática, es probable que haya que levantar la cabeza para dejar de mirarse el ombligo y observar que son construcciones muy antiguas, que lleva tiempo desarmar. Deconstruir, como decimos por estos días. Aunque sea complejo y por momentos sintamos que estamos remando en dulce de leche, se trata de desafíos que necesitamos encarar. Los cambios que yo haga en mi vida repercuten en las personas a mi alrededor. Y los cambios que impulsa el colectivo potencian los procesos personales. Son las dos cosas a la vez. Y, cuantos más seamos, tendremos la posibilidad de generar esa famosa masa crítica que empuja e impulsa aún más los cambios a gran escala. 

Para ir cerrando, quiero decirte que los ejemplos que mencioné no fueron al azar, sino que forman parte de la configuración astrológica de esta Luna Llena en Leo, con Venus en conjunción a Plutón, la Luna en cuadratura a Marte, Lilith y Urano en Tauro y la Luna en oposición a Saturno y Júpiter en Acuario. ¿Qué significan todos estos nombres técnicos? Básicamente, lo que te conté más arriba.  

Si estás manija y querés data más personalizada, podés buscar el grado 9 de Leo y de Acuario en tu carta natal. Las chicas de @aprendeastrologia publicaron un tutorial en su feed de Instagram para ayudarte con la interpretación. 

Bueno, hemos llegado al final de este capítulo. Gracias por compartir este pódcast con tu gente querida y en tus redes sociales. Te mando un súper abrazo. 

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Temporada Acuario

Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la energía acuariana, ya que estamos empezando la temporada Acuario. Arranquemos.

Acuario es el signo número 11 y viene después de Capricornio. Como les contaba en el episodio de Capricornio, este es un signo de tierra donde se les da forma y estructura a los ideales sagitarianos. Pero ¿qué pasa en Acuario, un signo de aire? Acá nos abrimos a la novedad y empezamos a mirar hacia el futuro. Es el famoso salto cuántico o el salto al vacío del que tanto se habla en el mundo de la espiritualidad. Si en Capricornio registramos el peso de la tradición y el deber ser, en Acuario nos abrimos a la novedad. Pero hay algunos detalles sobre la energía acuariana que, dicho sea de paso, tiene unas complejidades interesantes. Además de ser un signo de aire, asociado a las relaciones, las ideas, la novedad, lo disruptivo, lo impredecible y lo que sale de la norma, también es un signo fijo que tiene como regente antiguo a Saturno. Entonces, vamos a ver que la personalidad típica de Acuario (esto aplica a Sol, Ascendente, Luna y planetas en Acuario, así como Urano en casas 1, 4, 7, 10 o 12, o Urano en aspecto duro al Sol, la Luna o el regente del Ascendente) tiene un costado terco, determinado y, ¿por qué no?, autoritario y soberbio, sobre todo desde lo intelectual. 

La mayoría de las descripciones que encontramos sobre Acuario en redes sociales dicen que se trata de una personalidad libre, que tiene algo de exótico, revolucionario o creativo. Esta característica está vinculada a Urano, su regente moderno, y al elemento aire. Urano, el regente moderno, fue el primer planeta descubierto con un telescopio y su descubrimiento fue sincrónico con la Revolución Francesa y la independencia de Estados Unidos. Pero la dimensión conservadora y apegada al deber ser es bien saturnina y de la modalidad fija. Saturno es el regente antiguo. ¿Cómo es posible que un signo se manifieste de este modo casi antagónico? Lo que he visto en las personalidades acuarianas es que pueden ser disruptivas en algunos aspectos de su vida y, en otras cosas, completamente conservadoras. Por ejemplo, una persona nace con energía acuariana en una familia muy católica, durante toda su vida sintió que no encajaba o que no pertenecía a ese entorno, como si fuera un extraterrestre. En su adultez, renuncia a la religión y tiene vínculos sexoafectivos con personas que tienen su misma identidad de género. O sea, es gay. Dos cosas que son muy disruptivas para la crianza tradicional que tuvo. Pero luego se casa y tiene un vínculo de pareja que sostiene durante más de diez años y su discurso es híper cientificista. Entonces, funcionó de un modo acuariano/uraniano rupturista en los parámetros de su familia de origen, pero luego en su vida adulta, su vínculo de pareja pasa por las instituciones. Se casa. Y su cosmovisión responde a otra institución: la academia científica. O sea que ahí aparece el lado saturnino y fijo. Esta puede ser una forma de vivir lo acuariano, entre Urano y Saturno. 

Otra forma que he visto muchas veces en personas con energía acuariana es que hacen cambios muy contundentes en su vida, de 180 grados. Y la manifestación de esos cambios, vista desde afuera, es abrupta. Pero la persona, en su fuero interno, viene masticando ese cambio desde hace muchísimo tiempo. Entonces el proceso es saturnino, lento y sostenido, pero la manifestación de ese cambio es uraniana y repentina.

La energía de Acuario, en esto de que mira al futuro, muchísimas veces viene con grandes ideas. Acuario es el signo de las utopías. De hecho, utopía es una palabra que fue creada por Tomás Moro, un acuariano. Estamos bastante acostumbrades a decir “esto es una utopía”, como algo negativo o que necesita ser desacreditado. Yo creo, al modo de Eduardo Galeano, que las utopías son como el horizonte, nos marcan el camino y, de ese modo, sabemos hacia dónde caminar, aunque nunca logremos alcanzar esos ideales. En esta misma línea, he visto muchas personas de Acuario o con energía potente de Urano, que son acusadxs de locos por la sociedad en la que viven, pero que cuando miramos hacia atrás, vemos que fueron adelantadxs a su época. De hecho, las personas muy acuarianas uranianas suelen tener, como les decía antes, ideas o proyectos que son muy disruptivos para el contexto en el que viven y es su gran desafío aprender a plasmar esas ideas en la materia. O sea, dejar la paja mental y pasar a la acción. Suelen lidiar con un grado de frustración muy alto y cierta ansiedad, porque en su cabeza todo sucede mucho más rápido que cuando hay que poner manos a la obra. Entonces, parte del desafío de las personas acuarianas y de todo aquello que sea muy acuariano/uraniano es aceptar que las cosas llevan tiempo, que los procesos son necesarios y que hay que ir paso a paso, pues Saturno. Y, en eso de adelantarse al tiempo en el que viven, van a tener que aprender a no volverse soberbios frente a lxs demás que también están haciendo su camino. 

En esta misma línea, me parece interesante mencionarles que otra de las formas en que se manifiesta la energía acuariana a nivel colectivo es con las revoluciones. Como les decía antes, Urano está asociado a los cambios potentes. Y observemos lo que ha pasado con algunas revoluciones, la Revolución Francesa, la Revolución Rusa, la Revolución Cubana y ¿por qué no? con el feminismo, la ecología y el veganismo. Son movimientos que cuestionan el statu quo y en algunos casos incluso lo derriban, pero una vez que esas revoluciones se institucionalizan, como en el caso de la Revolución Francesa, Revolución Rusa o Revolución Cubana, empieza a manifestarse el lado autoritario, purista y rígido que no tolera la disidencia. Pero Urano no siempre es de izquierda, en el sentido ideológico y político de la palabra. De hecho, muchas veces se expresa como el liberalismo político y económico y el individualismo.

“Acuario es una energía fácil de definir”, dijo nadie nunca. 

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar ahí y por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente. Un súper abrazo y feliz comienzo de temporada acuariana. 

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Luna Nueva en Capricornio

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la Luna Nueva en Capricornio. Como algunos de ustedes saben, el 12 o 13 de enero, según el país, tenemos el comienzo de un ciclo lunar. Cada Luna Nueva marca el comienzo de un ciclo de seis meses, de ahí que muchos astrologues le den importancia a escribir las intenciones y formular los deseos con cada Luna Nueva, o sea, cuando Sol y Luna están en el mismo signo. Si te interesa esto de las intenciones, es importante que las escribas de manera afirmativa y en presente, en vez de: “voy a encontrar un trabajo que me guste”, escribir “encuentro un trabajo que me gusta”, o incluso “me gusta mi trabajo”. Además de escribir y prender una vela como ritual, es importante que te movilices en torno a eso que deseás. Esto aplica para todas las Lunas Nuevas, pero sobre todo aplica en esta Luna Nueva en Capricornio. 

Como les contaba hace un par de semanas en el capítulo sobre Capricornio, este signo de tierra y cardinal, está vinculado al hacer. Me pongo un objetivo y trabajo para eso, hago mi parte para que las cosas sucedan, lleve el tiempo que lleve. 

Todos los años sucede la Luna Nueva en Capricornio, pero ¿qué tiene esta Luna Nueva en particular? Básicamente tenemos 4 planetas en Capricornio: Sol, Luna, Plutón y Venus. Pero hay algo más, si la Luna Nueva es en Capri, hay que prestarle especial atención a Saturno, pues regente de Capricornio. Y Saturno está en conjunción a Júpiter, que a su vez hacen una cuadratura a Marte, Lilith y a Urano en Tauro. Bueno, perdón por toda esta data técnica, pero lo que quiero decirles con todo esto, es que hay mucha energía de tierra, entonces solo queda hacer una cosa y es arremangarnos y poner manos a la obra. 

Por estos días estuve leyendo el libro Regencias femeninas en astrología de Jorge Bosia y Astrología y destino de Liz Greene. En ambos libros aparece la figura de la diosa Rea. Esta diosa pertenece a la primera generación de dioses del Olimpo, los llamados Titanes. Es hija de Urano y de Gea, y es la hermana y esposa (qué horror este título) de Chronos, el dios del tiempo. Chronos es el nombre griego de Saturno y ya sabemos que Capri está regido por Saturno, ¿no?  Me parece importante recuperar a las deidades femeninas, porque son figuras que, en las mitologías patriarcales, ocupan lugares secundarios. Por supuesto que esto no es una casualidad, sino que las mitologías dan cuenta de aquello que sucede en el terreno de la materia. Como ya les comenté algunas veces, creo que los relatos míticos funcionan como el pegamento simbólico que le da coherencia a la sociedad a la que pertenecen. Entonces, las mitologías de Grecia y Roma justifican lo que hacen los seres humanos comunes y corrientes. Algo parecido sucede con la mitología judeocristiana, que fundamenta la sociedad patriarcal y capitalista en la que vivimos. No me quiero dispersar, pero necesitaba decir esto una vez más. Entonces, volviendo a Rea, podemos pensar en lo que su nombre significa. Rea quiere decir ‘flujo (menstrual o del líquido amniótico)’ o ‘facilidad (en el parto)’. Rea en la mitología romana se llama Ops. La palabra latina “ops” significa ‘riqueza’, ‘bienes’, ‘abundancia’, ‘dones’. También está relacionada con “opus”, que significa ‘trabajo’, particularmente en el sentido de ‘trabajar la tierra’, ‘arar’, ‘sembrar’. Y esto me parece que es súper interesante a la hora de pensar en el desafío capricorniano, porque siempre que pensamos en Capri, pensamos en disciplina, exigencia, sacrificio y productividad capitalista y patriarcal. También tenemos una idea de éxito y abundancia vinculada a la cantidad de dinero, seguidores en redes sociales o fama. Y, si bien es cierto que esta información está presente en lo capricorniano, me parece interesante que resignifiquemos esa energía en clave ecofeminista. Entonces, esta Luna Nueva con tanto en el elemento tierra, nos ubica frente a un desafío, el de poner manos a la obra para lograr lo que sea que estemos buscando, pero no con una lógica abusiva, utilitaria, consumista y extractivista, ya conocemos esta lógica y es la que está llevando a nuestro mundo a la destrucción, junto con el sufrimiento de todas las especies y formas de vida, incluso las que habitualmente consideramos como “no orgánicas”, como las montañas, el suelo, los ríos y el aire. Vemos también esto a nivel individual, que por supuesto no es personal, sino que forma parte de una manera de vivir colectiva, cuando estamos llenos de actividades y no podemos darnos un respiro, cuando disfrutamos de estar ocupades 24/7 y en el medio nos olvidamos de nuestra salud, nuestros vínculos, la forma que tenemos de alimentarnos o la necesidad que tenemos de descansar. Cuando competimos entre nosotres, en vez de colaborar, porque nos ponemos tipo Gollum del señor de los anillos, queriendo acaparar todo. 

Está claro que esto no es una responsabilidad pura y exclusivamente individual, sino que forma parte de los imperativos del sistema en el que vivimos, pero muchas veces lo alimentamos y reproducimos, aun sin tener la necesidad de hacerlo. 

La información que viene con Rea, como diosa capricorniana, es que necesitamos ir lento y registrando los ritmos de la Tierra, disfrutando. No con el modo que tiene el agronegocio de tratar la tierra, llenándola de pesticidas para que sea cada vez más productiva, vaciando sus nutrientes o incendiando todo lo que está a su paso, para que esa tierra sea cultivable y plantar alimentos para el ganado, que irá directo al matadero.  No es eso y no creo que sea por ahí. Después de todo, Rea también es la diosa de la Naturaleza, suele estar representada con un cetro o una espiga de trigo y tiene las llaves que dan acceso a todas las riquezas de la Tierra. 

Creo que la abundancia viene de vivir en sintonía con los ritmos de la Tierra. Por otro lado, Rea monta un carro que simboliza la superioridad de la madre Naturaleza, a la que incluso se subordinan los poderosos leones que tiran de él. En otras representaciones, Rea se sienta en un trono custodiado por estos animales. Que haya animales en la representación de Rea, significa, entre otras cosas, que necesitamos registrar nuestro lado instintivo y bestial, que salgamos de la idea de que somos máquinas de producir.  

Entonces, esta es una Luna Nueva que nos lleva a transformar (pues Plutón) nuestra forma de trabajar, de generar dinero y de gastarlo, pero también se abre un ciclo de seis meses donde vamos a estar repensando, una vez más, cuestiones colectivas sobre cómo funcionan las instituciones, quienes tienen el poder y cómo lo usan, cuál es la legitimidad de las leyes hechas por los seres humanos. En los primeros días del 2021 vimos cómo quedaba en evidencia el rol que juegan las redes sociales en nuestras vidas, cómo circula la información, y también la capacidad que tienen las redes sociales para censurar, en este caso, a Trump. Sí, lo estamos celebrando porque es un personaje nefasto, pero probablemente no pensemos lo mismo cuando otros contenidos sean censurados porque son considerados una amenaza al bien público. Por otro lado, de aquí a seis meses con la Luna Llena en Capricornio de junio, también veremos cómo operan las leyes que no son una creación humana, como las leyes de la naturaleza. 

Y hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar y por acompañar, por compartir este podcast con tu gente. 

¡Que tengan un gran comienzo!

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Predicciones

Por Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? Hoy quiero hablarles sobre las predicciones en astrología. Podríamos decir que esta es una de las grietas más fuertes en esta disciplina. 

De un modo muy binario y simplista, pensemos que, por un lado, están quienes creen que la astrología es en esencia predictiva. ¿Por qué dicen esto? Porque podemos predecir cuáles van a ser los tránsitos de aquí al 2080, y lo podemos hacer con una aplicación, un software, o bien, consultando las efemérides astrológicas. ¿Qué son las efemérides? Un librito que usamos quienes nos dedicamos a la astrología, donde podemos ver los tránsitos, o sea, los movimientos del cielo astrológico en la fecha que queramos. 

Ahora, ¿cuál es el problema con esto, desde mi perspectiva? La cuestión es que cada indicador astrológico puede significar muchas cosas. De esto les hablé en otros capítulos de Bruji Pop, como “Individualismo y espiritualidad” o “Esoterismo crítico”. Entonces, yo, como astróloga, ¿cómo puedo saber si los tránsitos actuales de Saturno y Júpiter en Acuario van a significar que, para las personas que tienen energía de Acuario, finalmente concreten las ideas que tienen hace muchísimo tiempo o se van a sentir frustradas por la dificultad que implica poner manos a la obra? Eso no lo puedo saber de antemano. Muchísimo menos si no contextualizo y no veo en qué situación está ese consultante. Si vivió toda su vida como el arquetipo del loco, teniendo comportamientos erráticos que no lo llevan a ningún lado; o si el consultante tal vez responde al arquetipo del artista disruptivo que está buscando innovar en lo que hace pero trabaja sostenidamente en lo suyo. Entonces, siguiendo este ejemplo, el tránsito de Saturno y Júpiter en Acuario, para el consultante que responde al arquetipo del loco, puede significar un momento de muchísima restricción y frustración y la sensación de que el mundo está en contra suyo, mientras que para la persona que trabaja arduamente, puede ser un momento de muchísimo crecimiento.

La predicción puede hacerse desde la abstracción total: “el 15 de enero del 2021, Saturno y Júpiter en Acuario van a tocar tu Mercurio en Acuario”, y lo sabemos porque las efemérides lo dicen, pero lo que no sabemos es qué significa ese tránsito, a menos que contextualicemos. Y cuando contextualizamos, nos acercamos más al polo opuesto de la astrología predictiva clásica, pura y dura. 

¿Cuál es el otro polo? El de la astrología humanística. Esa que le da una mayor importancia a la comprensión simbólica de nuestras vidas. Desde esta perspectiva, el deseo de saber qué va a pasar, o sea, hacer predicciones, parte de un miedo mamífero antiguo por la supervivencia. Tenemos miedo a la vida y queremos que la vida responda a nuestros deseos, por eso queremos saber qué va a pasar en el futuro. 

¿Voy a conseguir trabajo?

¿Voy a enamorarme este verano?

¿Voy a ganar esa beca? 

Todas estas preguntas, para la astrología humanística, sirven para entender la naturaleza de nuestros deseos y quién está al mando de nuestra psiquis. Siguiendo los interrogantes que puse como ejemplo, es mi deseo saturnino de lograr estabilidad económica el que busca saber si voy a conseguir trabajo; es mi anhelo venusino de vincularme el que quiere saber si voy a tener buenas noticias en el amor; es mi lado jupiteriano que busca la expansión mental el que pregunta sobre la beca. Entonces, desde esta perspectiva astrológica, no importa si estos deseos se satisfacen o no, lo que importa es lo que está consciente y lo que está inconsciente. Ahí radica la riqueza de la astrología. Si los deseos se satisfacen, es porque tenemos en conciencia la mayor parte de nuestra carta; mientras que si nuestros deseos se frustran, es porque hubo algo que estuvo boicoteando desde el inconsciente. Por eso las cosas no suceden. Entonces, la consulta con el astrologue de confianza sirve para descubrir qué es lo que está inconsciente que no deja que las cosas sucedan como una parte de mí quiere. De ahí que la consulta astrológica tenga algo terapéutico, porque nos lleva al encuentro con lo que no podemos ver, con lo que está en sombra, con lo que está inconsciente. ¿Me seguís hasta acá? 

Pero, ¿qué pasa cuando hacemos astrología mundana, o sea, astrología de cuestiones colectivas? Esta es la astrología más antigua, la que se ocupaba de las sequías, las cosechas, las guerras, las pestes y las muertes de los reyes, antes de que vinieran la Ilustración y el Positivismo, antes de que la astrología se hiciera un producto de consumo masivo como el Horóscopo Solar que salió en diarios, revistas, radios y televisión durante el siglo XX, y antes de que fuera la astrología de memes de redes sociales que conocemos hoy. Esta astrología, la de cuestiones colectivas, es la menos difundida en estos momentos, aunque sabemos que Hitler le dio mucha importancia a la hora de tomar decisiones y que países como Tailandia, Myanmar y los padres fundadores de Estados Unidos eligieron fecha de declaración de la independencia según el cielo astrológico. 

¿Por qué esta astrología no tiene tanta difusión? Yo creo que por varias razones. La primera es que la astrología creció mucho cuando se unió a la psicología e incorporó la noción de consciente e inconsciente individual y colectivo durante el siglo XX. Esto no pasó con la astrología mundana, o sea, la que trata sobre cuestiones de este mundo: economía, sociedad, gobiernos, etc. Aún, y creo que “aún” es la palabra clave porque cada vez hay más cientistas sociales interesades en la astrología y esta es la clave para que la astrología mundana crezca. La segunda razón es socio histórica: si bien la astrología es un saber disidente, en tanto no forma parte de las instituciones que determinan qué es ciencia y qué no, durante mucho tiempo estuvo asociada a los centros de poder y quedó lejos de aquellos que cuestionaron al capitalismo. Para el marxismo, la religión es el opio de los pueblos y, si bien la astrología no es una religión, tampoco es un saber científico. A eso se suma que la astrología, durante el siglo XX, se convirtió, por un lado, en un entretenimiento de medios de comunicación, y, en sus versiones más serias, hizo demasiado hincapié en la consulta y los procesos individuales, donde los movimientos colectivos, desde esta perspectiva, solo van al cuestionamiento de las formas pero nunca transforman el contenido, es decir, la conciencia de los individuos. Así, siguiendo con esta lógica, los cambios son externos, pero no cambia nada de fondo. Obvio que no estoy de acuerdo con esto, principalmente porque el ecofeminismo busca la transformación total de los individuos y las comunidades. No solo se trata de deconstruir y cuestionarlo todo, también hay que pensar formas nuevas de hacer. Y, sobre todo, hacer.

Voy a ir cerrando la idea del capítulo de hoy con una frase que encontré hace poco de Richard Buckminster Fuller que dice: “La mejor manera de predecir el futuro es diseñándolo”. ¿Por qué me llamó la atención? Porque creo que cuando se trata de astrología mundana caemos muy fácilmente en el análisis de la carta natal de un país o de aquellos que gobiernan. No digo que no sea importante, digo que hay más que eso. Que los tránsitos astrológicos también pueden servirnos para predecir un clima energético, igual que cuando decimos que va a llover o que a fines de marzo empieza el otoño en el hemisferio sur y que podemos pensar qué hacer o hacia dónde ir en función de esa información. 

El 2021 es un año hiper acuariano y es fundamental que estemos organizades, que salgamos del aislamiento individualista, que empecemos a crear otras formas de vivir mientras este sistema está colapsando. Que igual que vamos a terapia para sentirnos mejor, podemos militar los cambios que queremos y trabajar para que eso suceda, aunque el camino no sea lineal ni sencillo y aunque la vida no vaya a responder a nuestros deseos ecofeministas, pero tenemos que saber que estamos en ese clima astrológico, el que nos lleva a pensar y hacer nuevos modos de vivir. 

Feliz 2021. Les quiero. 

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Luna Llena en cáncer

Por Lu Gaitan

Hola, mis amores, ¿cómo les va? Hoy quiero que hablemos sobre la Luna Llena en general y sobre la Luna Llena en Cáncer, en particular, de este 30 de diciembre del 2020.

El ciclo comienza con la fase de Luna Nueva, cuando Sol y Luna están en el mismo signo. Ese es el momento en que hacemos las intenciones y formulamos nuestros deseos. En la fase de Luna Nueva no vemos la luna en el cielo. A las dos semanas de la fase de Luna Nueva, tenemos la fase de Luna Llena. Este es el momento en que Sol y Luna están en un ángulo de 180 grados, o sea que están en signos opuestos y complementarios. O sea, que si el sol está en Leo, la Luna está en Acuario. Si el sol está en Virgo, la luna está en Piscis. Y así. 

En general, les astrólogues simplificamos y decimos “Luna Llena en tal signo” y eso supone que el Sol está en el signo opuesto y complementario. La fase de la Luna Llena es el momento de pico energético máximo del ciclo lunar. Después de este momento donde la Luna brilla en su máximo esplendor en el cielo, el ciclo empieza a decrecer y la Luna empieza a perder luz. Dicho sea de paso, recordemos que la Luna no tiene luz propia, sino que la tiene en la medida que refleja la luz del Sol. Entonces, el ciclo de la Luna refleja el vínculo entre luz y oscuridad, podríamos decir, entre lo que está en conciencia y lo que no. Cuando llegamos al momento de la Luna Llena, es el pico energético de lo que comenzó con Luna Nueva dos semanas antes. Y acá viene el aporte de la astrología: cada Luna Llena se vincula con lo que comenzó seis meses antes en fase de Luna Nueva.

Entonces, hablando más en particular de la Luna Llena en Cáncer de este 30 diciembre, sería interesante que observares qué estaba pasando en tu vida para el mes de junio de este año y qué está pasando ahora. Esta es LA forma de trabajar con astrología: llevar un registro de tus vivencias y de tus momentos. Para algunas personas, es fundamental tener algún diario o bitácora y, para otras, con la memoria es suficiente. A veces las conexiones son muy obvias y fáciles de ver y, otras veces, la conexión es simbólica. La Luna Nueva en Cáncer sucedió el 21 de junio junto al solsticio, en el medio de un corredor de tres eclipses seguidos, súper intensos. ¿Te acordás de esos meses? Puede ser que hace seis meses estuvieras empezando un proyecto y ahora ese proyecto está naciendo. En este caso, la conexión entre Luna Nueva y Luna Llena es muy evidente, pero a veces es más difícil de rastrear. Por eso, creo que lleva tiempo madurar esta forma de percibir, que es, básicamente, aprender a pensar y sentir astrológicamente y, de este modo, podemos percibir formas pero también percibir contenidos, aunque las formas, o sea, las manifestaciones externas, sean diferentes.   

Para ayudarte a pensar en esta Luna Llena en Cáncer, voy a dejarte algunas preguntas para que vos mismx indagues en las revelaciones que vienen con esta Luna. Sí, creo que la Luna Llena, sin importar en qué signo esté, trae grandes revelaciones. Así como vemos a la Luna grande y luminosa en el cielo, así mismo podemos ver cosas de nosotres mismxs y también de la sociedad de la que formamos parte. Y esto que te voy a decir ahora forma parte de una suerte de advertencia lunar. Con las Lunas Llenas, solemos estar más emocionales y exaltades que en otros momentos. Así que atendé y registrá todo lo que sientas y todas las fichas que puedan caer durante el tiempo de vigilia y mientras dormís. Los sueños se ponen ATR y también tenemos dificultades para dormir, sí, todo junto y todo a la vez. También puede ser que estemos con retención de líquidos, así que te sugiero tomar mucha agua y comer sin sal en esos días. Ya sé, qué difícil porque fiestas de fin de año. Por otro lado, en Argentina tenemos la votación sobre la ley del aborto en el Senado el mismo día de la Luna Llena en Cáncer. Adiviná qué temáticas rige el signo de Cáncer: la maternidad, los movimientos de masas, lo popular, el cuidado. A veces, la astrología se manifiesta de manera muy literal. ¿Si el aborto va a ser legal este diciembre? Con total sinceridad, desde la técnica astrológica, a veces me resulta difícil decir sí o no a algunas cuestiones. Espero que sí, que sea ley. Este es mi deseo para estas fiestas. 

Entonces, volviendo a la Luna Llena en Cáncer, te dejo algunas preguntas que te pueden servir como guía para que puedas observar el proceso que se abrió hace seis meses:

¿Cuál es tu idea de familia hoy?

¿Quiénes son las personas con las que te sentís completamente a gusto y en casa?

Este año de pandemia y cuarentena, pasamos buena parte del año encerradxs y aisladxs de la gente que amamos, ¿podés sostenerte a vos mismx sin acorazarte ni rigidizarte?

¿Podés cuidar a otres, además de a vos mismx?

¿Podés sostener la conexión emocional más allá de la presencia física?

¿Pudiste resignificar tu historia personal y entenderla desde otro lugar?

¿Podés mimarte y felicitarte por haber llegado hasta acá, en vez de culparte por todo lo que faltó hacer?

¿Extrañás algo o alguien?

¿Podés darte tiempo para no hacer nada y correrte del lugar de la producción constante y permanente? Obvio, no estoy haciendo referencia a las personas que no tienen posibilidades de elegir, sino a lxs que elegimos llenar la agenda 24/7 como una forma de no lidiar con las emociones y las necesidades afectivas. 

¿Cambiaste tu alimentación en estos seis meses? ¿Cambió tu idea de nutrición?

¿Cambió tu idea de maternidad en estos meses? ¿Creés que la maternidad solo refiere a los hijos humanos y propios? ¿O tenés una visión ampliada sobre lo que significa maternar, que no solo incluye a las mujeres, sino también a varones, trans, animales y naturaleza en general?

¿Se despertó en vos la conciencia ambiental y antiespecista?

¿Estás pensando en irte a vivir a otro lugar?

Y, bueno, mis amores, llegamos al final, ha sido un año intensísimo y les agradezco infinitamente por la compañía en estos meses. Les quiero muchísimo y nos vemos el año que viene. ¡Feliz Luna Llena!

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Temporada Capricornio

Por Lu Gaitán

¡Hola, beibis! ¿Cómo les va? Hoy quiero hablarles de la energía de Capricornio, un signo regido por Saturno. Esto que les voy a contar aplica si tenés Sol, Luna, Ascendente en Capricornio, Saturno en casas 1, 4, 7, 10 o 12 y Saturno en aspecto duro al regente del ascendente.

Capricornio viene después de Sagitario y esto, que parece una obviedad, tiene todo el sentido del mundo cuando nos metemos en astrología, donde cada signo está conectado con el anterior, con el siguiente, con su opuesto complementario y con los que son del mismo elemento. Podríamos pensar al zodiaco como un viaje y cada signo es una
parada en un recorrido mayor. La intuición, la pasión y el dogmatismo ciego de Sagitario se transforma ahora en pragmatismo, estrategia y realismo capricorniano. Los grandes ideales que aparecían en Sagitario ahora necesitan ser bajados a la tierra. No es suficiente con hacer declaraciones de principios ni militar todas las causas, ahora se trata de chequear empíricamente si esos ideales funcionan. Es cierto, algunas versiones de Capri son de un realismo salvaje y, a veces, se vuelve un tanto pesimista. Ahora, hay un detalle no menor en la energía de Capricornio y es que se trata de un signo cardinal. ¿Qué significa esto? Que está asociado a los comienzos. De hecho, el comienzo de la temporada Capri está dado por el solsticio y el inicio de una estación. Invierno en el hemisferio norte y verano en el hemisferio sur.

Cuando pienso en el invierno del hemisferio norte y la temporada Capri, me imagino el invierno de Game of Thrones. Crudo, crudísimo. Y cuando pienso en el verano capricorniano del hemisferio sur, me imagino las ciudades vacías porque están todes de vacaciones. Bueno, hasta existe el Sindicato de Capricornianos en internet, reclamando que reciben un solo regalo por navidad, reyes y cumpleaños. Y miles de festejos de cumpleaños que fueron en soledad o con muy poca gente, comiendo los restos de pan dulce o de pionono. Quiero decir que este 2020 fue un año muy capricorniano (Saturno, Júpiter y Plutón en Capri) donde la mayoría de nosotres pasamos nuestros cumpleaños solxs o con muy poca gente. Una pequeña dosis de la vida del capricorniano típico. Bueno, además que fue un año lleno de restricciones y normativas que nos decían lo que podíamos y lo que no podíamos hacer. Capri a fondo.

Pese a ser un signo de tierra, la personalidad típica de Capri no tiene la lentitud de Tauro o la procastinación de Virgo. Alguna vez me dijeron que Capricornio se parecía a Aries en lo ambicioso y en lo cabrón, pero más controlado y planificador. Estoy de acuerdo. Dicho sea de paso, Aries es el primer cardinal, el que marca el comienzo del año astrológico y el primer fuego. Aries ama los desafíos y conquistar territorios inexplorados. Capricornio tiene algo de esto, pero es menos kamikaze, es mucho más estratega y, además, se plantea objetivos en el largo plazo que cumple pacientemente, algo que es bastante difícil para la personalidad ariana. Capricornio es realista en el sentido de que puede separar su deseo de cómo le gustaría que fueran las cosas para registrar lo que efectivamente está sucediendo. Acepta lo que hay y, de ese modo, trabaja para cambiarlo. Es cierto, hay una versión pesimista y quejosa de Capri como el viejito de la película Up de Disney y Pixar, pero es un gran hacedor de realidades. Cueste lo que cueste.

A esta altura de la vida, con la difusión que tiene la astrología en las redes sociales, seguro que ya viste miles de memes que dicen cómo es la personalidad capri: exigente, responsable, determinado, dice que va a hacer algo y lo hace y busca perfeccionarse en lo que sea que esté haciendo. No importa si es con la astrología, si es jugando al fútbol, si toca la guitarra o está tomando clases de bordado. Va a querer hacerlo bien, aunque solo sea por diversión. Una de las mayores dificultades para Capri va a ser la diversión o la liviandad. Esto es algo que pueden incorporar con los años como producto de un trabajo de conciencia, de empezar a sacarse de encima las exigencias propias y las de la sociedad que dicen cómo deberían hacerse las cosas. La personalidad típica de Capri es obediente y busca seguir con las formas conocidas. A menos que tenga otras energías en su carta que lo lleven a jugar y explorar otras posibilidades contrahegemónicas. Sí, lo capricorniano típico es muy de “lo normal”, en el sentido de seguir la norma, al menos durante los primeros años de vida. He visto muchas personas con energía Capricornio que con el tiempo logran desarmar los mandatos y las leyes externas y luego siguen sus propias normativas. Entonces, ya no se rigen por lo que la sociedad espera, sino que hacen su propio camino. Para eso, hay que tener un grado de fortaleza interna muy alta, porque esto de romper con las leyes externas nos deja en lugares muy solitarios. La personalidad capricorniana tiene la capacidad para pasar esos momentos difíciles en soledad y lograr su objetivo. Se me viene a la mente una frase de Federico Peralta Ramos que dice “solo consiguen un oasis aquellos que se bancan el desierto”. Este podria ser un lema capricorniano.

Capricornio tiene como opuesto complementario al signo de Cáncer, así que uno de sus desafíos es registrar su lado tierno, vulnerable y mamífero. Querido Capri, está buenísimo poder atravesar los desiertos en soledad, pero la vida se vuelve muy dura de este modo y no hay nada como la calidez de un abrazo de alguien que amamos y con quien podemos bajar la guardia. Capricornio va hacia Acuario, un signo de aire, así que forma parte de su camino abrirse a otras perspectivas y no, no hay forma de tener garantías y certezas absolutas. Podemos armar estrategias y planes de acción, hacer lo mejor que podamos, pero también existe la variable incertidumbre.

Bienvenidxs a la temporada Capri. Les mando un abrazo grande y les quiero.

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Eclipse y Luna Nueva en Sagitario

Por Lu Gaitán

Hola, beibis de mi vida, ¿cómo les va? Hoy quiero hablarles sobre el eclipse del 14 de diciembre del 2020. Es un eclipse de sol, o sea, de luna nueva. Luna nueva es cuando sol y luna están en el mismo signo, en este caso, en el signo de Sagitario y, a su vez, esta fase de la luna se produce cerca de los nodos. Si querés profundizar en esto de los nodos, podés escuchar el capítulo que dejé hace un par de semanas sobre los eclipses.

¿Qué es lo que trae este eclipse en el grado 23 de Sagitario? Sagitario está regido por Júpiter y hay algunxs astrologxs tarotistas, como mi querida amiga Karen Diaz, que asocian el arcano 10, la rueda de la fortuna, con la energía de Júpiter. Así que paso a contarles cuál es la data que viene con este arcano. La rueda de la fortuna representa el movimiento fortuito de la vida. Ahora caemos en la cuenta de que somos cíclicos, que tenemos muchas posibilidades de hacer cambios trascendentales y esta es una de esas oportunidades. Sobre todo, si queremos salir de un esquema donde siempre obtenemos los mismos resultados. Esto que estoy diciendo se parece bastante a esa película que a les astrologues nos encanta citar que se llama El día de la marmota o El hechizo del tiempo, donde Bill Murray se despierta una y otra vez el mismo día y empieza a hacer distintas cosas para salir de esa sensación de estar corriendo en una rueda de hámster, donde hay movimiento pero es un movimiento que no lleva a ningún lugar nuevo. Perdón, pero un poco voy a spoilear. La forma en que Bill Murray sale de ese esquema de repeticiones constantes es cuando cambia su perspectiva. O sea, cuando cambia su forma de ver el mundo. Porque, lo que una vez funcionó, ahora ya no sirve más y esto es lo que abre la posibilidad de hacer esos famosos saltos cuánticos.

Esto es algo que viene con el eclipse del 14 de diciembre y con el resto de los eclipses que sucederán durante el 2021. Pero tranqui, porque no todo tiene que suceder el día del eclipse. De hecho, el eclipse abre un periodo de seis meses, lo mismo que sucede con cada luna nueva, y a sus resultados los veremos con la luna llena de fines de mayo. A diferencia de otras lunas nuevas, donde no hay eclipse, es probable que esta vez, sobre todo si venimos prestándole atención al timing que marcan las fases lunares, sintamos que los procesos sean bastante más acelerados. Por eso, podríamos decir que los eclipses son aceleradores kármicos. Y acá, me parece interesante que salgamos de una idea del karma como si fuera un dios patriarcal que nos castiga por lo que hicimos o dejamos de hacer, sino que lo veamos de un modo menos moralista, donde se ve el resultado de nuestras acciones, más parecido a una ley física que a una ley creada por los seres humanos.

Siguiendo con la información que viene con el arcano 10, la rueda de la fortuna, en vínculo con el eclipse, sumado al próximo ingreso de Saturno y Júpiter en Acuario (de esto también hablé hace un par de semanas y podés buscarlo entre los capítulos de Bruji Pop), podemos sentir que todo se sacude a nuestro alrededor y que quedamos arrastrados por la ola y nos quedamos semi en pelotas, como cuando nos metemos al mar en la costa atlántica. Entonces, uno de los grandes desafíos de este eclipse es dejarnos atravesar por los cambios que van a estar sucediendo a nuestro alrededor, pero, en la medida de lo posible, permaneciendo centradxs. Este eclipse va a verse en Argentina y Chile y, según lo que hemos observado lxs astrologxs a lo largo de los años, es necesario prestar atención a lo que sucede en los países donde se ve el eclipse. No sé realmente qué va a pasar pero sí puedo decir que se va a seguir moviendo el tablero donde estamos jugando. Y ojalá sea la legalización del aborto. 

Con este eclipse, se hace evidente que necesitamos cambiar nuestras creencias, nuestra forma de vivir la espiritualidad, la religión y nuestras ideologías. ¿Eso significa que tenemos que abandonarlas por completo? No sé, es difícil dar recetas universales que apliquen a todas las personas que están escuchando este pódcast, pero sí podemos decir que necesitamos corrernos de nuestros lugares más dogmáticos y justamente lo que tenemos que desarmar es esa pretensión de tener la verdad universal que aplique a todos los seres humanos y a todas las situaciones del mundo. Esa cosa “baja línea” que todes tenemos en mayor o menor medida. Júpiter y Sagitario nos hablan de las cosmovisiones, o sea, nuestras visiones sobre el mundo, que por supuesto necesitamos para tomar decisiones de manera más o menos automatizada en nuestra vida cotidiana. En el extremo opuesto, Géminis y Mercurio, se ubican la pregunta y la duda permanente. 

Voy a poner un ejemplo para que se vea. Si yo soy vegana, tengo una posición ideológica que va en contra de la explotación animal en cualquiera de sus formas: la industria alimenticia, los testeos en laboratorios, la ropa hecha de animales o los entretenimientos como zoológicos o circos. Entonces, esta ideología me facilita la toma de decisiones cuando voy a comprar comida. Todo lo que sea de origen vegetal, bienvenido. Todo lo que sea de origen animal será rechazado. El problema con este tipo de posiciones es cuando las universalizamos y las llevamos al extremo. Entonces, olvido que los pueblos originarios de América Latina tienen otro vínculo con los animales y olvido también que las vacas serán fundamentales a la hora de recomponer el suelo que fue destruido por el monocultivo y los agroquímicos.

Acá es donde aparece la energía geminiana, opuesta a Sagitario, que trae la posibilidad de disociar y aplicar el famoso “depende”, que nos lleva a hacer contacto con la singularidad y especificidad de cada caso. A esto me refiero con corrernos de dogmatismos sagitarianos/jupiterianos. ¿Es fácil? Claro que no. ¿Cómodo? Tampoco. Pero sí creo que es necesario abrir nuestras mentes a otras perspectivas, menos rígidas. Si cambian nuestras ideas, también cambiarán nuestras acciones y, de ese modo, también cambiará la materia. Hasta acá llegamos por hoy. Les mando un abrazo grande.