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Aries: la fuerza motora

Por Lu Gaitán

Hola, beibis, ¿cómo les va? Hoy les quiero contar sobre la energía de Aries, ya que estamos a punto de empezar la temporada ariana. Y, para eso, te voy a contar un mito. 

Eris es la hermana de Ares. Ares es el nombre griego de Marte y Marte rige a Aries y a Escorpio según la astrología tradicional, así que Eris podría ser algo así como la hermana mujer del dios de los guerrerxs. De hecho, dicen que Eris empezó la famosa Guerra de Troya. En Grecia y Roma, todo era drama y telenovela, así que voy a resumirte la historia un poco. Resulta que había una fiesta de casamiento y la única diosa a la que no invitaron fue Eris, porque tenía fama de ser problemática. Eris se enteró de la fiesta y se enojó porque no la habían invitado, obvio. Apareció en la fiesta con la manzana de la discordia, una manzana dorada que tenía escrita la palabra kallisti, que significapara la más hermosa” o “para la más bella” y la tiró entre Afrodita, Hera y Atenea. Estas tres diosas se pelearon por la manzana y las tres, que tenían personalidades fuertes, quisieron quedarse con la manzana. Alto bardo se armó entre las tres diosas. Afrodita gana porque le ofrece a Paris, el juez de la competencia, quedarse con Helena de Troya y así es como empieza la famosa Guerra de Troya.

Ahora que ya te conté un cuento donde interviene Eris, dejame que te diga, por vez número mil, que las mitologías de Grecia y Roma son patriarcales, así que acá aparece representada la competencia entre mujeres, con la rivalidad entre Afrodita, Hera y Atenea por ver quién se queda con la manzana de oro de la más hermosa, porque el capital principal de las mujeres en el patriarcado es la belleza, que nos vuelve atractivas a los ojos de los varones, que son los únicos que pueden darnos un lugar, un estatus o una identidad en este sistema. Además, es interesante que Eris fuera considerada problemática pero no su hermano Ares; si bien él era considerado bruto para los parámetros de la cultura griega, no estaba excluido de la jerarquía olímpica, mientras que Eris sí. O sea, la bestialidad de un dios varón está habilitada pero la de una diosa mujer, no. En este mito también aparece la fuerza del enojo que en una diosa mujer era considerado problemático, pero en un dios varón, no tanto. Esta historia comienza con el enojo de Eris y creo que los enojos nos sirven para salirnos de situaciones que nos oprimen, por eso reivindico la potencia de los enojos. Es cierto que si nos instalamos en el enojo, pero no hacemos algo diferente tampoco tiene mucho sentido; pero bueno, con el enojo hacemos un corte y después vendrá lo nuevo. Por otro lado, no todos los enojos tienen que implicar una ruptura o un corte. El famoso ni nos vimos o la cultura de la cancelación de la que tanto estamos hablando por estos días. Las peleas, los desacuerdos y el conflicto forman parte de los vínculos, siempre que no haya violencia o crueldad. Tendríamos que ponernos a discutir qué es o no violento y de eso podríamos escribir unos cuantos libros. Lo que me interesa decir es que el enojo, el conflicto y la competencia con otres son propios de la energía ariana, así como el rechazo a cualquier tipo de cuestionamiento. 

Pero tranqui, porque esta no es la única manifestación de la energía ariana. Aries es el primer signo del zodiaco, el número uno, el que empieza. Tiene la fuerza de los cardinales. Los signos cardinales son los iniciadores y su llegada coincide con el comienzo de las estaciones, o sea, otoño, invierno, primavera y verano, y esos fenómenos llamados equinoccios y solsticios. Entonces, Aries es el primer signo del zodiaco, es de fuego y es cardinal. Es el pionero, el que hace fuerza para nacer, el que trae lo nuevo y es pura energía creativa. En el momento ariano del zodiaco, hay acción sin estrategia ni perspectiva a largo plazo, simplemente hay conexión con el deseo y con el lado salvaje y animal que está presente en todes. Aries es el momento 1 del zodiaco y tiene analogía con todo lo que comienza, donde no sabemos exactamente qué va a pasar, donde está todo por hacerse y descubrirse, no hay certezas ni seguridades, pero sí riesgo y adrenalina. Si llevamos esto al terreno de la personalidad ariana, podríamos decir que es emprendedora, activa y tiene contacto con su deseo. O sea, sabe lo que quiere. Es como el arquetipo del mago, ese personaje que básicamente tiene la capacidad para manifestar en el terreno de la materia aquello que primero estuvo en el plano de las ideas, o sea, en el mundo sutil e invisible. Aries es el gran manifestador, el gran hacedor. 

Aries mira para delante. Hablale a alguien de Aries de algo que pasó hace dos semanas, tres meses o dos años y lo más probable es que no se acuerde, o bien te acuse de ser muy exagerada y susceptible. La personalidad ariana típica sigue su intuición, hace lo que siente y tiene, además, un componente instintivo importante, de ahí que muchas veces pueda ser acusado de ser excesivamente sincero, porque no hay ningún tipo de filtro en lo que dice y hace. Aries hace y después ve qué onda. En ese sentido, tiene algo de simpleza, porque desea y hace. No cuida sus formas, solamente registra sus ganas. De ahí que también sea acusado de egoísta o agresivo. Pero Aries no es solamente esto, también es el optimismo, la diversión y las ganas de hacer algo nuevo siempre, bien al modo del fuego. 

A mí me gusta decir que Aries es el signo del deseo, porque el deseo opera como una fuerza motora que hace que salgamos a la conquista de lo que queremos que suceda. De ahí que también veamos que la personalidad ariana se manifiesta como los enojos, los caprichos y los berrinches. Esto es la naturaleza del deseo. Cuando somos deseantes, corremos el riesgo de frustrarnos porque las cosas no son como queríamos y ahí aparecen los enojos, los caprichos y los berrinches. Aunque tengamos casi 40 años, ¿eh? Para no frustrarse, muchas personas eligen no desear. Con el tiempo se vuelven apáticas y entran en estados depresivos. Debajo de la depresión, están el enojo y la vitalidad dormida. 

Entonces, queride ariane, de Sol, Ascendente, Luna o planetas en Aries, con Marte en casas 1, 4, 7, 10 y 12, con Marte en aspecto duro al Sol, la Luna o el regente del Ascendente, hacé actividad física para descargar tus enojos. Movete. Hacelo por tu bien y por el bien de los seres que están a tu alrededor. Dale curso al salvajismo de un modo que no sea destructivo para vos y para tu entorno, porque ¿quién ataja esos enojos?

Hasta acá llegamos por hoy. Gracias por estar ahí, por compartir este pódcast en tus redes sociales y con tu gente querida.

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