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Luna llena en Acuario

Por Lu Gaitán

¡Hola, hermosores! ¿Cómo va eso? Este viernes tenemos la Luna Llena en Acuario y cerramos un ciclo que empezó hace seis meses. ¿Hay conexiones entre lo que estaba pasando en ese momento y lo que está pasando por estos días? Acordate que un cierre no necesariamente es algo malo. Hago esta aclaración porque siempre aparecen las paranoias astrológicas. Otra de las cosas que puede pasar por estos días es que tengas insomnio (no aplica si siempre tenés problemas para dormir) o que estén pasando muchas cosas a tu alrededor, que te des cuenta de cosas que venís procesando hace rato y, de repente, todo tiene sentido, que te inviten a hacer mil planes muchas personas distintas entre sí, que tengas ideas nuevas sobre cosas que querés hacer más adelante, que sientas que ya no te reconocés en formas viejas. Todo más activo y revelador que de costumbre… pues Luna Llena. También me puedo imaginar que algunos de ustedes van a querer mandar todo a la mierda. Ya. Ahora. Es difícil decir algo por esta vía de manera universal y que aplique a todes pero: si te sentís estancada hace rato, si sentís que tus relaciones están fosilizadas, si te sentís enjaulada… llegó el momento de hacer un cambio potente. Y acá vienen los “peros”. Revisá si, dentro de lo que hay, podés hacer alguna renovación, como quien hace una actualización del sistema. Pero como no somos máquinas y no podemos customizar la totalidad de la vida (aunque queramos), vas a tener que hablar, usar tu creatividad y ser paciente con los procesos propios y de los demás. Si, por el contrario, ya venís haciendo ajustes acá y allá y no hay cambios, es probable que haya llegado el momento de hacer un cambio de rumbo. Y acá me voy a detener un momento: tenemos la tendencia a echarles la culpa a los demás, sobre todo en materia vincular. Los demás siempre están mal y yo estoy bien y hago todo perfecto. Revisá tu parte. Alto desafío para la cruz fija, sobre todo, Tauro, Leo y Acuario. Esto es importante. Por otro lado, siempre que está presente la energía de Acuario, corremos el riesgo de saltearnos los procesos. Como quien se fastidia con la lentitud de la computadora o del celular y decide reiniciarla cada dos minutos. Hoy estoy a pleno con las metáforas tecnológicas. ¿Viste lo que pasa cuando entramos en el vicio de apagar y volver a prender? Bueno, después empiezan a aparecer las notificaciones de “este programa cerró incorrectamente”, “no se guardaron los cambios”… Cuando vivimos en exceso la energía de Acuario y su regente moderno, Urano, salteamos los procesos. Entonces, con el tiempo, vienen las facturas de lo que no procesamos en su momento. Un ejemplo concreto de esto es que terminamos una relación, un proyecto, una forma de vida, antes de haberla agotado emocionalmente y a nivel orgánico. Porque las emociones y el cuerpo van muchísimo más lento que la mente. Entonces, a los dos años, a los cinco, a los diez, empezamos a tener recuerdos, tristezas y angustias de eso que pasó hace rato. ¿Cómo es posible, si eso pasó hace mil años? Bueno, es que el cuerpo y las emociones van mucho más lento que la cabeza. Insisto con esto. Entonces, volviendo al tema de la Luna Llena de este viernes: prestá atención a esas ganas de mandar todo a la mierda, por capricho, por un raye, por frustración… En ese caso, mi sugerencia, es que hagas el proceso, por más que sea incómodo. Si nos salteamos los procesos, vamos a cambiar personajes y escenarios, pero la situación se va a replicar. En cambio, si lo venís procesando hace rato, si le buscaste la vuelta, si lo comunicaste… Entonces tal vez sí llegó el momento de cambiar de rumbo. ¿Por qué hablo del proceso que nos lleva a cambiar? Porque Acuario tiene dos regentes: Urano y Saturno. Urano va rápido y responde al tiempo de las ideas y la mente. Mil cosas a la vez, sin continuidad, como un loco. Como el arcano del Loco del tarot. En cambio, Saturno va lento y hace el paso a paso. Entonces, el gran desafío acuariano es hacer procesos que lleven a esos cambios… Detalle no menor que solemos olvidar cuando hablamos de Acuario.  

Otro de los temas de esta Luna que aparece con esta Luna Llena en Acuario es cuál es el espacio que les damos a los vínculos. Si somos muy solitarios y no nos bancamos a nadie, porque tenemos la vara muy alta y creemos que nadie está a nuestra altura. El lado soberbio acuariano. O si siempre estamos con gente para llenar nuestros vacíos y si estamos buscando que las personas sean nuestros fans, que nos aplaudan, nos likeen todo y sean nuestro público devoto. El lado leonino que busca ser centro. Y no estoy hablando de las redes sociales, ¿eh? Esto se ve con mucha claridad en las redes, pero estoy haciendo referencia a los vínculos de carne y hueso. Si hay vínculo, hay ida y vuelta. Si hay vínculo, el otre puede estar en la suya y no lo tomamos de manera personal, como que no nos quiere o nos está rechazando. Si hay vínculo, el otre puede darnos un feedback que no nos cope del todo y no vamos a sentir que nos quiere lastimar o que no nos quiere. Y lo mismo para el otro lado. 

Por último, al eje Leo-Acuario lo podemos traducir en “lo personal es político”. Lo personal, Leo, es político, como sinónimo de colectivo, Acuario. O sea que puede ser interesante observar cómo estamos abordando nuestras problemáticas y dilemas. Si les echamos la culpa a cuestiones sociales, como si no fuéramos actrices y actores del colectivo del que formamos parte, o bien pensamos que “todo depende de mí”, como si no formáramos parte de una sociedad y un momento de la historia. Lo complejo e interesante es abordarlo como personal y como colectivo a la vez. Palabras clave: a la vez. Y acá levanto la bandera de la astrología, porque con ella aprendí, bueno, como si lo tuviera resuelto, sigo aprendiendo que las dos cosas son a la vez. Además, creo que necesitamos salir de lo individual y entrar en dinámicas colectivas, con todo lo que eso implica. Nuestra cultura no nos educó para eso. Así que, te sumo una pregunta más: ¿formás parte de colectivos?, ¿cómo te llevás con dinámicas grupales?, ¿cómo te llevás con el disenso en esos espacios?, ¿sólo te vinculás con personas que son iguales a vos? Ya te digo que cómodo no es y que no sabemos bien cómo hacerlo, pero que lo necesitamos y mucho.

Y como para ir cerrando con data astrológica, Acuario es un signo fijo, igual que Tauro, Leo y Escorpio. Por eso, si tenés algo en alguno de estos signos, vas a sentir esta Luna Llena más que otras. También podés revisar en qué casa te cae la Luna Llena, porque ahí es donde vas a estar terminando un ciclo. Por suerte, las amigas de Aprende Astrología dejaron una guía en su feed de IG. 

Bueno, mis amores, espero que tengan una linda Luna Llena. Gracias por estar ahí. Me pueden encontrar en redes sociales como @lu.gaitan, @astrolugaitan en TW y, si no, a través de mi página web, lugaitan.com. Un abrazo grande. 

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Luna Nueva en Cáncer

Por Lu Gaitán

¡Hola, mis amores! ¿Cómo va eso? El 9 de julio tenemos una Luna Nueva en Cáncer. Así que estamos empezando un ciclo de seis meses. ¿De qué se trata? Quedate por ahí y te cuento.

Siempre que hablamos de Cáncer, pensamos en la figura de la madre y la familia. Eso dicen los manuales de astrología tradicionales y muchas veces reproducimos este imaginario sin darnos cuenta. Y, sobre todo, pensamos en la figura de la madre de hijes que ella misma gestó y parió. Todo muy normado. Pero ¿qué pasa si abrimos el símbolo de Cáncer y pensamos en la función de cuidado y autocuidado? Estamos yendo más allá de la idea de la madre como mujer que cuida a su prole, prepara la comida y toda su vida transcurre en el mundo doméstico. Lo canceriano típico. Cáncer también es el cuidado propio, el cuidado de los animales, de las plantas, de las personas que amamos. Lo canceriano implica generar vínculos de intimidad y de conexión emocional profunda. Con una misma y a quienes incluyamos en nuestra esfera de cuidado. Y este es un detalle interesante, porque lo canceriano hace referencia a lo endogámico. Decimos que algo es endogámico cuando no hay espacio para la diferencia, cuando solo nos vinculamos con personas que son de nuestra familia, clase social o raza. Y yo agregaría: especie. De hecho, el planteo antiespecista es exogámico porque asume que los seres humanos tenemos vínculos con otras especies y que esas otras especies tienen derechos igual que los seres humanos. Entonces, los seres humanos no estamos por encima de otres. Si no estamos por encima, no tenemos derecho a explotarles. Siempre tengo que meter la ficha. Ya sé. En esta línea, me parece súper interesante, a nivel astrológico, ver cómo estos días estuvimos hablando tanto de las aguas. El Mar Argentino, los animales que viven ahí, la posible exploración petrolera en el mar y la destrucción que esto traería. El Golfo de México prendiéndose fuego. El Rio Paraná en una crisis sin precedentes. Las aguas por todos lados. Cáncer es un signo de agua, por si alguna duda quedaba. 

Todo esto tiene que ver con la Luna Nueva en Cáncer que nos lleva a preguntarnos: cuál es la idea de familia que tenemos, qué es lo que vamos a proteger, qué es lo que vamos a cuidar, qué vínculos vamos a nutrir y qué es lo que vamos a dejar afuera. Además, Venus y Marte en Leo hacen oposición a Saturno y cuadratura a Urano. Entonces, ¿cuáles son los proyectos, vínculos y espacios que hoy sentimos alimentar, cuidar y proteger? Siempre que está presente la energía de Cáncer, aparece el pasado, nuestra historia personal, familiar y colectiva. Entonces, ¿qué de todo lo que vivimos, sentimos y experimentamos en el pasado tiene sentido seguir alimentado hoy? Por favor, no caigamos en esa falacia que sostiene que todo lo que es del pasado es malo y todo lo que es del futuro es bueno. Y al revés tampoco: no todo lo del pasado es bueno ni todo lo que viene del futuro es malo. Para quienes saben de astrología, estoy hablando del vínculo entre el pasado y el futuro porque estamos en presencia de una Luna Nueva en Cáncer, con Saturno y Urano activos. Estamos en momentos donde tenemos que articular y hacer dialogar el pasado y el futuro, desde lo que sentimos hoy. 

Entonces, puede ser que por estos días decidas dar un paso en relación a algo que deseas hace mucho tiempo. Puede ser que siempre hayas querido dedicarle tiempo a tu parte esotérica y te daba cosa el qué dirán, pero hoy lo sentís con mucha fuerza y ves que cada vez hay más gente hablando de esoterismo. Entonces, por fin, te anotás en ese curso de astrología, tarot o registros akáshicos. Puede ser que hace tiempo te venís preguntando por la forma en que te alimentás y querés volver a la comida del pasado, la comida casera, la comida de verdad y dejar la comida que no es comida que viene en paquetes y está llena de químicos y conservantes. Entonces, por fin, te conseguís el bolsón de verduras y frutas agroecológicas. Puede ser que hace tiempo que tenés ganas de mudarte a un lugar que esté lejos de las grandes ciudades. Así que, te deseo que encuentres tu casita, un lugar donde te sientas a gusto. Puede ser que hace rato que venís trabajando con tu infancia, el vínculo con tu familia de origen, dándole mil vueltas y, por estos días, hay algo que se destraba dentro tuyo y empezás a crear otra forma de vida, más allá del legado familiar. Pero ya no lo hacés desde el enojo, sino desde el reconocimiento de que todas esas experiencias forman parte de tu vida. Y si venís pateando la pelota para hacer constelaciones familiares, biodecodificar o hacer registros akáshicos, este es un gran momento. No porque las cosas se vayan a resolver rápida y mágicamente, sino porque formamos parte de un entramado colectivo y eso es, ni mas ni menos, que la familia y el árbol del que venimos. Puede ser que hace rato que estás buscando vincularte de otro modo, generando espacios de intimidad, pero sin quedar completamente pegada al otre. Esto no depende exclusivamente de vos, pero en la medida en que te hagas cargo del deseo de vínculos íntimos, respetuosos y que den cierta seguridad, hay más chances de que eso suceda. Hace un par de semanas vi una película documental con la que me lloré todo, que se llama La sabiduría del trauma. Estaba para ser vista online pero ya no más. Me quedé con varias cosas dando vueltas: la primera es que los seres humanos necesitamos vínculos/espacios donde ser genuinos, donde podamos mostrarnos de modo sincero. La segunda es que los primeros años de vida son fundamentales en la conformación de la psiquis. Algo que ya sabemos pero que viene bien recordarlo en la Cáncer sison. Y, por último, que lo que genera angustia y ansiedad son los episodios dolorosos de nuestra experiencia de vida que quedan en secreto, que no son verbalizados, que no son expresados. Entonces, Luna Nueva en Cáncer puede traer la necesidad de revisar nuestra historia de vida, una vez más, para generar algo diferente. Y digo esto porque la Luna Nueva en Cáncer está en sextil a Urano. 

Por ultimo, quiero decirte que podés revisar el feed de las amigas de aprende astrología, porque van a dejar una guía para que veas dónde te cae la Luna Nueva en Cáncer. Donde sea que te caiga, es donde vas a estar empezando un ciclo nuevo. En seis meses vemos qué onda. Y, como siempre digo, la Luna Nueva es para todes pero especialmente para quienes tienen algo de Aries, Cáncer (obvio), Libra o Capricornio. 

Bueno, que tengas un gran comienzo de ciclo. Gracias por estar ahí y por compartir este capítulo en tus redes sociales.   

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Mil platos

Por Nano Barbieri

Gritalo más fuerte porque con cada gol que conviertan en la Copa, DirecTV dona mil platos de comida para toda América Latina. Palabras más, eufemismos menos, el relator de la Copa arenga con esta consigna en cada uno de los juegos. La letra chica avisa que incluye los goles por tiros desde el punto de penal, que presumimos serán muchos. Más goles, más platos de comida. Lo escuché decenas de veces en los primeros partidos del torneo, sin sorpresa, casi con indiferencia, mientras miraba jugar a Argentina. Porque jugamos bien, tenemos la pelota, y cuando no, defendemos aguerridos. Me identifica el equipo, es humilde en su presentación. Gritalo más fuerte, repetía la publicidad. ¿Doble cinco? Y sí, a veces sí. Doble cinco y qué. Mil platos por cada gol, para alguien que lo necesite en Latinoamérica. Parecen muchos, mil platos. Contra Bolivia fueron cinco mil platos de comida. Cuatro mil fueron nuestros.

Fue esa noche, jugando contra Bolivia, mientras Messi caminaba sobre una alfombra hecha a su medida, que me llegó un mensaje de N.: ¿Estás viendo el partido? ¿Escuchaste lo de los platos de comida? No se hace una promo con eso. Fue un baldazo. No sabría decir si me incomodó más la certeza de la banalización de la pobreza o mi propia desconexión con esa evidencia. ¿Cómo no me había dado cuenta? ¿En qué lugar de la cabeza entraba y salía esa información sin filtrar? ¿Cómo no me había hecho el ruido suficiente esa descarada promoción de un circo romano del hambre? 

En el mundial 2018 y la Copa América de 2019, DirecTV -a través de su ONG Generación DirectTV- donó a American Powerchair Football Confederation 100 dólares por cada gol convertido. Pero para este año, ese difuso concepto de solidaridad llamado Responsabilidad Social Empresaria, trastocó los aportes de modo de volverlos más visibles y efectivos en función de su retribución simbólica. Ya no van a ser los dólares impersonales, sino que ahora la compañía aportará 1000 platos de comida a la Red Global de Banco de Alimentos para distribuir en Latinoamérica. Un plato para cada persona hambreada, aunque condicionada al hecho de que los futbolistas consigan romper las redes de los arcos. ¿Qué pasaba con los platos de comida si el partido empataba en cero? ¿Debemos suponer que, si el partido terminaba en cero, aquellos cinco mil platos de comidas quedaban guardados por acción del azar? ¿Era necesario el giro lúdico para una actividad enfocada nada menos que en el hambre?  

No es la acción solidaria, sino la propia retórica de la colecta lo que la invalida. No ya la falta de referencia o de reflexión sobre causas del hambre ni de la desigualdad, o de la pobreza como creación humana, en palabras del multicitado Mandela. No hay expectativas en ese sentido durante un partido de fútbol. Pero la lotería de la vida, esa figura estática de las condiciones de vida en las que se nace, se vive y muere según la suerte de origen, no hace más que inactivar toda idea de transformación. Ojalá tengan la suerte de “ganar” un plato de comida. 

La socióloga Alicia Gutierrez sostenía que los acercamientos a la pobreza con frecuencia responden más a lo que los pobres tienen para dar que a aquellas cosas que tienen en falta. En este caso, no hay dudas: un juego, una publicidad y la impalpable mercancía de la banalidad del bien.